Cómo llegar a la Calzada Romana de Cercedilla


La calzada romana de La Fuenfría se halla en el término municipal de Cercedilla. El tramo del que podemos disfrutar aún hoy formaba parte del Vía XXIV que comunicaba Segovia con Miaccum, un sitio todavía desconocido pero que se encontraba en la región madrileña. Data de la época del emperador Vespasiano, que gobernó entre los años 69 y 79 d. C Documentos medievales la mencionan como el camino de La Fonte Frígida y muestran la existencia de varias ventas que había a lo largo de su recorrido, apareciendo también en obras de la época, como el Libro de la Montería, de Alfonso XI, o el Libro del Buen Amor.

Itinerario

El tramo de calzada romana existente tiene una longitud de 5’5 kilómetros. El recorrido comienza a escasos kilómetros de Cercedilla, junto al Centro de Visitantes del Parque Nacional Sierra de Guadarrama – Valle de la Fuenfría. Allí hay un aparcamiento, pero recomiendo aparcar antes, por si acaso está lleno durante los fines de semana y festivos. Desde Cercedilla hay que seguir la señal que indica Las Dehesas.


En el Centro de Visitantes os pueden dar información y planos de la calzada y de otros itinerarios interesantes que hay por todo el valle. En su jardín hay excavaciones en las que podemos ver también restos romanos muy deteriorados.

El primer hito que señala la ruta se encuentra en el kilómetro 2 de la carretera de Las Dehesas. Desde allí hay que seguir el recorrido marcado por puntos de color verde, que hay distribuidos a lo largo del camino, por lo que tenéis que ir fijándoos con atención a los troncos de los árboles donde están pintados.





Siguiendo estas marcas, comenzaréis andando paralelos a la carretera, pero por el camino de tierra que se adentra en el valle (no por el camino del arcén). Pronto llegaréis al Parque Multiaventura Amazonia, con actividades de aventura en los árboles y piscinas. Sin tener que pagar la entrada, sí que podéis hacer un alto en el camino para tomaros algo en su cafetería, o reponer fuerzas a la vuelta.



A 300 metros de distancia del aparcamiento de Majavilán, ya veréis el Puente del Descalzo. Cerca de éste está la Fuente de la Salud, único punto de la ruta donde podréis coger agua. Allí la calzada se muestra en todo su esplendor, aunque hay expertos que señalan que este pavimento en concreto procede del siglo XVIII, al igual que el puente. Éste fue construido en 1728, para facilitar el acceso de Felipe V a su residencia en el Palacio de La Granja.




Un poco más adelante está la Pradera de los Corralillos, una zona ideal para hacer un buen picnic. Dejando el arroyo a la derecha, atravesaréis una verja y comenzaréis el ascenso por una cuesta en la que aparecen otra vez los restos de la calzada.




El siguiente hito está en el Puente de Enmedio, sobre el arroyo de la Fuenfría también. Allí el camino se vuelve un poco más llano pero, tras girar una curva hacia la izquierda, la pendiente se volverá más brusca, continuando así hasta el final de la ruta. Desde el puente hasta el Puerto de la Fuenfría os espera un camino cuesta arriba de unos 2 km.



La vuelta la podéis hacer por el mismo camino, o volver por la carretera hacia el Centro de Visitantes, o por el Camino de Segovia, aunque es un poco más largo. Yo, ya que el objetivo era disfrutar de la calzada, decidí volver por el mismo sitio. Los árboles estaban llenos de ardillas y fue un paseo muy entretenido. Su existencia me la reveló el historiador Ian Gibson en su obra Aventuras Ibéricas, obra que también recomiendo.

  • Distancia total de la ruta: 4 km (ida).
  • Duración: 1’30 h (ida).
  • Cota máxima: 1.793 metros.
  • Los coches no pueden pasar por este camino, hay que dejarlos en los aparcamientos. 




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