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Cómo llegar a la isla de La Graciosa y cuánto cuesta



A) Llegar a La Graciosa en ferry

Los ferries hacia La Graciosa salen desde Órzola, un pequeño pueblo pesquero en el norte de Lanzarote. En su puerto operan tres compañías distintas con destino Caleta de Sebo:

1. Naviera Armas:
Precio: en torno a 18€ billete de ida y vuelta.

2. Líneas Romero:
Precio: en torno a 20€ billete de ida y vuelta.

3. Biosfera Express:
Precio: 26€ billete de ida y vuelta.

🚢 Duración del trayecto: entre 20 y 30 minutos.

🚢 Aparcamiento: junto al puerto de Órzola hay un parking gratuito donde puedes dejar el coche.


B) Llegar a La Graciosa en excursión organizada

Hay varias empresas que realizan este trayecto en lancha (water taxi) o en catamaranes. Muchas de ellas tienen incluidos diversos servicios, como traslado desde y hacia tu hotel, comida a bordo, kayak… 

🚤 Los precios parten de 50€ por persona.


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Día 3 – Por el sur de la isla

1. Puerto Calero: Lanzarote cuenta con un submarino de 106 toneladas dedicado exclusivamente a las visitas turísticas. Desde sus cristaleras podrás ver los fondos marinos de la costa de Puerto Calero. Sin duda, es uno de los viajes imprescindibles que hacer en Lanzarote.


2. Playa de Papagayo: es una de las más bonitas de Lanzarote. Se encuentra en una pequeña cala, protegida de los vientos que azotan la isla. Desde ella se pueden ver las vecinas islas de Fuerteventura y Lobos. Acceso: 3€


3. Playa Blanca: el tercer núcleo turístico de la isla, cuenta con un animado entramado de calles, llenas de tiendas y restaurantes, ha sido galardonado varias veces por su limpieza. El lago paseo marítimo es precioso, así como las vistas que desde él se obtienen. Desde su puerto salen los barcos para visitar Fuerteventura.


4. Femés: a través de una estrecha carretera serpenteante, llegarás al pequeñito pueblo isleño de Femés. Junto a la iglesia de San Marcial de Rubicón podrás disfrutar de uno de los miradores más impactantes de Lanzarote: el Balcón de Femés. En días claros serás capaz de vislumbrar hasta las dunas de Corralejo, en Fuerteventura.


Día 4 – La Graciosa y resto de la isla


1. Puerto Órzola: el pueblo marinero de Órzola, al norte de Lanzarote, es famoso por ser el puerto desde donde salen los barcos con destino a Caleta de Sebo, la capital de la isla de La Graciosa.


2. La Graciosa: cuando visites Lanzarote, reserva un día para ir a La Graciosa, la única isla habitada del Archipiélago Chinijo. Sin carreteras asfaltadas, y llena de tranquilidad, playas y paisajes increíbles, podrás recorrerla a pie, en bici o contratando una excursión. El acceso a la isla se hace a través del Puerto de Órzola, desde donde parten numerosos ferries cada día.


3. Mirador de Río: César Manrique construyó este original mirador a 400 metros de altura, camuflado en el Risco de Famara. En sus tres pisos hay una tienda, un restaurante y un mirador al aire libre desde el que se obtienen increíbles vistas de La Graciosa. Precio sin bono: 4’75€   Horario: de 10’00 a 17’45


4. Ermita de las Nieves: sobre el risco más alto de Famara, se alza este pequeño santuario del siglo XV, aunque lo que ves hoy es una reconstrucción del siglo XVII. En una gran explanada y protegida de los vientos con un pequeño muro, la ermita está consagrada a la Virgen de las Nieves, la patrona de Lanzarote. A ella iban peregrinando los agricultores para pedir lluvias para sus cultivos. La romería se sigue realizando cada mes de mayo. Pero lo más interesante son las vistas que desde se ven de la isla.


5. Teguise: la capital de la isla hasta finales del XVIII, su casco histórico refleja el típico pueblecito tradicional de la isla. Está dominado por la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe (s. XV) y en él puedes pasear por sus calles viendo el Convento de San Francisco de Miraflores, la Iglesia de Santo Domingo, palacetes y casas nobles,  y el antiguo Castillo de Santa Bárbara, construido encima del volcán Guanapay y sede del Museo de la Piratería. También puedes entrar a Lagomar, la casa que Omar Shariff compró y perdió ese mismo día en una partida de bridge.


Mapa de la ruta


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Hay quienes sólo vienen a Lanzarote para hacer una excursión de un día cogiendo el ferry desde Fuerteventura. Para mí, lo mejor es alquilar un coche y dedicarle varios días a la isla. Lanzarote está llena de atractivos arquitectónicos (cuenta con numerosas construcciones de César Manrique), naturales (es Reserva de la Biosfera desde 1993), gastronómicos y culturales.

Por si te sirve de ayuda, aquí dejo el itinerario que realicé por Lanzarote durante un puente. Se inicia en Puerto del Carmen y atraviesa los lugares más importantes, dedicando un día también a visitar La Graciosa.

Día 1 – Hacia el norte de la isla


1. Puerto del Carmen: es el principal núcleo turístico de Lanzarote. Hoteles, tiendas y restaurantes se extienden a lo largo de un bonito paseo marítimo. Existen numerosos pubs, menús baratos y turismo extranjero.


2. Costa Teguise: el segundo núcleo turístico de la isla. Mucho más tranquilo que Puerto del Carmen. Tiene varias playas naturales y está especializada en el surf. En el Pueblo Marinero podrás ver ejemplos arquitectura típica canaria proyectada por César Manrique.


3. Jardín de Cactus: la última obra de César Manrique en la isla constituye un tranquilo paseo rodeado de 4500 ejemplares de 450 especies de cactus procedentes de los cinco continentes.  Precio sin bono: 5’80€   Horario: de 10’00 a 17’45


4. Punta Mujeres: un típico pueblecito canario, de poco más de mil habitantes, tranquilo y con unas bonitas piscinas naturales.


5. Cueva de los Verdes: formada por la erupción del Volcán de la Corona y utilizada por los isleños para esconderse de los piratas africanos en los siglos XVI y XVII, a partir del siglo XIX se convirtió en un lugar que atraía la atención de todo tipo de visitantes. A lo largo de sus jameos (túneles subterráneos que se forman al enfriarse y solidificarse la superficie, mientras el interior del río de lava sigue fluyendo) verás, en una visita guiada, una gran red de galerías misteriosas donde el color verde se irá mezclando con los ocres. En ella también se celebran conciertos y proyecciones de cine. Precio sin bono: 9’50€   Horario: de 10’00 a 17’00


6. Jameos del Agua: originada también por la erupción del Volcán Corona, esta gruta fue aprovechada por César Manrique para crear un espacio donde arquitectura, elegancia y naturaleza se mezclan dando lugar a un entorno único. El túnel subterráneo tiene 6 km, de lo cuales 1’5 están bajo el mar. Existen tres jameos distintos: El Jameo Chico, el Jameo Grande y el Jameo de la Cazuela, único visitable. Lo más espectacular es su lago interior lleno de cangrejos ciegos, especie endémica. En el recinto también hay un auditorio y un restaurante. Precio sin bono: 9’50€   Horario: de 10’00 a 18’30. Martes y sábados, también de 19’00 a 01’00.


7. San Bartolomé: con unas buenas cafeterías y pastelerías, este pueblo es turístico por ser el más cercano al Monumento al Campesino. Personalmente no me gustó mucho la escultura, pero bueno… En él también puedes visitar la Casa-Museo del Campesino y el Museo Tanit.


8. Arrecife: la capital de Lanzarote está bañada por el Charco de San Ginés, un entrante de agua de mar a cuyo alrededor surgió el primer núcleo de pescadores de la isla. En la ciudad puedes visitar el Castillo de San Gabriel, del siglo XVI, que es sede del Museo de la historia de Arrecife; el Castillo de San José, que alberga el Museo Internacional de Arte Contemporáneo; la Iglesia de San Ginés, así como pasear por su calle Real, sus parques y su puerto deportivo. Aparcar en Arrecife en temporada alta, puede ser todo un reto, a pesar de los grandes aparcamientos gratuitos (con gorrillas) que hay por la ciudad.



Día 2 – Recorrido por la zona del Timanfaya


1. Parque Nacional de Timanfaya: El Parque Nacional del Timanfaya es el paisaje más excepcional que te vas a encontrar en la isla de Lanzarote. Un remoto lugar al que sólo vas a poder acceder mediante una visita guiada. Está prohibido andar por el Parque Nacional, así como recorrer los senderos y carreteras con tu propio coche. El autobús realiza un recorrido por una carretera muy estrecha de 14 km a lo largo del Parque Nacional en el que podrás ver varios cráteres, incluso el que originó la explosión que dio lugar al paisaje que puedes ver ahora. Precio sin bono: 10€   Horario: de 9’00 a 16’45



2. Yaiza: típico pueblo canario, fue el primer enclave europeo en el archipiélago. Se encuentra en el borde el área sepultada por las erupciones volcánicas del siglo XVIII. Tranquilidad, arquitectura tradicional y plantaciones en arena volcánica, es lo que verás en Yaiza.


3. La Geria: zona de increíble belleza llena de viñedos plantados sobre las cenizas volcánicas en las faldas del área volcánica del Timanfaya. Las vides se plantan en conos formados en el lapilli, llamado localmente picón, y protegidas adicionalmente por pequeños muros de piedra seca. Puedes recorrerla en coche e ir parando en las diversas bodegas que hay diseminadas por el entorno.


4. Salinas de Janubio: al sur de Lanzarote podrás ver las salinas más extensas de la isla. Se construyeron en 1895 y aún siguen en funcionamiento.  440.000 m² en los que se produce sal, gracias a su lago central procedente de las aguas marinas. Actualmente se comercializa para el mercado interior de la isla. Acceso al mirador: gratuito.


5. Los Hervideros: cuando el mar está embravecido es cuando la visita llama más la atención. El mar golpea la piedra y asciende por los huecos que hay entre las rocas, dando la impresión de que el agua hierve y empieza a subir por los acantilados. Sus formaciones tan originales se deben a la lava volcánica procedente de las erupciones, que llegó hasta el mar y se enfrió rápidamente. La carretera que lleva hasta ellos también fue diseñada por César Manrique. Entrada gratuita.



6. Charco de los Clicos: una sorprendente laguna de agua marina, cuyo color verde se debe al alga ruppia que la habita y al azufre de sus aguas. Este Charco Verde está a 100 metros del océano, aunque está conectado a él mediante una gran red de grietas subterráneas. Su nombre, Ciclos, se debe a un crustáceo endémico que se extinguió hace más de un siglo por abusar de su pesca.  

7. El Golfo: pequeño pueblecito pesquero, muy pintoresco, en el que se encuentra el aparcamiento para acceder al Charco de los Ciclos. 



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Qué puedes hacer durante tu visita al Timanfaya



¿Cómo es la visita al Timanfaya?

El Parque Nacional del Timanfaya es el paisaje más excepcional que te vas a encontrar en la isla de Lanzarote. Un remoto lugar al que sólo vas a poder acceder mediante una visita guiada. Está prohibido andar por el Parque Nacional, así como recorrer los senderos y carreteras con tu propio coche.

Para realizar la visita, debes llegar a la entrada del parque, donde hay una caseta de control. Allí se paga la entrada y sigues con tu coche hasta el aparcamiento del Centro Cultural y Turístico de las Montañas del Fuego. Cuanto más temprano vayas, mejor. Así no tendrás problemas para aparcar y podrás subirte pronto a uno de los autobuses que realizan la excursión. Si tienes oportunidad, te recomiendo que te sientes en la primera fila, en los asientos opuestos al conductor. De este modo tendrás muchas mejores vistas del recorrido.

El autobús realiza un recorrido por una carretera muy estrecha de 14 km a lo largo del Parque Nacional en el que podrás ver varios cráteres, incluso el que originó la explosión que dio lugar al paisaje que puedes ver ahora. 



Durante el trayecto, una grabación va explicando en varios idiomas la historia del Timanfaya y las características de lo que estás viendo. Para ello, el conductor (y pronto el propio autobús, ya que quieren poner autobuses autónomos sin conductor) se va parando en los puntos clave para que puedas observar mejor todo lo que te rodea.



¿Por qué hay un paisaje lunar en Lanzarote?

No hace demasiados años que el volcán explotó. Fue a principios del siglo XVIII, el 1 de septiembre de 1730, durante la época del Reinado de Felipe V, el primero de los Borbones. En los alrededores de la población de Yaiza, la tierra empezó a temblar y surgió una nueva montaña de sus entrañas, que vino acompañada de fuego y de lava. El suelo se agrietó y la lava y la ceniza fluyeron durante seis años destruyendo un cuarto de la isla. Nueve pueblos quedaron enterrados y la gente tuvo que emigrar a otras islas.

Aunque Lanzarote se fue recuperando y la tierra volvió a ser fértil gracias a estas cenizas, la tierra volvió a temblar en 1824. Tres nuevos volcanes surgieron: Tinguatón, Tao y Fuego. De nuevo, los isleños tuvieron que emigrar cuando parecía que todo se había calmado. Pero el paisaje seguía configurando todo el territorio sur de la isla.




Poco a poco, la vida volvió a resurgir en Lanzarote y, en 1974, fue declarado Parque Nacional, el primero y único de la provincia de Las Palmas. Cuenta con más de 25 volcanes en 51 km². Aún presenta actividad volcánica, existiendo puntos de calor en la superficie que alcanzan los 100-120ºC y 600ºC a 10 metros de profundidad.



En estas tierras tan aparentemente áridas, existen más de doscientas especies distintas, como lagartos, musarañas, y perdices. En su paisaje lunar el liquen comenzó a brotar entre sus piedras y, con el tiempo, especies como la malvarrosa también se están abriendo paso.



Una vez completado el recorrido en autobús, la visita continúa delante del restaurante. Allí, uno de los guías del parque mete broza en un agujero que ha hecho en la tierra y todo empieza arder en llamas.


A continuación, se dirige a otro agujero y echa un cubo de agua para crear un fabuloso géiser. Es increíble la actividad geotérmica que aún hay a escasos metros de nosotros. Si tocas las piedras del suelo, podrás notar el calor que acumulan.


Acabadas las demostraciones, es un buen momento para visitar la tienda de recuerdos y comprar algún que otro souvenir en el que aparezca el famoso Diablo de Timanfaya, que poco tiene que ver con ningún demonio.

La Leyenda del Diablo de Timanfaya

El día de la primera explosión del volcán, en 1730, se estaba celebrando la boda de dos isleños. Cuando la el volcán explotó, la novia quedó sepultada bajo una gran roca. La gente empezó a correr de un lado para otro escapando del peligro, pero el chico no quería abandonar a su amada allí.

Así que, corrió a coger una forca de cinco puntas e hizo todo lo posible por levantar la roca que cubría el cuerpo ya sin vida de su prometida. Con ella en brazos y llevando aún la forca, se fue caminando recorriendo los ardientes valles en los que se había convertido el Timanfaya. Llegó la noche y el joven siguió vagando. Los isleños consiguieron ver su silueta, en lo alto del valle, iluminada por una gran luna llena. Ante tal visión, suspiraron murmurando: “¡Pobre diablo!”


Dicen que de la sangre que derramó la novia por el valle, nació el aloe vera, pues el joven se llamaba Aloe y la joven, Vera.

La imagen de este pobre diablo se ha convertido en el símbolo del Parque Nacional de Timanfaya.

El Islote de Hilario

La mejor manera de terminar tu visita es ir a comer al Restaurante El Islote de Hilario, construido por César Manrique. A dos metros bajo el suelo del restaurante, la temperatura es de 400ºC y a diez metros, de 600ºC. Por ello, el local aprovecha esta actividad geotérmica para preparar unos exquisitos platos.


Puedes visitar el parque por la mañana y volver más tarde para comer. En mi caso, fui recién abierto. Realicé el recorrido en autobús y, a la salida, le dije al señor que había en la caseta de la entrada que quería volver luego para comer en el restaurante. Me dijo que no había problema y que lo avisase cuando volviera a pasar por el punto de control al mediodía. Así fue. El señor se acordaba de mí y no me puso ningún impedimento en volver a entrar al parque. Eso sí, a esta hora estaba todo llenísimo y en qué me vi de coger hueco para aparcar.

En el Islote de Hilario puedes degustar desde platos completos de productos asados en las parrillas, hasta bocadillos de pollo asado en ellas.



Si aún te has quedado con ganas de más, puedes parar el coche a la entrada del parque, en el Echadero de los camellos, para hacer una miniexcursión montado en estos animales. Si estás interesado, asegúrate de su horario, porque es muy limitado por el bien de los camellos. Su precio ronda los 10€ por un viaje de 15-20 minutos. 


⬥ Horario: de 9:00 a 17:45. El último autobús sale a las 17:00.
⬥ Julio, agosto y septiembre: de 9:00 a 19:00. El último autobús sale a las 18:00.

⬥ Precio de la entrada al Timanfaya:         Adultos: 9€              Niños: 4’5€
El autobús y el aparcamiento viene incluido en el precio.

⬥ Lo más interesante es comprar uno de los bonos de las entradas turísticas de Lanzarote. Es más cómodo y permite aplicar un descuento al precio normal de las entradas. Se compra en cualquiera de los lugares turísticos de Lanzarote.

⬥ No hay transporte público hasta el Parque Nacional. Lo más cerca que te puede dejar el autobús de InterCity es en Yaiza. Y desde allí, tendrías que contratar un taxi. Por lo que te va a costar (ida y vuelta, más tiempo de espera mientras estás visitando tú el parque), creo que te saldría más rentable apuntarte a una visita guiada y que te recojan en tu hotel. Hay muchas empresas que realizan este tipo de excursiones. Tu mismo alojamiento te puede informar sobre ellas. 

Opinión de la excursión en submarino con Submarine Safaris Lanzarote


Sin duda, para mí fue un imprescindible en mi visita en Lanzarote. Fue una de las visitas que más disfruté en la isla y la volvería a repetir.

Contraté mi excursión directamente con ellos, a través de su página web (que siempre tiene descuento). El pago lo hice en dos partes: por teléfono pagué una señal, y el resto en su local, justo antes de salir.

Antes de embarcar nos dejaron tiempo para dar una vuelta por su tienda, en Puerto Calero, y luego nos pusieron un vídeo sobre su empresa, medidas de seguridad y lo que íbamos a ver.

Después, nos dirigimos al puerto para montarnos en el submarino. El Sub Fun Tres, se construyó en Finlandia para dedicarlo exclusivamente a los viajes turísticos. Su coste fue de 3 millones de euros y su peso: 106 toneladas.


Nos hicimos una foto con el submarino y bajamos por la escotilla. Elegimos donde sentarnos y ya estábamos preparados para la inmersión. En su interior tiene muchas cristaleras desde donde se ve perfectamente todo. Da igual donde te sientes. Y es bastante confortable. No tienes sensación de claustrofobia cuando estás dentro.

Cada ventana tiene su propio monitor a través del cual puedes observar el exterior desde diferentes ángulos y recibir información acerca del submarino.


Desde el muelle, nos fuimos alejando del puerto y bajando cada vez a más profundidad, hasta alcanzar los 30 metros. Durante el trayecto, la guía nos fue explicando en varios idiomas las características de la biología marina de Lanzarote. Además, nos habían dado un folleto en el que aparecían las especies que están más presentes allí, para conocerlas cuando las viéramos.

Atravesamos varios barcos hundidos, que habían sido dejados allí aposta para realizar estudios marinos.






Las vistas eran impresionantes y siempre estábamos rodeados de peces.

Una de las cosas que más me gustó fue que la vuelta se realizara por el mismo sitio que la ida, de manera que todos los que estaban sentados en el lado derecho a la ida, tenían la oportunidad de ver lo que había en el izquierdo a la vuelta y viceversa.







Al regresar al puerto, unos 40 minutos después, volvimos a su local y nos dieron un diploma de nuestro viaje. Que, parece una tontería, pero hace ilusión tener un recuerdo así cuando has disfrutado tanto. El tiempo se me pasó en nada.

▪ Precio: 50 - 55€
▪ No abre los domingos.



   SUBMARINE SAFARIS SL   

Puerto Calero, Modulo C. Local 2, 35572 Yaiza
Teléfono:  928 512898
www.submarinesafaris.com
info@submarinesafaris.com