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11 lugares Imprescindibles que ver en Zamora en un día



A orillas del Duero, Zamora suele ser una localidad fuera del turismo de masas. Tiene un poco más de 61.000 habitantes y es famosa por ser la ciudad de mayor número y calidad de templos románicos de Europa. Así, cuenta con una catedral, veinticuatro iglesias, un castillo, murallas, un puente, nueve casas y dos palacios. Todos románicos. La ciudad engancha y te encontrarás templos y atractivos rinconcitos por todos lados.

Pero no todo es románico en Zamora, también resaltan sus edificios modernistas y el hecho de que fue la primera ciudad del mundo con cobertura global WiFi, aunque no era muy buena.



La gastronomía zamorana también es un punto a destacar. Durante tu viaje, haz una parada en alguno de los muchos bares que hay por allí (sobre todo en la famosa Calle Balborraz) y déjate llevar por sus tapas y raciones. Las famosas bravas de El Caballero, o los pinchos de Los Lobos, no te decepcionarán.



Qué ver en Zamora

1. Castillo: se construyó en la época de Fernando I (s. XI) sobre unos cimientos prerrománicos.  Al morir Enrique IV, tuvo mucha importancia estratégica durante la Guerra de Sucesión Castellana y cuando tuvo a los Condes de Alba como alcaides, bajo el reinado de Felipe IV. Está restaurado, aunque conserva su torre del homenaje, su patio de armas, su foso y su barbacana. En un recinto anexo al castillo se encuentra el Museo del escultor Baltasar Lobo. Y en los jardines que hay delante, puedes ver restos de las columnas y de la portada procedentes de las ruinas del Convento de San Jerónimo.



2. Catedral de Zamora: construida en estilo Románico del Duero, se realizó en el siglo XII, durante el reinado de Alfonso VII. Tiene planta de cruz latina, tres naves de cuatro tramos y tres ábsides que fueron sustituidos por una cabecera gótica en el siglo XVI. En su interior se encuentra el Museo Catedralicio, con una gran colección de tapices franco-flamencos de los siglos XV al XVII. Precio: 5€


3. Iglesia de Santa María Magdalena: este templo se levantó entre los siglos XII y XIII, en dos periodos distintos: uno con influencia románica y otro, gótica. Posee una nave basilical que cuenta con una torre a los pies y con un cabecero semicircular que alberga la capilla mayor. En una de sus portadas hay un obispo tumbado. La leyenda dice que, si no lo ves, no te casas.


4. El Merlú: en la Plaza Mayor, delante de la iglesia de San Juan Bautista, verás la figura del Merlú: una pareja de congregantes de la cofradía del Nazareno que se encargan de llamar y unir a los nazarenos para empezar la procesión.


5. Iglesia de san Juan Bautista: data de mediados del siglo XII, aunque su torre es posterior. Está rematada con la gran efigie de un guerrero con armadura medieval, conocido como Peromato. La original la puedes ver en el Museo Provincial, la que exhibe hoy la iglesia es una réplica.


6. Muralla y Puerta del Obispo Olivares: las murallas de la ciudad pertenecen a la época de Alfonso III de Asturias y Fernando I de León (siglos XI al XIII). Están muy bien conservadas y de todas sus puertas, la más famosa es la del Obispo Olivares, en su lado occidental. Es una de las más antiguas de la ciudad y aún tiene una placa que conmemora la victoria de las tropas zamoranas bajo el mando de Alfonso IX durante la conquista de la ciudad de Mérida.


7. Iglesia de Santiago del Burgo: se encuentra en la Plaza de la Constitución y perteneció a la diócesis de Santiago de Compostela hasta 1888. Data de los siglos XII y XIII y es, además de la Catedral, la única iglesia románica de Zamora que aún conserva su distribución original en tres naves.


8. Palacio de los Momos: en la Plaza Zorrilla puedes ver la sede del Palacio de Justicia. Del edificio gótico tardío original, edificado a principios del siglo XVI, solo se conserva la fachada, nombrada Monumento Nacional en 1922.


9. Iglesia de San Pedro y San Ildefonso: es la iglesia más grande e importante de Zamora, después de la Catedral, al ser declarada Iglesia Arciprestal en el año 1500. Se empezó a construir en el siglo XI sobre un antiguo templo visigodo. Su interior alberga los restos de San Ildefonso de Toledo, padre de la Iglesia latina, que se supone fueron traídos a la ciudad por los mozárabes toledanos que la repoblaron en época de Alfonso III el Magno.


10. La ribera del Duero: saliendo del centro de la ciudad puedes pasear a orillas del río para ver el Puente de Piedra (s. XIII), las Aceñas de Olivares (tres molinos medievales de agua), el Parque Olivares y la Playa de los Pelambres.


11. Museos de Zamora: la ciudad esta llena de bellos museos que bien merecen una visita, como el Museo Etnográfico de Castilla y León, el Museo Provincial o el Centro de Interpretación de Ciudades Medievales. Elige el que más te atraiga y pasa aquí la última hora de tu tarde en Zamora.

Dónde aparcar gratis en Zamora

Aparcar en un lugar cercano al centro puede ser tedioso. Puedes probar suerte en la Avenida la Feria, cuya prolongación llega hasta el Puente Nuevo. Se encuentra al lado de la muralla que bordea el casco antiguo.

9 lugares imprescindibles que ver en Jerez de los Caballeros



Habitada desde la Prehistoria, por ella han pasado romanos y musulmanes, ha pertenecido a los Templarios y ha sido cuna de importantes conquistadores, como Núñez de Balboa. Jerez de los Caballeros aún sigue siendo un importante enclave turístico por la calidad de los monumentos que conserva, así como por los distintos eventos que se celebran en ella a lo largo del año, como el Festival Templario o el Salón del Jamón Ibérico.

Pasear por sus calles empedradas llenas de casas blancas es una delicia, a pesar de las cuestas. Desde su parte alta puedes obtener unas espectaculares vistas del valle del río Ardila y las últimas estribaciones de Sierra Morena.

Se piensa que la ciudad llegó a tener dieciséis ermitas, cuatro conventos y muchas iglesias. Hoy cuenta con 10.000 habitantes y lo que queda de este patrimonio que ha ido sobreviviendo al paso de los siglos. Lo mejor es comprar en la Oficina de Turismo la entrada conjunta a las cuatro iglesias, que sale mucho más económico (5€).

Qué ver en Jerez de los Caballeros

1. Castillo Templario: sobre un antiguo castillo árabe, la orden del Temple construyó esta fortaleza en el siglo XIII. Es de planta romboidal y tiene cuatro torres. La más importante es la Torre del Homenaje, también llamada la Torre Sangrienta debido a que una leyenda cuenta que en ella fueron degollados los últimos templarios.  En su patio central se encuentra el Ayuntamiento. La muralla tenía un perímetro de 1500 metros 


2. Iglesia de San Bartolomé: el templo está ubicado en la parte más alta de Jerez. Pertenece al siglo XV y en su interior alberga la Capilla de los Comendadores, donde está enterrado Vasco de Xerez y Beatriz Bravo. Su torre barroca posee una altura de 54 metros.


3. Iglesia de Santa María de la Encarnación: descansa junto al castillo. Una inscripción visigoda del año 556 muestra que fue la iglesia más antigua de Jerez, aunque lo que ves en la actualidad corresponde a una construcción del siglo XV y a sus posteriores remodelaciones.

Wikipedia

4. Iglesia Arciprestal de San Miguel Arcángel: situada en la Plaza de España, comenzó a edificarse en el siglo XV y cuenta con una excepcional torre barroca que sobresale por toda la ciudad. El interior es puro barroco, con recargados retablos y altares.


5. Iglesia de Santa Catalina: ya en el Barrio Bajo, este templo fue construido sobre otro medieval y es el único de la ciudad que está compuesto por una sola nave de planta cuadrada, rematada por una bóveda de crucería siguiendo un patrón gótico de transición. Dentro destaca un majestuoso retablo barroco con 34 columnas salomónicas.


6. Convento de San Agustín: actualmente es la sede de la Oficina de Turismo, pero antaño se convirtió en uno de los primeros centros públicos de enseñanza de Extremadura.


7. Casa Museo Vasco Núñez de Balboa: la casa natal del conquistador, en la calle La Oliva, se ha convertido en un bonito museo en el que se pone el valor la figura del descubridor del Océano Pacífico.

8. Puerta de Burgos: una de las puertas más antiguas de la muralla. Defendiéndola se encuentra la estatua de Hernando de Soto, adelantado, conquistador y explorador español que participó en 1522 en la expedición de Gil González de Ávila que descubrió la costa de Nicaragua. Hay muchas dudas sobre su lugar de nacimiento, aunque se comúnmente se acepta que nació aquí.

9. La dehesa extremeña: Jerez de los Caballeros se encuentra en plena dehesa. Los caminos que llegan a ellos están llenos de cerdos ibéricos, terneras, ovejas, alcornoques y encinas. Merece la pena detenerse un poco a admirarlos.








5 lugares que ver en Puebla de Alcocer




En plena comarca de La Siberia Extremeña, Puebla de Alcocer descansa a los pies de su castillo. A pesar de haber controversias sobre su origen, su nombre puede provenir de la ciudad romana de Popula Coqueres, que pasaría a llamarse Al-Qusayr cuando pasó a ser musulmana.


En 1214 los Templarios fueron los encargados con conquistarla para el arzobispo de Toledo y más tarde pasaría a manos definitivas de la Corona, quien la fue cediendo a familias adineradas de la época, como los Zúñiga y Sotomayor, o lo duques de Osuna.

Qué ver en Puebla de Alcocer

1. Castillo de Puebla de Alcocer: puedes llegar en coche hasta la misma entrada de esta fortificación del s. XII.  Desde lo alto del cerro, se puede divisar el paisaje en todas las direcciones. Edificado sobre una antigua fortaleza templaria, lo que puedes ver ahora es una reconstrucción del siglo XV con elementos mudéjares. Dado su estado de deterioro, aún se están llevando a cabo tareas de mantenimiento.


2. Iglesia de Santiago Apóstol: se construyó en el siglo XI sobre los restos de una antigua mezquita. En su interior se pueden ver elementos mudéjares, frescos del siglo XIII y el sepulcro de Fray Fernando de Moraga, destacado viajero. En la fachada norte destaca el lema del Maestre Don Gutierre de Sotomayor: Todo es poco. Sorprende que, aunque esté en Badajoz, el templo esté adscrito a la diócesis de Toledo.

3. Convento de San Francisco: de estilo herreriano, actualmente es la sede del Museo Etnográfico en el que se muestra cómo era la vida tradicional de los habitantes de estas tierras.

4. Casa del Gigante Extremeño: el museo dedicado a uno de los personajes más sorprendentes del pueblo está en la Casa de la Cultura. Tiene tres salas en las que se exhiben carteles del circo en el que trabajaba y objetos que usaba en su vida diaria, como unos increíbles zapatos del número 52. Su esqueleto lo puedes ver en el Museo Nacional de Antropología. Aquí te cuento más sobre la vida agridulce de Agustín Luengo Capilla.


5. Palacetes: recorriendo el pueblo te puedes encontrar con diversos palacetes de los siglos XVI y XVII, sobre todo en las zonas cercanas a la calle López de Ayala. Estos palacetes o casas solariegas siguen el modelo de casa del llano, edificios de una sola planta, con paredes blanqueadas, esquinas y umbrales de granito. Destacan la Casa de la Santa Inquisición, la Casa de los Calderones y el Palacio de los Duques de Osuna.

Mi opinión sobre la visita al Palacio de Linares




En el Paseo de Recoletos, justo en frente de la Cibeles, se levanta el gran palacio que José de Murga y Reolid y Raimunda de Osorio y Ortega, los Marqueses de Linares, mandaron realizar en 1877. Esta suntuosa construcción está compuesta por cuatro plantas y presenta un estilo ecléctico, mezclando estilos como el barroco, el rococó y el de la época de Luis XV.

Los marqueses vivieron en su palacio durante once años, hasta que fallecieron y pasó a manos de una ahijada. A partir de entonces, fue pasando de empresa en empresa, como la Confederación de Cajas de Ahorros o la Compañía Transmediterránea, hasta quedar casi en estado ruinoso a pesar de haber sido nombrado Monumento Histórico Artístico en 1978. En la actualidad, es la sede de la Casa de América y ofrece visitas guiadas los fines de semana.


La visita comienza en la planta baja del edificio. Allí, en una sala habilitada como cine, verás proyectado un pequeño documental sobre su construcción. A continuación, subirás por una espectacular escalinata hasta la primera planta del palacio, que estaba dedicada a la vida diaria de sus moradores.

A lo largo del recorrido, verás las estancias más representativas fijándote siempre en su suntuosa decoración, con suelos realizados con mosaicos de teselas y formas geométricas que están idénticamente representadas en pisos y techos, a modo de simetría perfecta.

Atravesarás salas como el dormitorio, la biblioteca, la Sala de Juegos, la Sala de Fumar y el gran comedor. El palacio tan sólo contaba con una pequeña cocina en los sótanos, que estaba reservada al uso de los sirvientes. La razón era que Raimunda no quería que su palacio oliera a fritanga, por lo que pidió que no construyeran una gran cocina para ellos y todos los días pedía que le trajeran la comida desde el restaurante Lhardy.

En la segunda planta puedes caminar por habitaciones como el salón de tapices, un magnífico saloncito chino o el comedor de gala (con mesas y sillas originales).

La joya de esta parte de la visita es la Salón de Baile, decorada en estilo rococó con temas relacionadas con la música. Tenía un pequeño escenario (la galería de los músicos) en la parte superior sobre el que tocaban los músicos. Este podía ser tapado para que los músicos no vieran nada de lo que estaba ocurriendo en el salón y los invitados pudieran disfrutar de la música en la intimidad, sin ser vistos.

La última parada de la visita es la capilla del palacio, de estilo románico bizantino. Desde su techo hacían bajar a los bebés en una canasta con una polea para ser bautizados delante del altar.

La verdad es que la visita me gustó, pero me quedé con sabor agridulce por varias razones:

😕 No se habla prácticamente nada de quiénes eran los Marqueses de Linares, ni de sus vidas. Mucho menos de las leyendas que hay sobre ellos. A lo mejor esto lo dejan para las visitas teatralizadas, pero las visitas de los fines de semana están casi totalmente centradas en aspectos arquitectónicos del edificio.

😕 El recorrido se hace muy corto. Para la capacidad y el número de estancias que tiene el palacio, se visitan pocas y muy rápido. Cuando lo visité, mi impresión fue que no te da tiempo a fijarte bien en los detalles porque la guía tiene demasiada prisa en acabar la visita. Las opiniones de sus guías en internet no suelen ser muy buenas, y ahora ya me puedo hacer una idea del porqué.

😕Tampoco se puede entrar en los jardines. Es un poco molesto que la guía indique que se pueden visitar de lunes a viernes libremente, pero que los fines de semana no. Si estamos asistiendo a una visita guiada que sólo hacen los fines de semana, podrían abrir también los jardines para que los asistentes pudiéramos tener una visión más amplia del recorrido. Hay gente que viene de fuera y no puede venir dos veces seguidas para completar su visita.

😕 Como no se pueden visitar los jardines, tampoco se puede tener una impresión de la Casita de Muñecas. Éste es un pequeño pabellón de madera, construido en estilo romántico y al que no se puede tener acceso. La única visión que tuvimos de él todos los que hicieron la visita conmigo fue asomarnos durante un segundo por una ventana de una de las estancias para verlo. Y la guía se enfadó porque estábamos tardando mucho y nos llamó la atención para que corriéramos a la siguiente estancia.


En fin, no suele haber mucha información sobre los marqueses que fundaron un hospital en mi tierra. De hecho, muchos de mis conocidos en Linares se piensan que nacieron allí y poco saben de la existencia de este palacio madrileño.

Si quieres conocer un poco más sobre su vida y sus leyendas, yo te recomiendo que vayas a Linares y visites el Hospital de Los Marqueses. Allí podrás ver su capilla y el lugar donde están enterrados tan curiosos personajes. Aprovecha para darte una vuelta por mi tierra, disfrutar de sus tapas gratis y ver lugares como el Museo de Rafael o el Yacimiento de Cástulo.

Cómo conseguir la entrada al Palacio de Linares

Para visitarlo por dentro tienes dos opciones:

👻 Contratar una visita guiada.

👻 Contratar una visita teatralizada.

La entrada para la visita teatralizada se puede comprar a través de internet, pero, si lo que quieres es sólo ver el edificio por dentro, es un engorro porque no se venden online. 

Para comprarla tienes que ir a la taquilla, de lunes a viernes, en horario de 10’00 a 15’00 y de 20’00. Si tienes en cuenta que las visitas se hacen sólo los fines de semana, tienes que ir dos veces y esto es un engorro.

También ponen a la venta entradas un poco antes de que comiencen las visitas, pero sólo para cubrir las plazas que no han podido vender antes. No esperes hasta el último momento, porque es muy fácil que te quedes sin ellas.  



La única foto que permiten hacer es en el hall de la entrada, donde está la taquilla.


Cómo es la visita al Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid



El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza es una de las pinacotecas más importantes de las que se encuentran en el Paseo del Arte de Madrid. Su sede está en el Palacio de Villahermosa, un lujoso palacio del siglo XVIII con tres plantas y fachadas de ladrillo y granito, fruto de la remodelación estilo Neoclásico realizada en 1805.

A mediados del XIX el palacio se convirtió en una de las residencias más ilustres de la capital, incluso el compositor Franz Liszt tocó el piano en sus salones. Sin embargo, en 1973 la banca López Quesada adquirió el edificio y lo utilizó como sede bancaria hasta que quebró en 1980. En ese momento, pasó a manos del Estado como sede complementaria del Museo del Prado.

En 1992, el Estado llegó un acuerdo con el barón Thyssen para que utilizara este palacio para exhibir su colección privada en Madrid. El arquitecto Rafael Moneo se encargó de remodelarlo para acoger el museo del que puedes disfrutar hoy. El traslado de las más de 700 obras de los barones Thyssen, procedentes de su mansión de Lugano (Suiza), implicó una compleja logística y fue considerado el mayor movimiento de piezas artísticas efectuado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.


La entrada al museo se realiza por los jardines. La otra entrada, que se encuentra en la Carrera de San Jerónimo, está clausurada por estar enfrente el palacio de los duques de Medinaceli (actual Hotel Palace), un linaje que por su origen real tenía el privilegio de ostentar su escudo sin ninguno enfrente.

La visita

Los cuadros que se exponen en el museo son fruto del arrendamiento (1988) y posterior adquisición, por parte del Gobierno español (1993), del núcleo más valioso de la colección privada reunida a lo largo de siete décadas por la familia Thyssen-Bornemisza. La institución está gestionada por una fundación bajo control público. En su sede en Madrid se exhiben 700 obras a las que se añadieron en 2004 otras 240 más provenientes de la colección privada de Carmen Cervera, viuda del barón Thyssen.

Las obras se muestran cronológicamente a lo largo de tres plantas, en orden descendente, ilustrando la evolución de la pintura europea y estadounidense desde el gótico italiano del siglo XIII hasta el arte de la década de 1980.


La visita se inicia en la segunda planta, donde las primeras salas muestran pintura italiana y holandesa del siglo XVII. A través de una galería puedes contemplar importantes paisajes de los siglos XVIII al XIX y cuyo recorrido se termina en una última sala con forma de capilla en la que se han reunido una selección de lienzos impresionistas.




En la primera planta se exhiben ejemplos de pintura tardo-impresionistas y postimpresionista, obras de Gauguin y de los pintores nabi y dos salas dedicadas al expresionismo alemán y a la pintura fauve.






El recorrido termina con muestras de arte de vanguardia. La planta baja se reserva para el siglo XX: cubismo, abstracción, surrealismo, arte pop y figuración en la posguerra europea.




Para acabar tu visita te puedes pasar por la vanguardista terraza ubicada en los jardines del museo y de su restaurante El Mirador del Thyssen. De junio a septiembre su oferta se completa con el Beach Club, una zona de chill out junto al museo.

Horario del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid

💠 De lunes a sábado: de 10’00 a 21’00.

💠 Domingos: consultar en su web

💠 Martes: cerrado 

Precios de las entradas al Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid

💠 General: 13€

Gratis

💠 Reducida: 9€

💠 Gratuita: todos los lunes y el día 12 de octubre.

Cómo es la visita al Museo ABC del Dibujo y la Ilustración de Madrid



El Museo ABC está ubicado en una vieja fábrica de cerveza Mahou en el Distrito Centro de Madrid. El edificio fue diseñado por el arquitecto José López Salaberry en 1891 y en su interior cuenta con más de 3.800 m² distribuidos en seis plantas.


Todo el museo está organizado en torno a un patio interior por el que se accede a su planta baja. De la fachada llama la atención la cercha metálica que recorre su parte superior decorada con motivos geométricos y que alberga la cafetería.


Dispone de dos amplias salas de exposiciones, espacios multifuncionales, una planta destinada a trabajos de gestión, el Archivo de la Colección ABC, un laboratorio de restauración, almacenes, una sala de cristal para eventos y la librería Espacio Edelvives.

Una vez dentro, en la planta baja pasarás por la taquilla y por la tienda, llena de libros dedicados a la ilustración y comics, también hay un pequeño espacio dedicado a exposiciones temporales.




Bajando las escaleras llegarás a su sala principal de exposiciones. Ésta está situada bajo el patio interior. Se trata de un espacio a doble altura bañado por la luz natural que dejan pasar los huecos triangulares del suelo del patio.



La cubierta de la antigua fábrica de cerveza, la primera que Mahou tuvo en Madrid, todavía se conserva sirve como sala de lectura, entre otras funciones.

Horarios del Museo ABC

📏 De martes a sábados: de 11:00 a 20:00

📏 Domingos: de 10:00 a 14:00 

Precios de la entrada al Museo ABC

📏 En teoría la entrada es gratuita. Pero se puede solicitar una donación voluntaria de 3€.