Opinión de la Hospedería Casas de Luján


La Hospedería Casas de Luján se encuentra ubicada en una antigua finca del siglo XVI, de 5000 hectáreas, que ha sido totalmente reformada para albergar un hotel rural y una zona de bungalows en plena naturaleza.

La finca perteneció a Isabel II y su hija, la Infanta Doña Paz de Borbón, pasó largas temporadas en ella. El hotel se ha emplazado en la antigua Casa de Labranza. A unos 8 kilómetros se encuentra Villa Paz, palacete del siglo XVI donde residía la realeza.

El complejo cuenta con un edificio principal en el que está el restaurante, una cafetería, salones para banquetes y el hotel, con siete habitaciones y dos junior suite. Junto a él está la piscina y un bar-terraza.




Delante del edificio principal hay un paraje de inigualable belleza rodeado por chopos y bañado por el río Gigüela. Atravesamos un puentecito y nos topamos con un gallinero y la estrella del hotel:



Por un caminito tranquilo, que discurre entre árboles, llegamos a la zona de los bungalows. Unas casitas rurales adosadas, con capacidad máxima para seis personas. Están construidas en obra, pero su interior es de madera.

En la parte delantera tienen un jardincito privado y un porche cerrado, con muebles de terraza.


En la parte interior hay una cocina–salón, con un sofá-cama y una chimenea. La cocina está equipada con ollas, sartenes, vajilla, microondas y frigorífico. Sería buena idea que pusieran jabón para lavar los platos, porque lo tuvimos que comprar en el pueblo.




La leña se paga aparte: 5'50€. Me la trajeron, pero ni me dieron pastillas para encender, ni mechero, ni nada. Tuve que atravesar todo el camino de nuevo para que me dieran una caja de cerillas y estaban casi todas rotas 😞 Por el precio que tiene... esto lo tendrían que mejorar un poco.

Al fondo, se encuentra la habitación principal, el cuarto de baño (sin amenities) y otra habitación con una litera.




La tranquilidad es absoluta. Si lo que queréis es desconectar del trabajo y despejaros en un lugar aislado, aquí lo vais a encontrar. No hay manera de que os estreséis: en los bungalows, al menos, no hay wifi, no llega internet y casi no hay cobertura. Por lo que nadie os va a molestar durante vuestra estancia. Tarde de desconexión, peli, manta y chimenea, asegurada.

Localización

Las Casas de Luján se encuentran a 5 minutos de Saelices. Este pueblo no tiene mucho que ver, pero os puede sacar de un apuro. A la entrada hay una gasolinera con un gran estaurante-bar que tiene una tienda de productos básicos y en la que también venden cosas típicas de la zona: dulces, miel, licores…

A 3 km tenéis el Parque Arqueológico de Segóbriga y, cerca de éste, podéis también visitar el Monasterio de Uclés.

Si lo que queréis es hacer senderismo, en la finca podéis pasear un poco entre sus encinas y, también podéis recorrer un sendero que parte de Puebla de Almenara (a 8km) para subir a su castillo abandonada.

A menos de media hora tenéis Belmonte, para hacer una escapada para ver su castillo y su colegiata, y disfrutar de una comida tradicional en los restaurantes baratos de la zona, como La Ruta


   HOSPEDERÍA CASAS DE LUJÁN   
Autovía Marid-Valencia, salida 103/104 Saelices-Segóbriga
Teléfonos: 680 990 951 - 677 880 915
casasdelujan@hotmail.com




Qué ver en Laguardia en una mañana, uno de los pueblos más bonitos de España


Entrando por la puerta de Carnicerías (s. XV), en un azulejo leemos: “Paz a los que llegan, Salud a los que habitan, Felicidad a los que se van”. Sobre una colina, Laguardia se levanta orgullosa de anunciar que pertenece a la red de los “Pueblos más bonitos de España”. Su historia nace con Sancho Abarca de Navarra, quien fundó un castillo allí en el 908 para defender Navarra. En 1164 se convertiría oficialmente en villa.



Hoy cuenta con muchos atractivos turísticos, el pueblo en sí mismo lo es. Todo su subsuelo fue excavado para construir túneles en los que los habitantes se pudieran cobijar durante las batallas. Con el paso de los años, se siguieron utilizando con otro fin: guardar el vino artesanal que ellos mismo producían. Actualmente, muchos de ellos siguen teniendo esa función y se pueden visitar.


1. Iglesia de Santa María de Los Reyes: el templo que preside Laguardia data del siglo XII, aunque lo que vemos hoy proviene de la reconstrucción que se llevó a cabo en el XIV. Se cree que en sus orígenes pudo ser un Monasterio Templario. Lo más destacable es su pórtico policromado, uno de los pocos que se conservan en España.
Precio de la entrada: 3€


2. Torre Abacial: esta torre campanario se encuentra exenta de la iglesia, aunque hasta el siglo XIX estuvo unida a él por un corredor. Su función era defensiva. Al norte de la torre estaba el castillo mandado construir por Sancho Abarca y que dio origen a Laguardia. Encima del balcón oriental se encuentra la imagen de San Benito, lo que hace pensar que pudo pertenecer a un antiguo monasterio. A sus pies, hay un aljibe que abastecía al municipio.
Precio de la entrada: 2€


3. Iglesia de San Juan Bautista: esta iglesia-fortaleza presenta una torre gótica, que fue una de las puertas de la muralla y hoy actúa como campanario.
Precio de la entrada: 2€


4. Plaza Mayor: hoy está siendo reformada en su totalidad y constituye el centro de Laguardia. En ella se encuentra el Ayuntamiento en el que se puede ver un reloj carrillón, que se pone en funcionamiento todos los días a las 12’00, 14’00, 17’00 y 20’00. El conjunto lo integran “El Cachimorro” y dos danzantes con trajes típicos bailando al son del pasacalle de San Juan.


5. Murallas: las murallas que rodean el pueblo miden dos metros de alto. Aún se conservan cinco de las puertas originales: Páganos, Mercadal, San Juan, Santa Engracia y la Puerta Nueva, o de Carnicerías, que se abrió en el s. XV.



6. Plaza del Gaitero: curiosa plaza en la que hay unas esculturas dedicadas a los viajeros, con un conjunto de bolsos, maletas y zapatos, obra del artista Koko Rico.


7. Casa Natal de Samaniego: en esta casa palaciega del s.XVII, nació el fabulista Felix María Sánchez de Samaniego. En su interior hay unas bodegas en las que se produce vino artesanalmente y que se pueden visitar.



8. Casa de la Primicia: es el edificio civil más antiguo que se mantiene en pie de la villa. En la iglesia cobraba el antiguo impuesto de diezmos y primicias. Es una de las casas horadadas por cuevas-bodegas.



9. Cuevas subterráneas: Laguardia podría recorrerse casi entera a través de pasillos subterráneos que se utilizaron como bodegas en los siglos XVI y XVII, época de bonanza en la villa por el comercio de vino. Cada casa tiene su bodega subterránea correspondiente.


10. Estanque Celtibérico: en 1998, se descubrió un estanque perteneciente a los siglos III y II a.C, construido por los celtíberos. Su función era recoger el agua de un manantial que nace a 800 metros de altura. Su capacidad de almacenaje era de 300.000 litros. Hoy se puede visitar el complejo, así como su Centro de Interpretación.
Precio de la entrada: 4€

11. Mirador: a la entrada de la villa, justo encima de los aparcamientos, hay un gran mirador desde el que podemos disfrutar de todo el paisaje a los pies de la colina sobre la que se asienta Laguardia.


12. Hotel Castillo el Collado: uno de los hoteles que más llaman la atención cuando paseamos por la villa. Tiene el diseño de un castillo convertido en hotel, cuyo torreón puede ser visitado por los clientes.


Por si os ha sabido a poco, la tarde la podéis pasar visitando alguna de sus bodegas, como Villa Lucía (que cuenta con un Museo y Centro Temático del Vino), o las Bodegas Ysios, diseñada por Santiago Calatrava; y encontrar los orígenes de Laguardia paseando por el Yacimiento arqueológico de La Hoya (de acceso libre) y por la ruta de los Dólmenes (cuyo representante más famoso es el de La Chabola de la Hechicera, en Elvillar).




10 monumentos imprescindibles que ver en Santo Domingo de la Calzada


Tierra de peregrinos, Santo Domingo de la Calzada es una zona de paso para todo el que quiera hacer el Camino de Santiago. Su fundador le da nombre al municipio, Domingo García, quien construyó un puente, un hospital y un albergue de peregrinos.  Hoy se ha convertido en un importante centro turístico a los pies de la Sierra de la Demanda. 

El famoso milagro

Cuenta la leyenda que una familia alemana estaba de peregrinaje hacia Santiago y, al pasar por Santo Domingo, se alojaron en un mesón de allí. La hija del mesonero se enamoró perdidamente del hijo de esta familia y se lo confesó. Pero, éste no la correspondió. La joven se sintió humillada y escondió un vaso de plata en su zurrón. Cuando los alemanes iban a abandonar el local, le acusó de haberle robado el vaso.

Los oficiales lo apresaron y lo ahorcaron. Los padres, con su pena, siguieron su camino hasta Santiago. A la vuelta, volvieron a pasar por Santo Domingo de la Calzada y descubrieron que su hijo seguía vivo en la horca porque lo había protegido el Santo. 

Fueron a decírselo al juez, quien estaba en la mesa con su familia a punto de comerse un plato de pollo. Al oír su asombrosa historia, no se lo creyó y replicó: "Esta historia es tan verdadera como que este gallo y esta gallina van a levantarse del plato y cantar."
Y, realmente, así sucedió.

En recuerdo de esta leyenda, en la catedral siempre hay un gallo y una gallina vivos y se generalizó el dicho:

"En Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada". 


Qué ver en Santo Domingo de la Calzada

1. Catedral de Santo Domingo de la Calzada: en la Plaza del Santo podemos ver este impresionante templo gótico del siglo XII, aunque también conserva vestigios románicos, barrocos y renacentistas. En el interior destaca su retablo mayor plateresco y el sepulcro con la talla románica del Santo. Lo que hace inigualable a esta catedral es la presencia de un gallinero en su interior, que recuerda la leyenda de uno de los milagros de Santo Domingo. Precio de la entrada a la Catedral de Santo Domingo de la Calzada: 4€. Entrada conjunta (Catedral y Torre Exenta): 5€.

2. Torre Exenta: pertenece a la Catedral, pero, curiosamente, se encuentra exenta al edificio. Esta obra barroca se añadió al conjunto en el siglo XVIII y hoy es la torre más alta de La Rioja.



3. Hospital de los Peregrinos: sin salir de la plaza, al lado de la Catedral, podemos parar a tomar algo en este Parador Nacional construido sobre un edificio del siglo XII.


4. Ermita de la Virgen de la Plaza: la tradición cuenta que se construyó sobre el antiguo oratorio que hizo Santo Domingo en este municipio. Hoy es la Patrona de la ciudad, cuya fiesta se celebra cada 5 de agosto.




5. Murallas medievales: justo detrás de la Catedral se asientan los restos de las murallas medievales de los siglos XIII y XIV.

6. Plaza de España: En ella, se encuentra el Ayuntamiento; el edificio del Corregimiento de La Rioja en el lado Este, construido en 1763, en cuya parte inferior se encontraba la Cárcel Real, la cual había sido trasladada desde la plaza del Santo; y el edificio de la Alhóndiga, antiguo lugar de venta y almacenamiento de grano, en él actualmente están las oficinas municipales.



7. Casa de la Cofradía del Santo: es una de las cofradías más antiguas de Santo Domingo de la Calzada. Su importancia es enorme para el pueblo, pues en ella se crían las gallinas que formarán parte del gallinero de la Catedral.

                                              www.alberguescaminosantiago.com

8. Defensas de la Catedral: aunque el aparato defensivo original era mucho más extenso, hoy se puede visitar el pórtico fortificado del que se conservan dos tramos: uno cubierto por una bóveda de crucería y otro descubierto. El interior está lleno de pasadizos y escaleras que lo recorren por completo. 




9. Abadía Cisterciense de Nuestra Señora de la Anunciación: su interior se puede visitar para ver su iglesia y el sepulcro del obispo fundador y sus dos sobrinos. La abadía todavía está en funcionamiento y hoy acoge a las mojas cistercienses trasladadas desde el Real Monasterio de Abia de las Torres, en Palencia, por decisión del Obispo de Calahorra y La Calzada. También funciona como albergue de peregrinos.


10. Convento de San Francisco: de estilo herreriano, hoy una parte de él se dedica como taller para restaurar obras de arte. Justo delante, está el monumento al Peregrino. 



No os olvidéis comeros un ahorcadito cuando visitéis Santo Domingo de la Calzada, su dulce más típico.

Los Ahorcaditos - El dulce típico de Santo Domingo de la Calzada


Santo Domingo de la Calzada está lleno de cafeterías y pastelerías en los que disfrutar de este magnífico dulce. Consiste en una masa de hojaldre rellena de crema de almendra o de cabello de ángel y que tiene forma de vieira. En el centro del dulce se puede ver una figura de un hombre ahorcado.  En 1953 se creó este postre en la Pastelería Isidro, pero hoy se comercializa en todo el pueblo. 

Cuenta la leyenda que una familia alemana estaba de peregrinaje hacia Santiago y, al pasar por Santo Domingo, se alojaron en un mesón de allí. La hija del mesonero se enamoró perdidamente del hijo de esta familia y se lo confesó. Pero, el joven la correspondió. La joven se sintió humillada y escondió un vaso de plata en su zurrón. Cuando los alemanes iban a abandonar el local, le acusó de haberle robado el vaso.

Los oficiales lo apresaron y lo ahorcaron. Los padres, con su pena, siguieron su camino hasta Santiago. A la vuelta, volvieron a pasar por Santo Domingo de la Calzada y descubrieron que su hijo seguía vivo en la horca porque lo había protegido el Santo. 

Fueron a decírselo al juez, quien estaba en la mesa con su familia a punto de comerse un plato de pollo. Al oír su asombrosa historia, no se lo creyó y replicó: "Esta historia es tan verdadera como que este gallo y esta gallina van a levantarse del plato y cantar."
Y, realmente, así sucedió.

En recuerdo de esta leyenda, en la catedral siempre hay un gallo y una gallina vivos y se generalizó el dicho:

"En Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada". 

Y en honor al pobre alemán, los confiteros elaboran cada día decenas de ahorcaditos


Qué ver en Alhama de Aragón


En el municipio de Alhama de Aragón viven poco más de mil habitantes. Sin embargo, durante los fines de semana y los festivos, la población se llena de gente para disfrutar de uno sus mayores atractivos: sus aguas termales. Hay cuatro balnearios en la localidad.


Los romanos ya llamaron a esta tierra Aquae Bilbilitanorum y es que en Alhama existen ocho manantiales con aguas que superan los 34º. Su importancia en la península fue tal, que hasta aparece en el Cantar del Mío Cid, arrebatándosela a los musulmanes que le pusieron el nombre de Alhama (Al-Hammam – Los Baños).

El cine también le dio importancia, con el rodaje de “Los Jueves Milagro”, de Berlanga, en la que un pueblo, llamado Fuentecilla, se inventaba un milagro para reactivar las visitas a su balneario.

Pero, además de alojarnos en Alhama para relajarnos gracias a sus aguas, su casco histórico también cuenta con varios alicientes, además de tener muchos bares de tapas cuyas terrazas están siempre llenas en verano.



Qué ver en Alhama de Aragón


1. Lago termal: es único en España. Tiene una profundidad máxima de dos metros, mide dos hectáreas y cada 32 horas su agua se va renovando de forma natural. Mantiene una temperatura de 28º a 32º durante todo el año. Sus dos islas en el centro le dan un aspecto encantador.

2. Iglesia de la Natividad de la Virgen: de estilo barroco, cuenta con una torre mudéjar y data del s. XVII. En el interior de la iglesia podemos ver restos mudéjares, como las yeserías de la bóveda de cañón con lunetos, decoradas con puntas de diamante y estrellas, o la cúpula del crucero, ornamentada con lacerías.

3. Castillo de Alhama: su construcción fue en el s. XII de manos de los musulmanes. Hoy sólo permanece en pie la Torre del Homenaje, del siglo XIV.

4. Ayuntamiento: la Casa Consistorial es un buen ejemplo de la arquitectura popular de la tierra.

5. Casas Señoriales: paseando por el casco antiguo, podemos ver varias casas señoriales blasonadas.



Precio del Lago Termal de Alhama de Aragón

Cerca del Lago Termal está el Balneario Termas Pallarés, un complejo que data de 1863 y que cuenta con dos hoteles. Este complejo es el que regenta el lago. Tenéis que acceder a su interior para comprar las entradas o lo podéis hacer online contactando con ellos a través de su página web: www.termaspallares.com

El acceso al lago cuesta 20’50€ para los adultos y 12’50€ para los niños.

Si estáis alojados en el balneario, el acceso es gratuito.


Cómo hacer un auténtico café vietnamita



En el siglo XIX los franceses introdujeron el café en Vietnam y pronto se convirtió en uno de los mayores exportadores del mundo.

Ante la dificultad de encontrar leche fresca y fácil de almacenar, los vietnamitas adaptaron el típico café au lait a los recursos de su tierra. Para ello utilizaron leche condensada, mucho más fácil de almacenar en un clima tropical, y crearon su propia cafetera.

La cafetera vietnamita es individual: el phin. Consiste en un filtro metálico, una mini-cafetera por goteo hecha de metal que se coloca directamente sobre el vaso de vidrio. En los restaurantes y cafeterías vietnamitas, el café ya viene echado dentro de la cafetera y, al lado, colocan un termo con agua hirviendo para que el cliente se lo eche encima y se vaya filtrando.

En la ciudad de Hoi-An, por ejemplo, encontraréis este tipo de cafeteras por todos lados, como souvenir. 


Cómo se hace un café vietnamita

Cosas que vais a necesitar:

▪ 2 cucharadas de leche condensada

▪ 2 cucharadas de café molido fuerte y grueso

▪ 1 taza de agua hirviendo

▪ 1 vaso transparente de cristal para ver cómo se filtra el café

 1 cafetera vietnamita (si la tenéis)



Preparación:

1. Echar la leche condensada en el vaso de cristal.

2. Colocar la cafetera encima del vaso.

3. Echar el café molido en la cafetera.

4. Coloca encima el filtro metálico que tiene la cafetera, para que prense el café.

5. Llenar la cafetera con agua caliente.

6. Cerrar la cafetera con la tapa que trae.

7. Dejar que se vaya filtrando el café lentamente.

8. Cuando se haya filtrado, disfrutarlo.

Algunas cafeteras vietnamitas traen un filtro que se ajusta con un tornillo, para prensar mejor el café y ajustar la forma (rápida o lenta) del goteo. Otras no. Realmente si no lo trae, no pasa nada.

Si no tenéis una cafetera vietnamita, podéis prepararlo con un espresso normal. Aunque el sabor difiere un poco. Este tipo de cafeteras se pueden comprar en Amazon, por ejemplo.

Aquí os dejo un vídeo en el que se explican todos los pasos:




Cómo llegar al Castillo de Puebla de Almenara


Por la carretera que va de Belmonte a Villarubio, se vislumbra la sierra de Almenara o sierra Jarameña. Allí, en lo alto, se pueden ver desde el coche las ruinas de este castillo.

Origen del Castillo de Almenara

La leyenda cuenta que esta fortificación fue fundada por Alvar Fáñez de Minaya, un conocido héroe y conquistador de La Alcarria. Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que se construyó cuando Alfonso VIII ocupó este territorio a finales del siglo XII, y se cree que quien lo llevó a cabo fue la Orden militar de Santiago, propietaria de toda la comarca.



El Infante don Juan Manuel fue su dueño a mediados del siglo XIV. Un noble rico que tenía tantas posesiones que era capaz de viajar de Navarra a Murcia haciendo noche siempre en un edificio suyo. Fue este infante quien concedió una carta-puebla para repoblar La Puebla de Almenara, un emplazamiento que surgió en la parte baja del valle, quedando el castillo aislado en lo alto de la colina.



Juan de Heredia aparece como su propietario en el siglo XV, quien se lo vendió a Pedro González de Mendoza en 1487. Los restos que vemos hoy proceden en su mayoría de esta época. En una de las torres aparece el escudo de armas de los Mendoza.

Más adelante, en el siglo XV, pasa a manos de la princesa de Éboli, pues lo había heredado de su padre, el conde de Mélito, hijo del Cardenal Mendoza.

Hoy, sus ruinas nos hacen imaginar un castillo fortaleza con sus tres puertas principales, un aljibe, un patio…y que incluso llegó a tener 34 aposentos.

Cómo llegar al Castillo de Puebla de Almenara

Podéis dejar el coche en el mismo pueblo y continuar por la carretera andando. Está muy bien señalizado. Atravesaréis una pequeña ermita debajo de una arboleda:


Dejaréis a un lado una antigua ermita reconvertida en hotel rural:



Y tendréis que seguir por el sendero que sale a la derecha del hotel (aquí ya no hay señalización). Este sendero lleva primero a una antena y, luego, continúa hasta el castillo. Es un camino muy sencillo.

Si no queréis andar tanto, podéis subir con el coche hasta el hotel y dejarlo en el área de descanso que hay justo en frente.