Senderismo: Cómo llegar a San Pedro de Atxarre



San Pedro de Atxarre es uno de los mejores miradores de la provincia de Vizcaya. Los sencillos caminos que llevan a la cima están llenos de antiguas leyendas marcadas por un entorno místico y sombrío que transcurre entre los bellos troncos del encinar cantábrico.

Para llegar a la ermita y disfruta de su mirador, existen varios caminos. Sin duda, el más sencillo y corto es el que parte de Akorda. Una vez dejado el coche en el aparcamiento, la ruta comienza con un breve ascenso por una pista asfaltada, siguiendo la señal que indica Atxarre.




Unos cuantos metros después, el camino se convierte en una pista de barro que llega hasta un primer cruce en el que te encontrarás una gran piedra en frente. Justo ahí tienes que tomar el camino de la derecha hasta Dantzaleku. Según la leyenda, en la zona en la que hay tres grandes piedras dibujando una media luna era donde se celebraban antiguos aquelarres. Por eso, para ahuyentar a las brujas y a los malos espíritus, durante el día de San Gregorio los creyentes iban en procesión hasta esta zona y esparcían allí sal, que había ido previamente bendecida en la ermita de San Pedro. Su nombre, Dantzaleku, significa Lugar de baile, haciendo referencia las danzas que la brujas solían hacer durante sus ceremonias.

El camino discurre por un frondoso bosque de encinas y va ascendiendo poco a poco, alternando tramos rocosos y otros más sencillos. La última cuesta, algo más dificililla (aunque no mucho), te llevará a la ermita.


El templo se construyó en el siglo XV en honor a San Pedro. Antiguamente era conocido como San Pedro de Aguirre, venerando a un santo marinero. En sus orígenes contuvo una casa de ermitaño y se tiene conocimiento de que en el siglo XVII acogió a ermitañas.


Tradicionalmente se pensaba que este santo había dejado sus huellas en estos lugares. Antiguamente había una gran piedra en Ibarrangelua que tenía un hoyo que se asemejaba la forma de un pie. Las gentes contaban que San Pedro, al bajar del monte Atxarre, había dado un paso en el territorio perteneciente a Armendua y otro en Ibarranguelua, dejando en ambos sitios sus huellas.

Desde la explanada en la que se encuentra la ermita, a poco más de 300 metros, encontrarás las mejores vistas de la Reserva de la Biosfera. La zona es conocida como Talaia de Urdaibai.



Justo en frente asoma Busturia y Sukarrieta, al oeste asoma el cabo Matxitxako, Bermeo y Mundaka y, si el tiempo lo permite, incluso se puede ver Guernica. Al este, contemplarás la isla de Izaro, Ogoño e Ibarranguelua.

Cómo llegar a San Pedro de Atxarre

1. Cómo llegar a San Pedro de Atxarre desde Akorda (la manera más sencilla)

Cruzando el pueblo de Ibarranguelua en dirección a la playa de Laga, tienes que tomar la carretera BI-4236 con dirección Akorda.

● A unos 2 km verás un primer cruce en el que hay un collado donde puedes dejar el coche.

● Una vez allí, basta con tomar el camino que sale a la derecha de uno contenedores de basura y comenzar el ascenso hasta la ermita siguiendo las indicaciones.

🚶 Recorrido: 1’5 km (ida)

2. Cómo llegar a San Pedro de Atxarre desde la Playa de Laida

● Tienes que caminar por la acera con dirección al camping. En frente del camping, cruzando la carretera, se encuentra la entrada a una pista en la que hay un cartel de prohibido aparcar y una marca de PR.

● La pista va haciendo zig zags hasta un primer desvío en el que tienes que coger el camino de la izquierda siguiendo las marcas de PR. Aquí la senda se vuelve algo más sencilla, bajando luego por una rampa que te llevará al caserío Bixine.

● Un poco más adelante verás un desvío a la izquierda por el que llegarás a la ermita de San Martín. Subiendo, de nuevo, pasarás junto a una casa vallada en la que tendrás que buscar la señal que indica Atxarre, a la derecha. Siguiendo por un camino sombrío y rocoso, llegarás a la Ermita de San Pedro de Atxarre.

● Una vez llegado a la ermita, puedes volverte o continuar el recorrido circular que te llevará al barrio de Akorda bajando por unos escalones, dejando el bosque atrás y llegando por una pista hasta la carretera.


● Atravesando Akorda, tienes que continuar recto hasta llegar a una fuente. Después, el camino sigue hasta Gametxo, donde se inicia el descenso hasta llegar de nuevo a la playa.

🚶 Recorrido circular: 9’5 km

3. Cómo llegar a San Pedro de Atxarre desde Kanala

● Dejando el coche en el restaurante Kanala, tienes que empezar a subir por el camino que sale justo al lado de éste.

● El primer desvío, a la derecha, te llevará a la iglesia de San Martín. Desde aquí el camino que hay que tomar es similar al de la ruta que parte desde Laida, pues ambos caminos se juntan en esta iglesia.

Cómo es el Castillo de Arteaga, Vizcaya



En el pequeño pueblo de Arteaga, en mitad de una gran llanura, se sitúa un bello castillo gótico del siglo XIII. Originariamente se componía de una torre central, con una muralla con torres en las cuatro esquinas. En el 1358 Pedro de Castilla acabó con esta construcción, aunque se volvió a levantar poco después.

A pesar de su esplendor, siglos después se usó como terreno de labranza, quedando muy degradada su estructura. Así lo encontró el arquitecto que mandaron los Arteaga en el siglo XIX para construir en el solar un gran palacio. El linaje de los Arteaga estaba enlazado con la esposa de Napoleón III, la emperatriz Eugenia de Montijo.

Eugenia de Montijo, quien estaba vinculada con la Casa de Alba, promovió la reforma del torreón en agradecimiento al nombramiento de su hijo, Eugenio Bonaparte, como vizcaíno de origen, por las Juntas Generales de Vizcaya.

El proyecto estuvo en manos del arquitecto francés de los Sitios Imperiales, Couvrechet, y tras su muerte, en Ancelet, otro arquitecto de la casa real francesa. Inspirados en la arquitectura gótica francesa, construyeron una torre neogótica con arcos ciegos y vanos geminados. De la antigua torre sólo mantuvieron los muros exteriores.

El nuevo castillo se compuso de varios pisos unidos por una escalera en espiral, con una altura que llega hasta los 30 metros. En el piso segundo diseñaron un oratorio con vidrieras y lo destinaron a las estancias de los emperadores. En el sótano colocaron la cocina, la bodega y la sala del servicio.

Sin embargo, los emperadores nunca llegaron a instalarse en él. Cuando Eugenia de Montijo quiso volver a España, ya destronada, se alojó en las posesiones que la Casa de Alba tenía en Madrid y en Sevilla.

A finales del siglo XIX albergó a las tropas carlistas del general Velasco, quien ocupó este edificio como residencia personal.

De nuevo abandonado, en el 2003 pasó a convertirse en un hotel de cuatro estrellas, con catorce habitaciones y un restaurante. Todo rodeado de un gran muro. Desde el 2012 pertenece a la categoría de Relais & Châteauxuna comunidad global de hoteles y restaurantes de lujo de propiedad y operación individual.


Al estar en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai, el entorno es privilegiado. Puedes aprovechar tu visita para conocer otros lugares de gran belleza, como la Cueva de Santimamiñe, Guernica, las playas de Laga y de Laida, o la subida a San Pedrode Atxarre.  


16 Productos típicos que comprar en Vizcaya



Después de disfrutar de sus increíbles paisajes y de sus gentes, Vizcaya ofrece una amplia gastronomía de gran calidad. Aquí os dejo un ejemplo de los productos típicos que puedes comprar en las tiendas tradicionales de la zona y en supermercados como Eroski, en el que están marcados con la bandera de Euskadi los productos de la región para poder identificarlos fácilmente.

1. Yogures Lactebal: esta empresa, ubicada en Balmaseda, centra su actividad en la elaboración de productos lácteos, como yogures y cuajadas o crema de queso. lactebal.wordpress.com


2. Leche Esnea: los mayores productores de Vizcaya venden distintos tipos de leche, quesos, mantequilla y cuajada. www.bizkaiaesnea.com


3. Café Baqué: con sede central en Iurreta, la empresa que creó Juan Baqué a principios del XX, cuando le concedieron la gestión y venta del café en Bilbao, hoy emplea a más 120 personas. www.baque.com


4. Pimientos de Guernica: cuenta con Denominación de Origen Protegida. Se comen fritos como acompañamiento o como ración. Estrechos y alargados,  los pimientos de Guernica tienen un tamaño que oscila entre los seis y nueve centímetros y presentan un color verde intenso.

5. Kalimotxo: esta mezcla de vino y Coca-Cola dicen que tiene su origen en Getxo.

6. Anchoas y otras conservas del Cantábrico se preparan en lugares como Bermeo, de amplia tradición conservera.

7. Sardinas de Santurce: se suelen servir asadas principalmente en agosto.

8. Carnes y embutidos de ganaderías vizcaínas, como La Sequilla, de la empresa familiar Fernández Terreros, con sede en Muskiz.  O los embutidos de Karrantza, de la familia Lombera.

Dulces típicos de Vizcaya

9. Carolina: un pastel compuesto de hojaldre, merengue, huevo y chocolate típico de Bilbao.


10. Pastel de arroz de Bilbao: tartaleta de hojaldre que se rellena con crema. Curiosamente sólo tiene arroz en el nombre. Parece ser que originariamente sí que lo llevaba, cuando los arrantzales lo importaron desde Filipinas. Pero ahora, no.

11. Canutillos de Bilbao: se trata de un rollo de masa de hojaldre, relleno con crema pastelera o con crema de chocolate y cubierto de azúcar glass.

12. Trufas Arrese: de elaboración artesana desde el siglo XIX, es un clásico bilbaíno.

13. Bollo de mantequilla: siempre presente en las pastelerías de Bilbao.

14. Pastel ruso: al igual que pasaba con el pastel de arroz, este plato no tiene nada de ruso. Aunque la leyenda cuenta que Eugenia de Montijo, la esposa de Napoleón III y quien arregló el castillo de Arteaga, se lo regaló al Zar de Rusia en una reunión.

15. Goxua: postre típico de Lekeitio hecho con nata, bizcocho y crema pastelera.

16. Miel de Eztikidetza: actualmente es la única empresa apícola de la provincia. www.eztikidetza.com

Algunos de sus platos típicos son el bacalao al pil-pil, las cochas de merluza, las angulas a la bilbaína, el marmitako, la merluza a la ondarresa y los chuletones. Todo ello acompañado con un buen vaso de Txacoli de bodegas como Galdames o Virgen de Lorea

Cómo llegar a la Playa de Laida, un paraíso entre las marismas de Urdaibai



La playa más grande la ría de Mundaka, con casi un kilómetro de arena fina, pertenece al municipio de Ibarrangelua y está en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai.


Sus dos zonas diferenciadas (la de corriente y la de olas) la hacen apetecible para los amantes del surf y para los que disfrutan con las playas de poca profundidad. Constituye un paseo también imperdible para los amantes de la naturaleza. Las vistas de las marismas son increíbles escondiéndose en la desembocadura del Oka. 


Al fondo puedes divisar la Isla de Ízaro, que albergaba un convento franciscano de 1422, cuyos restos casi han desaparecido.

🌅  En su entorno hay bares, un restaurante, un camping y un aparcamiento.

🌅  Cuenta con duchas, aseos y socorristas.

🌅  Tiene los certificados de calidad y gestión ambiental ISO 90001 e ISO 14001.

🌅  A pesar de estar tan aislada, en temporada alta suele tener gran afluencia de gente y su parking se llena con facilidad.

🌅  En verano hay un ferry que conecta Mundaca y Sukarrieta.



Cómo llegar a la Playa de Laga en coche

★ En la carretera BI-3234, que une Gautegiz Arteaga con Ibarrangelua, verás el cartel que indica el acceso.

Cómo llegar a la Playa de Laga en autobús

★ Bizkaibus: la línea A3526, que une Guernica y el barrio de Ibinaga (Ibarranguelua), hace una parada en Laida y en el camping. 

El pueblo de Arrancudiaga, una parada junto al río Nervión



A orillas del río Nervión aparece este singular pueblo de la provincia de Vizcaya. Su gran pasado industrial de principios del siglo XX, que vino acompañado de un gran aumento demográfico, aún se puede ver a las afueras. Aunque ahora su número de habitantes no llegue a 800. El municipio está formado por trece núcleos, estando su capital en el de Arene.  



Para aprovechar las aguas del río que lo atraviesan, en sus orillas se construyeron ferrerías, molinos y varios puentes, destacando los de Iberlanda y Arbide.

El puente de Iberlanda se construyó a principios del siglo XIX. Tiene tres arcos y une dos barrios de Arrancudiaga. El de Arbide es algo más antiguo: de 1638.

Cruzando alguno de sus puentes puedes llegar a una preciosa área recreativa a orillas del Nervión. Allí hay aseos, un campo de fútbol, columpios y una taberna. Todo ello rodeado de naturaleza.


Dejando esta zona atrás y volviendo a cruzar el río, pronto llegarás a un bonito núcleo rodeado de casas de arquitectura tradicional. Entre ellas se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. De estilo austero barroco vasco, pertenece al siglo XVIII.


Mi visita a Arrancudiaga fue bastante corta. Tan sólo una parada rápida para descansar durante mi camino a Guernica. Sin embargo, me sorprendió mucho la belleza y la tranquilidad que se respiraban en sus tierras.


12 lugares imprescindibles que ver en Soria en un día



Soria es una ciudad perfectamente abarcable en un día. A pesar de tener muchos rincones maravillosos en los que deleitarse, si sólo dispones de ese tiempo, es posible visitar los lugares imprescindibles en una jornada accediendo a todos ellos de manera fácil y caminando. El coche lo puedes dejar en los alrededores de la Avenida de Valladolid y de la estación de autobuses. Está bastante cerca del centro y me lo recomendaron porque es fácil encontrar sitio allí, aun en fechas señaladas.

Qué ver en la ciudad de Soria en un día

1. Parque de la Alameda de Cervantes: uno de los jardines públicos más antiguos de España, este enorme parque se sitúa en el corazón de la ciudad, dando su puerta principal a la Plaza de Mariano Granados. Una de sus últimas incorporaciones es una escultura de un mastín que homenajea a los pastores trashumantes sorianos. Está siempre lleno de ardillas.


2. Iglesia de San Juan de Rabanera: su nombre procede de los habitantes de Rabanera del Campo, que repoblaron Soria en el siglo XII. De origen románico, tiene también alguna reminiscencia gótica, como la portada de la cara norte. En el interior se han conservado el crucero y la cabecera originales, así como un retablo plateresco y otro barroco. Horario: de 11’00 a 18’30. Precio: 1€.

3. Plaza Mayor: presidida por la Fuente de los Leones, en ella se encuentra el Ayuntamiento (Casa de los Doce Linajes) y varios palacios importantes: la Casa del Común (Archivo Municipal), el Palacio de la Audiencia y el Palacio de Doña Urraca. Hasta 1853 era donde se celebraban las corridas de toros de la localidad.

4. Palacio de los Condes de Gómara: la familia Río y Salcedo construyeron el palacio más majestuoso de Soria en el siglo XVI para demostrar su riqueza (el postureo de la época). Su obra iba a ser incluso más impresionante aún. Sin embargo, Felipe II vetó el proyecto original para que no eclipsase a El Escorial. Hoy alberga el Palacio de Justicia de Soria.


5. Convento del Carmen: las Carmelitas Descalzas llevan en Soria desde 1581 y han estado allí hasta la actualidad, a excepción de 30 días coincidiendo con la ocupación francesa de la ciudad. Entrada gratuita.


6. Concatedral de San Pedro: sus inicios están en la repoblación que llevó a cabo Alfonso I en el siglo XII. Estos orígenes románicos se fundieron con los góticos cuando en el siglo XVI reformaron el templo tomando como modelo la Colegiata de Berlanga de Duero. En 1959 se convirtió en Concatedral, manteniéndose la capital eclesiástica en el Burgo de Osma. Horario: de lunes a viernes, de 18’30 a 19’30. Sábados, de 11’00 a 13’30 y de 18’30 a 19’30. Domingos, de 10’00 a 13’30. Precio: la visita al claustro románico cuesta 2€.


7. Claustro de San Juan de Duero: cruzando el Duero por el puente medieval se llega a este imponente paraje en el que vivió la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Duero, que venían de Tierra Santa. Su claustro mezcla el románico con otros estilos bizantinos y árabes. Originalmente estaba techado y servía para dar sepultura a los mojes. Horario: de martes a sábado, de 10’30 a 14’00 y de 16’00 a 19’00. Domingos, de 10’00 a 14’00. Precio: 1€


8. Ermita de San Saturio: caminando junto al río y dejando atrás lo poco que queda del Monasterio de San Polo (s. XIII), se llega a la ermita más fotografiada de Soria. La tradición cuenta que Saturio era un noble del siglo VI que cuando murieron sus padres vino a este lugar a vivir en unas cuevas convirtiéndose así en eremita. En los últimos años del siglo XVI se encontraron sus restos, que hoy descansan en el altar mayor de la ermita. 

En el siglo XVII, la ciudad acordó edificar una iglesia en el sitio en el que había un oratorio del XII. Hoy se puede visitar este complejo formado por una serie de grutas naturales en las que hay distribuidas varias salas-museo, la sacristía y la capilla en la que descansa San Saturio. Precio: gratis.


9. Iglesia de Santo Domingo: parece que su origen se remonta al siglo XII cuando se construyó sobre una antigua iglesia románica de la que sólo se conserva la torre. Su gran fachada monumental es una de las mejores del románico español y su portada era conocida como La Biblia de Piedra, que servía para ilustrar a las gentes medievales sobre las enseñanzas sagradas. Horario: de 8’00 a 21’00. Precio: gratis.

10. Calle Aduana Vieja: en esta calle peatonal podrás ver algunos de los palacios renacentistas más importantes de la ciudad, como el de los Castejones, el Instituto Antonio Machado y la Iglesia de Santo Domingo.

11. Museo Numantino: de vuelta ya buscando el coche te recomiendo que te pases por el Museo de Historia y Arqueológico de Soria. Fue inaugurado en 1919 y en su interior hay piezas sorianas desde el Paleolítico Inferior. Las más famosas son las que proceden del yacimiento de Numancia, como el caballo símbolo de la ciudad. Horario: de martes a sábado, de 10'00 a 14'00 y de 17'00 a 20'00. Domingos, de 10'00 a 14'00. Precio: 1€ Sábado y domingos: gratis. 


12. Numancia: a sólo 7 km de Soria se encuentra este yacimiento en el que vivió un pueblo celtíbero que resistió a Roma hasta la muerte, resistiendo hasta el final el duro Cerco de Escipión. Entrada online. 


Durante tu recorrido, párate para disfrutar de las tapas de la ciudad, de un buen plato de migas del pastor o de torrenillos, acabando con un postre, como los caballitos de chocolate o el pan con mantequilla dulce de Soria. La confitería-cafetería más famosa para hacerlo es la de York, sin embargo, debido a su trato no me pareció uno de los mejores sitios para ir (al menos yo, tuve muy mala experiencia). De todos modos, seguro que encuentras otros lugares maravillosos en los que probar estas delicias.

Cómo llegar a la Playa de Laga, una de las playas más salvajes de Vizcaya



Enclavada en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai, la Playa de Laga, rodeada de un verde entorno natural a los pies del Monte de Ogoño, es una de las preferidas para los amantes del surf. Sus olas pueden alcanzar los dos metros. La arena que la conforma es de grano medio y de color dorado, formada en gran parte por restos de las conchas de invertebrados marinos.


Al fondo puedes ver la Isla de Ízaro, que albergaba un convento franciscano de 1422, cuyos restos casi han desaparecido. Desde Laga su forma se ve muy parecida a la del cabo de Ogoño, por lo que los habitantes de los pueblos cercanos pensaban antiguamente que era un trozo de este monte que se había caído al mar.  


Las únicas edificaciones que hay en su entorno próximo pertenecen a dos bares y dos viviendas cuya demolición está prevista para volver a naturalizar la playa, dentro de un plan para la regeneración de sus dunas.


🌅 Cuenta con duchas, aseos, socorristas y bares.

🌅 Tiene bandera azul y los certificados de calidad y gestión ambiental ISO 90001 e ISO 14001.

🌅 A pesar de estar tan aislada, en temporada alta suele tener gran afluencia de gente y su parking se llena con facilidad.


Cómo llegar a la Playa de Laga en coche

★ En la carretera BI-3234, con dirección a Ibarrangelua por la costa, verás el cartel que indica el acceso al parking.

Cómo llegar a la Playa de Laga en autobús

★ Bizkaibus: la línea A3526, que une Guernica y el barrio de Ibinaga (Ibarranguelua), hace una parada en Laga. 

6 lugares imprescindibles que ver en Ondárroa en una mañana



Fundado en 1327 junto a la ría Artibai, siempre fue el pueblo rival de Lekeitio por la pesca de la ballena. A finales del siglo XV quedó destruida casi completamente por un gran incendio, aunque consiguió revivir poco después con Enrique IV, floreciendo la pesca y el comercio y consagrándose como uno de los mejores puertos del Cantábrico.


El centro histórico del pueblo permanece anclado sobre una colina rocosa en el meandro de la ría. Para superar el desnivel que esto produce, sus casas presentan varias plantas. Algunos tienen cinco o seis pisos en su parte anterior y dos en la parte trasera. Estos edificios tan particulares y la existencia de casas marineras tradicionales que sobrevivieron al otro gran incendio que sufrió la ciudad en el siglo XVIII, la han convertido en Conjunto Monumental.


Puedes dejar tu coche a la entrada en la zona del campo de fútbol y de la Ertzaintza, cruzar el puente y seguir caminando hasta el puerto. Para volver puedes hacerlo por la otra orilla del río para así obtener vistas distintas.


Qué ver en Ondárroa

1. Los Puentes: el río Artibai rodea todo el centro histórico de Ondárroa. Para cruzarlo hay varios puentes emblemáticos:

★ El Puente de Itxas Aurre: tiene la firma de Santiago Calatrava y facilita el acceso directo al puerto.


★ El Puente Viejo: el original era un puente levadizo que fue construido en madera durante la Edad Media. Siglos después se cambió por uno de piedra que desapareció durante una riada. El que puedes ver ahora es una construcción de 1961.


★ La Pasarela de Alfonso XIII: inaugurado en 1927, este curioso puente giratorio de hierro se construyó para facilitar el paso a la playa de Arrigorri. Hasta entonces sólo se podía cruzar usando una barca. Sus usuarios tenían que pagar cinco céntimos por cruzarlo, por lo que se le llamó el Puente de la Perra Chica (como se llamaba antiguamente a esta moneda).


2. La Torre Etxandia: en lo alto de la colina, servía para vigilar y controlar la ciudad y quien se acercaba a ella.

3. La Torre de los Licona: aún queda en pie la casa natal de María Sánchez de Licona, la madre de San Ignacio de Loyola.

4. La Iglesia de Santa María: este templo gótico pertenece al siglo XV y llama la atención, además de por su envergadura, por las gárgolas y las esculturas que aparecen en su exterior. Éstas representan las clases sociales existentes en la Edad Media y se las conoce como El Cortejo. En Ondárroa las llaman Kortxeleko-mamuak (mamuak en euskera significa fantasma). Se dice que el que de tres vueltas por el paso de ronda que rodea a la iglesia se convertirá en piedra y se unirá a este cortejo. Como le pasó a Leokadi, una joven del pueblo cuya estatua aparece junto al resto de las estatuas.


5. El Ayuntamiento: de estilo neoclásico, se construyó a finales del siglo XVIII y está adosado a la Iglesia de Santa María.

6. La Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua: dedicada a la patrona de Ondárroa, es el templo más antiguo del pueblo y actuó también de fortificación y de faro en la antigüedad.

8 lugares imprescindibles que ver en Lequeitio en un día



El pasado de Lequeitio está unido a las ballenas, tal y como reza en su escudo “A los horrendos cetáceos sometió”, y en el que también aparece una ballenera tripulada y con arpones dando alcance a uno de estos animales con su cría. Aunque hace tiempo que en Lequeitio no se cazan ballenas, su puerto sigue siendo un lugar importante para los pescadores. La actividad pesquera fue tan grande que estaba regulada y controlada por la Cofradía de pescadores, en la que tenían derecho de elegir un alcalde que ejercía junto al alcalde elegido por el pueblo. Incluso tres de sus marineros acompañaron a Colón en su viaje al Nuevo Mundo.

Para comenzar tu visita, el coche lo puedes dejar en los aparcamientos que hay a la entrada del pueblo y seguir desde allí caminando hacia el centro dando un bonito paseo mientras disfrutas de las vistas de la arquitectura marinera vasca. Su casco urbano conserva aún la traza medieval y se organiza en torno a la calle Arranegi Kalea, que desemboca en la Plaza Arranegiko Zabala, donde se vende el pescado.


Qué ver en Lequeitio en un día

1. El puerto: sus estrechitas casas con coloridos balcones dan encanto al pueblo. Es una de las zonas más frecuentadas para irse de pintxos. Los de más fama: los de los bares Marina y Norai. Aunque el casco antiguo está también lleno de tabernas. Recuerda que el postre típico de Lekeitio es el Goxua, hecho con nata, bizcocho y crema pastelera. 



2. La Basílica de Santa María de la Asunción: un edificio imponente que se ve desde todo el puerto. Sorprende su envergadura para un pueblo de poco más de 7000 habitantes. Data del siglo XV y en su interior tiene el tercer mayor retablo gótico flamenco bañado en oro de España, por detrás del de las catedrales de Sevilla y de Toledo.


3. Edificios singulares: como el Ayuntamiento, construcción barroca del siglo XVIII, o la Torre Turpin, una de las residencias mejor conservadas de la época de los Reyes Católicos 



4. La Playa de Isuntza: la playa más famosa del municipio está junto al puerto. Desde ella sale el camino de cemento y piedra que te llevará a la isla de San Nicolás sólo cuando esté la marea baja.


5. La Playa de Karraspio: mucho más grande y menos frecuentada, desde ella también es posible acceder a la isla cuando haya bajamar, pero ahora andando directamente por la arena.


6. La isla de San Nicolás (Garraitz): el rincón más fotografiado de Lekeitio y lo que da lugar a su paisaje tan característico. El camino que lleva hasta ella desde la Playa de Isuntza es muy resbaladizo y hay que tener cuidado con controlar las horas a las que la marea empieza a subir. Allí puedes hacer una pequeña ruta de senderismo. Si la marea empieza a subir, sólo podrás esperar a que baje o volver a nado.



7. La desembocadura del río Lea: el río Lea divide las playas de Isuntza y Karraspio. Cuando la marea está baja, aparece la Playa Salvaje, un lugar más pequeño y rodeado de naturaleza.



8. El Faro de Santa Catalina: en él se encuentra el Centro de Interpretación de las Tecnologías de Navegación. Para llegar a él puedes hacerlo por un bonito paseo peatonal que hay junto a la carretera, encima de la Playa de Isuntza. El recorrido, de unos 1’5 km, ofrece unas vistas maravillosas del mar. Precio: 6€

Cuándo se puede ir a la Isla de San Nicolás (Isla de Garraitz)


A la isla sólo se puede acceder cuando esté la marea baja. Es entonces cuando aparece un camino resbaladizo que parte desde la Playa de Isuntza. La otra opción es esperar un poco más y hacerlo desde la Playa de Karraspio, donde el acceso es mucho más seguro.

Por lo general existen dos pleamares y dos bajamares cada 24 horas. Haz caso a los horarios de las mareas porque, una vez en la isla, la única manera que tienes de volver si está la mar alta es a nado.

🌅 Horario de las mareas en Lekeitio: https://tablademareas.com/es/vizcaya/lekeitio