Visitando la Catedral de Justo Gallego


Con 23.000 habitantes, casitas y chalecitos a 21 km de Madrid, Mejorada del Campo ofrece un atractivo incomparable: la Catedral de Justo. No hay pérdida, pues la estructura es visible desde la entrada del pueblo.

¡Mira que había visto fotos y vídeos! Sobre todo aquel que la lanzó a la fama con Aquarius y que hizo que su obra estuviera presente en el MOMA de Nueva York. Pero nunca me la había imaginado tan grande. Es asombroso que esto lo haya hecho un hombre solo y sin ningún conocimiento de arquitectura.


Como él mismo cuenta en una pared de la catedral, Justo nació en el pueblo en 1925 y desde muy pequeño sintió una profunda fe que lo llevó a meterse en el Monasterio de Santa María de la Huerta, en Soria. Muy a su pesar, fue expulsado del mismo poco tiempo después, cuando pilló tuberculosis y temieron que contagiara a los demás monjes.


De vuelta a casa, decidió que tenía que honrar a Dios de cualquier modo y decidió construirle una inmensa catedral en unos terrenos que su familia dedicaba a la labranza. Y así ha seguido durante más de 50 años, que se dice pronto.

La obra, dedicada a la Virgen del Pilar, es inmensa. Un terreno de 4.740 metros. Una estructura de 35 metros de altura y dos torres de 60 metros.

Su interior está formado por una gran planta de tres naves cubiertas por bóvedas de medio cañón. También cuenta con un patio interior, una gran cúpula, bustos que decoran la parte superior de la construcción, una cripta…

Lo más llamativo es que todo está hecho con materiales reciclados y desechados de fábricas y de gente que se los dona. El gran problema al que se enfrenta la catedral es que no existen planos. Todo el proyecto está en la cabeza de Justo, que está ya muy mayor. Cuando él muera, no se sabe si el proyecto proseguirá. 


El otro gran problema es la financiación. Justo se ha valido de su propio dinero y de donaciones y voluntariados. Uno de los voluntarios que estaba allí me dijo que el Ayuntamiento no aportaba nada, que todo lo contrario, tenían que pagar cada año más de 5.000 euros de IBI. El Ayuntamiento se lava las manos (eso me dijo el hombre) porque dice que no se fía de la construcción, ya que no está comprobada por un arquitecto oficial, pero bien que hace publicidad de la catedral en su página web:



En fin, sin esta original creación, pienso que este pueblo pasaría desapercibido. El chorreo de gente para ver la catedral no paraba y hay muchos restaurantes cercanos que probablemente se beneficien de esto. Debería fomentarse más turísticamente. 

CATEDRAL DE JUSTO GALLEGO
C/ Antonio Gaudí s/n
Mejorada del Campo


Opinión del Barco El Curiosity en Aranjuez

 
Si queréis disfrutar de un paseíto en barco  por el Tajo, ésta es una manera bastante original de hacerlo.

A la entrada de Aranjuez, junto a la Glorieta de Fernando VI y muy cerca del Jardín del Parterre, está el embarcadero donde se sacan los tickets, aunque lo mejor es sacarlos online porque casi siempre está lleno.


El barco turístico llama bastante la atención. Se hace llama Objeto Flotante No Identificado y esto ya te hace pensar que dentro te vas a reír. El personal es muy entretenido y ameniza bien el viaje.


Nada más entrar se presentan todos, el capitán del barco – vestido para la ocasión- va haciéndose fotos con todo el mundo, y os ponen un vídeo sobre seguridad a bordo, pero muy divertido.

Dentro hay barra libre, puedes pedir refrescos, cerveza, tinto… está bastante bien y no hay límite de nada. Mientras disfrutas de las vistas van poniendo juegos de preguntas sobre Aranjuez para que aprendas un poco de sus monumentos y de su historia. Durante el paseo no ves mucho, pero te ríes.



El viaje dura 45 minutos, después comienza la visita guiada por los jardines de Aranjuez. En mi caso nos llevaron al Jardín del Príncipe y, por la tarde, al del Parterre. El precio es excepcionalmente bueno, ya que todo me salió por 12€ el viaje. Aunque cuenta con muchas ofertas, rutas nocturnas, fiestas… 

Una excursión distinta.    http://www.elcuriosity.com/ 




Opinión del Restaurante La Catedral - Madrid


La verdad es que tenía ganas de ir a comer aquí desde la primera vez que vi la entrada. Este restaurante, a escasos metros de la Puerta del Sol y abierto desde 1980, tiene una decoración cuidadísima. Sus tres salones están divididos según su decoración:
- El principal se encuentra frente a las dos entradas que tiene: una en la carrera de San Jerónimo y otra justo detrás, donde ponen la terraza. Este salón es el que normalmente está abierto al público en general y lo llaman El salón de la Puerta del Sol. Está decorado al estilo de las viejas tabernas madrileñas, lleno de fotografías y cuadros.

- El salón superior  está dedicado a Velázquez. Su decoración emula al Barroco de la época y está todo lleno de cuadros de este artista. Normalmente se abre cuando ya no dan abasto en el de abajo.

- El sótano también cuenta con otro salón dedicado a Goya.


Los comentarios de la gente son bastante variados y extremos: los hay a los que les ha encantado y a los que les ha horrorizado. Estos últimos parecen tener un denominador común en la mayoría de los casos: el servicio de cenas parece tener peor fama.




Yo no tuve ninguna queja del local, ni del personal, ni de la comida. Por su situación y decoración la gente espera algo carísimo. Todo lo contrario. Hay varios menús para elegir desde 11’00€, con bebida, pan y postre. Y son muy variados. También hay ofertas de fin de semana. Platos muy bien presentados y abundantes.


Restaurante La Catedral
Carrera de San Jerónimo, 16
28014 Madrid
915 233 556
Metro: Sevilla (Línea 2) y Sol.


Opinión del Bar Las Bravas - Madrid


Las bravas existen desde 1950, que fue cuando los dueños de este local inventaron su receta. Aunque el local original parece que lleva en funcionamiento desde 1933. La auténtica salsa brava sólo se puede probar aquí, las demás son sólo imitaciones, pues la tienen hasta patentada.

Los precios son bastante razonables. Sobre todo el de la ración de bravas (2'90€), que viene hasta los topes de salsa.


Actualmente tiene tres locales en pleno centro de Madrid:
  • Uno en el Callejón de Álvarez Gato, citado en Luces de Bohemia, de Valle-Inclán. Merece la pena pararse en éste por sus espejos cóncavos y convexos y por su historia.
  • Otro en Espoz y Mina.
  • Y otro en el Pasaje Matheu.
El único problema es el personal. Para ser un sitio tan turístico y tan recomendado.... La amabilidad es cuestionable. Las redes están que arden con el trato  de sus camareros. Parece que ha ido empeorando con el tiempo. En fin, todo lo que sube, baja. Y deberían cuidar más a su clientela.

Si queréis ir por probar su salsa… 

Metro: Sol


Una peli en el Café Kino Madrid - Opinión


CERRADO PERMANENTEMENTE

La verdad es que este sitio me ha sorprendido bastante. En medio de Lavapiés, en una calle poco acogedora, este local bien merece una visita por su originalidad.

Ambiente hípster total. Es una cafetería muy pequeñita, con productos bastante buenos  y wifi gratis. No es el típico sitio que esperas encontrarte en el centro de Madrid.

Pero lo especial no es el café, sino el Kino (cine en alemán). Y es que por un pasillo se accede a un salón donde hay unos cuantos sofás y una pantalla enorme para disfrutar de una peli como si estuvieras en casa.

Lo mejor es reservar antes para entrar a la sala, porque suele llenarse muy pronto. Primero se pide en barra lo que queréis tomar y cuándo. Y os los van llevando a la sala poco a poco mientras estás viendo la peli, sin que te tengas que molestar levantándote.

La comida está buenísima y mucha proviene de comercio justo. Nosotros nos pedimos unos nachos, hummus y tarta de zanahoria. Lo recomiendo todo, pero lo que más: la tarta. De las mejores que he probado. Y el personal atentísimo, está pendiente de todo para que estés a gusto.



La programación la podéis ver en su Facebook o en su página web si os registráis. Y la carta con los precios la tenéis aquí: http://cafekino.es/epages/ec5173.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/ec5173/Categories/Pagina__Categoria5

Hay películas para todos los gustos, de todos los estilos y en VOSE. Ciclos de cine, películas infantiles y hasta pelis mudas con música en directo (no sé cómo serán pero parece atractivo).

CAFÉ KINO MADRID
c/ Olivar, 17 Madrid
Reservas de cine: 911 736 273


Opinión de la Cafetería El Bosc de les Fades – Barcelona

 

Había escuchado lo bonito que era este sitio y tenía muchas ganas de ir. La verdad es que no me decepcionó nada. Me impresionó más de lo que esperaba.

La cafetería está situada en un lugar privilegiado. En una de las calles laterales que parten de la parte baja de Las Ramblas hay un arco anunciando el Museo de Cera y la cafetería. No hay pérdida. A través de un callejón nos topamos directamente con la puerta del museo y, justo a la derecha, en frente, con la cafetería-pub.

Estaba llena de gente cuando fui, como ya me habían asegurado. Nada más entrar la atmósfera es mágica. Luz muy tenue, árboles, hojas y plantas por todos lados. Da la impresión de que estás sumergido en el centro de un gran bosque. La música también ayuda a experimentarlo.

El local se divide en varias partes decoradas cuidando hasta el más mínimo detalle.

El bosque encantado: un gran salón lleno de árboles que sirven de mesas altas para tomarse algo. Alrededor de los árboles hay mesitas y al final está la barra. Todo el techo está decorado con las ramas y las hojas de los árboles. La luz proviene de lámparas con forma de candiles.



Luces y sueño: al otro lado de la barra sale el camino hay otra habitación. Ésta está mucho más iluminada y simula la habitación de un niño: una cama, juguetes, un guiñol y una figura de una mujer volando que cuelga del techo. Justo delante se encuentran las mesas de café.





La cueva mágica: al otro lado del salón central hay una parte muy, muy oscura. En ella nos adentramos en la cueva de las hadas: una fuente, plantas por todos lados, árboles monstruosos… aquí no hay mesas, está demasiado oscuro. Es sólo para ambientar nuestra visita.



Un alto en el camino: En frente de la barra, sale un camino que nos lleva a otra zona más oscura aún. Una chimenea y adornos por las paredes, con mesitas de café y altas. El techo lleno de lucecitas, como si fueran estrellas.


Si seguimos el rastro de las estrellas y abrimos la puerta llegamos a la tienda. Ya estamos en un espacio totalmente distinto. Está llena de cosas curiosas, originales y, generalmente caras. Prefiero quedarme en la zona del café.

Sirven cafés, combinados y diversos platos. Aunque nadie vigila y había mucha gente que sólo entraba para verlo y hacerse unas fotos.

Los precios de El Bosc de les Fades no son excesivamente caros:



Cómo llegar a El Bosc de les Fades:
  • Barrio Gótico de Barcelona, al final de Las Ramblas, en frente del Museo de cera.
  • Passatge de la Banca, 5
  • Metro: Drassanes, L3 
  • Teléfono 933 172 649
  • Email: info@museocerabcn.com
  • Horario: de 10’00 a 01’30 y los fines de semana hasta las 02:00
  • http://museocerabcn.com/es/bosc.html


Visitando Barcelona en un día (y medio)


Aprovechando mi visita al Salón del Manga deBarcelona, me paseé por la ciudad para disfrutar un poquito de ella. Y me llevé una gran sorpresa. Bonita, cosmopolita, acogedora, limpia, toda de llena de turistas y donde hay más carteles en inglés que en catalán. Eso sí, las visitas son caras, caras.

1. La Sagrada Familia

Mi primera parada fue, cómo no, a la Sagrada Familia. No hagáis el canelo y comprad las entradas por internet. Allí es impensable. La cola daba la vuelta a la plaza y eso que eran las 9’00. Además, están limitadas. Por lo que puedes pasarte toda la mañana haciendo cola para nada. Eso sí, preparaos el bolsillo.



Con la entrada por internet en mano, se accede directamente y no hay que esperar apenas.
Si el exterior es hermoso, el interior es impresionante.
Antes de marcharos no os olvidéis de:

Visitar el museo. Está justo en la entrada principal. Antes de pasar la puerta, bajad por la rampa de la izquierda y accederéis al museo todo lleno de bocetos, maquetas, fotos y mucho material interesante sobre su construcción.

Visitar la cripta. Se puede acceder gratuitamente. Justo donde está el empleado que os permite el acceso si habéis comprado la entrada allí mismo hay unas escaleras que llevan a esta iglesia. Lo raro es que sea gratis.

Hacer las mejores fotos desde el parque de en frente.
  • Precio:
    • Con guía: 19’30€
    • Con guía y visita a torres: 23’80€
    • Con audioguía: 19’30€
    • Con audioguía y visita a torres: 23’80€
    • Sagrada Familia y visita a torres: 19’30€
    • Sagrada Familia: 14’80€
  • Horario:
    • De 9’00 a 18’00
    • Cripta: de lunes a sábado, de 9’00 a 10’00 y de 18’00 a 21’00
  • Cómo llegar:
    • Metro: L2 y L5 Sagrada Familia
    • Autobús: 19, 33, 34, 43, 44, 50, 51, B20 y B24

2. La Casa Milá y la Casa Batlló 

Maravillas arquitectónicas, sin dudarlo. Desde la Sagrada Familia hay unos escasos 20 minutos andando. El único problema es su precio: 20’50€ CADA UNA. Obviamente, lo para otra futura visita a Barcelona, porque me pareció una sangría.



Vi sus excelentes fachadas y continué mi viaje por el Paseo de Gracia, una de las principales avenidas de la ciudad, conectando el Ensanche con la Plaza de Cataluña. Merece la pena pasear tranquilamente mirando la cantidad de edificios modernistas que hay a ambos lados del paseo. Una de las calles más caras de España.

Desviándome un poco, me fui hacia el Barrio Gótico. Mi objetivo era visitar la Catedral de Barcelona.



3. La Catedral de Barcelona 

La Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia data del siglo XIII. Fue construida sobre una antigua catedral románica, edificada sobre una antigua iglesia visigoda y ésta sobre una basílica paleocristiana. Así que historia no le falta.

Aunque de estilo gótico, su maravillosa fachada es del siglo XIX. Se reconstruyó con motivo de la Expo de Barcelona de 1888. En su claustro siempre hay trece ocas blancas en honor a los 13 años de edad que tenía Santa Eulalia cuando la ejecutaron.


De sus cinco puertas, la más imponente es la principal. De estilo neogótico, tiene un gran arco gótico con arquivoltas, presidida por una escultura de Cristo y, en ambos lados de la puerta, las imágenes de los apóstoles. En el pórtico hay 76 esculturas de ángeles, profetas y reyes.


No dejéis de mirar hacia arriba para descubrir las gárgolas que hay por todo el tejado. Representan animales fantásticos, aunque la más llamativa es la de un elefante. Las más antiguas son las que están en la parte del ábside al lado de la puerta de San Ivo, de principios del siglo XIV. Según la tradición, las gárgolas son brujas que cuando pasaba El Corpus Christi escupían y eran castigadas con quedarse petrificadas como figuras monstruosas para escupir el agua de los tejados de la catedral.
  • Precios:
    • De lunes a sábado: de 8’00 a 12’45 y de 13’00 a 17’00: GRATIS
    • Domingos y festivos: de 8’00 a 13’45 y de 17’15 a 19’30: GRATIS
    • Visita al coro: 2’80€
    • Visita a los terrados: 3€
    • Restos de horarios: se pagan 6€ pero la visita incluye todo lo que está cerrado en el horario gratuito. La entrada da acceso a:
    • Visita al museo, al coro y a los terrados.

Atravesando el Barrio Gótico paseando por sus calles, y haciendo una parada en la plaza de Sant Jaume, donde está el  Ayuntamiento, llegué a mi próximo destino:



4. La Catedral del Mar  

La Basílica Menor de Santa María del Mar es otro ejemplo de arquitectura gótica catalana. Es del siglo XIV y pocos turistas la visitaban tanto como ahora, que está de moda por el libro de Idelfonso Falcones.


La leyenda cuenta que la iglesia se construyó con el dinero y el trabajo de todos los habitantes de la Ribera, especialmente los trabajadores del puerto. Su trabajo se vio truncado en el terremoto de 1428 cuando se derrumbó el rosetón y mató a varias personas.
Su austeridad contrasta con la idea que normalmente se tiene del gótico. Es preciosa y merece la pena visitarla. Y, algo extraño, aún es GRATIS.

5. Las Ramblas y el Mirador de Colón 

Dejé atrás el Barrio Gótico para recorrer Las Ramblas hacia el puerto. Centro neurálgico de la ciudad, el bullicio es constante.

Por ella pasaba la Riera d’en Malla hasta que desembocaba cerca de la Plaza de la Merced. En el siglo XV, el agua fue desviada y se construyeron varios conventos en la zona, que acabaron siendo quemados y desamortizados en 1835.

Durante el paseo disfrutamos de edificios importantes, como el Teatro del Liceo y, en una paralela, el Mercado de La Boquería, el más grande de Cataluña.




Las Ramblas desembocan en el Mirador de Colón. Obra inaugurada en 1888 para la Expo, fue dedicada a Colón porque eligió Barcelona para desembarcar de su viaje a América. En su interior hay un ascensor de 51 metros de altura, que atraviesa toda la columna de hierro hasta llegar al mirador.

Precio:
Realmente me parece una estafa. 4’5€ nos clavaron por subir. La cola se hace insufrible en un espacio tan pequeño. Hay que subir de 3 en 3, con lo cual todo es más lento. Y, una vez arriba, no se ve casi nada por culpa de los adornos de las ventanas. Hay poquísimo espacio para moverse mientras la gente no para de dar empujones para intentar hacerse una foto.




Se hace una visita incómoda.

Tras bajar del mirador y hacer una parada para comer, paseé un poquito por la zona del puerto, atravesando el puente, en la zona del Port Vell, donde está el famoso centro comercial Maremagnum.



6. El Barrio Chino 

Desde allí, mi paseo por el Barrio Chino fue corto, tan sólo una excusa para comenzar el ascenso a Montjuïc. Lo poco que vi del barrio me dejó seca. Nada de lo que tradicionalmente había oído. Realmente, hoy diría que la parte baja se debería empezar a llamar Barrio Moro. Eso sí, os podéis encontrar varias pastelerías árabes baratas y muy llamativas.


Dejando atrás el famoso Gato del Raval, de Botero, me fui hacia  Montjuïc. Se puede acceder a la cima en teleférico, pero yo elegí la opción más barata: andando.

7. MontjuÏc – La montaña judía

Excelente mirador para contemplar la ciudad, nada que ver con el incómodo Mirador de Colón. El ascenso andando no se hace pesado.



En la antigüedad sirvió como puesto de vigilancia militar por su altura y excelentes vistas al mar. En él podéis encontrar diversos puntos de interés, para los que debéis tener el bolsillo bien lleno:
También podéis usar los cuatro tramos de escaleras mecánicas que parten de la Avenida Reina María Cristina y llegan hasta el Anillo Olímpico y una cinta transbordadora en el puente que cruza la calle Rius i Taulet.

TOTAL A GASTAR EN MONTJUÏC

Sin filigranas, recorriendo lo básico y con entradas normalitas (nada de visitas guiadas, ni audioguías): 42’5€

Si, además, queréis subir en el teleférico, añadimos 10’80€ http://www.telefericdemontjuic.cat/es/tickets;jsessionid=25A2F627BE4809323D2E1EEBDC26F146

Mi visita terminó, como el día anterior, viendo el espectáculo de la Fuente Mágica. Eso sí, esta vez desde un sitio mejor: las escaleras del Museo Nacional de Arte de Cataluña.



8. El Parque Güel

Para el día siguiente, antes de coger el tren, dejé la visita al Patque Güel. Otra clavada: 7€. Magnífico, pero pequeño para el precio que cuesta. Las entradas, mejor comprarlas por internet para ahorrarse colas. Eso sí, son muy estrictos con el horario asignado.


Después de andar mucho, encontrarme en un paso de peatones al actor Josep María Pou (con su guión en la mano) y disfrutar de productos típicos, como los panellets, me fui con la impresión de que me quedaba taaanto que ver allí, que algún día tengo que volver para descubrir más lugares de esta bonita ciudad, tan cuidada.