Itinerario de viaje recorriendo China por libre


Volvemos a Asia.

Estoy preparando una nueva aventura para este año. Pretendo dar la vuelta a China en 27 días con la mochila a cuestas.

Para ello usaré 5 vuelos internos y 5 trenes nocturnos.

Más de 5.870 km visitando:

  • Pekín
  • Shanghai
  • Suzhou
  • Hong Kong
  • Macao
  • Guilin
  • Kunming
  • El bosque de piedra de Shilin
  • La Reserva Nacional de Pandas de Chengdu
  • Xian
  • El pueblo tradicional de Pingyao
  • Datong
  • Las cuevas de Yungang
  • El templo colgante de Henshan
  • Vuelta a Pekín




A ver en qué queda la cosa.

Teniendo tan sólo la mitad del viaje preparado y dependiendo de tantos transportes y de un idioma que no entiendo... a ver cómo sale.      :)


Cómo conseguir el visado para viajar a China en Madrid


Conseguir el visado es una odisea, si no se lleva bien preparado.  Lo mejor es cumplimentar el formulario online e imprimirlo, pedir cita en la oficina de Madrid y llevarlo a ver si hay suerte.

El problema principal es que tenéis que llevar el itinerario entero, incluidos los vuelos y las reservas de los hoteles. Lo cual deja poco a la improvisación.

He escuchado de todo. Hasta gente que se lo han denegado por no tener seguro médico. Lo cierto es que yo presenté mi calendario con el itinerario que iba a seguir, los vuelos de ida y vuelta, los vuelos internos y los hoteles que tenía reservados. Nada de seguro médico, espero que no lo necesite.

Estaba acojonada porque no tenía todos los hoteles reservados, tan sólo hasta Kunming. Cuando empezaré a depender de trenes, mejor dejarlo a la improvisación… 

Tenía la cita a las 9 y no había mucha gente, aunque se aconseja que se vaya pronto. La avalancha de visados ha sido tan grande en los últimos años que han tenido que abrir una oficina independiente sólo para hacerlos, ya no se va al consulado para ello.

La china que me tocó lo miró todo con lupa y no paró de hacer anotaciones en mis papeles. No dejaba de resoplar cada vez que pasaba de hoja… Ya me habían hablado de la burocracia china y de sus modales… Me fui pensando que me lo iban a denegar, por la cara de la tía. Lo peor de todo es que si lo deniegan hay que pagar las tasas igualmente, un gran negocio.

El normal me ha tardado una semana. El estado lo podéis ver en la web metiendo los datos del resguardo, aunque no aclara mucho. De hecho, fui a recogerlo sin saber si me lo iban a dar o no.

Pero sí, ha habido suerte. Al llegar el chino de la ventanilla ni me saludó. Sólo dijo: Impolte 162,6€

Las tasas las tenéis aquí. Si os lo deniegan hay que pagar igualmente las tasas de servicio, no las de visado. 

Si vais a ir a entrar a Hong Kong y luego volver a China hay que pagar un visado de dos entradas, como el mío, si no, luego las sorpresas allí serán mayores porque no podréis volver a China hasta que no os lo tramiten allí. Y, últimamente tardan dos días en hacerlo.

Tened en cuenta que hay zonas que no pueden visitar los extranjeros. Hay sitios de Xinjiand, Quinhai y Sichuan que a veces están restringidas.  Y que para ir al Tíbet os van a poner muchas pegas: necesitáis ir con agencia o contratar una agencia en China, pero es necesario que se forme un grupo de al menos 5 viajeros de vuestra nacionalidad. Por eso, aunque pensábamos ir, lo dejamos de lado.

CENTRO DE SOLICITUD DE VISADOS CHINOS EN MADRID:
C/ Agustín de Foxá, nº 29, 4º piso A
28046 Madrid
Teléfono: 91 314 59 18
Fax: 91 732 19 59
Correo electrónico: madridcenter@visaforchina.org



Parque Minero de La Unión


La visita dura unas dos horas y comienza con un audiovisual en la cabaña donde se venden las entradas, al lado del aparcamiento. Cuando acaba, te suben en tren por la carretera del 33 a la mina mientras te van dando explicaciones de todo el paisaje. La carretera del 33 era la típica ruta minera de la región, que la comunicaba con el mar.



La mina cuenta con más de 4000 m2 abiertos al público, a 80 m de profundidad. Se abrió en el 1869 y de ella se extraía pirita. La visita es larga y lo mejor es el lago interior de aguas rojizas. Te dicen que puedes probar el magnesio que recubre las paredes y los techos de la mina, esto es lo que hacían los mineros que trabajaban allí a oscuras y en condiciones infrahumanas. Está asqueroso. Amargo, amargo.



Al acabar la visita a la mina, el tren os lleva al restaurante y al mirador. Se puede seguir la visita por libre a la Mina Pablo y Virginia (se ve por fuera), el polvorín, el lavadero, el horno de tostación y el serpentín.

Si no, desde el mismo restaurante, os vuelven a bajar en tren hasta la entrada.


Sin duda, ¡merece la pena! Tiene aparcamiento de sobra y la entrada cuesta 11€ y 8’25€ para estudiantes. Hay que hacer reserva por email, porque las entradas son limitadas.




Visitando Jumilla, Calasparra y Caravaca


El último día que tenía para pasar en Murcia quería visitar Jumilla, la cueva del Puerto, Calasparra y Caravaca de la Cruz.

Empecé por Jumilla y su castillo. Desde la oficina de turismo sale un autobús que por 1€ te lleva al castillo y así te ahorras la subida, que no se puede hacer en coche. El autobús sale a las: 10:00, 11:00, 12:00 y 13:00.



Importante: Sólo se puede visitar el castillo los sábados, domingos y festivos.

Es una fortificación restaurada, pero bien hecha. No se nota tanto como otros castillos que hemos visto. Aunque sus orígenes son muy antiguos, en 1461 el marqués de Villena mandó construir esta fortaleza tal y como la vemos hoy: con tres pisos, sótano y terraza.
No me decepcionó.

Desde Jumilla me dirigí a Calasparra. La verdadera joya de la visita. Famoso por su arroz, el municipio en sí no tiene mucho que ver, pero a 6 km se encuentra el Santuario Virgen de la Esperanza.  En un cerro, rodeado de naturaleza y totalmente integrado en la montaña.

Según el folleto que me dieron:

Cuenta la leyenda que un pastor que guardaba su ganado en esas cuevas, excavadas sin duda por las aguas del río encontró la imagen de la Virgen "La Pequeñica", seguramente olvidada por algún caballero cristiano. El pastor comunicó su valioso hallazgo a las autoridades eclesiásticas y civiles de Calasparra que con los habitantes del pueblo vinieron alborozadas y quisieron llevarse la imagen para ser venerada por el pueblo. Dice la leyenda, que la Virgen se hizo tan pesada para su tamaño, que todos comprendieron que era aquí donde deseaba ser venerada. Decidieron, por tanto, acondicionarla. El por qué y cuándo se le adosó a la virgen de la Esperanza (la grande) la "pequeñica" (la aparecida) no se sabe con exactitud. Si conocemos que el año 1.786 ya se veneraban juntas y que en 1.840, fue nombrada la Virgen de la Esperanza Patrona de Calasparra.








Hay mucho aparcamiento gratuito en la entrada. Después del aparcamiento hay una zona ajardinada con muchos bancos y un arco de piedra con el nombre del lugar.

La ermita es preciosa, toda en piedra, no deja de ser una cueva. En un apartado anexo hay una tienda de recuerdos y se puede subir al camarín y a la sala de ofrendas, con multitud de ellas.

Después de comer me fui a ver el Cañón de los Almadenes, por hacer hora, ya que tenía la visita a la cueva del Puerto reservada para las 5.



Y allí me llevé la segunda desilusión del viaje. Llegué al aparcamiento de la cueva y no había nadie. Subí una pendiente de la hostia y seguía sin haber nadie. Todo desierto, la cafetería: desmantelada, una pena.  A las 5’15 vi aparecer una camioneta. Bajé toda la cuesta y le dije al conductor que tenía la visita reservada a la cueva con empresa que lo lleva: Qalat aventura. Yo había mandado un email para reservar fecha y hora y me respondieron confirmándomelo.

El tío me dijo que la cueva no se abría en esos días. Se negó a abrir, y ni se bajó de la furgoneta. Todo el rato con el wasap liao y ni levantaba la cabeza del móvil. 

Al llegar a casa les mandé un email a la empresa quejándome, y me respondieron que la reserva claro que estaba confirmada, que no entendían lo que había pasado pero que ya le habían echado la bronca al guía. Pues vaya seriedad de empresa: os lo digo en serio, no la recomiendo para nada. No la contrataría en la vida.

Por culpa de haber tenido que esperar tanto con el asco de cueva, llegué a Caravaca a las tantas. Ya no estaba abierto nada, así que lo tuve que ver todo por fuera. El consuelo fue que estaban en la fiesta de Moros y Cristianos y había buen ambiente:









Visitando Mazarrón y Bolnuevo


Muy cerca de Águilas, fui por la tarde a visitar estos dos pueblos. Anduve por el paseo de Mazarrón viendo una feria de muestras y entré en el Centro de Interpretación del Barco Fenicio, gratis.

Es una habitación con una maqueta del barco y paneles explicativos, no os esperéis más.
El barco fenicio fue descubierto en 1988 y pertenecen al s.VII a.C. Hoy está expuesto en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena. En 1998 encontraron otro más completo, en muy buen estado de conservación, pero no se ha extraído.

A 5km más o menos, está Bolnuevo, una pedanía de 1000 habitantes famosa por sus erosiones. Se les llama Las Gredas y son setas rocosas de varios metros de altura, preciosas. El coche se puede dejar delante de las mismas, hay aparcamiento de sobra. 





Visitando Águilas



Qué ver en Águilas

De Águilas visité su paseo marítimo, su casino y su castillo. Me dio el aspecto de un pueblo también venido a menos, muchos negocios cerrados, poca gente… triste, en general.

La subida al castillo se hace atravesando el casco antiguo, con unas casas muy bonitas, pero calles sucias. La entrada cuesta 2€ y gratis para los estudiantes.  Dentro está lleno de maquetas y audiovisuales.





Lo que más me llevo de recuerdo del pueblo es lo bien y barato que se come allí. Aquí tenéis los horarios y precios de todo lo que se puede visitar:



Guía para visitar el Parque El Capricho


Este es uno de mis parques favoritos en Madrid. Hay que andar como diez minutos desde el metro hasta la entrada. Su construcción se remonta a 1784 cuando los Duques de Osuna lo encargaron. La Duquesa, Mª Josefa de la Soledad Alonso Pimentel era considerada una de las mujeres más inteligentes de su época y construyó este parque para que lo frecuentaran los artistas y personalidades más importantes de aquel entonces.



Durante la Guerra Civil, el recinto se convirtió en Cuartel General. Aún quedan hoy búnkers de esa época.

La entrada es gratuita, aunque haya tornos en la puerta. Tras pasarlos llegamos a la antigua plaza de toros de la Duquesa. En su extremo encontramos la antigua puerta trasera del complejo, a través de ella llegamos a la Plaza de los Emperadores, atravesando varias zonas:

✦ El Parterre de los Duelistas: rodeadas de cipreses altísimos hay dos columnas con las estatuas de dos dualistas de espaldas, a punto de enfrentarse, a cuarenta pasos. Sus estanques, llenos de verde, hacen que no distingas donde hay hierba y donde agua.

✦ El invernadero: que no se puede visitar.

✦ Una fuente renacentista y un puente precioso, totalmente integrado en la naturaleza.

Al llegar a la Plaza de los Emperadores vemos doce bustos de césares romanos y una exedra muy bien conservada con el busto de la Duquesa en medio.

Siguiendo por el sendero observamos el Palacio, pero antes vemos el Laberinto, junto al jardín bajo. En los 40, un avión de Iberia lo destrozó por un aterrizaje forzoso.  Hoy está totalmente restaurado, pero es una pena que sólo se pueda ver desde una barandilla, no hay manera de bajar.

Siguiendo por el camino del Parterre, atravesamos la fuente de los delfines (en frente de ella podemos ver la entrada a un Búnker de la Guerra Civil), para llegar al Palacio. Aunque antiguamente albergaba una colección excepcional de obras de arte, muchas de ellas de Goya, al ver la fachada (que es lo único que podemos ver, no nos podemos imaginar que en el pasado fuera tan lujoso.

Cerca del Palacio está la casa de los Oficios, donde estaban las cuadras, las cocheras, las cocinas…  el Templete de Baco y el estanque lleno de patos y cisnes.

Otras zonas importantes son:

La Rueda de Saturno (un estatua de Saturno devorando a sus hijos sobre una columna), El Estanque de las Tencas, La Casa del Artillero, La Batería, con su pequeño foso;  La zona de juegos: donde en primavera y verano montaban columpios y un tiovivo.



✦ La casa de la vieja: la que más me gustó, parece la casa de Hansel y Gretel. Dentro había dos autómatas a tamaño real de una vieja hilando y un muchacho al lado. Hoy está vacía.


✦ La ermita: de aspecto ruinoso, se dice que en ella vivía un ermitaño. Los duques lo contrataron a cambio de su manutención para que viviera en ella, sin cortarse nunca el pelo ni las uñas, y rezando por ellos. Todavía está enterrado allí. 

Visitarlo en verano para estar fresquito es una delicia.



Madrid Business Torres Area


Muy cerquita de Plaza Castilla encontramos estas torres (de Mordor, las llaman aquí), que se componen de cuatro edificios, los más altos de Madrid:
  • Torre Bankia: con 45 plantas y 250 metros, este rascacielos diseñado por Norman Foster es el más alto del complejo y de toda España.


  • Torre PwC: (Antigua Torre Sacyr) con 58 plantas y 236 metros, es la única diseñada por arquitectos españoles (Carlos Rubio Carvajal y Enrique Alvarez-Sala). A mí es la que más me gusta. Hasta la planta 31 es un hotel de 5 estrellas, el Eurostars Madrid Tower, las demás son propiedad de la empresa que PwC y en la cubierta superior tiene tres generadores de energía eólica.
  • Torre Espacio: la más rara. Tiene 57 plantas y 230 metros. En el piso 33 está la capilla más alta del mundo. Se celebran misas todos los días. El foco de luz verde que sale de la torre y se ve por todos lados es para indicar dónde se encuentra el Sagrario. Se puede asistir rellenando el formulario de solicitud en esta web http://www.capillatorreespacio.es/Capilla.aspx
  • Torre de Cristal: tiene 249 metros, 52 plantas y 27 ascensores. Es el segundo edificio más alto de España y fue diseñado por César Pelli, el de las Torres Petronas. Hoy pertenece a la Mutua Madrileña y cuenta con la calificación A medioambiental porque su pared bioclimática gradúa la temperatura y el consumo de energía en su interior.

Lo más llamativo es que contiene el jardín vertical más alto de Europa en la última planta. Se puede ver desde la calle, mide 600m2. Es un asco que no se pueda visitar, aunque a veces lo abren en la Semana de la Arquitectura.


Si queréis ver el mayor jardín vertical de Europa, podéis ir al patio del Hotel Mercure, en la plaza de Santo Domingo,  que sí que se puede ver. 


Visitando Palacio Real de Madrid


Aprovechando las vacaciones me quise acercar al Palacio Real de Madrid. Es la residencia oficial de la Familia Real, aunque actualmente sólo se utiliza para la celebración de ceremonias de estado. Llegué bastante temprano porque me habían avisado de las enormes colas que hay que hacer en la entrada normalmente. Y así fue. No obstante, fue bastante rápida pese a lo larga que era y, mientras, pude aprovechar de las hermosas vistas de La Almudena.

La entrada general cuesta 10€ y, por suerte, los maestros entran gratis. También se puede visitar gratis los miércoles y jueves por la tarde.

El Palacio en sí, me decepcionó mucho. La mayoría de las salas están vacías, ni muebles, ni nada. Y la mayoría de sus obras artísticas están en El Prado. Aun así lo visité por su importancia histórica. Construido en el siglo XVIII con Felipe V estuvo habitado hasta Alfonso XIII y, más tarde, por Azaña. Lo primero que podemos ver es la Plaza de la Armería por la que puedes pasear libremente. A continuación, visitamos la Real Botica, que fue una de las salas más atrayentes, con un montón de frascos curiosos fabricados por las fábricas de la Granja y del Buen Retiro.

La segunda sala que más me llamó la atención fue la Real Biblioteca, con más de 300.000 libros., mapas, dibujos…

Y, por último, la Real Armería. Para entrar en ella hay que salir del edificio principal, y entrar en el que está a la derecha. Está considerada como una de las mejores del mundo, contiene piezas del siglo XV en adelante. Y me llamó la atención las armaduras y armas árabes que contiene.

También me gustó el Salón de Colón por su importancia histórica: allí se firmó el tratado para entrar en la Unión Europea.

Estas son las salas que miré con más detenimiento. Las demás, aunque tienen valor artístico e histórico, no me impresionaron tanto. En la planta alta se encuentra la famosa escalera de Sabatini que da acceso a los distintos salones, la mayoría muy sobrios. Como piezas nos llamó la atención un Stradivarius, la colección de relojes, estatuas de Bernini y algunas piezas de porcelana y El salón del trono dejaba mucho que desear y los tapices estaban bastante sucios.

Como digo, es una visita obligada pero nada comparable con otras bellezas como el Palacio de La Granja o Los Reales Alcázares, también Patrimonio Real.

Si tenéis tiempo no dejéis de visitar los Jardines de Sabatini, gratuitos, continuando la calle de Bailén y la Cuesta de San Vicente. Están muy cuidados y su visita es bastante rápida. En el centro cuenta con un estanque con estatuas de reyes españoles. Y en verano hacen conciertos.

Consejos: Preparaos para las largas colas.
✦Acudid el primer miércoles de cada mes, menos en agosto, ya que podréis disfrutar del Relevo Solemne, en el que más de 450 soldados de la Guardia Real desfilan para hacer el cambio de guardia. La ceremonia dura unas dos horas pero es aconsejable.
✦No olvidéis vuestros carnets de estudiante, profesor, tarjeta de desempleo… son importantes los descuentos.

Cómo llegar: A unos 5 minutos de la estación de metro de Opera.
·         Autobús: Líneas 3, 25, 39 y 148
·         Metro: Líneas 5 y 2 (Estación Ópera)
          Trenes de Cercanías: Estación de Príncipe Pio

Horarios: De octubre a marzo: Todos los días de 10:00 a 18:00
                De abril a septiembre: Todos los días de 10:00 a 20:00

Me despido de Almería - Restaurante Ichiban


Tras dos años de estar en Almería, la dejo atrás para irme a la capital. Agradecer a todos mis compañeros del CEPR Ciavieja todos los grandes momentos que hemos pasado. ¡Y a ver cómo sigue nuestro Portfolio de las Lenguas!

De despedida aprovechamos para ir al nuevo restaurante japonés de Roquetas: Ichiban (El mejor - que aún no se me han olvidao las clases de japonés del año pasado).


Está muy bien decorado y las camareras van con yukatas. El espectáculo de teppanyaki mola, pero algo flojo porque dura poco, para éste hay que reservar antes.






Siempre está lleno. No es caro y la comida está bastante buena: sobre todo los postres. Al traerte la cuenta te dan la típica toalla caliente, un platito con fruta y un chupito. Sake... qué recuerdos.

Comienza una nueva etapa. Echaré de menos la playita y el curry y los nachos del guiri. Saludos al Ciavieja. Sobre todo a mi grupo de trabajo, con Gádor y Fernando. ¡Seguid trabajando así de bien! Pa que luego digan que los maestros no hacemos ná...