Pekín y su contaminación


La ciudad más extensa del país y la segunda más poblada (casi 18 millones de habitantes), fue sometida a un lavado de cara enorme cuando se celebraron los Juegos Olímpicos. Gracias a esto, hoy los extranjeros tenemos más facilidades que antaño, pero ha perdido mucho de su tradicional encanto, pues se perdieron muchísimos edificios históricos en su afán de parecer modernos. Aún hoy, muchos de los tradicionales hutones están desapareciendo de un día para otro y los macroedificios y macrocomplejos se multiplican sin aparente control.

Si Mao levantara la cabeza… Toda esta modernidad nos trae contradicciones tan escandalosas como estar esperando en la cola para ver el Mausoleo de Mao mientras se disfruta de un McMenú que te has comprado en los tres o cuatro McDonald’s que hay cerca de Tiannanmen, o de un café del Starbucks, con los nuevos modelitos que te has comprado en los grandes almacenes de lujo que hay por allí.

La contaminación en Pekín

Junto con Shanghai, fue la ciudad más contaminada que he visto en mi vida (aunque el gobierno dice que sólo es un poco de niebla). Aviso a los asmáticos: llevaos mascarilla y aerosol, porque los vais a necesitar. Hubo momentos en los que me agobié mucho porque no podía respirar de tanto humo que había en el ambiente. También me salieron una especie de ronchas en las piernas que sólo se fueron cuando opté por ponerme pantalones largos o leggings.


Usando el Carnet de estudiante ISIC en China

Usando el Carnet de estudiante ISIC en China


Este carnet cuesta 9 euros y sirve para descuentos en muchas atracciones turísticas del mundo. Se renueva cada año y se puede solicitar online aportando una foto y la matrícula de estudios. http://www.isic.es/

Sitios donde me hicieron descuento, normalmente a mitad de precio:
  • Ciudad Prohibida (Pekín): de 60 a 20 yuanes.
  • Yu Garden(Shanghai) : de 30 a 15 yuanes.
  • The Humble Administrator’s Garden (Suzhou): de 70 a 35 yuanes.
  • Pingyao Ancient City: de 150 a 75 yuanes.
  • Guerreros de Terracota (Xian): de 150 a 75 yuanes.
En muchos sitios también hacían, pero al ir con la visita organizada, no tuve que comprar los tickets.

El ahorro es alto, así que recomiendo sacárselo.



Entradas y visitas turísticas en China


Las entradas a los sitios turísticos son a precio europeo y hay pocas cosas gratis. El poder adquisitivo de los chinos está creciendo y cada vez viajan más dentro de su propio país, por lo que las colas suelen ser enormes. Hay que ir muy temprano a los sitios o a la hora de la comida (las 12 – 12’30).  También suele haber extensiones que hay que tener en cuenta a la hora de planificar vuestro viaje: por ejemplo, en Guilin, la entrada al Parque de las siete estrellas cuesta 35 yuanes, cuando estéis dentro veréis que para ir a cada cueva os pedirán más dinero, para ver ciertos animales también… y así pasa con muchas atracciones.

Muchas veces ahorra tiempo el contratar visitar a los lugares más alejados o liosos de llegar. Lo mejor es localizar la oficina de CITS más cercana (no lo hagáis desde España, ni con antelación, id en persona) y lo habléis con ellos. Suelen ser los más fiables y los más baratos, aunque a veces ni ellos tienen el precio cerrado y podréis regatear. Para regatear tienen en cuenta vuestro aspecto (¿cuánto podrán pagar éstos?) así que ir de pordioseros y os saldrá más barato seguro. Jajaja 

Los hoteles también preparan este tipo de viajes, pero son mucho más caros. Es una opción si no encontráis CITS. Estas excursiones suelen ser en una furgoneta, normalmente llena de turistas chinos. Si no queréis indignaros, no les preguntéis cuánto les han cobrado. Yo lo hice: todos los chinos habían pagado 60 yuanes por persona, yo 250, por ser extranjera.

Las visitas organizadas van con comida incluida. En el mejor de los casos acabaréis en un restaurante. Allí os sentarán en mesas redondas grandes y empezarán a traer platos enormes. Para beber, sólo traen agua hervida. Uno de vuestros compañeros cogerá el plato de arroz e irá sirviendo a los demás. Lo demás se va cogiendo con los palillos compartiendo con los demás, no hay platos individuales, tan solo el cuenco de arroz. Para comer dan muy poco tiempo, unos 15 minutos. Y sobra muuuucha comida. La comida la suelen servir fría (¿qué pasará con la que sobra?).En el peor de los casos, acabaréis en una chabola comiendo (lo sé por experiencia :)



Todas estas excursiones también incluyen visitas a tiendas (salones de té, de cremas, de cuadros…) A veces agobian mucho, pues al final te das cuenta de que has echado más horas viendo tiendas que en el sitio que ibas a visitar.

CUIDADO: Pactar con el hotel o la agencia, muy clarito, qué incluye la visita. Si puede ser por escrito, mejor. Así, aseguraos de que incluyen el precio de las entradas y, sobre todo, si os devuelven al hotel. En una excursión, me dejaron tirada en medio de una tienda. No había nada alrededor. Así que a tirar de taxi, autobús o lo que fuera, con el correspondiente cabreo.

Impresiones sobre China


La verdad es que me he encontrado una sociedad que no me esperaba para nada. Se están occidentalizado a marcha forzada y el desfase se nota, algunos no se están sabiendo adaptar a un cambio tan rápido en pocos años. Tiendas de lujo, marcas exclusivas, coches impresionantes, tiendas de móviles hasta en los barrios más pobres… mezclados con chabolas, calles sin asfaltar, tendederos improvisados en el tendido eléctrico de la calle o pescados secándose en la acera.

Atrás quedaron los días en los que los adinerados debían ir a Hong Kong si querían tener libertad para comprar productos. Hoy puedes comprar de todo en todas partes.


La costumbre de escupir

Lo cierto es que el Gobierno está haciendo una labor estupenda en cuanto a este tema. Hay pancartas, posters, anuncios en el metro… para concienciar a la población de que no escupan en el suelo. Y lo cierto es que está funcionando. Si sienten la necesidad, al menos se van a un árbol, una papelera o una alcantarilla.

Aun así, queda mucho por hacer. Sobre todo con las personas mayores y con los campesinos que, acompañados de un fuerte carraspeo, escupen donde les viene en gana.

En cuanto a los eructos, yo pensaba que en China no eran usuales en público. Una vez más, me equivocaba. Como si nada, eructan en cualquier sitio, y de pedos ya ni hablo (hasta en los hoteles de 5 estrellas).


Colas

Aquí también está intentando el Gobierno concienciar a la población de que respeten las colas en condiciones, pero todavía no he visto ninguna mejora con respecto a esto.

Donde haya una puerta, habrá decenas de personas empujándose por entrar. Normal que vayan llenos de moratones, al principio no lo entendía.

Se meten por la derecha, por la izquierda, saltan, por el suelo, a veces hasta ponen a los hijos de escudo para hacer presión… es impresionante. Pero al final te das cuenta de que o te vuelves como ellos, o no entras. Lo más curioso es que una vez que han atravesado la puerta, ya no tienen prisa. Es sólo por el hecho de pasar antes. Sigo sin entenderlo.

Lo mejor

Lo mejor que tienen es su amabilidad. Me han ayudado por todas partes, aunque no supieran inglés. Usaban dibujos para explicarse, o incluso llamaban por teléfono al hotel donde me iba  a alojar para indicarme el camino correcto. Impresionante.

Su afán por compartir es digno de mención también. Me ofrecían toda la comida y bebida que llevaban sólo por ser amables, aunque no nos entendiéramos.

Si no sabían inglés, incluso hacían que los siguieras para llevarte ellos andando hacia el camino correcto.

Los mejores para preguntar los caminos en caso de que os perdáis son los jóvenes, ya que la gran mayoría que me he encontrado hablaba muy bien inglés (a excepción de Kunming, que no hablaba inglés ni el tato, ni lo más básico).

Son un pueblo muy abierto, amable, alegre (no es extraño ver mayores bailando en la calle con la música a tope), les encanta conocer a la gente y os preguntarán miles de cosas sobre vosotros, os pararán por la calle para haceros fotos…



Por todo ello y por el gran patrimonio que tienen… VOLVERÍA.


Precios y nivel de vida en China


El nivel de vida en China es cada vez más alto, con una brecha entre ricos y pobres cada vez más ancha. Las entradas de los sitios turísticos están a precio europeo, así como los vuelos internos y otros servicios dedicados a extranjeros, como la comida occidental o el café.

En general, los precios más baratos son los de los transportes y comida china, aunque varía mucho dependiendo de la ciudad en la que estemos, o del sitio (turístico o no). Aquí tenéis algunos ejemplos:
  • Botella de agua: 2 yuanes
  • Metro: 2-3 yuanes
  • Taxi desde el aeropuerto: 30 yuanes
  • Arroz, dumplings, giozas… y demás comida china: entre 10 y 30 yuanes (sitios normalitos)
  • Lata de Coca-Cola: 60 yuanes
  • Red Bull y café en lata: 80 yuanes
  • Plato de comida occidental (pizzas, desayunos occidentales, hamburguesas…): desde 30 yuanes y subiendo.
  • Menú del McDonald’s: 36 yuanes
  • Lata de cerveza: 4 yuanes
El cine, teatro y espectáculos, suelen ser incluso más caros que aquí. La ropa, salvo excepciones, también está como en España, así como los artículos de aseo.


Tened en cuenta que en Hong Kong todo es más caro. 

Los números en chino


Algo que os será muy útil a la hora de comprar y pactar precios, es saberse los números en chino. De hecho, fue lo único que aprendí antes de ir, además del típico “ni hao” y “xiéxie”.

Es tan útil porque os podéis encontrar un mismo producto donde el precio en sus caracteres es mucho menor que el que aparece en el mismo cartel en los nuestros. También habrá mercadillos donde preguntéis el precio de algo porque sólo está en sus caracteres y os dirán un precio mayor, especial para vosotros.

Por rapidez, también es útil aprender los signos que hacen con las manos para indicaros el precio cuando no saben inglés.





Para regatear, mejor tirar de la calculadora que tienen en el puesto o vuestro móvil para indicar vuestra oferta. 


Viajar a China: Tráfico y delincuencia

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El tráfico en China

Las normas de tráfico internacionales existen también en China, pero simplemente no se cumplen. Las señales están, los policías están, los radares también… pero pasan.

Nada más poner el pie en China os daréis cuenta de que un paso de cebra o un semáforo en verde para el peatón no significan nada. Lo mejor es ir detrás de algún chino y seguirlo. Ellos saben cruzar muy bien, hasta que aprendáis a moveros entre los coches sin que os dé miedo, es lo más práctico.

Se adelanta por la izquierda, por la derecha, se va en dirección prohibida, se va por la acera… incluso se dan las rotondas al revés si a alguien le apetece hacerlo, o se hace un cambio de sentido donde te venga en gana. En carreteras de dos carriles, hasta caben cuatro filas de coches, todo sea por pasar antes.

La pasividad ante esto es máxima, si te apetece pasar, simplemente pita. Los pitidos se multiplican en un ademán de indicar “que quiero pasar yo” y ya está.


Además de los carriles de coches, hay carriles para motos y bicis. Parece ser que las bicis en estos carriles no tienen que respetar los semáforos para los coches, hay semáforos para ellos o siguen los de los peatones. Pero para hacer trampa, en este carril de noche pasan las motos SIN LUCES, así se hacen pasar por bicis sin ser vistos. Todo un peligro. Tened cuidado.

En la acera tampoco estaréis a salvo si no vais con cuidado, pues las motos, bicis y coches, si les apetece, pasarán por ahí y os avisarán con el típico pitido de “ahora quiero pasar yo”.


La delincuencia en China

Aparte de los típicos timos de tener que pagar más sólo por el hecho de ser extranjero (tarifa especial), no he tenido problema de delincuencia ninguna. La gente que os acosará ofreciéndoos productos, taxis y demás, también los acosa a ellos, aunque menos, simplemente haced lo que los chinos: agachad la cabeza y no habléis. En el momento en el que los miréis o les digáis que no, os costará mucho que os dejen en paz.

No me han robado en ningún sitio, ni en las colas, ni en las taquillas… nada. Iba sobre aviso. Usé candados para todas las mochilas, incluso la que llevaba para las excursiones. Es muy difícil que intenten abrir un candado en la cola de una atracción turística cuando tienen otras más a mano.

La impresión en general es que me ha parecido un país muy seguro si se va con precaución, como en cualquier país del mundo.


Los baños en China. Cuando ir al servicio se convierte en una odisea.


En China hay lavabos públicos en muchos rincones. Si no aguantáis más es una opción, si os atrevéis a entrar, pues el olor llega a la entrada.

En los sitios turísticos suelen estar limpios, a pesar del olor. El personal de limpieza siempre está presente, el problema es cómo realizan la limpieza pues siempre están fregando con fregones grandes, pero el cubo de agua nunca llegué a verlo. Básicamente, según vi yo, restregaban los meados por el suelo… también vi cómo se usaba el mismo fregón hasta para limpiar los asientos de la entrada…  Aunque también me encontré con excepciones, como la de algunos aeropuertos y sitios como el museo de Shanghai.

Normalmente los aseos son letrinas, todo es acostumbrarse, y al final os daréis cuenta de que son mucho más ventajosos para vosotros, pues parecen más fáciles de limpiar y el contacto va a ser menor.

En ciertos lugares no tienen puertas, son sucesiones de letrinas con un tabique en medio, pero todo el mundo os puede ver. Lo más curioso es que me encontré este tipo de aseos con un espejo delante. Así que no había escapatoria, te iban a ver mear sí o sí, hasta desde la entrada (con cortinilla).

Hay barrios cuyas casas no tienen aseos y hay un baño comunitario lleno de gente siempre.

También hay letrinas que tienen puertecitas por donde se te ve la cabeza y los pies. El caso es ver algo… En la mayoría de hoteles que estuve el cuarto de baño tenía una ventana a la habitación con una cortina. Qué obsesión por ver a la gente meando.

Lo mejor es llevar siempre pañuelos a mano. El papel escasea hasta en los hoteles, cuyos rollos son ridículos y hay que ir a recepción a pedir más. 


Cambiar dinero en China y usar la tarjeta de crédito


La moneda china - El Yuan

El yuan renminbi, o moneda del pueblo, se divide en 10 jiaos y éstos en 10 fens, que apenas valen ya nada. Hay billetes de 100, 50, 20, 10, 5 y 1 yuan.

En cuanto a las monedas, hay de 1 yuan, 5 jiaos y 1, 2 y 5 fens.  Son muy difíciles de encontrar. En la mayoría de los comercios donde íbamos sólo nos daban billetes.

Cambiando moneda en China

Podéis cambiar en el aeropuerto, pero si estáis en un hotel de 4 ó 5 estrellas lo mejor es hacerlo allí, ya que no suelen llevarse comisiones porque es un servicio que ofrecen gratuitamente.

En los bancos también se puede cambiar, pero las comisiones son altas ya que convierten los yuanes a dólares y éstos a euros, por lo que las comisiones se duplican. El único que ofrece un buen servicio es el Bank of China. Allí tendréis que firmar un papel (curiosamente en blanco) y poner la cantidad de dinero que queréis cambiar. La comisión suele ser de 60 yuanes.



Al cambiar, en todas partes os darán un justificante que tendréis que guardar por si acaso os lo piden cuando queráis volver a cambiar al iros del país, de yuanes a euro, aunque a mí no me lo pidieron.


Para cambiar de yuanes a euros una de las veces fui al Bank of China y me ofrecían un cambio muy pobre, no interesaba. Me decían que les diera los yuanes que les diera, estaban obligados a darnos sólo cierta cantidad, y no más de ahí. Por ello decidí ir al aeropuerto. Allí también salí perdiendo, pues el tipo de cambio era distinto en las diferentes oficinas. Busqué la más favorable para mí, pero aún así, aunque me dijeron que sólo me cobraban 60 yuanes de comisión en todas acababa perdiendo además 60 euros, y nadie me sabía explicar por qué.

Tened muy claro el dinero que vais a necesitar porque vais a perder mucho si cambiáis a la vuelta de  yuanes a euros.

Usar las tarjetas de crédito en China

En muchos establecimientos se puede pagar con tarjeta, menos en muchos restaurantes de Hong Kong.

La Visa Electron sólo me la aceptaron en los hoteles de 4 y 5 estrellas. Para sacar dinero no me la aceptaron en ningún cajero, excepto en los de los casinos de Macao.

La American Express mela aceptaron en todas partes. 

¿Se puede beber el agua en China?


El agua en China no se puede beber del grifo. Los hoteles buenos dan botellas de agua gratis a sus clientes o disponen de un grifo potable especial en la habitación.

Las botellas suelen costar 3 yuanes más o menos, pero tenéis que ver que estén precintadas, pues muchas veces las rellenan y te las venden del grifo.

Por eso mismo no es recomendable comer verduras crudas y tener cuidado con la fruta. Hay que pelarla siempre y no comprar la que está en los puestos de la calle ya pelada, porque para que se conserve bien con el calor, la riegan con agua del grifo en el mismo puesto. En los hoteles buenos, no hay problema.

En el Centro de Vacunación Internacional de Madrid, me dijeron que tampoco es recomendable lavarse los dientes con el agua del grifo.

Es muy común ver a los chinos llevar sus termos para el té o para el agua. Los llenan de agua hervida (este servicio está gratis en muchos sitios) y esperan a que se enfríe para bebérsela. De hecho no conciben que en Europa se beba del grifo. Cuando se lo conté a unas chinas se llevaron las manos a la cabeza, decían que eso no era posible. El gobierno les dice que deben beber agua hervida para purificar su cuerpo, no porque sea mala la del grifo. Así que los europeos no nos purificamos para nada.


 Cuidado con los billetes de tren falsos en China

Cuidado con los billetes de tren falsos en China

A veces os podéis encontrar gente en las estaciones que os venden tickets de tren que les han sobrado por cualquier motivo. Yo no me fiaría mucho porque hay falsificaciones. De todos modos estas son las recomendaciones de la oficina de turismo de China para identificar los datos que deben tener los billetes.

▪  La marca de agua de CR y estos caracteres tienen que estar impresos de manera clara 中国

▪  Debe ser suave al tacto. Los falsos son muy ásperos y las palabras se van borrando fácilmente.

▪  Al enrollarlos y desenrollarlos deben recuperar su auténtica forma fácilmente.

▪  Hay un código en la parte de arriba a la izquierda (por ejemplo, 198A001524) que tiene correspondencia con otro código que aparece en la parte de abajo (por ejemplo, A0-0152-4)

▪  A la derecha, en la parte de abajo, hay un patrón donde se puede leer el número de tren y la fecha con un escáner. 



Tipos de trenes y asientos en China


Tipos de trenes chinos

Hay varias clases de trenes chinos. Están renovándolos, aunque todavía hay antiguos. Tened presentes los tipos de trenes a la hora de reservar, pues las comodidades y velocidad varían mucho.
  • G – GAOSU. Alta velocidad EMU. Ahora mismo son de los mejores.
  • C – Chengji. Intercity EMU. Son como los G pero para viajes más cortos. Alcanzan los 350km/h.
  • D – Dongche EMU. Alcanzan los 250km/h. Conectan las principales ciudades chinas.
  • Z – Zhida Direct Express. Son trenes nocturnos que no paran o paran muy pco. La mayoría tiene camas blandas (ya hablaremos de ellas) y duras. Alcanzan los 160km/h.
  • T – Tekuai Express. Trenes que paran sólo en las principales ciudades. Alcanzan los 140km.
  • K – Kuaisu Fast. Hacen más paradas que los T, y son más lentos, 120km/h.
  • General Fast Train. Son muy lentos y hacen muchas paradas. Se identifican por números, no por letras.
  • General Train. Son los más lentos de todos y hacen muchísimas paradas. Los identificaréis porque no tienen letra, sólo números. Sólo llegan a los 100km/h.
Tipos de asiento en los trenes chinos 
  • Business Class Seat: tres asientos por fila. La mayoría de los trenes no disponen de este servicio.
  • Premier Class: tres asientos por fila. Algunos se reclinan.
  • First Class: cuatro asientos por fila. Es igual que el soft seat.
  • Second Class: cinco asientos por fila.
  • Soft seat: cuatro asientos por fila. Se parecen mucho a los normales de los trenes españoles.
  • Hard seat: el más económico. Para haceros una idea de cómo son:  http://conmimochilacuestas.blogspot.com.es/2013/08/trenes-en-china-i-impresiones.html
  • Standing: de pié.

Las literas en los trenes chinos

Hard sleeper: un pasillo con cabinas de seis camas y una mesita en medio. No hay puerta y son muy duros. Hay posibilidad de coger una cama apuntándose a la lista de espera, si hablamos con un empleado del tren. El problema es que te entiendan, y pagando un suplemento muy alto. Pero… eso ya depende de vosotros, pues os van a dar una cama que se ha quedado libre por alguien que se ha bajado justo en esa estación y no le han cambiado las sábanas ni nada. Estará todo recién sudado. Lo único bueno es que aquí la gente se comporta mejor, prácticamente no hay ruidos,  y no hay tantos olores. No molestan tanto vendiendo y no hay gente de pie por medio. Podréis estar más tranquilos.



Soft sleeper y deluxe soft sleeper: en teoría son cabinas de cuatro camas, e incluso de dos. Algunas tienen hasta baño privado. Intenté por todos los medios reservar estas literas y siempre me decían que no riéndose. Conocí en un tren a unas universitarias que hablaban inglés muy bien. Se lo conté y también se rieron. Me dijeron que no las habían visto en su vida, que había rumores de que si existían eran sólo para gente del gobierno, que había que tener el carnet del partido con recomendaciones, ser funcionario… y que preferían tenerlas vacías a ponerlas a disposición del público en general. No sé… a lo mejor vosotros sois afortunados. 

Como son las estaciones y la compra de billetes de tren en China


Estaciones de tren en China

He visitado las estaciones de trenes de Pekín, Shanghai, Suzhou, Kunming, Pingyao, Chengdu y Datong.

Con diferencia, la de Chengdu se lleva la palma. Suciedad en toda la plaza, llena de gente enferma tirada por el suelo, prostitutas y demás en cualquier calle anexa. No sabía dónde olía mejor, dentro del tren o fuera. Y los servicios… ¡Dios! No hay puerta, en la entrada hay una tiras de plástico como en las carnicerías, sudorosas y malolientes, luces tenues, parecía que en vez de al servicio ibas al prostíbulo. No pasé de la entrada.


Pekín y Shanghai me parecieron mucho más limpias (en comparación), su manía de limpiar los trenes mientras van llenos aún, cuando se acercan ya al destino, para no limpiarlos luego, está presente siempre; así como la de fregar todo un hall de una estación sin cambiar el agua, y después ir al servicio a seguir limpiando (sin agua) y esturrear así los meados por media estación.

Comprar billetes de tren en China

El gobierno obliga a que todas las estaciones grandes tengan un servicio para extranjeros. Normalmente en esa ventanilla no hay nadie, o no está señalizada. Hay que buscar la ventanilla que más pegatinas tenga del Partido Comunista o ir directamente a información. Desde información llamarán a alguien por teléfono para que se ponga en esa ventanilla y os medio atienda en inglés. Desde ese momento también escucharéis la información de trenes en inglés por megafonía.

Lo mejor es llevarlo todo escrito de antemano. Con todas los trenes que queréis reservar y con los alternativos en caso de que estén llenos. Yo me llevé escritas las tablas de esta web, que es muy fiable.


Cuando ya tenemos el billete, hay que pasar los diversos controles de seguridad: escáneres para personas y maletas, por si acaso llevas algo peligroso (pero dejan llevar, por ejemplo, palos de bambú enormes que la gente lleva para poner sus bolsas en los extremos, si a alguien se le va la cabeza, eso debe hacer mucho daño…).


Pasados los escáneres debéis buscar la sala de espera desde donde sale vuestro tren y esperar. Dos horas antes ya encontraréis a gente haciendo cola en la puerta. Conforme se acerca el tiempo la gente se va poniendo nerviosa y empiezan a colarse. Cuando dan el aviso por megafonía… ya es la declaración de guerra. Y cuando las abren… la guerra ha empezado. La puerta es estrecha. Hay dos encargados de mirar los billetes y a veces el pasaporte, mientras tienes a gente empujándote por todos lados, pegándote con las maletas, saltando por encima de las barras, de los asientos de la sala de espera… todo por colarse y tener la satisfacción de entrar por la puerta antes que tú.


Una vez pasada la puerta, la gente se relaja y ya no corre, pero vosotros sí que debéis correr. Buscad vuestro vagón y colocad vuestro equipaje. Si llegáis tarde, puede que no quepa, ya que, aunque hay límite de equipaje, parece que no lo cumplen y hay chinos que parece que llevan la casa a cuestas: maletas, sacos de arroz más grandes que ellos, sacos de cosas, cubos abarrotados de cosas, hasta colchones he visto meter. Y sus bolsones de comida.

Cuando llegan al tren la gente se vuelve loca colocando y peleándose porque su equipaje no cabe. Si habéis llegado antes, tendréis suerte, aunque vigiladlo con cuidado porque puede que lo muevan o lo saquen (a mí me lo querían bajar unas para meter sus cosas y quedarse lo mío en el suelo, como me opuse, empezaron a gritarme… pero pasé). 

Cómo es viajar en asiento duro en los trenes de China


Los trenes son la alternativa barata al avión. Están tirados de precio, pero cuidado cuando reservéis. Ya se pueden hacer las reservas todas seguidas desde cualquier estación. Así que, lo mejor es que el primer día que estéis en China vayáis a cualquiera de ellas y los reservéis todos del tirón. Y lo digo con conocimiento de causa. Yo reservé al llegar a Kunming y me arrepentí un montón. Estaban todos ocupados, tuve que cambiar algunos de mis planes y encima sólo pillé cama en uno de ellos. Todos los demás fueron en asiento duro, la única alternativa a ir de pie.


Si tenéis la genial suerte de viajar en asiento os encontraréis con varias cosas que amenizarán vuestro viaje:
  • Los asientos son de tres en tres, o dos y tres, cara a cara, con una mesita en medio, vais supercosidos.
  • Gente que no para de hablar a voces.
  • Gente cantando, escuchando música a tope, jugando a consolas a todo volumen (los cascos parece que no les interesan).
  • Gente que se quita los zapatos y te planta los pies en tu asiento, como si nada…
  • Niños pegando botes, chillando, dándote golpes… mientras los padres pasan.
  • Gente comiendo como si no hubiera mañana y… tirándose la basura por lo alto. ¿?   En las mesitas hay una especie de cenicero para echar la basura, que no cambian nunca, sólo lo vacían, así que la roña acumulada durante años es visible y palpable, pues a la mesita mejor ni acercarse, te pegas.
  • La basura se va a cumulando porque la tiran en el suelo, cuando el cacharro de la mesita se llena, o tiran el cacharro lleno de mierda al suelo porque no les caben sus cosas en la mesita. Hay que recordar que la mayoría están descalzos con sus zapatos en el suelo, luego si tiran la basura al suelo, es más que probable que la basura caiga también dentro de sus zapatos. No pasa nada… cuando te los pongas los sacudes, les quitas los huesos de pollo que haya dentro y a andar.
  • A veces pasa un empleado con una escobita “empujando” (literalmente) la basura. La basura y lo que haya. Tienes que estar pendiente de cuando viene porque le da igual que estén tus pies por medio, él va a empujar igual por debajo de tu asiento.
  • Los vendedores se suceden a gritos, da igual la hora que sea (incluso de madrugada). A gritos y con altavoces y micrófono. Parece una tómbola. Venden de todo y con demostraciones. Se suben a un asiento (con los zapatos puestos), da igual de quién sea, si has ido al baño en ese momento al volver puedes encontrarte a alguien subido, o sentado en él. Es muy común.
  • Los carritos de comida también se suceden, da igual la hora. Y les da igual qué haya por medio. Si has tenido la suerte de dormirte y tu pierna está en el pasillo… pobre de ti. Los precios son mucho más baratos que en la cafetería (a la que no me atreví ni a ir). Y los vendedores van, cómo no, a gritos.
  • A estos vendedores oficiales, añadimos los no oficiales. Son gente que se suben en una estación y venden comida sospechosa, como una especie de patatas con queso con olor vomitivo al son de “tiflún, tiflán” o algo parecido, patas de pollo en salsa que llevan en un barreño, huevos cocidos…
  • Si vais en un tren lleno de gente del campo, podréis ver perfectamente cómo escupen en el suelo cuando se les antoja, acompañado de un carraspeo que parece que se están muriendo. Añadid a esto la basura acumulada por horas, las comidas vomitivas y los eructos y tendréis un menú perfecto.
  • A la entrada de cada vagón hay un grifo con agua caliente. Es un continuo ir y venir de gente que va llenando sus termos con agua, que dejan enfriar para bebérsela, y de gente que va a preparar sus noodles (como ya he dicho, no paran de comer, como si se fuera a acabar el mundo, hay gente que lleva más bolsas de comida que de equipaje).
  • En frente del agua es donde se supone que se debe echar la basura. Hay una bolsa grande donde echarla. Cuando llevas unas horas, la bolsa ha reventado y hay basura por todos lados que se va esparciendo por los pies. Nadie la cambia.
  • Al lado de la basura tienes el servicio. Cuando lleváis muchas horas, imaginaos. TRUCO: aprovechad e id justo cuando entréis al tren, si su trayecto comienza en esa estación. Si el deber os llama, por mucho que os aguantéis es algo inevitable, rezad. Yo me tuve que poner una toallita en la cara para no vomitar.
  • En toda esa zona hay gente fumando siempre.
  • En verano, es común que los hombres se remanguen la camiseta y se dejen la barriga al aire. El contacto humano sudoroso añade emoción al viaje.
  • Sois el centro de atención. Yo llegué a pensar que había gente que no había visto a un occidental de cerca en su vida. Tratarán de comunicarse con vosotros, de hacerse fotos, les interesará todo lo que habléis, todo lo que leáis, escribáis… con descaro. Os ofrecerán toda su comida y bebida para tratar de entablar conversación. Hasta ahí nada malo, el problema es echar una cabezada, abrir los ojos y ver de golpe un montón de ojos mirándote de cerca para ver cómo duermes. 
  • La escala más baja después del asiento duro, es la gente sin asiento: o bien porque estaba todo vendido y tenían que viajar a la fuerza, o bien porque no tienen dinero suficiente y esta es la opción más barata. Estos billetes yo no sé si tendrán límite o no, pero al final acaba el tren abarrotado de gente tirada por el suelo, porque hacer 20 horas de trayecto de pié, no lo aguanta nadie. Así que se sientan en el suelo, o se tumban (hay que recordar TODO lo que ya hay en el suelo y seguimos añadiendo :O). Están al acecho de que alguien se levante para algo y se sientan en su sitio hasta que vuelva. Levantarse para ir a cualquier sitio es una odisea, pues el pasillo es muy estrecho y no hay más que obstáculos. Claro, cuando pasan los carritos o el de la escobita, toda esa gente se tiene que levantar y apartarse, con lo que acaban espachurrando al que va sentado…
No todos los trenes son así, pero he tenido la genial suerte de estar en algunos que tenían estas características. Durante trayectos muy largos, donde me mareaba del olor ya acumulado. Fue la peor experiencia que tuve en China. A ver, riesgos de viajar y más anécdotas para tu vida. Hay que mirar el lado positivo.

Los transportes en China: cómo moverse y cuánto nos cuesta

Moverse en metro por China

Es lo más útil para moverse de forma rápida y barata. En todas las ciudades donde he estado, las estaciones estaban en chino y en inglés.

Para entrar en el metro de Pekín siempre hay que pasar los escáneres de seguridad, que ralentizan mucho el viaje. Hay que poner los bolsos y mochilas en el escáner porque si no no puedes entrar. Para comprar el billete, basta con ir a una de las máquinas y pulsar English, casi todas tienen esa opción y es mucho más rápido que comprarlos en la taquilla donde no os van a entender.


La única pega que tiene es el abarrotamiento y los empujones. Los chinos no tienen asimilado el “dejen salir antes de entrar”. De modo que en cuanto se abren las puertas del vagón hay una lucha cuerpo a cuerpo por entrar, pero sin dejar a la gente salir antes, con lo que el caos es total. Así es normal verlos llenos de moratones… Espachurrados es poco, el ambiente es agobiante y no cabe ni un alfiler; aun así, tranquilos, en la siguiente estación más gente empujará para meterse… y lo conseguirá.

El precio es muy barato: 2 yuanes normalmente. En Shanghai 3 yuanes es el precio mínimo, y ya depende del recorrido que hagáis. En Hong Kong es mucho más caro y depende del trayecto también.

Moverse en Taxi por China

Son baratos, aunque el precio va subiendo al ritmo del nivel de vida. HAY QUE PACTAR EL PRECIO DE ANTEMANO y en yuanes, que muchas veces al bajar te dicen que el precio era en dólares (y de 30 yuanes a 30 dólares hay un paso muy muy grande). Si no pactáis el precio OBLIGARLES A PONER EL TAXIMETRO y si se niegan, os bajáis.

Al pactar el precio, regatead mucho pues siempre os van a pedir un precio desorbitado que después se quedará en menos de la mitad. Y sacar el equipaje del maletero antes de pagar, porque os podéis ver obligados a pagar lo que les salga de las narices o si no, no lo abren. El principal problema, además de los timos, es que algunos taxis no quieren cogerte, pasan de ti por verte mochilero o turista, o sepa Dios… Si se paran, le enseñáis la dirección y no quieren cogeros se debe a dos razones: o el destino está tan cerca que no merece la pena, o está muy lejos y no quieren llevarte. Los turismos amarillos o rojos son los más fiables.

Es importante que llevéis la dirección en chino, pues si no, no la van a entender y no os cogerán, y si lo hacen probablemente acabaréis en el primer sitio que se le ocurra al conductor y afirmará que habéis llegado a vuestro destino. Para cuando os deis cuenta de que no es así, ni rastro del taxi.

Moverse en Rickshoaw por China

Motocarros habituales en Asia. Si os lo curráis con el regateo suelen ser bastante baratos. Es una alternativa cuando ningún taxi os quiere coger. Para trayectos cortitos están bastante bien aunque son muy incómodos, parece que vas a morir en cada curva y el motor lo tenéis debajo, así que notas como la goma de las zapatillas casi se va deshaciendo…

El timo típico de este transporte es no llevarte a tu destino. A mí no me ha pasado pero si he escuchado casos de gente que los paran en cualquier tienda o restaurante para cobrarles de más porque el conductor tiene comisión, y si no compráis nada os llevarán a un sitio alejado de vuestro destino. Es como todo en este país: arriesgarse y cruzar los dedos para que te toque un conductor honrado.



El truco que yo usé era ir mirando mi plano y señalando las calles por las que pasaba diciéndolas en voz alta y leyendo los carteles, como si supiera muy bien por dónde íbamos. A mí me sirvió.

Moverse en Autobuses por China

Los autobuses son algo más complicados que el metro, y las normas son las mismas: apretaos, que seguro que cabe alguien más. Las paradas normalmente no están en inglés, así que hay que ir preguntando. El precio suele ser de 1 ó 2 yuanes. Si podéis usar el metro, olvidaos del autobús.

Moverse por China usando vuelos internos 

Los vuelos internos también se están encareciendo mucho. Si no tenéis mucho tiempo, como me pasó a mí, es la opción más rápida, pero no económica. China es muy grande, por lo que se hace casi imprescindible usar el avión si queréis aprovechar. Un punto a su favor es que en todos los vuelos me han dado algún aperitivo, no como en Europa, que ya no dan ni café en vuelos de menos de dos horas.

Lo malo es pasar los innumerables controles de seguridad, sobre todo para extranjeros. Hay que ir con muuuuucha antelación.

Para que os hagáis una idea, yo contraté todos los vuelos desde casa, y todos salieron puntuales. Los precios son para dos personas:

- Pekín – Shanghai: Air China   2h 15’ à 319,66 EUR
- Shanghai – Hong Kong: Barceló Viajes   2h 35’ à 319’68 EUR
- Hong Kong – Guilin: Dragonair    1h 25’ à 3,520 HKD  à 339.272 EUR
- Guilin – Kunming: Travelgenio. China Southern   1h 20’ à 260’66 EUR