Qué ver en Lerma - Itinerario por su casco medieval

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A 200 km de Madrid, Lerma se observa ya desde la carretera como un lugar interesante para hacer una parada, con su imponente Palacio Ducal que destaca sobre las casitas al fondo.

Este pueblo de Burgos, de unos 2600 habitantes, ha servido de escenario para varias películas, cortometrajes y documentales, así como para la obra de Lope de Vega “La burgalesa de Lerma”, basada en hechos reales.

Su gran monumentalidad se debe al Duque de Lerma, favorito del rey Felipe III, quien quiso construir su propia corte en este enclave privilegiado sobre el río Arlanza. Cuando éste cayó en desgracia y se hizo cardenal para que no lo matasen, se refugió aquí hasta su muerte. Desde entonces, su fama como sitio religioso creció. Llegó a contar con seis monasterios y hoy tiene tres conventos de monjas de clausura que hospedan a más de un centenar de monjas. Uno de ellos es la sede del Instituto religioso Iesu Communio.



Dejamos el coche en la Plaza Mayor, donde hay un gran aparcamiento. Porticada, con 75 columnas y 72 balcones, el centro de la plaza fue el lugar idóneo donde Lope de Vega o Góngora representaban sus obras. Es inmensa. Mide más de 6800 metros cuadrados. El Duque también la usó para otro tipo de disfrutes, aparte del teatro, como para despeñar a los toros después de torearlos...  ☹

Pero en la plaza lo que más destaca es su Palacio Ducal. Gracias a él la villa es conocida por ser el principal conjunto arquitectónico herreriano de España y alberga el único parador de turismo de la provincia de Burgos, ubicado en el Palacio Ducal de Lerma, considerado uno de los diez mejores paradores de España. Sirvió como residencia para el Duque y también para Felipe III cuando venía a sus cacerías. La verdad es que recuerda al Escorial.

Siguiendo por la Calle de la Audiencia, se encuentra el Ayuntamiento, la Oficina de Turismo y, más abajo, la Iglesia de la Ascensión del Señor. Es el monasterio más antiguo de Lerma. Dentro tiene cuadros de Bartolomé Carducho que, si habéis visitado El Paular, os sonará. Hoy es sede del Iesu Communio y también se dedica a la repostería.



En la Plaza de Santa Clara también se ubican los Monasterios de Santa Teresa (una parte es un convento y la otra es la sede del Ayuntamiento) y Santa Clara. En el centro de la plaza están los restos del Padre Merino, un famoso guerrillero de la época de la guerra contra Napoleón.

Allí también podéis ver el Mirador de los Arcos sobre el río Arlanza, apoyo del pasadizo ducal que comunicaba el Palacio con la Colegiata. Este pasadizo era utilizado por el Duque y por el rey para ir de un lado a otro de la villa sin ser vistos Hoy se puede visitar un tramo de éste que han habilitado con audiovisuales que dan a conocer la historia de la villa y de sus personajes. Las visitas las realiza únicamente la Oficina de Turismo.

Toda la calle para abajo, llegamos a la Plaza de San Pedro para visitar su Colegiata.  De estilo también herreriano, impresiona encontrártela de frente mientras vas caminando entre callejuelas. La puerta es aún la original de 1616, hecha con madera de pino. Si la queréis visitar por dentro, os tenéis que poner en contacto con la Oficina de Turismo de Lerma, que es quien organiza las visitas porque, normalmente, no está abierta ni para el culto.



Callejeando disfrutamos de sus casas medievales y nos topamos con el antiguo Arco de la Cárcel, puerta de entrada y de salida a la zona monumental. Es lo único que hoy queda en pie de la antigua muralla. Está justo en frente del Monasterio de la Madre Dios, sede las Carmelitas Descalzas.

Antes de volver a nuestro coche, vemos el Convento de San Blas, en frente del Parador. Hasta el siglo XIX estuvo unido al palacio a través de un pasadizo. En él se puede ver una hornacina con una talla del siglo XVII de San Blas que contiene las reliquias del Santo en el pecho. Hoy alberga el Monasterio de las Dominicas, monjas de clausura que se dedican a hacer cerámica pintada a mano



En el interior de la villa hay multitud de restaurantes especializados en cochinillo asado, a muy buenos precios. En la coqueta Plaza del Mercado Viejo hay algunos bares y cafeterías, la estrecha Calle de Luis Cervera Vera está llena de restaurantes, así como su Plaza Mayor, con su famoso Casa Brigante.

Para ver los monumentos por dentro, os recomiendo que vayáis a la Oficina de Turismo. Ésta organiza unos paseos por la villa que duran 1h 30' y que visitan la Plaza Mayor, el Pasadizo Ducal, la Plaza de Santa Clara, el Convento de la Ascensión y la Colegiata de San Pedro. Horarios:
  • De martes a sábado: a las 10'30, 12'00 y 17'00.
  • Domingos: a las 10'30 y a las 12'00
  • Precio: 4€

Contactad con ellos para confirmar los horarios:  oficina@citlerma.com    Teléfono947 177 002






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