Dónde aparcar gratis en Santander



Si vais a visitar Santander, tened en cuenta que encontrar un sitio para dejar el coche gratis se puede convertir en un suplicio y dar muuuuchas vueltas. Los pocos que hay, están siempre llenos.

Los únicos lugares gratuitos en el centro de Santander son:
  • La antigua prisión de la Calle Alta: 314 plazas.
  • La antigua Tabacalera: 206 plazas para coches y 106 para motos.

Todas las mañanas se forman colas de más de cinco coches y más de media hora de espera, para poder aparcar en cualquiera de ellos.


Otros lugares en los que puede haber sitio:
  • La última parte de la Avenida de la Reina Victoria: la zona de Gamazo, entre la Playa de Los Peligros y el Palacio de Festivales.
  • La zona del Sardinero.
  • La zona de General Davila: dejar el coche allí y bajar al centro en funicular.
  • La zona del Barrio Pesquero: dejar el coche allí y utilizar el autobús.
Si conocéis alguno más, decídmelo y lo añado a la lista.


Qué ver en Bárcena Mayor, uno de los pueblos más bonitos de España



El pequeñísimo pueblo de Bárcena Mayor, de menos de 90 habitantes, es todo un ir y venir de turistas durante los fines de semana y vacaciones. Se dice que es el pueblo más antiguo de Cantabria.

Aislada en la vega del río Argoza, es la única población incluida en el Parque Natural Saja-Besaya. Aparte de los turistas, atraídos sobre todo desde que apareció en el listado de los pueblos más bonitos de España, aquí sólo reina la calma y la tranquilidad. No hay nada alrededor, hay que adentrarse en el parque para ir expresamente a visitarlo. Durante siglos Bárcena Mayor dependió de los duques del Infantado y, a principios del siglo XIX, formó su propio Ayuntamiento, integrándose después en Los Tojos.


A la entrada del pueblo hay un gran parking gratuito en el que podréis dejar el coche, pues no se puede circular por la localidad.

Desde el parking ya podréis deleitaros con el maravilloso paisaje, todo rodeado de montañas y bosques.

El pueblo parece un museo, una postal, una imagen de otra época que se ha quedado impresa al lado del río. Atravesar sus callejuelas empedradas, repletas de arquitectura tradicional montañesa, ya es un placer. Las viviendas se ordenan en dos hileras en torno a la calle Larga y la Calleja, que la recorren en dirección noroeste-sureste, alrededor de las cuales hay otras callejuelas más estrechas. En la primera planta de todas las construcciones sobresalen los muros medianeros para cobijar la solana, hecho que se introdujo en el XVII con la llegada del maíz, para disponer de un espacio para secarlo.




Viendo todo el turisteo que hay por allí, parece increíble pensar que hace unos años estaba destinado a desaparecer. Fueron gentes aficionadas a la caza y a la pesca los que redescubrieron este lugar, lo pusieron de moda y lo salvaron.

Desde el pueblo parten cuatro rutas, la más famosa es la que lleva al Pozo de la Arbencia y al alto de la Cruz de Fuentes. Un camino que discurre paralelo al río Argoza y que está lleno de hayedos y robledales. En los pastos de montaña es fácil ver caballos salvajes y vacas tudancas, la raza típica de la zona.


¿Qué comer en Bárcena Mayor?

El núcleo está lleno de restaurantes y de tiendas de productos cántabros perfectamente integrados en el paisaje. Los menús cuestan en casi todo el pueblo 15€. Yo elegí comer en el Restaurante El Puente, por su espectacular balcón con vistas al río y fue una muy buena elección.


Los platos que ofrecen son más o menos los mismos en todos ellos. Prevalecen los platos de alubias, el venado, las parrilladas de carne, el lechazo y la trucha. Siendo éstas las especialidades de la zona:

▪ Cocido Montañés: un típico plato cántabro compuesto de alubias blancas y berza, acompañado de chorizo, costilla, morcilla y tocino.

▪  Queso Picón: un queso azul elaborado en la comarca de Liébana. En los restaurantes de Bárcena Mayor lo podréis encontrar acompañando a algunos platos de carne, por ejemplo.  

▪  Cerveza: el restaurante La Casona hace su propia cerveza.

▪  Miel de Brezo: la podréis comprar en cualquier tienda de aquí.

▪  Crema Montañesa: un postre muy parecido a la crema catalana.


En el camino de ida a Bárcena Mayor me encontré con este poblado donde no pude evitar hacer una foto: Correpoco.


El camino de vuelta lo hice por el Puerto de Palombera, una carretera panorámica excepcional, y me encontré con esto otro:



Un final perfecto para una excepcional visita.


Visitando las Huellas de Dinosaurios de Santisteban del Puerto



En la comarca del Condado, a un kilómetro de Santisteban del Puerto, se encuentra el Área Recreativa Huellas de Dinosaurios, reconocida como Monumento Natural. Las huellas se extienden sobre una superficie de 20 metros cuadrados.


Al encontrarse en muy mal estado de conservación por estar al aire libre, se decidió construir una caseta para guarecer las 25 huellas (icnitas) que allí podemos ver y un parque con varias esculturas de dinosaurios que hacen la delicia de los más pequeños y de los que quieren hacerse una foto con ellas.




No se sabe muy bien a que especie pertenecen, pero sí que tienen más de 230 millones de años y que corresponden a antepasados de los podópodos o terópodos, unos dinosaurios bípedos, con movimientos semejantes a los de los canguros.  

Para que se formaran dichas huellas fue necesario que el material sobre el que pasaron estos animales fuese distinto del que se luego se depositara encima. Por ello se cree que se imprimieron sobre los sedimentos del lecho de un río o de una laguna y, más tarde, se cubrieron por otro material que permitió que se conservaran hasta ahora.

La disposición de las huellas, todas en una misma dirección, sugiere la existencia de un grupo de dinosaurios dirigiéndose a un lugar determinado. Los restos fosilizados de vegetación también muestran que la flora de esa época era muy distinta a la actual: coníferas, palmeras y helechos, poblaban la zona, beneficiados por un clima mucho más húmedo y cálido. 

Sin duda, un lugar más en el que parar en nuestro camino a la sierra.



10 sitios imprescindibles que ver en Belmonte en una mañana


Cuenta la leyenda que su nombre se lo debe a la belleza del paraje que lo rodea. Así, Bello Monte, tuvo su castillo y su primera muralla en el siglo XIV, gracias al Infante Don Juan Manuel. Aunque su mayor esplendor lo vivió durante los siglos XVI y XVII, justo en la época en la que nació Fray Luis de León y en la que tuvo una gran importancia comercial.


Hoy es un pueblo de paso, muy turístico, cuyo casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. Además de sus monumentos, cuenta con bastantes alojamientos rurales y restaurantes en los que degustar la cocina tradicional castellana, como el siempre ajetreado y barato bar La Ruta.

Películas como El Cid (con Sophia Loren y Charlton Heston), El Crimen de Cuenca (de Pilar Miró) o El Caballero Don Quijote (con Juan Luís Galiardo) han sido rodadas en este histórico pueblo conquense.



1. Castillo de Belmonte: en el cerro de San Cristóbal, descansa este castillo gótico-mudéjar del siglo XV. Su construcción se realizó por orden de Juan Pacheco, el primer marqués de Villena, y, más adelante, pasó a manos de su heredera Eugenia de Montijo, quien se encargó de su restauración. Posteriormente lo adquirió el Duque de Peñaranda y hoy está en manos de la Casa Ducal de Peñaranda, descendientes de la Duquesa de Alba. 

La empresa gestora del castillo, Fortaleza de Belmonte S.L., lo ha dotado con diversos contenidos culturales y didácticos para hacer de la visita un paseo cultural por la historia del castillo y sus moradores. 

Precio de la entrada al Castillo de Belmonte: 9€   http://castillodebelmonte.com


2. Colegiata de Belmonte: construida sobre una parroquia visigótica del siglo X por orden de Juan Pacheco, quien perteneció a la Orden de Santiago. Posee dos puertas: la del Sol, flanqueada por dos pináculos góticos, y la de los Perdones, en la que aparece la figura de San Bartolomé. En su interior descansan los sepulcros de la familia del Marqués de Villena. En su pila bautismal, fue bautizado Fray Luis de León. 
Precio de la entrada a la Colegiata de Belmonte:  2€


3. Palacio del Infante Don Juan Manuel: se encuentra en frente de la Colegiata, en lo que antaño fue la primera fortaleza de Belmonte, convertida en monasterio unos años más tarde. Lo más emblemático es su claustro, que data del siglo XIII. El edificio, del siglo XIV, es un hotel spa totalmente restaurado. 


4. Puertas de la villa: desde el castillo bajan las murallas hacia pueblo, con sus puertas. Antiguamente había cinco, pero hoy sólo se conservan tres: San Juan, Chinchilla y Puerta Nueva.



5. Teatro: edificio construido en 1923 sobre el antiguo templo de un colegio jesuita de principios del siglo XVII. Bajo su suelo, se apilaron los escombros originados en la demolición, incluidos los de la cripta, donde se supone que se encuentran los restos de los enterramientos de los jesuitas fallecidos.


6. Edificio de Correos: antiguo colegio de la Compañía de Jesús y posterior Cárcel Comarcal.



7. Hospital de San Andrés: fundado en 1415​ y en ruinas desde los años 1970. Era un albergue para transeúntes y peregrinos. Muchos de los retablos de este edificio se conservan en la colegiata.



8. Plaza del Pilar: se conservan solo algunos soportales de todos los que rodeaban la plaza más grande de la localidad. Hay una fuente (completamente restaurada a finales de los años 1990) y dos pilares: el dulce y el salobre.

9. Casa Bellomonte: esta casa museo recrea la vida real de una familia de la baja burguesía del siglo XV.


10. Molino el Puntal: antiguo molino que conserva toda su maquinaria original.  En su interior hay exposiciones de moliendas y tejas. (Para visitas, teléfono: 635 41 10 43)


Plano de Belmonte


www.belmonte.es/turismo

Opinión del Avenida Hotel Almería



booking.es


Cuando empieza el buen tiempo, encontrar un hotel barato cercano al Cabo de Gata se hace una tarea ardua. El año pasado estuve en el Hotel Las Salinas, pero este año había subido mucho de precio y, encima, estaba completo para las fechas que yo quería. Y es que no había caído en que era San Juan y la fiesta de las hogueras en fin de semana atraería a muchísima gente.

Al final, conseguí reservar en el Avenida Hotel, un hotel de 4 estrellas, que me salió baratísimo a través de Booking. La única que pega es que está alejado de la playa. Por lo demás, mi experiencia fue bastante buena.

Localización

El hotel está en la zona comercial y residencial de la ciudad, la parte nueva y cerca del aeropuerto. En plena Avenida del Mediterráneo. Aparcar en ella es algo difícil, pero en las calles aledañas es relativamente sencillo. Y es que el hotel cuenta con parking, pero cuesta 9€ por noche.

Cerca de este alojamiento hay un Mercadona, un restaurante japonés, otro chino, bancos… y andando un poquito más encontraréis una zona llena de restaurantes.

Para ir a la playa hay que coger el coche. Y el centro lo encontraréis a una media hora a pie.

La habitación

Mi habitación estaba totalmente insonorizada, limpísima, no faltaba ni un detalle y era bastante grande. El wifi llegaba bien y todo estaba nuevo. Además, dentro de la oferta de televisión, venían incluida Movistar Televisión, todo un plus. Lo único que no me gustó fue la cortina de la ducha.






Servicios

El edificio es bastante nuevo y hasta el ascensor es de pantalla táctil. El hall de la entrada es sencillo y con un olor exquisito, no sé qué tipo de ambientador usarían, pero me encantó.

La chica de recepción fue encantadora y me informó de todo lo necesario para disfrutar sin jaleos de la playa y de la noche de San Juan. Realizan todo tipo de gestiones turísticas, hasta el alquiler de coches y la reserva de visitar por la provincia. Y la chica de la limpieza fue súper simpática también. 


El wifi es gratis y rapidísimo. Funciona bien en todo el establecimiento.

Al lado del hotel se encuentra el espacio en el que sirven el desayuno buffet, un restaurante dirigido por un chef almeriense, Tony García. Poco os puedo decir de él, porque no tuve tiempo de visitarlo. Tan sólo que parecía muy elegante.

Pros:
  • Limpieza
  • Amabilidad del personal
  • Mantenimiento del hotel
  • Tranquilidad del hotel y de la zona

Contras:
  • Alejado de la playa y del centro
  • Parking caro
  • Desayuno caro

Como digo, mi experiencia en general fue buena. Si os gusta la playa, pero queréis estar alejados del bullicio y en un alojamiento limpio, barato y moderno, es una buena opción.


   HOTEL AVENIDA ALMERIA   
Avenida del Mediterráneo, 281, Almería
Teléfono: 950 10 81 80
www.avenidahotelalmeria.com

Qué ver y dónde comer en Hornos de Segura



Enmarcado en un paisaje inmejorable, serrano y de olivos, Hornos de Segura se encuentra dentro del Parque Nacional más grande de España, el de Cazorla, Segura y las Villas. Y, aunque llegó durante un tiempo a pertenecer a la provincia de Murcia, hoy constituye uno de los pueblos con más encanto de Jaén. Con sus 700 habitantes, de los que muchos de ellos son gitanos serranos, aquí no hay jaleo, no hay contaminación, y todo rezuma calma.


Hornos está situado sobre un gran peñasco por lo que, desde sus miradores, las vistas del valle cubierto por las aguas del Tranco son inigualables. Los pinares suponen alrededor del 80% de su territorio.

Habitado desde la Edad del Cobre y abandonado un poco después de la Edad del Bronce, vuelve a aparecer en la historia como Fornus, durante la Edad Media. En 1239 fue conquistada por la Orden de Santiago, quitándosela a los árabes y construyendo el castillo que hoy corona al pueblo.

Durante el siglo XV, Rodrigo Manrique, comendador de Segura, habitó estas tierras y se autoproclamó Gran Maestre, luchando e intrigando contra don Álvaro de Luna y los reyes castellanos Juan II y Enrique IV. Para nosotros, siempre pasará a la historia por Las coplas a la muerte de su padre, de su hijo: Jorge Manrique.

Qué ver en Hornos de Segura

El coche lo tenéis que dejar a la entrada para disfrutar de las estrechas calles a pie. Pronto llegaréis al castillo, que hoy alberga un planetario y que realiza visitas tanto diurnas, como nocturnas para contemplar el cielo estrellado de la sierra, sin contaminación lumínica.




Bajando un poco, veréis la Puerta de la Villa, probablemente de origen almohade, y los restos de la muralla.



Si continuáis caminando en dirección contraria, llegaréis a la Iglesia de la Asunción, obra del siglo XVI dirigida por Juan de Mújica. Anexa se encuentra su torre, a la que se accede desde el exterior a través de una escalera de caracol.


A un lado de la plaza del Ayuntamiento está el Mirador del Aguilón, que ofrece unas increíbles vistas del Tranco. En su fondo, se alza cubierta por las aguas, la torre de Bujarcaiz, que servía de punto vigía a Hornos y estaba en mitad de una pequeña aldea.




En medio del pantano, el Castillo de Bujaraiza se ve sobre una pequeña islilla, en estado ruinoso. Cuentan los antiguos que se llegó a usar como cárcel durante la Guerra de Independencia. Se puede contemplar perfectamente desde el mirador Félix Rodríguez de la Fuente, en el km 60,5. El acceso al castillo se puede hacer cuando el nivel del pantano está bajo y se puede caminar hasta él.

Plano de Hornos de Segura


Dónde comer en Hornos de Segura

Mi favorito es el Restaurante Raisa, que también es pensión. Tiene muy buena fama, la atención es inmejorable y las raciones enooormes. Lo normal es que nunca puedas acabártelo todo y siempre vienen a ofrecerme tuppers para que te lo lleves. Además, tiene un horno de leña en el que hacen unas pizzas de masa casera deliciosas, amén de otros guisos de la zona. En los días clave os recomiendo reservar, porque siempre está lleno.
Pizza Locura - Con espaguetis (suena raro, pero está buenísima) 


Fijo: 953 495 023 / 953 495 106
Móvil: 689 973 634 / 607 290 603