Documentación necesaria para viajar a Australia


¿Cómo sacarse el visado para Australia?

Si no eres australiano o neozelandés, necesitas obtener un visado turístico para visitar el país. Este visado se puede obtener en el Consulado o electrónicamente. Yo lo intenté hacer personalmente en Madrid, pero me fue imposible contactar con ellos. 

También intenté hablar con ellos por teléfono, pero el teléfono en España siempre comunicaba y, más tarde, me remitían a uno en Reino Unido. Cuando llamé a éste me dieron la opción de hablar en español o en inglés. Dio totalmente igual. En ambos casos me tiré quince minutos a la espera hasta que colgué. Resultado: aumentar mi factura de teléfono.

Al final lo hicepor internet. Aunque aconsejan hacerlo con bastante antelación, yo obtuve el visado en tan sólo una hora. Bastó con rellenar la información que piden en su web y solicitarlo. Al poco, recibí en mi email el visado.

Es importante que lo llevéis a mano cuando vayáis a entrar en el aeropuerto. A mí sólo me preguntaron si lo tenía. Dije que sí, lo comprobaron en su base de datos y listo.

▪  Precio de Visado para Australia: Gratis.
▪  eVisitor: permite visitar Australia durante tres meses. Hay que elegir la opción subclass 651.
▪  ¿Dónde se solicita?: http://www.border.gov.au/Trav/Visa-1/651-



Otra documentación necesaria

No hay ningún otro documento obligatorio para entrar en el país. Yo aconsejo,  no obstante, llevar a mano:

1. El seguro de viaje: lo contraté con IATI en su modalidad de mochilero, que cubría las actividades de aventura. Me salió por 93’41€ durante 27 días de cobertura en cualquier lugar del mundo. Por suerte, no tuve que utilizarlo.
2. Apuntarse en el registro de viajeros: necesario por si pasa cualquier catástrofe. Así nuestro gobierno será capaz de localizarnos antes. Es gratis y rápido de hacer.


3. Si vais a conducir: es imprescindible llevar el Carnet de Conducir Internacional. Las empresas de alquiler de coches os lo pedirán como requisito.


Espero que os sirva de ayuda.    ;) 





Viajar a Australia: Recomendaciones sanitarias y de sentido común


El sistema público sanitario australiano está considerado como uno de los mejores del mismo. Sin embargo, si quieres ser atendido sin que ten cueste dinero, es necesario que exista un convenio bilateral entre tu país y Australia en materia de asistencia sanitaria. A día de hoy yo no conozco la existencia de este convenio en ningún país de habla hispana. Así que… si no queremos correr con los gastos (carísimos), sólo nos quedan dos cosas: ser precavidos y contratar un buen seguro de viaje.

Lo primero de todo es llevar un buen botiquín de viaje. Lo segundo es tener sentido común.

1. Cuidado con el sol:

Australia es uno de los países del mundo con más cáncer de piel. Esto nos da que pensar. Hasta cuando sea invierno y/o esté nublado, no os olvidéis de protegeros bien del sol con crema y con una gorra o sombrero. Los niños australianos se lo tienen bien aprendido y es curioso verlos bañándose en las piscinas y en las playas con su camiseta puesta dentro del agua.


2. ¡Cuidado con el agua!

Entre el frío del invierno en el sur y el peligro de las medusas y demás animales conforme iba dirigiéndome hacia el noreste, sí que os puedo decir que tan sólo me bañé en el mar dos veces: una en la barrera de coral y otra en las islas Whitsunday. Y en las dos ocasiones me puse un traje antimedusas.


Entre los peligros más comunes en el mar están los tiburones y las medusas. Hay pocas noticias de accidentes con tiburones, pero los australianos dicen que ocurren más al año de lo que nos creemos, tan sólo que no quieren hacerse mala publicidad. En cualquier caso, hay que tener cabeza y aprovechar las piscinas que suelen hacer en las playas con unas redes y diques especiales para protegerse. En cuanto a las medusas, las más peligrosas son la Box Jellyfish (Chironex Fleckeri) y la Irukandi (Carukia Barnesi). La primera de ellas puede llegar a ser mortal. Es común que en las playas haya carteles explicativos y, junto a ellos, unos dispensadores de vinagre para tratar las picaduras mientras llegan los servicios de emergencias. Las puede haber durante todo el año, pero cuando hay más riesgo es de noviembre a mayo. Por eso se aconseja llevar puesto un traje especial que, aunque no elimina por completo el riesgo, sí que lo reduce. También es importante que este traje cubra cuanto más mejor, incluidas las manos.



Otro de los peligros que nos podemos encontrar en el agua son los cocodrilos. Estos habitan en los ríos, manglares, zonas húmedas y playas del noreste y norte del país. Hay carteles por todos lados avisándonos de los riesgos, aun así, siempre hay algún valiente que se baja del coche en áreas “prohibidas”, luego es común ver coches abandonados en zonas donde se avisa de este peligro. ¿Sus dueños? Ni idea. Incluso en la playa de Cairns hay avisos. Algunos puentes tienen a la entrada un cartel prohibiendo bajar del coche y caminar.

Otros animales acuáticos peligrosos son el pulpo de anillos azules y el pez piedra.

Pájaros peligrosos:

▪  El Casuario llegó a tener el Premio Guiness del ave más peligroso del mundo y…¡cómo no!, es australiano.


▪  La urraca australiana (Magpie) es bastante peligrosa durante la primavera, época en la que están protegiendo sus nidos. Si te ven como una amenaza, irán a por ti. Y tienen una especial obsesión por romper los espejos retrovisores a picotazos. Tenedlo en cuenta cuando llevéis vuestro coche de alquiler. Si en el camping o zona de acampada tienen avisos de estas aves, os aconsejo que os vayáis a otro lugar cercano por si acaso.

Cuidado en la carretera:

El peligro principal lo tenemos con los canguros. Sus velocidades pueden superar los 60 km/h y pueden dar un salto de más de diez metros. Los choques con los canguros, sobre todo por la noche, suelen ser el pan nuestro de cada día. La única prevención es estar atento. Hay señales por todos lados, pero prima nuestra precaución. Muchos coches y autobuses están especialmente preparados para estos accidentes y cuentan con barreras en sus partes delanteras. Una pena: me encontré muchos más canguros muertos en la carretera, que corriendo libremente por el campo.


En general, las carreteras están muy bien cuidadas y en reparación continua. Vi miles de obras a lo largo de nuestro viaje. Pero conducir de noche es un peligro y hay muchas ramas y troncos que se caen al arcén. De hecho, yo tuve que llamar a emergencias porque el coche que me adelantó se estrelló contra un tronco y acabó boca abajo en la cuneta. Por suerte, los pasajeros sólo salieron levemente dañados, pero el coche quedó para el desguace.

Arañas y serpientes venenosas:

En algunos campings donde estuve había carteles que advertían del peligro de las serpientes. Con mi psicosis a cuestas, siempre miraba bien mis zapatos antes de ponérmelos. En estas zonas era muy común ver a gente llevando calcetines antileech, para que no se les metiera ningún bicho. Las mordeduras son muy raras y los remedios se pueden encontrar en las farmacias. Pero hay que ser precavido. No podemos olvidar que, de las 25 especies más venenosas del mundo, 21 son australianas.




Hay quien dice que hasta hay serpientes que salen del wáter. Yo, por suerte, tan sólo vino a visitarme esta rana.



Si queréis más información sobre los animales más peligrosos de Australia, os recomiendo este interesante post.

Botiquín para viajar a Australia


El sistema público sanitario australiano está considerado como uno de los mejores del mundo. Sin embargo, si quieres ser atendido sin que ten cueste dinero, es necesario que exista un convenio bilateral entre tu país y Australia en materia de asistencia sanitaria. A día de hoy yo no conozco la existencia de este convenio en ningún país de habla hispana. Así que… si no queremos correr con los gastos (carísimos), sólo nos quedan dos cosas: ser precavidos y contratar un buen seguro de viaje.

Un botiquín básico (que habrá que facturar obligatoriamente) debe contener:
  • Paracetamol
  • Ibuprofeno
  • Aspirinas
  • Algún antibiótico, como amoxicilina
  • Alcohol
  • Betadine
  • Crema del tigre
  • Réflex
  • Crema solar
  • Gasas
  • Tiritas
  • Esparadrapo
  • Tijeras
  • Agujas
  • Pinzas
  • Jeringuillas desechables
  • Suero hiposódico para evitar la deshidratación.
  • Pearls IC: cápsulas probióticas que recomponen la flora intestinal después de vómitos o diarreas.
  • Fortasec (antidiarreico)
  • Almax
  • Repelente de mosquitos


 ¿Problemas en la aduana con los medicamentos?

Yo no tuve ningún problema cuando llegué a Melbourne. Eso sí, es importante que, al rellenar la Incoming Passenger Card, pongas que llevas medicamentos (más vale prevenir que curar, por si acaso nos cae la multa). Te harán preguntas sobre qué tipo de medicamentos llevas, cuánta cantidad… Yo dije que era un botiquín de viaje pequeño y no quisieron ni que se lo enseñara.

No obstante, hay que tener en mente varias cosas:
  • Los medicamentos de venta libre en Australia: no hace falta que los declaréis aunque, como digo, nosotros sí lo hicimos porque no lo teníamos muy claro.
  • Los medicamentos que ellos venden sólo con receta: sólo os podéis llevar una dosis que no exceda de tres meses y la receta o el informe de vuestro médico en inglés.
  • Testosterona, hormonas de crecimiento, analgésicos opiáceos, medicamentos basados en narcóticos y marihuana: tenéis que declararlos e incluso solicitar un permiso al Departamento de Salud Australiano. 


Itinerario de viaje por Australia por libre


Este año me planteé un reto en coche: recorrer la costa este Australiana desde Melbourne (haciendo un poco de la Great Ocean Road) y llegando hasta Cairns. Para ello atravesé 3 estados: Victoria, Nueva Gales del Sur y Queensland.

Sin coche ya, cogí un avión para visitar Alice Springs y aprender de los aborígenes pasando unos días en el desierto.

25 días de viaje, con escala en Abu Dhabi y unos 5000 km en coche visitando:

  • Melbourne.
  • St Kilda.
  • Great Ocean Road hasta los 12 Apóstoles.
  • Healsville Sanctuary y Yarra Valley.
  • Albury.
  • Canberra.
  • Berrinma y Sydney.
  • Blue Mountains.
  • Newcastle y Port Stephens.
  • Dunas de Worimi, Harrington, Nambucca Heads y Grafton.
  • Mullumbimby y Brunswick Heads.
  • Brisbane.
  • Gladstone.
  • Rockhampton, Mackay y Cape Hillsborough.
  • Airlie Beach y las islas Whitsundays.
  • Townsville y Rollingstone.
  • Cairns.
  • Gran Barrera de Coral.
  • Daintree Forest.
  • Alice Springs y Yulara.
  • Uluru, King’s Canyon y Las Olgas.
  • Abu Dhabi.





Para los viajeros más chiquitines – Nono Granero

Uno de los últimos libros que me he leído adaptado a nuestros viajeros más pequeños es La aventura itinerante de Hipo y Gavante. En estos meses le he pillado mucho cariño a este libro. A mis alumnos les suelen gustar mucho los libros de Nono y éste, en concreto,  va a ser una de mis referencias para el curso que viene.

Sobre el libro:

El cuento es la segunda parte de “La historia extravagante de Hipo y Gavante”, un proyecto que nació para ser contado en la radio y acabó convirtiéndose en libro. En esta ocasión, los protagonistas viajan por todo el mundo viendo aventuras. ¿La excusa? Buscar a su amiga que se ha ido a comprar pan y no ha vuelto.

Como afirma la propia contraportada, la historia tiene cuatro características principales:

- Es enigmática: forma parte de un libro juego en el que tendremos que ir adivinando en qué lugar del mundo están en ese momento los personajes, gracias a las pistas que nos dan.

- Es pareada: el cuento se estructura en forma de pareados. Todos sabemos la importancia que tienen las rimas para los más pequeños.  Es una manera magnífica de aprender. Además, la rima es una de las pistas que nos da para descubrir los lugares ocultos. Si la completamos correctamente, adivinaremos el destino misterioso.

- Es alfabética: la siguiente pista la constituye  el propio alfabeto. Todos los lugares están ordenados alfabéticamente. Así, también podremos reforzar el aprendizaje del abecedario.
Es geográfica: porque cada par de páginas van dedicadas a un lugar del mundo. Nono es tan ingenioso que hasta ha encontrado lugares que comiencen con la letra ñ, toda una hazaña.

La última pista la constituyen las propias ilustraciones. A mí es lo que más me ha gustado. Hay que destacar la labor ilustradora de este artista. Los molinos de Holanda, los moais de la Isla de Pascua, los guerreros de Xian… todos perfectamente dibujados, adaptados a nuestro público, con unos colores muy llamativos, y lleno de humor.

Así que… gracias a la gran inicial de cada doble página, la ilustración y la rima, pequeños y grandes podremos ir recorriendo el mundo junto con los protagonistas. Para los más despistados, siempre quedan las soluciones del final. Allí, además de comprobar si hemos acertado, podremos ampliar la información para así aprender  algún dato curioso del destino en cuestión.

¡Un libro para viajeros que merece la pena!



Sobre el autor: otro viajero incansable

Es cierto que hasta ahora nunca había hablado de ningún autor, ni libro, de literatura infantil. Pero es que a este, como he dicho antes, le he cogido mucho cariño.




Nono Granero fue mi profesor de las asignaturas artísticas durante mis años en la Escuela Universitaria de Magisterio de Úbeda. Recuerdo sus clases con ilusión. Ilusión que nos transmitía a todos los alumnos que íbamos a sus clases. Tenía una energía envidiable a todas horas y siempre estaba afanado en algo. Él contribuyó mucho a mi gusto por las actividades artísticas (también ayudaron las notas que saqué con él – Matrícula ;).

Pasados los años me reencontré con él en una estantería de un cole en el que trabajé: uno de sus cuentos estaba allí y, sí, estaba escrito por mi profe.


Muchos años después de aquel primer reencuentro en forma literaria, tuve la oportunidad en junio de verlo de nuevo, ahora ya en persona, durante la firma de libros en la Feria del libro de Madrid. Me hizo ilusión que se acordara de mí después de tantos y de que también fuera un enamorado de los viajes. Muchas de las ilustraciones de este libro se basan en sus propias vivencias. Y esa energía e ilusión que yo recordaba aún seguían ahí, incluso más grandes. Ahora ya se dedica de verdad a lo que más le gusta: el arte y viajar. Espero poder reencontrarme con él en el futuro para comentar nuestras historias viajeras. Gracias.


- Autor: Nono Granero (Licenciado en Bellas Artes y creador de la compañía “Los Títeres del Asombrajo”).
- Edad aconsejada: esto es muy relativo. Para leerlo solos, yo lo utilizaría para 7-8 años. Para leerlo con un adulto al lado (que siempre es muy bonito) desde mucho antes. Y yo, que ya voy para 31, pues también he disfrutado este libro.
- Páginas: 72.   Tapa dura
- Medidas: 22’50 x 20’50 cm
- ISBN: 978-84-942131-8-2
- Editorial: Canica Books

Dulce típico de Jaén - Cómo hacer papajotes


Hay poquísimos dulces que sean típicos de toda la provincia de Jaén entera, sin que tengan que estar asociados a una fecha concreta (Navidad, Semana Santa…). El más famoso, sin duda, son los papajotes. Esta receta es la más conocida por todas nuestras abuelas jaeneras. 

Con algunas pequeñas diferencias entre municipios, hoy vuelvo a mi tierra y os muestro cómo se hacen los PAPAJOTES DE JAÉN.

INGREDIENTES:
  • 250 g de leche (un vaso). Del tiempo, no del frigorífico.
  • 250 g de harina.
  • 1 huevo. Del tiempo, no del frigorífico.
  • 1 pizca de sal.
  • Aceite de oliva virgen extra - el verde, verde :) 
  • Azúcar y canela para rebozar.
  • Levadura del Tigre. También vale la del Mercadona (Gasificante).



CÓMO SE HACEN LOS PAPAJOTES: 

Paso 1. Echar en un bol el huevo y lo batiremos como si hiciéramos una tortilla.


Paso 2. Añadir un poco de sal y la levadura. Seguir batiendo.

Paso 3. Añadir la leche, una cucharada de azúcar y la harina muy poco a poco para que no salgan grumos.


Paso 4. Batir hasta que esté esponjosa. Si está demasiado líquida, añadir un poquito más de harina hasta que espese un poco.

Paso 5. Hay gente que deja reposar la masa unos veinte minutos, en mi casa este paso siempre nos lo saltamos para que no se baje la levadura.


Paso 6. Poner a hervir el aceite en una sartén. No debe estar tampoco achicharrando porque entonces se harán por fuera, pero por dentro quedarán crudos.

Paso 7. Ir echando a la sartén, poco a poco, cucharones colmados de la masa que hemos hecho. Hasta que se doren y estén hechos por dentro.


Paso 8. Sacarlos de la sartén y rebozarlos en una mezcla de canela y azúcar.



Paso 9: Servirlo con chocolate, leche o cualquier licor de la tierra (resolí, licor de miel de Cazorla...)

VARIACIONES:

- En algunos sitios se hacen redondos, como si fueran buñuelos. 

- En otros, se hacen planos, como si fueran tortitas.

- Otros ingredientes que se les puede echar:
    • Ralladura de limón.
    • Malauva.
Por toda la región abundan los platos de origen romano, cuya base principal era la harina de trigo. Así que... ¿quién sabe? A lo mejor los romanos que conquistaron nuestro Cástulo cartaginés lo acabaron celebrando con papajotes ;)


 

Si queréis ver más imágenes como éstas, visitad nuestro tablero de Pinterest.



Un verano chino, de Javier Reverte - Encuentro con un viajero (no turista)



Mi breve encuentro con un viajero (no turista)

Este año tuve la oportunidad de conocer en la Feria del Libro a uno los escritores cuyas obras no pueden faltar en la estantería de un amante de los viajes: Javier Reverte.

Llevo leyendo sus libros desde bien pequeña y siempre que escucho su nombre, lo relaciono con África pero, en esta ocasión, lo que me empujó a la Feria era poder conocerle y comprarle su último libro, que va de otro continente: Un verano chino.


Viajero incansable, se ha dedicado toda la vida a viajar, ser corresponsal de prensa y escribir sobre sus vivencias. Con casi setenta años, decidió volver a China (país al que ya ha ido en varias ocasiones) para recorrer el río Yangtzé en compañía de su amigo Pere y de su intérprete Xiao.

La narración es magnífica, como siempre. Sus experiencias en los trenes, sus sueños con los paisajes idealizados que tenemos de China y sus decepciones cuando se encuentra con la realidad masificada y contaminada, sus anécdotas, ironías y los chistes de Xiao… todo ello mezclado con notas históricas que hacen que aprendamos mucho de la historia del país (sobre todo, de la época de Mao).


Si sus libros son cercanos, al conocerle me di cuenta de que él en persona también lo es. Y, aunque tan sólo cruzamos unas cuantas palabras, quedé maravillada con el encuentro. Ahora, con el libro acabado y releído, os lo recomiendo de corazón. Es cierto que no comparte mi pasión por este país, eso lo podemos ver desde las primeras páginas, pero nos servirá para comprender sus rarezas un poquito más.

Viajero de los de antes, que odia los resorts y escapa de los aparatos electrónicos, (sin wifi no hay paraíso, piensa más de uno que yo conozco), y que ama los trenes porque son el medio más bonito para mezclarse entre la gente, relacionarse y aprender. Porque, al fin y al cabo, viajar es la manera más bonita que tenemos de seguir siempre aprendiendo.   

Itinerario




Mi experiencia de Bautismo de buceo en Adeje


La Costa Adeje está rodeada por las aguas subtropicales del Atlántico, por lo que el agua siempre tiene una temperatura agradable. En sus fondos hay gran variedad de peces, rayas, tortugas, tiburones, barracudas.


Oceans Dream Tenerife

Dentro de las cosas que no podían faltar en mi viaje a Tenerife era visitar la costa de Adeje para disfrutar de su fondo marino. Me habían hablado maravillas de esta actividad, pero no tenía ni idea de submarinismo.

Finalmente me decidí por contratar un Bautismo de Buceo a través de yumping con la empresa Ocean Dreams Tenerife y, aunque no vi las esperadas tortugas, mereció mucho la pena.

La empresa está ubicada en la Playa de los Cristianos, en un callejón que sale del paseo marítimo. Entre la Costa de Arona y la Costa de Adeje suman 8 km de playa que puedes recorrer por el paseo marítimo. Es el más largo de toda Europa. Para hacer hora paseamos un poquito por él. El tiempo no acompañaba mucho, aunque el agua estaba a muy buena temperatura.



Una vez en la oficina, nos dieron una pequeña clase de cómo teníamos que ponernos el traje, cómo utilizar la bombona, de qué se componía el equipo, qué lenguaje de signos íbamos a usar en el agua… y nos pusieron un vídeo sobre lo que íbamos a hacer. Fueron muy agradables. Finalmente íbamos a ser dos chicas y dos chicos (uno de ellos ya era buzo) y dos monitores. Desde allí, con nuestros trajes puestos, nos fuimos en furgoneta hacia la zona de buceo.



Puertito de Armeñime

Este sitio lo conforman unas cuantas casitas y una playa en forma de arco, situado en medio de una bahía semicircular y resguardada. El ambiente hippie se respira en el aire. Es un lugar muy bueno para aprender a bucear ya que la profundidad media y máxima es de 6 y 15 metros respectivamente. Y, además, tiene un aliciente añadido: allí viven unas tortugas verdes de hasta 20 kilos. Por eso también se la conoce como La Cala de las tortugas

Tras salir de la furgoneta, los monitores nos pusieron el equipo, que pesaba una jartá. Y nos fuimos hasta la playa. Aún no sé ni cómo bajé las escaleras hasta la playa con todo eso a cuestas.


Tras iniciar la inmersión cada monitor se vino con uno de nosotros, y el chico que era buzo se encargó de la otra chica. Así que fueron clases particulares. Descendimos y pudimos ver un montón de peces. Desgraciadamente, las tortugas no aparecieron. El grupo que salía cuando nosotros entrábamos sí que las vio, estarían ya cansadas de tanto mamoneo…







Yo no aguanté la actividad entera. Me agobié mucho y tras unos 20 minutos tuve que subir. La presión que sentía en el pecho era horrenda. Me ahogaba y tenía ansiedad. Me dijeron que si tenía asma podía ocurrir. No sé.

El monitor no tuvo ningún reparo. Me dijo que si lo quería intentar una vez más, que podía ir a mi ritmo… pero yo sólo quería salir de allí. Así que me fui a la furgoneta y me quité el equipo. El chico, holandés, estuvo dándome palique todo el rato. No se separó y me tranquilizó para comprobar que estaba bien. Fue muy comprensivo.




Los demás estuvieron una hora entera en el agua buscando a las tortugas. Después volvieron a la furgoneta y nos fuimos de vuelta a la oficina. Pese a la mala experiencia que había tenido, puedo decir que al menos lo intenté y que me llevé una buena impresión de esta empresa.

No creo que vuelva a bucear (aunque no se puede decir que no a nada) pero bueno… la próxima vez probaré con el snorquel.    :) 

Si queréis ver másfotos de Canarias, podéis encontrarlas en mi tablero de Pinterest.