Visitando el recinto amurallado del Cerco de Artajona


A tan sólo 30 km de Pamplona, Artajona cuenta con el cerco amurallado de la Edad Media mejor conservado de Navarra. Puede ser una visita muy interesante y podéis combinarla con Olite.

Existen 770 metros de la muralla construida en el siglo XI. Antes había catorce torres y hoy sólo quedan nueve. También tenía una doble muralla y un castillo, de los que hoy no queda nada.

Las casas que rodean este conjunto también parecen sacadas de cuento. Ya no se puede construir nada nuevo, pero hoy día sigue viviendo gente en ellas.



Presidiendo el Cerco se encuentra una iglesia-fortaleza con una portada gótica y un reblo hispano-flamenco en su interior. En la puerta, existe la tradición de representar una vez al año el exorcismo que realizó Saturnino a una joven. Durante las visitas guiadas se puede subir a la torre de la iglesia para disfrutar de las vistas.





El lugar ha sido famoso también por el cine, como muestran los carteles explicativos.  En 1977, rodaron allí Robin y Marian, protagonizada por Sean Connery y Audrey Hepburn, y en la que Artajona aparece como la antigua Nottingham.


Otra curiosidad es que Artajona tiene cuatro campanas que se bandean al revés, como cuentan orgullosos sus habitantes.

Para llegar al cerco no es necesario entrar en el pueblo si no queréis. Seguid la señalización y dejar el coche en el aparcamiento gratuito. Se puede ver el Cerco gratis a cualquier hora, pero si queréis entrar a la iglesia o hacer una visita guiada, tenéis que poneros en contacto con el Punto de Información Turística (Teléfono:  670 481 965), que está allí mismo. Se horario es el siguiente:

Verano:
- Horario habitual: de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.
- Puente de Santiago (del 22 al 25 de junio): días 22, 23 y 25, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. Día 24, cerrado.
- Puente de agosto (del 12 al 15 de agosto): todos los días, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.

Otoño:
- Hasta el 15 de octubre: de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.
- A partir del 16 de octubre: sábados y domingos, de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00.
- Puente de El Pilar (del 12 al 15 de octubre): consultar.
- Día 1 de noviembre (festivo): consultar.
- Puente de diciembre (del 2 al 10 de diciembre): consultar.

Precio de la visita guiada al Cerco de Artajona:

- Visita guiada al Cerco y a la Iglesia de San Saturnino con acceso a la cubierta y al paso de guardia (mínimo 6 personas): 3,50 €
- Visita guiada a la Iglesia de San Saturnino con acceso a la cubierta y al paso de guardia:  3 €
- Entrada a la Iglesia de San Saturnino sin visita guiada: 2 €

Horario: Todo el año: cada 30 minutos durante los horarios de apertura del Punto de Información. Fuera de estos horarios concertar con antelación.

Información actualizada: 


Cómo llegar a la Calzada Romana de Cercedilla


La calzada romana de La Fuenfría se halla en el término municipal de Cercedilla. El tramo del que podemos disfrutar aún hoy formaba parte del Vía XXIV que comunicaba Segovia con Miaccum, un sitio todavía desconocido pero que se encontraba en la región madrileña. Data de la época del emperador Vespasiano, que gobernó entre los años 69 y 79 d. C Documentos medievales la mencionan como el camino de La Fonte Frígida y muestran la existencia de varias ventas que había a lo largo de su recorrido, apareciendo también en obras de la época, como el Libro de la Montería, de Alfonso XI, o el Libro del Buen Amor.

Itinerario

El tramo de calzada romana existente tiene una longitud de 5’5 kilómetros. El recorrido comienza a escasos kilómetros de Cercedilla, junto al Centro de Visitantes del Parque Nacional Sierra de Guadarrama – Valle de la Fuenfría. Allí hay un aparcamiento, pero recomiendo aparcar antes, por si acaso está lleno durante los fines de semana y festivos. Desde Cercedilla hay que seguir la señal que indica Las Dehesas.


En el Centro de Visitantes os pueden dar información y planos de la calzada y de otros itinerarios interesantes que hay por todo el valle. En su jardín hay excavaciones en las que podemos ver también restos romanos muy deteriorados.

El primer hito que señala la ruta se encuentra en el kilómetro 2 de la carretera de Las Dehesas. Desde allí hay que seguir el recorrido marcado por puntos de color verde, que hay distribuidos a lo largo del camino, por lo que tenéis que ir fijándoos con atención a los troncos de los árboles donde están pintados.





Siguiendo estas marcas, comenzaréis andando paralelos a la carretera, pero por el camino de tierra que se adentra en el valle (no por el camino del arcén). Pronto llegaréis al Parque Multiaventura Amazonia, con actividades de aventura en los árboles y piscinas. Sin tener que pagar la entrada, sí que podéis hacer un alto en el camino para tomaros algo en su cafetería, o reponer fuerzas a la vuelta.



A 300 metros de distancia del aparcamiento de Majavilán, ya veréis el Puente del Descalzo. Cerca de éste está la Fuente de la Salud, único punto de la ruta donde podréis coger agua. Allí la calzada se muestra en todo su esplendor, aunque hay expertos que señalan que este pavimento en concreto procede del siglo XVIII, al igual que el puente. Éste fue construido en 1728, para facilitar el acceso de Felipe V a su residencia en el Palacio de La Granja.




Un poco más adelante está la Pradera de los Corralillos, una zona ideal para hacer un buen picnic. Dejando el arroyo a la derecha, atravesaréis una verja y comenzaréis el ascenso por una cuesta en la que aparecen otra vez los restos de la calzada.




El siguiente hito está en el Puente de Enmedio, sobre el arroyo de la Fuenfría también. Allí el camino se vuelve un poco más llano pero, tras girar una curva hacia la izquierda, la pendiente se volverá más brusca, continuando así hasta el final de la ruta. Desde el puente hasta el Puerto de la Fuenfría os espera un camino cuesta arriba de unos 2 km.



La vuelta la podéis hacer por el mismo camino, o volver por la carretera hacia el Centro de Visitantes, o por el Camino de Segovia, aunque es un poco más largo. Yo, ya que el objetivo era disfrutar de la calzada, decidí volver por el mismo sitio. Los árboles estaban llenos de ardillas y fue un paseo muy entretenido. Su existencia me la reveló el historiador Ian Gibson en su obra Aventuras Ibéricas, obra que también recomiendo.

  • Distancia total de la ruta: 4 km (ida).
  • Duración: 1’30 h (ida).
  • Cota máxima: 1.793 metros.
  • Los coches no pueden pasar por este camino, hay que dejarlos en los aparcamientos. 




Opinión del restaurante Korea - Madrid


Nunca había ido a un restaurante coreano en España, y como me habían hablado muy bien de éste, decidí pasarme por allí un fin de semana. Imposible. Sin reserva, nada de nada. Lo tuve que dejar para otro día, pero mereció la pena. Desde entonces ya he ido varias veces y se ha convertido en uno de mis favoritos de Madrid.

El restaurante está cerca de Nuevos Ministerios y tiene dos pisos. La decoración es un poco antigua, pero para mí eso le da encanto. Siempre he comido en la sala de arriba, pequeñita y con mucho personal para atenderte, así que no hay que esperar demasiado para que salgan los platos.

Los camareros son muy amables, hablan perfecto español y te dan recomendaciones muy buenas. Hasta se acuerdan de una vez para otra de lo que te gusta pedir… ¡Qué memoria!

Mi plato favorito es el Tok Poki, unos fideos de arroz gordos acompañado con verduras y cerdo. Este plato suele ser muy popular entre los estudiantes coreanos.


Si vais varios, es interesante compartir alguna de sus planchas. Los camareros colocan encima de la mesa un infernillo, parecido a un camping gas, y sobre él ponen una cazuela en la que van echando los ingredientes. Si sabes hacerlo, lo puedes hacer tú mismo a tu gusto, si no, ellos se van encargando de elaborarlo y tú ves cómo hacen el guiso. Es curioso.



También tienen el famoso kimchi, el plato más conocido de la cocina coreana, cuya base está hecha de verduras fermentadas. Pero yo aún no me he atrevido a probarlo. Me quedo con otros platos, como las empanadillas, y lo dejaré para otra visita. 



El precio es bastante asequible. Entre 30-40€ por persona, aunque puede ser menos, depende de lo que pidáis. Las bebidas son caras, y hay poca variedad coreana.


El punto desfavorable llega en los postres. Prácticamente no hay nada típico. Una carta de helados y algunos platos que puedes encontrar en cualquier asiático. Una pena.

Aun así, me encanta venir a este local. 

Cómo llegar al restaurante Korea

Las estaciones de metro más cercanas son:
  • Nuevos Ministerios.
  • Ríos Rosas. 

   RESTAURANTE KOREA   

Calle de Cristóbal Bordiú, 59, 28003 Madrid
Teléfono: 915 54 20 34

Atravesando el Desfiladero de Pancorbo


En mi viaje para el País Vasco atravesé este imponente paso en los Montes Obarenses. No pude reprimirme y tuve que parar para hacer unas fotos. Un sitio bellísimo.

El Desfiladero de Pancorbo separa la meseta castellana de la costa atlántica, por eso se le conoce como Puerta de Castilla. Al ser un camino tan importante para ir del norte al sur o viceversa, se ha utilizado desde tiempos inmemoriales. Los romanos que usaban la Vía Aquitania, los peregrinos del Camino de Santiago francés, las tropas musulmanas de Abd-al-Karim (que fueron derrotadas aquí), los hombres de los Cien Mil Hijos de San Luis…todos pasaron por Pancorbo.


En el horizonte se distinguen los restos del Castillo de Santa Marta, del siglo IX. Castillo que se quemó en 1835 durante la I Guerra Carlistas. Hoy quedan algunos restos de sus muros, los agujeros en las rocas que servían para anclar las escaleras y un puente entre dos peñas.

También me llamó la atención una campana que se veía a los lejos. Pertenece a la ermita de la Virgen de la Esperanza del Camino y es un símbolo de devoción de los camioneros. La ermita se encuentra a un lado de la carretera y tiene en su interior una talla de la Virgen con el niño en brazos, en la otra parte de la carretera, sobre un saliente de la roca, está este curioso campanil.


Cuando estuve, había gran afluencia de aves rapaces.


Me ha encantado este lugar. Lo guardo en mi cajón de cosas que hacer, porque este desfiladero, su pueblo y sus rutas, bien se merecen una visita con más tiempo. 


Opinión de las Cabañas en los árboles de Zeanuri - Euskadi


Un año exactamente tardé en poder ir a este sitio soñado desde hacía un montón de tiempo. La primera vez que me hablaron de él, intenté reservar y tuve que hacerlo para el año siguiente. Estaba todo completo. Increíble. Pero, la espera mereció la pena. Sin dudarlo.

Las cabañas están ubicadas entre Bilbao (a 42 km) y Vitoria (a 26 km). Se puede ir en coche propio o en autobús hasta la parada de Zubizabala. El entorno es precioso. Plena naturaleza. No se escucha nada más que el viento y los animales. Entorno relajante 100%.

Al llegar me dieron la opción de dejar el coche en el parking o ir con él hasta la cabaña, pero el acceso es bastante malo porque no está asfaltado y está todo lleno de baches. Así que decidí ir andando. Las chicas de recepción me dieron un mapa y una cesta con termos, linternas y un catalejo, y comencé a caminar hacia mi alojamiento.


En frente de la recepción vi otro tipo de alojamiento también original: unos carros zíngaros.


La cabaña estaba algo lejillos de la recepción (a 1’5 km) y cuando llegué tuve la sensación de estar completamente sola en el bosque. No se veía a nadie más por allí porque las cabañas están muy alejadas unas de otras. 


La que elegí fue la Elaia, la más alta de Europa. A 17 metros del suelo. Dicho así puede sonar poco, pero cuando empiezas a subir por la escalera de caracol y ésta se empieza a balancear… te das cuenta de todo lo que estás subiendo y de que arriba del todo vas a dormir tú.






Cuando llegué arriba, me esperaba una terracita desde la que ver todo el bosque con mi catalejo y la puerta al interior. Espectacular. La decoración es impresionante. Una estancia con un espacio para sentarte a comer algo, una cama amplísima y redonda, y un cuarto de baño en una esquinita. Coqueto todo.






Los ventanales que hay en la zona de la cama permitían ver el bosque desde allí y tener más la sensación de aislamiento total. El paisaje era el de un bosque de abetos gigantes encima de un riachuelo que me ayudó a dormir por la noche.




No hay electricidad, ni agua corriente. El WC es seco y se tapa con serrín, y uno se lava con agua que hay en un depósito y una jarra. Parecíaa sacada de Robinson Crusoe.


Me tomé un té caliente y disfruté del calorcito de la chimenea, porque afuera hacía un frío que pelaba.  

Al llegar la noche, recorrí con mi linterna el bosque para llegar a la recepción. Allí había reservado una hora en su zona de spa ecológico. Me llamó mucho la atención. Una bañera redonda de madera calentada con leña a 38º y una sauna finlandesa. Curioso. Me sentó muy bien cuando fuera estábamos a bajo cero. 



Para ducharme después, me fui a la recepción. Allí, en la planta de arriba hay unos baños comunes que todos los huéspedes pueden usar. En la planta baja hay una sala de estar con chimenea y un espacio de cafetería con wifi gratis.



¿Las cabañas se mueven?

Sí, y mucho. Dormí como un tronco pero tuve la sensación de estar como en el camarote de un barco. También “tuve la suerte” de ir cuando había mucho viento. La noche anterior habían tenido que desalojar a los clientes por la alarma de temporal de viento. Cuando me desperté estaba cayendo una gran nevada. En estos vídeos podéis ver y escuchar cómo se va moviendo poco a poco cuando hacía un poquillo de viento, cuando hizo más pues... más. 




A la mañana siguiente me dejaron el desayuno en una cesta y lo subí gracias a la polea que había en lo alto de la cabaña. Otra “tontería” que me encantó.




El personal fue encantador. Tuve un problema con el coche y me ayudaron en todo momento. 
  • Precio: 130€ con desayuno.
  • Spa: 25€

   CABAÑAS EN LOS ÁRBOLES - EUSKADI   
Ctra. N-240, entre km-26 y km-27,
Desvío Otxandio Ctra. BI-3542
48144 Zeanuri. Bizkaia (España)
Teléfono: 675 970 072