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Cómo llegar desde Fukuoka a Dazaifu



1. Tren a Dazaifu

En los trenes Nishitetsu: la estación de Dazaifu es el final de la pequeña línea Dazaifu Line, un ramal de la línea principal (Tenijin Omuta Line). Ésta comienza en Nishitetsu Fukuka Station, justo al lado de la estación de metro de Tenjin.



Desde Nishitetsu Fukuoka Station hay trenes frecuentes hacia la estación de Nishitetsu Futsukaichi Station, a la que tardan en llegar unos 20 minutos. 

Desde allí hay que hacer trasbordo para cambiar a la Dazaifu Line. El tren tarda tan sólo 5 minutos en llegar a Dazaifu y sale cada 10-15 minutos.

🚆 Duración total del trayecto Fukuoka-Dazaifu: 30-40 minutos.

🚆 Precio: 400 yenes.


2. En autobús a Dazaifu

Desde la estación de Hakata (Hakata Bus Center) cada hora sale un autobús que va a Dazaifu Station haciendo parada antes en el aeropuerto. 

🚌 Duración del trayecto: 45 minutos.

🚌 Precio: 600 yenes.


3. En trenes JR a Dazaifu

Desde Hakata Station hay que coger la línea JR Kagoshima hasta Futsukaichi Station. Precio: 280 yenes. Frecuencia: cada 10 minutos.

Allí hay que ir andando hasta la cercana Nishitetsu Futsukaichi Station (10 minutos) y coger el tren de la línea Dazaifu que te dejará en la estación cinco minutos después. Precio: 150 yenes. Frecuencia: 10 minutos.


🚅 Duración total del trayecto: 30 – 60 minutos.

🚅 Precio: 430 yenes (150 yenes si tenéis el JR Pass).



Dónde están los yatai en Fukuoka



Fukuoka es la ciudad de los yatai 屋台, pequeños puestos callejeros en los que comer cuando se ha puesto el sol. Normalmente abren de 18’00 a 02’00. Es la mejor manera de disfrutar de la comida local y de aprender más sobre la cultura japonesa. En algunos de ellos también te encontrarás los menús en inglés.

En Fukuoka hay 100 yatai por toda la ciudad, aunque hay tres zonas bastante famosas donde se concentran muchos de estos puestos:

                                                           🍜  Nakasu

                                                           🍜  Tenjin

                                                           🍜  Nagahama


Mapa con la ubicación de los yatai de Fukuoka



➤ Información sobre los yatai de Fukuoka: https://yokanavi.com/en/yatai/

Cosas raras y curiosas que me encontré en Japón I - Fukuoka

 Sampuru: comida de plástico o de cera para que veas cómo será exactamente el plato que te pidas en un restaurante

Pasos de cebra curiosos 

 Chuches japonesas. Muchas son para que aprendas construyéndolas tú mismo


 Por lo visto en Barcelona se bebe así

 ¿Quién no ha querido nunca un Putty Nose?

Aquí se piden disculpas por todo: cerrar el restaurante, hacer obra... 

 Y tienen la cara de anunciar esto así: Lleva a tus perritos como lo hacen en Europa. ¿¿¿En Europa van los perros en carrillo???

Originales autobuses que te llevan a la playa 


 No hay espacio. Solución: aparcamientos de varias plantas.
Según escuché, si no le demuestras al Gobierno que tienes un sitio disponible para aparcar tu coche, no te da permiso para comprártelo. En Japón no se puede aparcar en la calle, sólo en los parkings

Delicias japonesas con forma de bañera y de retrete ¿? 


 ¿De verdad no quieres beber en una taza de caca? ¿Ni comer en un plato-retrete? 

Restaurantes donde nadie te ve la cara mientras comes. Ni siquiera el camarero. Se pide en la máquina, te sientas en un cubículo y el camarero te da la comida por un huequecillo. Apto para tímidos. Restaurante Ichiran. 

 Bocadillos de churros

Puesto de megapatatas 

 Las paellas lo petan en los mercadillos


Caló el anuncio de que los perros en Europa van en carrillo 



Matsuris. Cuando los templos se convierten en ferias de comida

Puesto de pizzas con horno incluido

 Puesto para pescar cangrejo

Intentando sobrevivir a las habitaciones tradicionales de los hostales. 
Aquí no cabe nada.

Máquinas para jugar a sacar comida

Haciendo fideos

Música tradicional en los templos


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Día 11: Kyushu – Mi último día en Fukuoka comprando tonterías japonesas



Antes de coger el vuelo que me llevaría a Seúl, aproveché las pocas horas que me quedaban en Japón para hacer algunas compras en cuatro buenas zonas para adquirir souvenirs en Fukuoka.

1. Kawabata Shotengai: se trata de un pasaje peatonal cubierto situado al lado del Templo Kushida y que tiene cien tiendas. En él se pueden encontrar kimonos, yukatas, vidrios, bolsos, souvenirs… Mis tiendas favoritas fueron las que estaban llenas de artículos de papelería japoneses a muy buen precio. A lo largo del pasaje hay también algún que otro restaurante que, cuando cierra, no duda en pedir disculpas a sus clientes.


2. Canal City Hakata: se hace llamar “Ciudad dentro de una ciudad”, así que imagina su extensión. Más de 250 tiendas, cafeterías, restaurantes, cines, dos hoteles, un teatro… y un canal de agua que recorre todo el complejo y en cuyas fuentes se hacen espectáculos diariamente a unas horas concretas. En la quinta planta está el Ramen Stadium, lleno de puestos que sirven ocho especialidades distintas de ramen, procedentes de todo Japón.





La verdad es que fue un agobio. Los planos no sirven de mucho y acabé cansada de subir y bajar escaleras y de atravesar de un edificio a otro sin ni siquiera darme cuenta. Lo más me gustó de aquí fue la tienda del Studio Ghibli, el centro donde vendían carritos de bebé (pero para perros), el puesto en el que te grababan los palillos a un precio muy interesante y las tiendas de chucherías japonesas.


3. Don Quixote: una locura de tienda. Donki, como la llaman los japoneses, pertenece a una cadena de centros comerciales japoneses de productos a bajo coste. Pasillos y más pasillos de estanterías repletas de productos, que muchos no tenía ni idea de qué eran. Iba pasando de una sección a otra sin saberlo, pues no hay separación entre, por ejemplo, el supermercado y el sex shop.


Hay secciones de comida, cosméticos, ropa, complementos, tecnología, medicinas (hasta ibuprofeno puedes comprar en ellas), disfraces y juguetes. A veces estaba todo muy remezclado y era difícil saber en qué sección te encontrabas. Cuando yo fui estaban promocionando un consolador masculino que estaba colocado en todas las secciones… ¡Hasta en la de juguetes infantiles!

La música estaba a tope y acabé con la cabeza como un bombo. Pero encontré muchas cosas interesantes. De hecho, los chocolates y snacks fueron los más baratos que encontré en Kyushu. Ya sabes, si quieres tonterías japonesas baratas, busca un Don Quijote.



4. Shintencho Shotengai: una galería comercial cubierta que está a escasos metros de la estación de Hakata y que se fundó en 1946. Allí hay cerca de 90 negocios. Ya había pasado por ella durante el primer día que pisé Fukuoka. En este último día volví a la galería a comprar más libros en la gran librería que tienen a la entrada.


Y no pude despedirme de Japón, sin decir adiós a mi querido Yoshinoya en el aeropuerto. Todo un símbolo de mis viajes asiáticos. Y es que, siempre que haya uno cerca, acabaré entrando allí a por butaniku.





Día 11: Kyushu – Visitando los Templos Kushida y Tocho-ji de Fukuoka



Mi hostal se encontraba en la calle comercial cubierta Kawabata Shotengai. Justo a la entrada de esta calle estaba uno de los templos más importantes de Fukuoka: el Templo Kushida, dedicado a los dioses Ohatanushi-no-mikoto, Amaterasu-omikami y Susanowo-no-mikoto.



Su fundación fue en el año 757 cuando Hakata era el punto de entrada y salida de las misiones diplomáticas entre Japón, China y Corea. Según la tradición, ese año el emperador Koken y Tairano Kiyomori designaron el puerto de Hakata como base para comercio japonés con China.  El emperador también mandó construir este templo para que esta zona compartiera un dios con la provincia de Ise (en la actual prefectura de Mie). Hoy está lleno de curiosidades:

1. En el patio del templo hay un simbólico árbol de gingko (nogal de Japón) con unas tablillas que recuerdan la invasión mongola.

2. Actualmente, en el templo se celebra el Hakata Gion Yamakasa Matsuri. Este festival se celebra durante las dos primeras semanas de julio. Su fama nacional se debe a la carrera de carrozas de bambú, que pesan una tonelada. Cada carroza es llevada por treinta porteadores corriendo.  La carrera principal es la Oiyama, con 5 kilómetros de recorrido.  

Existen dos tipos de carrozas:

➤ Kazariyama: miden 10 metros de largo y tienen un peso de unas dos toneladas. Son carrozas fijas que representan escenas mitológicas o históricas japonesas. Existen catorce de estas carrozas, que puedes ver durante las celebraciones. Las que se exponen en el Santuario Kushida se pueden ver durante todo el año.

➤ Kakiyama: son carrozas más pequeñas. Miden 5 metros de alto y pesan una tonelada. Son las que se usan para la carrera de Oiyama. Existen siete (una por cada barrio antiguo de Fukuoka) y están construidas sin ruedas, ni clavos.


Su origen se remonta a hace 750 años, cuando el monje budista Shoichi Kokushi se subió a una plataforma de madera y unos voluntarios lo fueron llevando por toda la ciudad mientras rezaba y echaba agua bendita para acabar con una epidemia que asolaba en aquella época por aquellas calles. Este hecho se convirtió en tradición y se empezó a hacer cada año, desvirtuándose y dando lugar al actual festival.

3. En el santuario puedes ver una fuente con tres grullas. Según la leyenda, beber de ella te proporcionará longevidad. Sin embargo, se ha demostrado que contiene demasiados minerales, por lo que no es bueno beber demasiado de ella.

4. Detrás de la carroza gigante del festival hay unas piedras alineadas llamadas Chikara Ishi. Tradicionalmente se usaban para leer la fortuna. Cuando esto se hacía, se debían levantar. Hoy sólo sirven para demostrar tu fuerza. Puedes comprobarla intentando levantar la que pone Shiseki.

5. También es curioso ver el Eto Eho Ban, justo a la derecha de la entrada principal. Se trata de un círculo que contiene los doce animales del zodiaco chino y los cuatro puntos cardinales. Un marcador indica cuál es la dirección de la fortuna para ese año.

6. Tradicionalmente se suelen comprar omikuji cuando se visita este templo, una especie de sobrecitos pequeños que cuentan la fortuna que vas a tener. Como es visitado por muchos turistas, también están en inglés.



Después de curiosear por el Templo Kushida, anduve unos diez minutos para llegar al siguiente: el Templo Tocho-ji, el santuario sintoísta más antiguo de Kyushu. 

Este templo pertenece a la secta budista Nangakuzan y está dedicado al monje Kobo-Daishi (Kukai). Según la tradición, este monje lo construyó cuando volvió de China y en él rezó por la emigración del budismo tántrico hacia el este.



Originalmente estaba situado cerca del mar, pero Kuroda Tadayuki, el segundo señor de Fukuoka, lo mandó trasladar a su actual asentamiento. Merece la pena visitarlo para contemplar cuatro de sus maravillas:

1. La estatua budista de Senjukannon: pertenece al periodo Heian y fue realizada utilizando un solo tronco de pino negro chino. Mide 87 cm y está considerada tesoro nacional desde el periodo Meiji. Sólo se puede ver el 21 de marzo.

2. El Rokkakudo: es pabellón hexagonal que contiene una gran estatua de Buda conocida como Zushi y que puede rotar. Sólo está abierto al público el día 28 de cada mes.

3. El Gran Buda: se trata de una estatua de 10’8 metros de altura y que pesa 30 toneladas. Es la estatua de madera de Buda sentado más grande del país. El halo de Buda mide 16’1 metros.

4. La pagoda de 5 pisos: se terminó de construir en el 2011 y se dice que contiene busshari, las cenizas de Buda que Kukai se trajo con él.



➤ Precio de las entradas de los templos Kushida y Tocho-ji de Fukuoka: Gratis