Opinión del hotel La Posada del Agua


Buscando por internet, encontré un sitio barato donde prima el descanso y el relax. Este hotelito está situado en plena orilla del Embalse del Burguillo. Es bastante pequeñito, pero muy acogedor.


Lo mejor, sin duda, son las vistas desde la ventana de la habitación. Aunque cuesten un poquito más caras, es mucho mejor contratar una habitación con vistas, porque si no, se pierde el encanto.



Mi habitación era pequeñita. Muy bien decorada. Tenía una televisión con pantalla plana y el WC y la ducha estaban en una habitación separada del lavabo y el espejo. Al otro lado de la cama había un escritorio y un gran ventanal con vistas al embalse.

El salón del hotel también es muy acogedor y, a través de unas escaleras, se llega a la terraza chill out. Un poco desaprovechada, porque sólo está abierta para los clientes del hotel. No dejan entrar a nadie de fuera para que no molesten a los alojados, pero esto también limita el negocio del dueño, porque al tener tan pocas habitaciones, casi no se le da uso. De hecho, durante las dos noches que estuve allí vi muy poco ambiente.


Debajo del mirador de la terraza, donde te puedes relajar leyendo un libro o simplemente mirando el paisaje, hay unas escaleritas que llevan a la playa del hotel. Una zona de arena fina, entre grandes rocas, que te permiten bañarte en el pantano sin tener que desplazarte del hotel. Te dan toallas y tumbonas gratis para que puedas disfrutar del baño mejor.



Lo peor de todo es el tema de la puerta principal. Al ser un sitio tan exclusivo para clientes, hay un gran portalón en la entrada al que tienes que llamar a través de un portero para que te abran. La puerta, tras unos minutos, se cierra de manera automática, y esto es un coñazo a la hora de meter las maletas, pues tienes que estar todo el rato llamando. Y no siempre están allí. Yo tuve que esperar 50 minutos para hacer el check out, porque no había nadie en recepción. Nadie se enteraba del timbre. Perdí un montón de tiempo que, desgraciadamente, tuve que quitar de ver más cosas por la zona. Todo esto se arreglaría simplemente proporcionando a los clientes unas llaves o un mando, previa fianza, que luego devolverían al hacer el check out.

Por otro lado, en mi opinión, deberían aprovecharse de la gran repostería de la zona y llegar a un acuerdo con algún comercio del propio pueblo de El Barraco. El desayuno es caro para ser tan limitado en cuanto a productos. Todo industrial y de supermercado.

No obstante, para un finde romántico o de relax es una buena opción. www.posadadelagua.com

Entrada relacionada:

Fin de semana por Ávila rural 

Fin de semana por Ávila rural


Cansada del trajín de las vacaciones, dediqué un fin de semana de septiembre a buscar tranquilidad por el entorno rural de Ávila más próximo a Madrid. Durante mi estancia, me alojé en el hotel La Posada del Agua, que cuenta con una playa propia. 

Día 1 - Visitando El Barraco

Este pequeño pueblecito de poco más de 2000 habitantes se hizo famoso por el ciclismo. De la localidad han salido varios ciclistas famosos, como Ángel Arroyo, El Chava o Carlos Sastre.

Dándonos una vuelta por el pueblo podemos ver varias cosas interesantes:


▪  La iglesia parroquial, Nuestra Señora de la Asunción, que data de principios del siglo XVI y está construida en granito.




▪  El Ayuntamiento: un bonito edificio del siglo XVI que, en su parte superior, tiene una inscripción del reinado de Carlos III. Tras varias restauraciones, la que podemos ver hoy fue realizada en 1987. Delante, hay una fuente de piedra y un toro, parecido a los de Guisando.




▪  Museo de la Naturaleza del Valle del Alberche: cuesta 2’50€ y está situado a la salida del pueblo, junto a la ruta micológica.





▪ Plaza del Ayuntamiento: Esta plazoleta está llena de bares y ambiente. El pueblo realiza su propio vino, así que… ¡no dudéis en probarlo! Tampoco dejéis de probar los dulces de la confitería de la plaza. Los barecillos de la plaza ponen tapa con la consumición y el vaso de tinto cuesta 1 euro. Las raciones, generosas, son también bastante baratas. 


El Barraco también tiene dos ermitas, de la Piedad y de la Soledad, y varios yacimientos arqueológicos en los alrededores. 

Día 2 - Visitando Burgohondo, Navaluenga, Mombeltrán y Guisando

Como no tengo remedio, al final mi fin de semana de relajación se convirtió en una oportunidad más para hacer turismo. Cerca de mi  había varias opciones. 

▪  La Abadía de Burgohondo: Justo en medio el pueblo podéis disfrutar de la Abadía de Burgohondo, que lleva en pie, al menos, desde 1179. El poblado fue villa independiente en el siglo XVI, cuando el Concejo del Burgo tenía poder sobre la comarca. Con el tiempo, la abadía llega a la extrema relajación e indisciplina y el rey procede a suprimirla en 1819. En el complejo podemos ver la iglesia y el monasterio, con su torre y su claustro, lleno de elementos románicos y mudéjares.


▪  Las Piscinas naturales de Navaluenga: Este pueblo es famoso en toda la zona por sus piscinas. No hay pérdida pues, desde el momento en el que entramos al pueblo, hay señalizaciones por todos lados. Las piscinas consisten en la habilitación que han hecho del río Alberche cuando éste cruza de oeste a este el municipio. Os aconsejo ir bien tempranito porque desde primera hora de la mañana ya están cogidos los mejores sitios. Las piscinas tienen césped y duchas y en los meses de verano llenan de vida el pueblo. Eso parece una feria. Hay hasta animadores y monitores. El ambiente es muy bueno. Cruzando el puente románico, en La Chopera, hay zonas habilitadas para comer en la orilla del río y para ir con las mascotas.



▪  El castillo de Mombeltrán: El castillo de los duques de Alburquerque se encuentra situado en Mombeltrán, justo encima del parque municipal. Se construyó en el siglo XV y se le atribuye a Juan Guas. El interior está muy deteriorado, aun así es bonito y tiene una excepcional portada renacentista del siglo XVIII con sus garitas, que se alza frente al puente. Su enclave privilegiado, en lo alto de un cerro, le hace dominar todo el valle del Barranco de las Cinco Villas. Su actual propietario es Juan Miguel Osorio y Bertrán de Lis, el actual XIX Duque de Alburquerque y tres veces Grande de España, aunque se puede visitar en un horario muy limitado.

Debajo del castillo, hay un parque muy bonito, con terracitas muy baratas. Son típicos los refresquitos, granizados de un montón de sabores a 2€ en terraza.



▪  Los Toros de Guisando: Aunque pertenezcan al pueblo de El Tiemblo, los toros se encuentran a unos 9km de éste, junto a la Cañada Real. Son una de las mejores manifestaciones artísticas de la España pre-romana. Datan de los siglos II y I a.C. Su origen es vetón.

Hay una zona de aparcamiento y, tras atravesar una puerta, vemos los cuatro toros sin vigilancia ninguna. Es una visita muy rápida. Se trata de cuatro esculturas realizadas en granito, que parecen toros y que tienen oquedades donde, supuestamente, tenían los cuernos. Las figuras están en línea, todas mirando hacia el oeste, hacia la loma del cerro de Guisando. Algunos dicen que tenían una función religiosa (para favorecer la fertilidad y protección del ganado), otros dicen que se usaban como hitos para marcar las zonas de pasto.


En época romana, se unieron todos en este sitio para formar un monumento conmemorativo, como parece indicar la inscripción en uno de ellos: “Longino lo hizo a su padre Prisco, de la tribu de los Calaetios”.

En 1468 volvió a ser noticia. El rey Enrique IV y su hermana Isabel la Católica se reunieron aquí para proclamarla heredera del Reino de Castilla. Por ello el lugar también se conoce por Venta Juradera, de la que se conserva sólo un muro. 



Día 3 – De embalse en embalse

▪  Valle de Iruelas: Para comenzar el día, hice una excursión rodeando el Embalse del Burguillo para disfrutar un poquito del campo. Toda esta zona se encuentra ubicada en el Valle de Iruelas, al extremo oriental de la Sierra de Gredos y con una superficie de 8.829 ha. Una Reserva Natural que pertenece a los términos municipales de El Barraco, El Tiemblo, Navaluenga y San Juan de la Nava. Sus laderas aparecen cubiertas por bosques formados principalmente por pinos, algunos milenarios, y con la colonia más numerosa de buitres negros de toda Europa.

En el poblado de Las Cruceras, que pertenece a El Barraco, junto a la Casa del Parque Valle de Iruelas, está esta ermita dedicada a la Virgen del Carmen, que es la patrona de esta pedanía. No se puede visitar por dentro, pues sólo abre durante la misa del día del Carmen. Esta festividad se viene realizando desde 1936, cuando se empezó a explotar la resina y la madera del monte.



Delante de la ermita hay una amplia zona de aparcamiento y varios bares y alojamientos rurales. Por detrás, sale un camino que lleva a una playa para disfrutar del embalse del Burguillo.


Si continuamos la carretera, hay otra zona donde podemos aparcar justo cuando ésta se bifurca y aparece el camino para ir al camping. Siguiendo el camino andando podremos ver uno de los elementos naturales más llamativos del Valle: la Garganta de los tres arroyos que descienden desde las cumbres, el castañarejo, el de Candeleda y el de Helechadores; conformando el río Iruelas que desemboca en el embalse.


Además, podéis aprovechar en temporada para hincharos a coger moras. Todo el camino está lleno a ambos lados. 

▪  San Martín de Valdeiglesias: Para terminar nuestro día, nos cambiamos de embalse y volvemos a la playa de San Martín de Valdeiglesias. La conocida como Playa de Madrid se encuentra en el Embalse de Juan, el único de Madrid donde está autorizado el baño. Por su cercanía con la capital, 67 km, en verano se llena desde bien temprano.


Su costa es de 53 km y en sus aguas está permitida la navegación a motor, por lo que las vistas son de una auténtica playa rodeada de bosque. Es precioso.

La arena de playa facilita el baño. Está muy vigilado, con un servicio de atención sanitaria y hay varios chiringuitos con precios razonables. Eso sí, pese a haber aparcamiento, es fácil quedarse fuera y tener que sudar para poder encontrar un sitio para aparcar. 


Nueva Zelanda: Día 15 – Visitando la Colonia de Focas de Point Kean en Kaikoura


Saliendo de The Point, siguiendo la carretera, se encuentra este paseo. Me lo encontré por casualidad. Paré porque vi a mucha gente arremolinada haciendo fotos frente al mar.

Y no era para menos. Las focas estaban holgazaneando tomando el sol y ¡no sólo en la playa! Estaban todas tumbadas en las pasarelas del paseo. Una gran vista, sin duda. 







Cómo salir del Aeropuerto de Auckland


En Vehículo de alquiler: 

Si alquiláis un vehículo, lo más cómodo es que os recojan en el aeropuerto. Lo normal es que te pidan que llames a un número gratuito una vez estéis allí para que os pasen a recoger. Si tenéis  algún problema, en el i-site o en Información os ayudarán en todo. Para esperar vuestro vehículo, hay que salir del aeropuerto siguiendo las indicaciones de “Rental cars”.

En Autobús:

Los autobuses salen desde el final de la terminal internacional de llegadas, una vez pasada la tienda de Vodafone. Los tickets se compran directamente al conductor y cuestan 8$ ida y 14$ ida y vuelta. Para acceder al aeropuerto hay que pagar una tasa en el autobús de 2’30$ adicionales. Son de color rojo. Aquí encontraréis toda la información al respecto:
http://www.metroinfo.co.nz/timetables/Pages/Timetable.aspx?routeid=3  

▪  Número 3: Va al centro de Auckland y llega hasta Sumner vía Avonhead. Pasa cada 30 minutos y también hace el recorrido contrario. Horario:
    • De lunes a jueves: de 6’33 a 23’05
    • Viernes: de 6’33 a 23’35.
    • Sábados: de 6’22 a 23’55
    • Domingos: de 6’52 a 22’55
▪  Número 29: Va al centro de Auckland vía Fendalton. Pasa cada 30 minutos y también hace el recorrido contrario. Horarios:
    • De lunes a viernes: de 6’45 a 22’20
    • Sábados y domingos: de 7’07 a 22’40




▪  The Airport Hopper: es un autobús gratuito que sale de EconoPark, en la terminal a la salida de International Arrivals, cada media hora. Su recorrido es: Terminal – International Antarctic Centre (de 7’00 a 19’00) – EconoPark – Terminal. Aquí encontraréis información sobre este autobús: http://www.christchurchairport.co.nz/en/parking-and-transport/public-transport/the-airport-hopper/




▪  Supershuttle bus: es un servicio de transporte que te lleva de y hacia el aeropuerto a la hora que tú quedes con ellos. Te recogen en el sitio acordado. Y la tarifa suele rondar los 15$ por persona. https://www.supershuttle.co.nz/Default.aspx

Jet Star Airlines

Esta es la compañía más barata para hacer vuelos domésticos por el país. Pese a ser low cost es una de las mejores valoradas del mundo. 

Mi viaje costó en total 67$ con 25kg de equipaje. 

El vuelo entre Christchurch y Auckland duró 1h20'


Frikada antes de dejar Nueva Zelanda

Si no lo habéis hecho antes, no olvidéis de comprar en el McDonald's del aeropuerto el Lime Shake. Un batido que sólo podréis encontrar en Nueva Zelanda (o eso dicen).





Nueva Zelanda: Día 14 – Opinión del Lorenzo Motor Lodge Hotel Christchurch


Los dos últimos días que pasé en Nueva Zelanda estuve en dos alojamientos distintos. La noche que llegué a Christchurch fui directa a un camping. La última noche la pasé en un hotel con jacuzzi, porque quería estar relajada y dormir más cómoda de cara al largo viaje de vuelta que me esperaba, en el que tendría que coger 4 aviones para llegar a Madrid.

Este pequeño hotel está situado en una gran avenida llena de restaurantes, sobre todo asiáticos, a dos kilómetros del centro y a 15 minutos del aeropuerto. Hay un gran centro comercial muy cerca, al que se puede ir andando.

Tiene bastantes premios y ha obtenido el certificado de excelencia en Tripadvisor en 2011, 2013 y 2014.

Lo regenta una familia china y lo está reformando todo, cuidando hasta el más mínimo detalle. Me acogieron muy bien, me enseñaron la habitación y fueron muy amables en todo momento.

Mi habitación era una Delux Spa Studio Suite. Era bastante amplia, con una cama muy grande y cómoda. En un rincón, tenía un fregadero, un microondas, una kettle, un frigorífico y vasos y platos.

El frigorífico estaba lleno de cosas gratis: leche, galletas, chocolates, té, café…


El cuarto de baño era enorme y el jacuzzi contaba con un montón de amenities. Lo único malo es que se ve que iba con un calentador eléctrico y si te tirabas mucho rato, se acababa el agua caliente.


También tenía un balcón con vistas al jardín, pero con el frío que hacía no le hice ni caso.

La televisión era una LCD de 32” y había un DVD y un listado de películas que te podían traer gratis. Además, había mucha información turística en el escritorio.

El hotel cuenta con acceso gratuito al Anytime Fitness Gymnasium (abierto las 24h), que está justo en frente, aparcamiento vigilado y wifi gratis rapidísimo.

Lo único malo es que no tiene cafetería, ni restaurante, pero en la habitación hay un listado de todos los restaurantes cercanos y los precios de sus platos. Muchos de ellos también te pueden llevar la comida al hotel.

La verdad es que lo recomiendo bastante, tanto por sus instalaciones, como por su trato.

Habitación Delux Spa Studio Suite. Precio 1 noche: 165$

LORENZO MOTOR LODGE
36 Riccarton Road, Riccarton, Christchurch

Nueva Zelanda: Día 16 – Escala. Qué ver en Guangzhou en un día


Como ya dije al principio, lo peor de viajar a Nueva Zelanda es el viaje de ida y vuelta. Mi vuelo de vuelta incluía las siguientes escalas:
  • De Christchurch a Auckland con Jetstar. Duranción: 1’20h
  • Escala en Auckland de 10 horas.
  • De Auckland a Guangzhou con China Southern Airlines. Duración: 12h
  • Escala en Guangzhou de 18’05h
  • De Guangzhou a Amsterdam con China Southern Airlines. Duración: 12’40h
  • Escala en Amsterdam de 2’45h
  • De Amsterdam a Madrid con KLM. Duración: 2’35h.
  • Cuando llegue a Madrid parecía un zombie.
Escala en Guangzhou

Como mi escala en Guangzhou era de 18 horas, en el aeropuerto de Auckland me informaron de que la compañía ponía a mi disposición un hotel de manera gratuita para que no tuviera que estar tantas horas en el aeropuerto. Para mí fue una gran sorpresa. La verdad es que la China Southern se portó bastante bien.

Visado para visitar Guagzhou en una escala

Guangzhou, al ser una importante zona comercial, tiene el mismo tratamiento que Hong Kong y Pekín. Puedes permanecer en la ciudad 72 horas. Siempre que: no se salga de la ciudad y se tenga un billete de salida del país. Es sólo para pasajeros en travesía. Algo que me fue muy útil. 

Al llegar al aeropuerto de Guangzhou nos recogieron a todos los que estábamos en una situación parecida y nos montaron en un autobús. Nos llevaron a un hotel de 4 estrellas bastante alejado. El desayuno buffet también lo ponía la compañía. Echaba yo de menos estos desayunos chinos. Había de todo.





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En la recepción del hotel no se enteraban de nada de inglés y no supieron indicarme nada. Mi idea era pasar el resto del día visitando algo de Guangzhou hasta la hora en la que el autobús tenía que pasar a recogerme para llegar al aeropuerto. A pesar de lo cansada que estaba, no iba a dejar pasar esa oportunidad.

Decidimos coger un taxi hasta una estación de metro y desde allí ubicarme para saber, al menos, dónde estaba. Cuando llegué al metro, me di cuenta de que estábamos muy retirados de todo. Iba a perder un montón de tiempo en el desplazamiento, por lo que tuve que cambiar de idea y limitar mis aspiraciones de ver cosas.

Guangzhou es una ciudad enorme. No tiene nada que ver con las imágenes que tenía en mente de Cantón. Hoy en día se ha modernizado enormemente. Sobre todo desde que se celebra allí la Feria Comercial de Guangzhou, a la que llegan cada año más de 50.000 visitantes. Es la más importante de China.

Las distancias son muy largas en esta ciudad y no hay mucho de interés para el viajero. No es lo más representativo de China y, en un viaje por el país, se puede obviar su visita. No obstante, yo tenía unas ganas enormes de Asia. Así que lo disfruté.

Qué ver en Guagzhou en un día

1. Yuexiu Gonyuan 

Mi visita se centró principalmente en el famoso parque Yuexiu Gonyuan. Es el parque más extenso de la ciudad, con 93 hectáreas. Éste alberga muchos monumentos de interés. Con 7 colinas y 3 lagos artificiales, es un lugar estupendo para hacerse una idea de Guangzhou






Uno de los edificios más representativos es el Memorial de Sun Yat Sen, un antiguo palacio perteneciente a los gobernadores Qing. Es de planta octogonal y mide unos cuarenta metros.  Precio: 10 yuanes. Horario: de 8’00 a 18’00.

▪  Línea de metro 2 y bajarse en Sun Yat-sen Memorial Hall Station. Salir por la Salida D.

▪  Autobús  27, 133, 185, 204, 209, 224, 229, 261, 276, 283, 284, 289, 293 y bajarse en Sun Yat-sen Memorial Hall Station.

En lo alto del parque, sobre una colina, está el Museo Municipal y la Torre Zhenhai, de cinco plantas. Esta torre es lo único que queda de la antigua muralla de la ciudad y data de la Dinastía Ming. Durante las guerras contra las potencias occidentales fue ocupada por batallones anglofranceses y se pueden contemplar varios cañones procedentes de aquellos conflictos.






Unas de las zonas más visitadas del parque es la Escultura de las Cinco Cabras. Éste es el símbolo de Guangzhou. Forma parte de la leyenda de cómo se formó la ciudad. Ésta cuenta que este territorio estaba seco y estéril hasta que aparecieron cinco diosas montadas sobre cinco cabras y tocaron una canción con la que consiguieron bendecir la ciudad y dar arroz a toda la población desde sus bocas.  Sus cabras se convirtieron en piedras y las diosas desaparecieron y, desde entonces, la ciudad creció rica y próspera. Por ello, Guangzhou es conocida como “La ciudad de las cabras”.



2. Templo de los Seis Banianos

Cuando terminé de ver un poquito el parque, me dirigí hacia el Templo de los Seis Banianos, que se encuentra en Liurong Lu. La entrada fue gratuita, aunque estaban de reformas. Pero se podía visitar sin problema. Fundado en el año 537, fue uno de los templos más importantes de la Escuela Zen. Sufrió un incendio en el siglo X que lo destruyó por completo y fue reconstruida en el 989. Su pabellón más importante es el Salón de Mahavira, con tres estatuas de bronce. Cada una pesa diez toneladas y mide seis metros de alto. Representan al Buda del pasado, del presente y del futuro. También cuenta con una enorme pagoda en la que se guardan las reliquias budistas.


▪  Línea de metro 1 o 2 hacia Gongyuanqian Station. Salida B. andar unos 5 minutos hacia el templo.

▪  Autobús 12, 215, hacia Liurong Road Station. También se puede coger el número 74, 85, 88, 102, 104, 107, 193, 250, 286, hacia Zhongshan Liulu Stdation.

3. Shangxia Jiu Pedestrian Street 

Para terminar me di un paseo por la zona comercial de Shangxia Jiu Pedestrian Street, llena de tiendas y visitando la Comic City. Y aproveché para comer algo de la comida cantonesa. Aunque hay que tener presente el dicho chino: “En Guangzhou comen todo lo que vuela menos los aviones, todo lo que nada menos los barcos y todo lo que tiene patas menos las sillas y las mesas.”




No debemos olvidar que la mayoría de los restaurantes chinos que conocemos en España realizan una cocina cantonesa adaptada a los gustos europeos. Muchísimos cantoneses emigraron hacia occidente cuando Cantón era una de las zonas más pobres de China y hoy continúan con sus negocios aquí.

Una lástima que mi visita se viera truncada por una gran tormenta tropical que no me dejó visitar nada más. Aún así pude disfrutar un poquito de un trocito de Asia, a la que siempre tengo en mente.

De vuelta, en el autobús que me llevaba hacia el aeropuerto, me despertó la voz de Antonio Resines. Sí, asombrada, me desperté y miré hacia delante. La película que estaban poniendo en el autobús era Celda 211, subtitulada en chino. Mira que ir tan lejos para despertarte con la voz de Resines… se las trae. 
  • Datos importantes en chino: