Nueva Zelanda: Día 16 – Escala. Qué ver en Guangzhou en un día


Como ya dije al principio, lo peor de viajar a Nueva Zelanda es el viaje de ida y vuelta. Mi vuelo de vuelta incluía las siguientes escalas:
  • De Christchurch a Auckland con Jetstar. Duranción: 1’20h
  • Escala en Auckland de 10 horas.
  • De Auckland a Guangzhou con China Southern Airlines. Duración: 12h
  • Escala en Guangzhou de 18’05h
  • De Guangzhou a Amsterdam con China Southern Airlines. Duración: 12’40h
  • Escala en Amsterdam de 2’45h
  • De Amsterdam a Madrid con KLM. Duración: 2’35h.
  • Cuando llegue a Madrid parecía un zombie.
Escala en Guangzhou

Como mi escala en Guangzhou era de 18 horas, en el aeropuerto de Auckland me informaron de que la compañía ponía a mi disposición un hotel de manera gratuita para que no tuviera que estar tantas horas en el aeropuerto. Para mí fue una gran sorpresa. La verdad es que la China Southern se portó bastante bien.

Visado para visitar Guagzhou en una escala

Guangzhou, al ser una importante zona comercial, tiene el mismo tratamiento que Hong Kong y Pekín. Puedes permanecer en la ciudad 72 horas. Siempre que: no se salga de la ciudad y se tenga un billete de salida del país. Es sólo para pasajeros en travesía. Algo que me fue muy útil. 

Al llegar al aeropuerto de Guangzhou nos recogieron a todos los que estábamos en una situación parecida y nos montaron en un autobús. Nos llevaron a un hotel de 4 estrellas bastante alejado. El desayuno buffet también lo ponía la compañía. Echaba yo de menos estos desayunos chinos. Había de todo.





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En la recepción del hotel no se enteraban de nada de inglés y no supieron indicarme nada. Mi idea era pasar el resto del día visitando algo de Guangzhou hasta la hora en la que el autobús tenía que pasar a recogerme para llegar al aeropuerto. A pesar de lo cansada que estaba, no iba a dejar pasar esa oportunidad.

Decidimos coger un taxi hasta una estación de metro y desde allí ubicarme para saber, al menos, dónde estaba. Cuando llegué al metro, me di cuenta de que estábamos muy retirados de todo. Iba a perder un montón de tiempo en el desplazamiento, por lo que tuve que cambiar de idea y limitar mis aspiraciones de ver cosas.

Guangzhou es una ciudad enorme. No tiene nada que ver con las imágenes que tenía en mente de Cantón. Hoy en día se ha modernizado enormemente. Sobre todo desde que se celebra allí la Feria Comercial de Guangzhou, a la que llegan cada año más de 50.000 visitantes. Es la más importante de China.

Las distancias son muy largas en esta ciudad y no hay mucho de interés para el viajero. No es lo más representativo de China y, en un viaje por el país, se puede obviar su visita. No obstante, yo tenía unas ganas enormes de Asia. Así que lo disfruté.

Qué ver en Guagzhou en un día

1. Yuexiu Gonyuan 

Mi visita se centró principalmente en el famoso parque Yuexiu Gonyuan. Es el parque más extenso de la ciudad, con 93 hectáreas. Éste alberga muchos monumentos de interés. Con 7 colinas y 3 lagos artificiales, es un lugar estupendo para hacerse una idea de Guangzhou






Uno de los edificios más representativos es el Memorial de Sun Yat Sen, un antiguo palacio perteneciente a los gobernadores Qing. Es de planta octogonal y mide unos cuarenta metros.  Precio: 10 yuanes. Horario: de 8’00 a 18’00.

▪  Línea de metro 2 y bajarse en Sun Yat-sen Memorial Hall Station. Salir por la Salida D.

▪  Autobús  27, 133, 185, 204, 209, 224, 229, 261, 276, 283, 284, 289, 293 y bajarse en Sun Yat-sen Memorial Hall Station.

En lo alto del parque, sobre una colina, está el Museo Municipal y la Torre Zhenhai, de cinco plantas. Esta torre es lo único que queda de la antigua muralla de la ciudad y data de la Dinastía Ming. Durante las guerras contra las potencias occidentales fue ocupada por batallones anglofranceses y se pueden contemplar varios cañones procedentes de aquellos conflictos.






Unas de las zonas más visitadas del parque es la Escultura de las Cinco Cabras. Éste es el símbolo de Guangzhou. Forma parte de la leyenda de cómo se formó la ciudad. Ésta cuenta que este territorio estaba seco y estéril hasta que aparecieron cinco diosas montadas sobre cinco cabras y tocaron una canción con la que consiguieron bendecir la ciudad y dar arroz a toda la población desde sus bocas.  Sus cabras se convirtieron en piedras y las diosas desaparecieron y, desde entonces, la ciudad creció rica y próspera. Por ello, Guangzhou es conocida como “La ciudad de las cabras”.



2. Templo de los Seis Banianos

Cuando terminé de ver un poquito el parque, me dirigí hacia el Templo de los Seis Banianos, que se encuentra en Liurong Lu. La entrada fue gratuita, aunque estaban de reformas. Pero se podía visitar sin problema. Fundado en el año 537, fue uno de los templos más importantes de la Escuela Zen. Sufrió un incendio en el siglo X que lo destruyó por completo y fue reconstruida en el 989. Su pabellón más importante es el Salón de Mahavira, con tres estatuas de bronce. Cada una pesa diez toneladas y mide seis metros de alto. Representan al Buda del pasado, del presente y del futuro. También cuenta con una enorme pagoda en la que se guardan las reliquias budistas.


▪  Línea de metro 1 o 2 hacia Gongyuanqian Station. Salida B. andar unos 5 minutos hacia el templo.

▪  Autobús 12, 215, hacia Liurong Road Station. También se puede coger el número 74, 85, 88, 102, 104, 107, 193, 250, 286, hacia Zhongshan Liulu Stdation.

3. Shangxia Jiu Pedestrian Street 

Para terminar me di un paseo por la zona comercial de Shangxia Jiu Pedestrian Street, llena de tiendas y visitando la Comic City. Y aproveché para comer algo de la comida cantonesa. Aunque hay que tener presente el dicho chino: “En Guangzhou comen todo lo que vuela menos los aviones, todo lo que nada menos los barcos y todo lo que tiene patas menos las sillas y las mesas.”




No debemos olvidar que la mayoría de los restaurantes chinos que conocemos en España realizan una cocina cantonesa adaptada a los gustos europeos. Muchísimos cantoneses emigraron hacia occidente cuando Cantón era una de las zonas más pobres de China y hoy continúan con sus negocios aquí.

Una lástima que mi visita se viera truncada por una gran tormenta tropical que no me dejó visitar nada más. Aún así pude disfrutar un poquito de un trocito de Asia, a la que siempre tengo en mente.

De vuelta, en el autobús que me llevaba hacia el aeropuerto, me despertó la voz de Antonio Resines. Sí, asombrada, me desperté y miré hacia delante. La película que estaban poniendo en el autobús era Celda 211, subtitulada en chino. Mira que ir tan lejos para despertarte con la voz de Resines… se las trae. 
  • Datos importantes en chino:


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