Entradas y visitas turísticas en China

Las entradas a los sitios turísticos son a precio europeo y hay pocas cosas gratis. El poder adquisitivo de los chinos está creciendo y cada vez viajan más dentro de su propio país, por lo que las colas suelen ser enormes. Hay que ir muy temprano a los sitios o a la hora de la comida (las 12 – 12’30).  También suele haber extensiones que hay que tener en cuenta a la hora de planificar vuestro viaje: por ejemplo, en Guilin, la entrada al Parque de las siete estrellas cuesta 35 yuanes, cuando estéis dentro veréis que para ir a cada cueva os pedirán más dinero, para ver ciertos animales también… y así pasa con muchas atracciones.

Muchas veces ahorra tiempo el contratar visitar a los lugares más alejados o liosos de llegar. Lo mejor es localizar la oficina de CITS más cercana (no lo hagáis desde España, ni con antelación, id en persona) y lo habléis con ellos. Suelen ser los más fiables y los más baratos, aunque a veces ni ellos tienen el precio cerrado y podréis regatear. Para regatear tienen en cuenta vuestro aspecto (¿cuánto podrán pagar éstos?) así que ir de pordioseros y os saldrá más barato seguro. Jajaja 




Los hoteles también preparan este tipo de viajes, pero son mucho más caros. Es una opción si no encontráis CITS. Estas excursiones suelen ser en una furgoneta, normalmente llena de turistas chinos. Si no queréis indignaros, no les preguntéis cuánto les han cobrado. Nosotros lo hicimos: todos los chinos habían pagado 60 yuanes por persona, nosotros 250, por ser extranjeros.

Las visitas organizadas van con comida incluida. En el mejor de los casos acabaréis en un restaurante. Allí os sentarán en mesas redondas grandes y empezarán a traer platos enormes. Para beber, sólo traen agua hervida. Uno de vuestros compañeros cogerá el plato de arroz e irá sirviendo a los demás. Lo demás se va cogiendo con los palillos compartiendo con los demás, no hay platos individuales, tan solo el cuenco de arroz. Para comer dan muy poco tiempo, unos 15 minutos. Y sobra muuuucha comida. La comida la suelen servir fría (¿qué pasará con la que sobra?).En el peor de los casos, acabaréis en una chabola comiendo (lo sé por experiencia :)



Todas estas excursiones también incluyen visitas a tiendas (salones de té, de cremas, de cuadros…) A veces agobian mucho, pues al final te das cuenta de que has echado más horas viendo tiendas que en el sitio que ibas a visitar.

CUIDADO: Pactar con el hotel o la agencia, muy clarito, qué incluye la visita. Si puede ser por escrito, mejor. Así, aseguraos de que incluyen el precio de las entradas y, sobre todo, si os devuelven al hotel. En una excursión, nos dejaron tirados en medio de una tienda. No había nada alrededor. Así que a tirar de taxi, autobús o lo que fuera, con el correspondiente cabreo.

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