8 lugares imprescindibles que ver en Puebla de Sanabria


Puebla de Sanabria es un paraíso rural en sí misma. Nombrada Conjunto Histórico Artístico, ha sido galardonada con numerosos premios que avalan la belleza de su patrimonio. Desde 2017, pertenece a la red de los Pueblos más bonitos de España, un año después fue elegida por Ferrero Rocher como el pueblo más especial de España por su encanto. Y se lo merece.

La zona en la que está ubicada ha estado habitada desde tiempos prerromanos. A lo largo de la historia fue cobrando importancia militar por su posición fronteriza, primero entre cristianos y musulmanes, y luego entre castellanos y portugueses. También era paso obligado para todos los que viajaban entre Galicia y Castilla, antes de la construcción de la autovía.


Todas estas raíces han dejado su impronta en la localidad, llena de callejuelas empedradas y monumentos a cada paso. En verano, fines de semana y festivos, Puebla de Sanabria rebosa de gente que va a visitar el Parque Natural del Lago de Sanabria, el lago glaciar más grande de la península.

Qué ver en Puebla de Sanabria

1. Castillo de los Condes de Benavente: para acceder a él puedes hacerlo subiendo por el centro del pueblo o hacerlo por los escalones que recorren la colina en la que se encuentra. Aunque sea más cansado, yo recomiendo hacer este camino (a la ida o a la vuelta) y disfrutar de los miradores que ofrecen unas preciosas vistas del río Tera.


El castillo se construyó en el siglo XV sobre una fortaleza medieval anterior. Fue un gran recinto con foso y torre del homenaje, llamada El Macho. Durante su participación en las guerras con Portugal quedó bastante deteriorado. Reformado posteriormente, hoy pertenece al Ayuntamiento y en sus dependencias se puede acceder al Centro de Visitantes, a la Casa de la Cultura, a la Oficina de Turismo y al Centro de las Fortificaciones, que se ubica en la torre.


2. Iglesia de Santa María del Azogue: en la Plaza Mayor sobresale esta iglesia románica del siglo XII consagrada a la patrona de Puebla de Sanabria, Santa María del Azogue. Su nombre proviene del árabe y su significado original era Mercado. En su puerta principal verás adosadas cuatro figuras vestidas con trajes de la época, que parecen que provenían de otro santuario anterior, y la cabeza de un caballero con barba.


3. Ermita de San Cayetano: justo al lado de la iglesia de Nuestra Señora del Azogue, verás este templo barroco del siglo XVIII. Se construyó en memoria de Lucas García Ossorio y está dedicada a la Resurrección, tema que se puede ver en sus decoraciones. Dentro se guardan algunos de los pasos de Semana Santa, como el famoso Pincha Tajadas, la talla de Cristo Resucitado que es llevada en volandas en la madrugada del Domingo de Resurrección.


4. Ayuntamiento: esta excepcional construcción la puedes ver en la Plaza Mayor. Pertenece al siglo XV. Tiene planta rectangular, con dos alturas y fue sido realizado en mampostería. La fachada cuenta con un porche en la planta baja y encima una galería porticada con cuatro arcos.


5. Callejuelas: el conjunto medieval del casco antiguo ofrece un singular paseo por calles estrechas llenas de miradores, suelos empedrados, casas blasonadas, preciosos balcones y palacetes.


6. Muralla: aunque no se hayan conservado ninguna de las puertas con las que contaba, aún se puede caminar por gran parte de las zonas amuralladas medievales de Puebla de Sanabria. Es un paseo muy gratificante desde el que se pueden obtener unas bonitas vistas del entorno.


7. Iglesia de San Francisco: fuera del casco antiguo, cruzando el puente, puedes llegarte al barrio de San Francisco. Allí se encuentra esta iglesia cuyo antiguo convento estuvo dedicado a San Bernardino y sus habitantes fueron los monjes franciscanos. Ahora se utiliza como escuela de artes y oficios y centro de profesores.













Visitando el Valparaíso de Zamora



Nuestro Valparaíso está al noroeste de Zamora y pertenece al municipio de Mombuey, del que lo separan 6 km, por una carretera estrechita. Tiene tan sólo 50 habitantes censados, pero paseando por sus calles en invierno no me encontré a nadie. Parecía un pueblo detenido en el tiempo.




Su historia es pura leyenda. Se cuenta que, durante uno de sus viajes, la Reina Doña Berenguela se puso de parto y dio a luz a Fernando III el Santo debajo de una encina que allí había. Pero no se sabe mucho de su certeza. Tampoco se conoce si tiene relación o no con el Valparaíso chileno, aunque una cosa que sí que tienen en común: en ambos se celebra un festival de música. En el zamorano, Valparock se celebra todos los años en mitad de este paraje. Lo que me recuerda a la serie de El Pueblo.

Las calles están llenas de casas tradicionales de piedra orientadas en torno a la iglesia parroquial de Santa María de Valparaíso.


La parte baja del pueblo está bañada por las aguas del Embalse de Valparaíso, el segundo pantano en el río Tera. En frente, atravesando el puente, se encuentra la playa. Un lugar tranquilo, lleno de naturaleza, en el que poder bañarte o descansar mientras esperas que lleguen los ciervos. Y lo hacen. Durante mi visita pude ver cómo atravesaban las aguas una madre con sus dos cervatillos. Una increíble vista.



Cómo llegar a la Playa de Valparaíso, Zamora

Se accede por la A-52, la autovía de las Rías Bajas. Antes de llegar a Mombuey, toma el desvío hacia Valparaíso por la N-525.

◾ Pronto llegarás a la carretera estrecha ZA-L-2669.

◾ Justo ante de llegar al puente, hay una señal indicando a mano izquierda el desvío hacia la playa. El camino no es muy bueno para los coches bajos, pero se sobrelleva.

Imprescindibles que ver en Fermoselle



Por sí sola Fermoselle ya merece la pena una visita. Sus calles, sus miradores y su entorno la convierten en un lugar precioso desde el que se dominan los Arribes del Duero. No es de extrañar que la villa sea considerada Conjunto Artístico, Histórico, Cultural y Arquitectónico


Qué ver en Fermoselle

1. Plaza Mayor: presidida por el Ayuntamiento, con su bonito reloj, en sus inmediaciones está el Mirador del Terraplén, orientado hacia el oeste.



2. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción:  el centro de la villa está presidida por la Iglesia de la Señora de la Asunción, un templo románico del siglo XIII, con muchos elementos góticos. En su interior hay un Museo Parroquial.


3. Mirador del Castillo: una estrecha cuesta te llevará hacia los restos del castillo de Doña Urraca. Un asentamiento castreño celta, que pasó a manos de la esposa de Fernando II de la ha tomado el nombre. A lo largo de la historia ha tenido diversos usos deteriorándolo aún más, como servir de discoteca del pueblo. Según reza el cartel, Paco se ocupa de él. El acceso es gratuito, aunque puedes aportar algo a cambio de unas almendras. Merece la pena subir y asomarse al mirador.





4. Convento de San Francisco: construido por los franciscanos en 1730, el recinto original contaba con una iglesia propia consagrada a la Virgen de la Bandera. A su lado se le unió un convento barroco. Hoy puedes visitar su interior para ver la Casa del Parque Natural de Arribes del Duero.

5. Iglesia de Santa Colomba: En la parte alta de la villa se alza este templo románico data del siglo XII. En su interior hay un tallado románico en madera de Cristo del Humilladero de un siglo anterior y en su torre hay un gran reloj y una monumental escultura de Cristo realizada en mármol y rematada con un campanil de forja.


6. Bodegas subterráneas: conocido popularmente como el pueblo de las mil bodegas, su suelo está completamente horadado para alojar hasta cinco niveles distintos de ellas. La gran mayoría están ahora en desuso, aunque también hay algunas que se pueden visitar, como las de la peña El Pujilón.

7. Crucero por los Arribes del Duero: desde el embarcadero de Fermoselle-Bemposta sale un pequeño barco de dieciséis plazas que realiza un recorrido de dos horas y media por el río Duero. La experiencia es bien distinta a la que puedes vivir en el que se hace en la vecina ciudad portuguesa de Miranda do Douro, por lo que se pueden combinar las dos.  




7 lugares Imprescindibles que ver en Benavente en un día



Sobre una colina, Benavente ha sido desde antaño un punto estratégico por ser paso obligado para rutas como la Vía de la Plata, el Camino de Santiago de Oriente o el Camino de Asturias. Tras muchos años de dominio musulmán, Fernando II reconquistó y repobló estas tierras. Su importancia fue tal que, al morir Alfonso IX de León la villa fue el lugar escogido para firmar la unión de las Coronas de León y de Castilla en la Concordia de Benavente.

Hoy se nota que la despoblación que está sufriendo la zona. Su población está cayendo y se ven muchos negocios abandonados en el centro. Lo más representativo de la ciudad se halla en el casco antiguo. Si dejas el coche fuera de éste, tendrás que subir toda la cuesta que lleva hasta él.

Qué ver en Benavente

1. Iglesia de Santa María del Azogue: iniciada en 1180 durante la repoblación llevada a cabo por Fernando II, no se terminó de construir hasta la época de Sancho IV, un siglo después. Sus inicios fueron románicos, aunque se le fueron añadiendo diseños góticos después. En su interior puedes ver la imagen de la Virgen de la Vega, patrona de Benavente.


2. Plaza Mayor: de planta cuadrada y con soportales, en ella puedes ver el Ayuntamiento, la Casa de Las Pescaderías y la Calla Allén. Edificios de distintas épocas, que se integran perfectamente en el conjunto.


3. Torre del Caracol: esta bonita construcción formaba parte del gran alcázar que los Condes de Pimentel tenían en la villa. Su construcción se hizo en el siglo XVI y durante la Guerra de Independencia, cuando el propio Napoleón se alojó en la villa, arrasó con él. Hoy sólo queda en pie la torre, que era donde se encontraba la armería. El edificio contiguo, aprovechando las ruinas del castillo, es el Parador de Benavente. Las mejores fotos que puedes sacar de la torre se hacen desde el Parque de la Pradera. Desde arriba se puede ver poco.


4. Hospital de la Piedad: mandando construir por los Condes de Pimentel, su función era la de albergar a los peregrinos en su viaje hacia Santiago de Compostela. De hecho, uno de los llamadores de la puerta de entrada tiene forma del apóstol como peregrino. En su capilla descansan los restos de Juan Pimentel, sobrino de los fundadores.

5. Iglesia de San Juan del Mercado: contemporánea de la Iglesia de Santa María del Azogue, su estilo es románico. Aunque su techo está realizado en madera.


6. Calle de la Rúa: la calle más comercial de Benavente está llena de tiendas. Entre ellas se encuentra el Teatro Sofía, edificio de 1928 con una elegante portada.


7. Mirador de la Mota: en la explanada que hay delante de la Torre del Caracol, puedes pasearte por los Jardines de la Mota. Una zona realmente bonita y desde donde se obtienen unas buenas vistas desde su mirador.


Si aún te queda tiempo, puedes aprovechar por darte un paseo por el Parque de la Pradera, en la parte baja del pueblo, o visitar el Centro de Interpretación de los Ríos, en las afueras. En él se muestra las características de la Vega de Benavente, bañada por las aguas de cinco ríos.




9 Productos típicos que comprar en Zamora



1. Aceite de los Arribes: en Fermoselle existen varias cooperativas que se dedican a producir aceites procedentes de las aceitunas cosechadas en el parque natural Los Arribes del Duero, como Douroliva

2. Chocolate La Superlativa: su fábrica de Toro constituye una pequeña empresa familiar dedicada a los productos relacionados con el chocolate, como tabletas, cacao en polvo, chocolatinas…

3. Chorizo de Zamora: con Marca de Garantía desde 2005 en su chorizo extra, es elaborado con carne magra de porcino zamorano picada y adobada con pimentón de la Vera y otros condimentos.

4. Garbanzos de Fuentesaúcos: su fama es tan antigua que ya en el siglo XVI llegaron a tener protección real y se vendían en la Corte. Actualmente ha sido reconocido con el sello de Indicación Geográfica Protegida. Sólo se vende envasado, nunca a granel, y cuenta con la etiqueta numerada del Consejo Regulador. Se produce en la comarca de La Guareña, al sureste de la provincia.

5. Habones de Sanabria: la siembra se produce a finales de mayo, siempre en un terreno diferente al del año anterior y de forma manual. La planta crece y con el paso de los meses se recogen las vainas paseando entre las plantas con un cesto. Después hay que dejar que se sequen al sol, de forma que se abren por sí mismas y dejar caer las semillas en sazón. Puedes encontrar sacos muy bonitos en las tiendas de productos típicos de Puebla de Sanabria.

6. Licor de crema de café bombón Cervato: Aguardientes CervatO es una empresa familiar ubicada en Villardeciervos (Zamora) dedicada a la elaboración de aguardientes, cremas de orujo y licores.

7. Pimiento de Fresno de la Vega: su importancia es tal que cada septiembre se celebra la Feria del Pimiento Morrón en esta localidad. Durante las fiestas, los agricultores donan sus productos y los asistentes son obsequiados con un vaso de vino y una ración de pimientos fritos.

8. Queso zamorano: cuenta con Denominación de Origen desde 1992 y está elaborado con leche de oveja y madurado durante al menos 100 días. En 2018 ochos queserías de la provincia quedaron entre las mejores del mundo en los World Cheese Awards, consiguiendo medallas para treinta de sus más prestigiosos quesos, como El Zamorral de Santa Cristina de la Polvorosa o los Quesos Pablo Alonso Martín.

9. Vino: Zamora cuenta con las Denominaciones de Origen de Toro, Arribes del Duero y Tierra del Vino. Asimismo, los vinos de Valles de Benavente tiene la distinción de Denominación de Origen Protegida.

7 dulces típicos que comer en Zamora



1. Bollo coscarón o repelada: parecido a las tortas de chicharrones, que en Toro se llaman coscarones.

2. Bollo maimón: su nombre proviene del árabe “maimun”, que significa “feliz” y de la maimona, un palo habitual de las tahonas y que hace referencia al cilindro que pone en su centro para darle forma. Es esponjoso y se hace con harina, huevos, ralladura de limón y azúcar glas.

3. Cañas zamoranas: canutillos rellenos de crema.

4. Chocolate La Superlativa: su fábrica de Toro constituye una pequeña empresa familiar dedicada a los productos relacionados con el chocolate, como tabletas, cacao en polvo, chocolatinas… 

5. Feos zamoranos: se dice que surgieron en Cerecinos de Campos, en el siglo XIX, cuando el obrador estaba haciendo una masa por encargo y le salió con aspecto feo. Pero estaba buena y su fama empezó a extenderse en lugares como Villalpando, donde lo puedes adquirir hoy.

6. Rebojo zamorano: especie de bizcocho ovalado, hecho con harina, azúcar, mantequilla, levadura y ralladura de limón.

7. Tarta del Císter: Se trata de una tarta de origen conventual que hoy en día es elaborado artesanalmente por las monjas de Benavente. Suele llevar almendras molidas y estar cubierta con huevo hilado.

10 Platos típicos que comer en Zamora



1. Arroz a la zamorana: elaborado con los productos de la matanza (oreja, chorizo, longaniza…), es un plato altamente calórico. Su color rojizo se debe al pimentón dulce con el que se elabora.

2. Bacalao a la tranca: bacalao cocinado con ajo y pimentón y que es acompañado con patatas cocidas de guarnición.

3. Chuletón de Ternera de Aliste: carne con Garantía de Calidad desde 1999. Procede de la comarca de Aliste, en la zona oeste de la provincia.

4. Cocido zamorano: realizado con garbanzos de Fuentesaúco y que incluye chorizo de la tierra y ternera de Aliste.

5. Dos y pingada: plato consistente en dos huevos fritos con jamón, chorizo y/o morcilla.

6. Jabalí al vino: plato típico de los restaurantes de Toro y que está elaborado con vino de la tierra.

7. Sanantonada: tradicionalmente consumido en las Fiestas de San Antón, está hecho con judías blancas y productos de la matanza.

8. Sopa de ajo: sopa castellana a la que se le añade huevo y jamón. Tiene tanta importancia en Zamora que, durante las Fiestas de San Pedro, cuenta con su propia feria.

9. Tiberios: mejillones con salsa de tomate picante, típicas del bar Bambú de Zamora.

10. Uno que sí, dos que no: los pinchos morunos del bar El Lobo (Zamora), en el que tienes pedir el número de pinchos que quieres que piquen y el número que quieres que no piquen.

Cómo es el Castillo de Villalonso - Zamora



Si vas a visitar la localidad de Toro, te aconsejo que te acerques también al pequeño núcleo de Villalonso, con menos de cien habitantes, y veas su precioso castillo. No te llevará mucho tiempo y te merecerá la pena.

El castillo se encuentra a unos 12 km de Toro, en una plena llanura castellana. Su origen está en una fortaleza de la Orden de AlcántaraLas primeras referencias escritas que se tienen de él están en una bula papal de Gregorio IX, donde aparecía como pertenencia de esta orden. Sin embargo, en el siglo XV Alonso Pérez Vivero acabó comprando y unos años más tarde realizó una permuta de bienes con la familia Ulloa, simpatizantes de Juana la Beltraneja. Así, Juan de Ulloa y María Sarmiento obtuvieron el título de señores de Villalonso. Sobre la anterior fortaleza mandó construir el palacio que vemos ahora y en cuya puerta pusieron los escudos de ambos y, más tarde, el de su hijo.

En el siglo XX el castillo ya pertenecía a la duquesa de Osuna. Bajo su propiedad, en él se grabaron las películas Robin y Marian, protagonizada por Sean Connery y Audrey Hepburn (1976) y El Nacimiento de la bruja (1979).

En 1984, pasó a manos de los hermanos Cueto Vallejo y actualmente ha sido restaurado gracias a la Fundación de Patrimonio Histórico de Castilla y León y se puede visitar por dentro. También está disponible para alquilarlo para bodas y otros eventos: www.bodas.net

El palacio castellano del siglo XV estaba formado por dos recintos y un gran foso del que aún se pueden ver algunos vestigios. Desgraciadamente, no queda nada de su recinto exterior.

La parte interior es de planta rectangular y cuenta con tres cubos circulares en las esquinas, a excepción de la última, en la que se encuentra la Torre del Homenaje. Se sabe que tuvo una barrera exterior con torres que ya han desaparecido. A ella se puede acceder a través del primer piso y también subiendo por una escalera de mano hacia el segundo piso. Conserva todas sus almenas.

Gracias a las investigaciones recientes se ha podido saber cómo estaban divididas las habitaciones, cómo era su suelo embaldosado y que contaba con una chimenea. También se descubrió una especie de basurero en un hoyo en el patio, que contenía residuos de vajillas y huesos de animales, y objetos de fechas anteriores que se cree pertenecieron a la anterior fortaleza de la Orden de Alcántara.

Horario:

Del 23 de abril al 31 de julio: domingos y festivos de 12’00 a 14’30.
⬥ Del 1 de agosto al 31 de agosto: domingos de 12’00 a 20’30.
⬥ Del 1 de septiembre al 8 de diciembre: domingos y festivos de 12’00 a 14’30.
⬥ Del 9 de diciembre al 22 de abril: cerrado todos los días.

➤ Precio de la entrada al Castillo de Villalonso: 2’5€

➤ Horarios y tarifas actualizas: www.turismocastillayleon.com

9 lugares imprescindibles que ver en Toro en un día



Cuando la gente piensa en Toro, también lo hace en el animal. Sin embargo, su nombre poco tiene que ver con éste. Se debe a las palabras Campus Gothorum, que significa Campo de godos.

Sus orígenes se supone que están ligados a los pueblos celtíberos, habiéndose descubierto en sus tierras yacimientos propios de una antigua ciudad vaccea identificada con Arbocela.  Durante la Edad Media, sobre sus cimientos, se cree que los visigodos fundaron Villa Gothorum.


Lo que sí que se sabe a ciencia cierta es que en el año 899 se llevó a cabo su refundación, ya con el nombre de Toro.

Desde lo alto de un cerro desde el que se divisa el Duero, la ciudad tiene una gran riqueza patrimonial como lo demuestra el haber sido declarada Conjunto Histórico-Artístico. Sus calles te ofrecerán un maravilloso paseo en el que disfrutarás de monumentos tan importantes como los fundados en su día por María de Molina, bodegas y vinos con Denominación de Origen, dulces excepcionales y tapas tan apetitosas como los platos de calandraca, con salchichas, jamón york y queso.


Qué ver en Toro en un día

1. Torre del reloj: situada sobre la Puerta del Mercado, es un vestigio de la antigua muralla que rodeaba la ciudad. Atravesándola llegarás a la peatonal calle Mayor. Su construcción es barroca y cuenta la leyenda que el mortero se amasó con vino, en vez de agua, por abundar más en estas tierras.  


2. Colegiata de Santa María la Mayor: inspirada en la Catedral de Zamora, se empezó a construir en el siglo XII en estilo románico de transición. Su portada norte está formada por cuatro arquivoltas de medio punto con decoraciones vegetales, bustos de ángeles y la representación del Juicio Final, con una corte de 24 ancianos del apocalipsis que portan instrumentos musicales medievales. Su portada occidental es la más famosa, llamada portada de la Majestad. Conforma una impresionante obra escultórica que conserva casi toda su policromía original, llevada a cabo por el pintor Domingo López, criado del rey Sancho IV.


3. Alcázar de Toro: sus cimientos son del siglo X, aunque ha sufrido muchas reconstrucciones a lo largo de a historia. Está ubicado en un cerro sobre el río Duero y cuenta con murallas flanqueadas por siete torreones. En él fijaron su residencia los Reyes Católicos.


4. Pulida Magallonera: a un lado del castillo están los Jardines de Magallón, en los que destaca un monolito con una pequeñita réplica de la Pulida Magallonera, una pieza imprescindible del repertorio de la jota aragonesa, compuesta por Ramón Salvador y que muestra los lazos de unión entre Toro y esta localidad zaragozana desde la Guerra de Sucesión Castellana, cuando batallones aragoneses, integrados por magalloneros, se desplazaron a Toro para participar en el conflicto bélico entre Isabel La Católica y Juana la Beltraneja por la sucesión de la Corona de Castilla.



5. Paseo del Espolón: realiza el recorrido que une el Alcázar con la Colegiata de Toro a través de un maravilloso mirador el valle del Duero.


6. Iglesia de San Lorenzo el Real: construcción románico-mudéjar del siglo XII en la que se encuentran enterrados algunos miembros de la familia Castilla-Fonseca, descendientes bastardos de Pedro I el Cruel. Se cree que es la iglesia más antigua de Toro.

7. Iglesia de San Salvador de los Caballeros: obra románico-mudéjar de principios del siglo XIII y que perteneció a la Orden del Temple hasta su desaparición. Actualmente su interior alberga el Museo de Arte Sacro.

8. Iglesia de San Sebastián: dentro puedes ver las pinturas murales del Real Monasterio de Santa Clara, de estilo gótico.

9. Monasterio del Sancti Spiritus el Real: convento renacentista del siglo XVI que cuenta con una gran colección de sargas policromadas del siglo XVI con escenas de la Pasión. La obra más importante del museo es el sarcófago mausoleo de Beatriz de Portugal.

Existe un bono por 5€ que incluye la entrada a la Colegiata y las iglesias de San Salvador, San Sebastián de los Caballeros, el Santo Sepulcro y San Lorenzo el Real. Una vez vistos sus monumentos, puedes visitar alguna bodega e irte de tapas por los bares que hay por la Plaza Mayor.