Opinión - Alquilar un coche en el Aeropuerto de Gran Canaria


Para recorrer la isla con total libertad, decidimos alquilar un coche pequeño durante los tres días que íbamos a estar en ella. Al final, contratamos por internet un Hyundai i10 a través de Hertz. La tarifa total por ser fin de semana fue de 30’96€.

¿Qué incluía esta tarifa?
  • Cobertura parcial de daños por colisión (CDW) (Aplica una franquicia)
  • Cobertura parcial por robo (TP) (Aplica una franquicia)
  • Cargo de matriculación del vehículo (VLF)
  • Impuestos.
  • Kilómetros ilimitados.

Dónde se recoge el coche

Nada más bajarnos del avión, nos dirigimos al mostrador de Hertz. En él sólo había una persona atendiendo y la cola era monumental. Estuvimos unos 40 minutos en la cola. Cuando por fin nos tocó, la empleada nos intentó encasquetar desde el primer momento un seguro adicional. Fue muy insistente en ello. Lo rechazamos todas las veces, nos puso pegas con las tarjetas, volvió a insistir en el seguro… Al final, conseguimos las llaves y nos indicó a dónde teníamos que ir para recoger el coche.

El sitio indicado no podía estar peor. La zona de coches de alquiler del aeropuerto está en el sótano. Todo oscuro, las luces no lo iluminan todo y existen muchas sombras y zonas de poca visibilidad. El timo perfecto para no poder revisar bien el coche. ¡Llevaos una linterna! 

Nuestro coche

Para empezar, nuestro coche estaba sucio por dentro y por fuera. Hasta el maletero. En el papel de daños que nos habían dado no figuraban muchísimos rayajos que tuvimos que ir mirando con nuestra linterna. Cabreados, fuimos al mostrador y pedimos que nos cambiaran el coche por uno que, al menos, estuviera limpio.

Al llegar al mostrador había gente quejándose por unos daños que les querían encasquetar. No sé quién llevaría razón, pero el chico del mostrador del parking insistía en que, como no habían pagado el seguro adicional, sí que tendrían que hacerse cargo ellos. Nos puso un cuerpo…

El muchacho, eso sí, fue simpatiquísimo con nosotros. Revisó nuestro coche, vio cómo estaba y nos dio otras llaves. Vuelta a empezar con la linterna a apuntar rayajos. Volvimos al mostrador y le dimos la copia con lo que habíamos apuntado. Nos estábamos acojonando tanto con los que estaban allí gritando que acabamos pidiéndole información sobre las coberturas que venían incluidas. Nos dijo que prácticamente no cubría nada y que últimamente estaban teniendo muchos problemas por ello. Así que nos acojonamos bastante y acabamos pagando el seguro. 

Escandaloso: 20’43€ al día. Mientras el alquiler nos salía por menos de 10€ al día… Pagamos más por el seguro que por el coche. Si lo hubiéramos sabido antes, probablemente hubiéramos probado suerte con otras compañías más baratas. Después de todas las opiniones leídas en internet… creo que no repetiremos con esta compañía. Por suerte, al final no tuvimos que echar mano del seguro. 

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