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Día 10: Corea – Visitando Seongsan Ilchulbong, el tubo de lava de Manjanggul y Seongeup Folk Village (Jeju)



Después de mi visita agridulce por la isla de Udo, me dirigí al cono volcánico de Seongsan Ilchulbong. Está a muy poca distancia de Seongsan Port y tiene un gran aparcamiento en su base.

Uno de los monumentos naturales más impresionantes de Jeju es este monte en forma de cono que está unido a la tierra formando una curiosa península. El ascenso no es fácil, pues hay que salvar sus 90 metros de altura en muy poco recorrido. Su origen es fruto de una enorme erupción volcánica ocurrida hace miles de años. Arriba no esperes encontrar el cráter de un volcán. Lo que hay es una gran extensión de tierra toda cubierta de hierba y desde las que hay unas bonitas vistas al mar. Precio: 2.000 W.


Tras la visita, me dirigí hacia el túnel de lava más visitado de la isla y uno de los más delgados del mundo: el de Manjanggul. Me fue muy difícil encontrar aparcamiento allí por la cantidad de turistas que había. En sus alrededores hay un restaurante y muchas zonas verdes para descansar.


Después de comprar la entrada y de bajar las escaleras, me adentré en un impresionante pasillo subterráneo de 1 km de largo. La cueva entera mide más de ocho.


Estalactitas, estalagmitas, la columna de lava más grande del mundo (7’6 m)… Es impresionante pasear por allí. En su interior vive una gran colonia de murciélagos (la más grande de Corea) y un tipo de araña endémica de Jeju.




Hacía frío, como para llevar una camiseta fina de manga larga y una humedad del 99’9%. Precio: 2.000 W.


Mi última parada del día fue el Seongeup Folk Village, un poblado tradicional que está rodeado por una gran muralla y que su interior muestra la arquitectura tradicional de sus antiguos habitantes. 



Casas hechas con roca volcánica y paja, templos, una escuela confucionista, antiguas oficinas gubernamentales, un enorme árbol de más de mil años (zelcoba), talleres de tintado…  La entrada es gratuita.





De vuelta al hotel, volví a cenar barbacoa 😋


12 cosas que hacer y que ver en la isla de Jeju



La isla de Jeju, al sur de Corea, cuenta con tres nombramientos de la UNESCO: Geoparque Global, Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad. Además de salir elegida como una de las siete maravillas naturales del mundo moderno. Su belleza es enorme, aunque suele estar olvidada en los itinerarios de viajeros que visitan Corea del Sur. No así para los locales. Jeju es un destino famoso entre los recién casados y las parejitas, que suelen hospedarse en alguno de los resorts de Jungmun.

Aunque la isla cuenta con una amplia red de autobuses, yo te recomiendo que alquiles un choche para visitar todo lo que puedas y aproveches más el tiempo. Además, conducir aquí es súper sencillo y sale rentable. Pasa de los mamotréticos hoteles de Jungmun y alójate en Seogwipo, una ciudad en el sur de Jeju, que está bastante cerca de muchas atracciones turísticas. En tu visita a Corea, ¡no puede faltar Jeju!



12 cosas que hacer y que ver en la isla de Jeju


1. Pasear hasta la cascada de Cheonjiyeon: un camino lleno de naturaleza, frente al puerto de Seogwipo, te llevará hasta esta cascada, cuyo nombre significa La que une el cielo con la tierra.  El agua del río Sombancheon cae sobre una poza y continúa su camino hasta un estanque artificial. Precio: 2.000 W.


2. Ver cómo llegar al mar la cascada de Jeongban: su forma es mundialmente famosa por ser la única cascada cuyo caudal cae directamente al mar. También se encuentra en Seogwipo. Precio: 2.000 W.


3. Comer cerdo negro a la barbacoa: una de las carnes más famosas y exclusivas de Corea es la del cerdo negro de Jeju. Se sirve en barbacoas acompañado de otros muchos platos de verdura y salsas. 


4. Comprar mandarinas: Desde el siglo XIII se tiene conocimiento de que las naranjas y las mandarinas dominan la isla de Jeju. En estos escritos hay registros de las medidas que estaba tomando el gobierno de aquella época para organizar y promover las plantaciones de gyul, un tipo de mandarinas. Tal era su fama que inmensas cajas eran mandadas a la familia real dos veces al año. Hoy se pueden encontrar principalmente dos tipos de fruto, que venden también en zumo: mandarinas (kamgyul) y naranjas gigantes (hallabong).


5. Subir hasta Seongsan Ilchulbong: uno de los monumentos naturales más impresionantes de Jeju es este monte en forma de cono que está unido a la tierra formando una curiosa península. El ascenso no es fácil, pues hay que salvar sus 90 metros de altura. Su origen es fruto de una enorme erupción volcánica ocurrida hace miles de años. Precio: 2.000 W.


6. Hacerse fotos con los dolharubang, los abuelos de Jeju: las estatuas más famosas de Jeju representan a los dioses de la fertilidad y de la protección en la isla. Se solían poner a la entrada de los pueblos para proteger a la gente de los demonios. Están esculpidos en roca volcánica y su nombre significa abuelo de piedra en el dialecto de Jeju.


7. Disfrutar de las vistas de Oedolgae: al sur de la isla, cerca de Seogwipo, hay un montón de miradores gratuitos desde los que poder admirar esta impresionante roca que se eleva 20 metros en medio del mar.


8. Ascender a Hallasan, el pico más alto de Corea del Sur: este volcán, ubicado en el centro de la isla, ofrece las rutas de senderismo más espectaculares de Jeju. Aquí el paisaje se transforma y pasamos, de la calidez de la playa, a la humedad e incluso frío en su pico en pleno verano. Desde la base hasta la cumbre hay pocos kilómetros, pero mucho desnivel. Se puede ir y volver en el mismo día, pero hay que tener en cuenta que las condiciones atmosféricas pueden cambiar en cualquier momento, por lo que hay que ir preparado. Si consigues hacer el recorrido, podrás adquirir un título de tu hazaña (previa comprobación de la misma, enseñando una foto en la que aparezcas tú mismo posando junto a la piedra de la cima).


9. Aprender sobre la cultura de Jeju en Seongeup Folk Village: este poblado tradicional está rodeado por una gran muralla y su interior muestra la arquitectura tradicional de sus antiguos habitantes. Casas hechas con roca volcánica y paja, templos, una escuela confucionista, antiguas oficinas gubernamentales, un enorme árbol de más de mil años (zelcoba), talleres de tintado… Seongeup lo tiene todo para disfrutar de un agradable paseo mientras te rodeas de la antigua cultura isleña. Gratis.


10. Atravesar el Túnel de lava de Manjanggul: existen varias cuevas y túneles en Jeju, pero el más espectacular y visitado de la isla es el de Manjanggul. Y es que se puede pasear por su interior durante 1 km, pero con un 99’99% de humedad. Precio: 2.000 W.


11. Visitar la Isla de Udo y comerse un helado de cacahuete: a 3’5 km de la costa de Jeju, a Udo se puede acceder en poco tiempo usando uno de los muchos ferries que salen desde Seongsan Port. Udo es conocida por ser como Jeju, pero en miniatura. Tiene una forma similar, pero mide sólo 6 km², contando con una ruta de senderismo que la recorre a lo largo de 16 km con maravillosas vistas del mar y de Seongsan Ilchulbong.


12. Entrar a algún museo raro: Jeju es el paraíso para los amantes de los museos estrafalarios. Los hay de todos los tipos. Su especialidad son los eróticos, que suelen ser de visita obligada para los coreanos durante su luna de miel en la isla, como Love Land o The Museum of Sex & Health. Pero también puedes visitar el de ositos de peluche, el de Hello Kitty, el de Da Vinci… La oferta es enorme.






10 lugares imprescindibles que ver en Busan


Busan es una ciudad enorme y NO es fácilmente accesible ni a pié, ni en transporte público, debido a su extensión. Tenlo en cuenta a la hora de planificar vuestro itinerario porque se pierde muchísimo tiempo viajando en metro, en autobús y en transbordos.

1. Templo del agua - Haedong Yonggungsa: uno de los templos más impresionantes de Corea del Sur. Se construyó en 1376 por el asesor del rey de la dinastía Goryeo, Naong Hwasang. Su popularidad es enorme y siempre está lleno de turistas y de peregrinos que acuden allí por la creencia de que quien va al templo y hace peticiones de corazón, tendrá sus deseos cumplidos. Horario: 5’00 – Puesta de sol. Gratis.


2. BIFF Square: su nombre procede del Busan International Film Festival y hoy se ha convertido en una gran atracción turística.  La zona va desde Buyeong Theater en Nampo-dong, hasta Chungmu-dong y está dividida en Star Street y Festival Street. En el suelo se encuentran las huellas de manos de estrellas de cine coreanas. Puestos de comida callejeros, puestos de videntes, centros comerciales, tiendas… la hacen ideal para pasar la tarde. Metro Línea 1 hasta Jalgachi, salida 7.   Horario: 19’30 – 24’00


3. Yeongdusan Park: en la zona alta del parque, al que se accede a través de unas escaleras mecánicas, se encuentra Busan Tower, con sus 120 metros de altura. Su cima se construyó inspirándose en una de las pagodas del famoso templo Bulguksa, de Gyeongju. Delante de ella se ve la estatua del Almirante Yi Sun-SI, la Campana de los Ciudadanos, un reloj floral y el busto de uno de los activistas pro-independencia, Baeksan An Hee-je. Horario: 10’00 – 23’00. Precio: 8.000 W.


4. Gukje Market: comenzó siendo un grupo de puestos organizado por los refugiados que llegaron a Busan tras la Guerra de Corea y hoy es uno de los mercados más grandes del país. aquí encontraráss de todo: souvenirs, comida preparada, pescados, electrónica… Su calle más famosa es la de Gwangbok-dong Food Street, una calle llena de restaurantes al aire libre. Metro; Línea 1 hasta Jalgachi, salida 7.  


5. Gwangan Bridge: con sus 7’4 km de largo, sus dos pisos y sus ocho carriles de ida y vuelta, conecta la Plaza Nº 49 de Namcheon-dong de Suyeong-gu con Centum City de U-dong en Haeundae-gu, atravesando el mar. Si por el día impresiona, por la noche lo hace aún más, a través de un gran espectáculo de luces que cambian a diario y por estación. Metro: Línea 2 Estación de Seomyeon – Bajar en Gwangan y caminar 5 minutos.

6. Igidae Park: esta antigua zona de maniobras militares, abrió al público en 1993 y hoy es un inmenso parque frente al pico Jangsanbong. Desde él se puede ver la costa entre rocas y acantilados.      Cómo llegar: Desde la Estación de Choryang del metro de Busan, salida 12: Caminar 63 m, tomar el autobús 27 y bajar en la parada Igidae Ipgu (16 paradas). Cruzar la calle y caminar 1,08 km hacia el parque.


7. Oryukdo Skywalk: se encuentra en el área de Seungdumal, en el punto divisorio entre el Mar del Este y el del Sur. Desde la plataforma, construida sobre un acantilado de 35 metros, se pueden disfrutar de unas vistas increíbles del mar, a través de su suelo transparente, y de la isla de Oryukdo. Horario: 9’00 – 18’00. Gratis.


8. Haeundae Beach: la playa más famosa de Corea tiene 1’5 km de largo. Es de arena fina y en ella se encuentra la Plaza Folclórica, en la que se pueden practicar juegos tradicionales, como el neolttwigi (sube y baja que se acciona con saltos), lucha coreana, tuho (tiro de flecha), el juego de la cuerda y yutnori (semejante al juego del ludo). Autobuses: 139, 140, 239, 240, 302.

9. Shinsegae Centumcity: ha entrado en el Libro Guinness de los Records como el mayor complejo comercial del mundo. Tiendas, un gran spa, varios cines y una pista de patinaje sobre hielo complementan la visita. Metro: Línea 2 Centumcity.

10. Gamcheon Cultural Village: sus edificios de colores la han hecho famosa en todo el mundo. Una vez en el pueblo, puedes comprarte el Stamp Tour, una postal que para ir rellenando con los sellos que te encuentres por el camino y, así, llevarte un bonito recuerdo a casa.

Desde Goejeong Station (Metro Línea 1), Salida 6. Tomar el autobús Sakha 1 o Sakha 1-1 hacia Gamcheon Elementary School.
▪ Desde Toseong Station (Metro Línea 1), Salida 6. Tomar el autobús Saha 1-1, Seogu 2 o Seogu 2-2 hacia Gamcheon Elementary School.




Día 5: Corea – Visitando el pueblo tradicional de Yangdong


Por la mañana temprano, fui andando desde el hotel hasta la estación de autobuses para coger el número 203, que era el que me llevaba directo a Yangdong. Pero, por más que esperé, no apareció. Así que me monté en otro que también ponía que tenía parada allí. Pero, no fue así exactamente. El autobús me paró en mitad de la carretera. El conductor me insistió en que era allí, pero yo no vi el pueblo por ningún lado.



Caminé un buen rato por un camino que salía paralelo a la rotonda en la que me había dejado y llegué al parking de Yangdong. Allí había una parada de autobuses, que era donde me tenía que haber dejado el autobús, pero resulta que sólo el autobús 203 es el que lo hace.  Los demás paran en la carretera. Tenlo en cuenta.

Mientras caminaba hacia el Centro de Visitantes, recibí un aviso en mi móvil.



Me acojoné. Lo único que entendía era que era un aviso del Gobierno coreano. ¿Qué habría ocurrido? Como era época de inundaciones, temí por eso y porque hubiera algún problema con mi pasaporte. Escribiendo palito a palito en el traductor, al final resultó que el gobierno me avisaba de que tuviera cuidado con el calor. Si esos avisos son para los extranjeros que visitan el país, deberían, al menos, poner en inglés algo más...

En el Centro de Visitantes de Yangdong hay una cafetería, baños y un pequeño museo de dos plantas en el que explican la cultura y costumbres del pueblo. Es bastante interesante.

Desde allí parte un camino que lleva al pueblo. Antes de llega,r pasé por una taquilla que estaba abandonada. Yo creía que se tenía que pagar entrada, y antiguamente era así. Pero ya no.

Yangdong es un poblado tradicional coreano considerado Patrimonio de la Humanidad. El pueblo parece sacado de una postal, con sus casas de piedra y tejados de paja, todas bien colocadas a lo largo de una especie de terrazas en la ladera y base de una pequeña colina. En el pueblo quedan en pie unas 180 de estas casas pertenecientes a los yangban, una clase social hereditaria fuertemente ligada al mundo académico, a la aristocracia y a las autoridades de la zona. 



Este enclave se fundó en el siglo XV bajo el mando de Son So y allí mandó construir las casas donde viviría el clan Wonseong Son, dando lugar a una las 18 sagas de Corea, Yi Unjeok.

Se preservan 54 hogares históricos y aún siguen manteniendo sus costumbres, así como algunas edificaciones de la dinastía Joseon. Otros edificios importantes son sus pabellones y su escuela. También custodia el Tonggamsokpyeon, un libro considerado Tesoro Nacional.

Los hogares de los clanes  Wolseong Son y Yeogang Yu se localizan en la parte superior de la colina. A las clases más bajas pertenecen las casas con los tejados de paja que hay en las partes más bajas. La organización del poblado es un claro ejemplo de la severa estratificación social que existía durante la dinastía Joseon.

Yangdong sigue siendo un lugar habitado y el río lo atraviesa, dejando a un lado los huertos de las familias. Normalmente las mansiones están rodeadas por un muro, dentro hay un patio y, detrás, la casa. Las estancias más cercanas al patio eran las que pertenecían a los hombres, mientras que las más alejadas eran las de las mujeres.




Estos patios cuentan con un pequeño templo familiar, que tiene su propia puerta de acceso y que se encuentra a un nivel superior al de la casa. En sus puertas siempre aparece pintado un ying yang. Muchos patios se pueden visitar, pero las casas no, porque están habitada. Una de las excepciones es la de Gwangajeong, cuyo acceso sí que es libre.

A pesar de todos los turistas que había, que no eran muchos en comparación con otros lugares, el pueblo es tan tranquilo, inmerso entre tanta naturaleza, que te contagia. Al final, hasta acabas hablando bajito para no romper la armonía.




En una de las casas vendían una especie de bebida de arroz. Tenía mucha sed y había pocos sitios allí para comprar algo. Finalmente me acerqué de nuevo la casa y acabé comprando una botella de aspecto sospechoso. Estaba buena, salvo el final, donde estaba el arroz, que sabía muy amarga. Pero me hizo el apaño.



A la salida del pueblo, me dirigí a la parada de autobús para volver a Gyeongju. Allí había una pantalla que informaba del servicio, pero no funcionaba en inglés y era ininteligible. Estuve esperando allí un montón de tiempo al sol y acabé montándome en el primer autobús que vi que ponía Gyeongju en sus carteles.



No había nadie más en el autobús. Y éste prosiguió su marcha, pero en sentido contrario al que yo iba. Atravesó pueblos, campo, hasta llegó a un templo… Yo cada vez estaba más mosqueada. Y más cuando llegamos a un pueblecito y vi que el conductor apagaba el motor y se bajaba. En el autobús seguía sin haber nadie más. Al rato volvió, dio media vuelta y… volvió a la parada de autobús en la que yo me había montado. Me quedé a cuadros. Paró allí, se montó más gente y, por fin, pusimos rumbo a Gyeongju. Después de tanto trayecto, tardé más de una hora en llegar a la estación de autobuses. Por lo menos ese rato que me llevé al fresquito del aire acondicionado…

De regreso a la zona en la que se encontraba mi hotel, comí en uno de los sitios donde mejor he comido curry de toda Corea. El restaurante parecía bastante nuevo. Estaba en la segunda planta de una casita y se llamaba Snail Tail. Parecía muy kawaii, muy estilo japonés, al igual que sus camareras. Su especialidad es el curry y los vasos vienen acompañados de un bonito muñeco de un caracol. Lamentablemente no aparece en Google Maps.


Por la tarde me di un paseo por el centro de Gyeongju y llegué hasta el famoso puente Wolkeonggyo, una construcción del año 760 que se hizo para unir la montaña de Namsan con el Palacio Real, salvando el arroyo Namcheon.



De vuelta a la avenida principal, cené en los puestos del mercadillo que se monta frente al parque y me compré una especie de churros rellenos de helado, que era lo más vendido en la zona.





Cómo llegar desde Gyeongju a Yangdong Folk Village



Desde Singyeongju Station o Gyeongju Express Bus Terminal, basta con coger cualquiera de los siguientes autobuses:

200, 202, 203, 205, 206, 207, 208, 212, 252

Sin embargo, muchos de ellos te dejan en la carretera principal y tienes que ir andando por un camino hasta la entrada del pueblo. Los conductores no saben mucho inglés, pero te servirán de ayuda. Tan sólo tienes que decirles muy claro "Yangdong" y ellos te avisarán cuando se acerquen a la parada. El trayecto dura casi una hora.

Si quieres que te dejen directamente en la entrada, lo mejor es coger el autobús 203.


14 lugares imprescindibles que ver en Gyeongju



Centro Histórico de Gyeongju

Esta área comprende desde Anapji Pond al este, hasta Gyodong al oeste, y desde Namcheon al sur, hasta Cheomseongno al norte. Al ser en su día un enclave central para la capital del reino de Silla, en él hay multitud de sitios históricos importantes. Algunos de los más famosos son:

1. Cheomseongdae Observatory: fue construido durante el reinado de la Reina Seondeok de Silla, en el siglo VII, siendo el observatorio astronómico más antiguo del este de Asia. Su forma de botella lo hacen muy característico. Se encuentra ubicado cerca de la entrada de un gran parque, que se puede recorrer en unos vehículos con forma de bichos y que alquilan allí mismo.  Autobuses 60 y 61. Gratis.


2. Tumba del Rey Naemul: las tumbas del periodo de Silla se encuentran dentro de unos grandes túmulos de tierra y hierba, que marcan su ubicación. Se pueden ver desde fuera estos montículos, pero no acceder a ellos. El Rey Naemul vivió en el siglo IV y fue el 17º rey de esta dinastía. Su fama fue legendaria por haberse enfrentado en numerosas ocasiones a los invasores japoneses. Precio: 1.000 W.


3. Gyerim Forest: según la leyenda, un hombre que paseaba por este bosque fue sorprendido por el sonido de un gallo. Fue en su busca, pero, en su lugar, encontró una canasta de oro que contenía un bebé. Este hecho llegó a oídos del rey Talhae, quien le puso el nombre de Gim Al-ji, que derivó en Gyerim. Autobuses: 60 y 61. Gratis.


4. Gyochon Hanok Village: ubicado donde se encontraba el palacio de la princesa Yoseok, hoy es un poblado ampliamente dedicado al turismo. Está lleno de casas tradicionales coreanas (hanok), restaurantes, cafeterías, talleres… Autobuses: 60 y 61. Gratis.


5. Restos de la Fortaleza de Wolseong: el lugar donde se alzaba el palacio real de la dinastía Silla es hoy un yacimiento arqueológico que sigue en excavación y estudio. Del palacio sólo quedan un nevero, partes de la muralla y un estanque (Haeja). Autobuses 11, 60, 61, 600, 601, 602, 603, 604, 605, 607, 609 y 700. Gratis.


6. Wild Flower Garden: siguiendo el camino que sale desde el Observatorio Astronómico, llegarás a un impresionante jardín lleno de flores. Se puede caminar entre ellas, disfrutar y hacerte todas las fotos que quieras. Gratis.


7. Wolkeonggyo Bridge: hecho en el año 760, esta construcción aparece aún como un monumental puente palaciego que une la montaña de Namsan con el Palacio Real, salvando el arroyo Namcheon. Autobuses: 60 y 61.


8. Anapji Pond: mi sitio favorito de Gyeongju. Este majestuoso palacio (Donggung Palace) se construyó en el año 679 para usarlo en los festivales, banquetes y como residencia del príncipe. Envuelto en un impresionante paraje lleno de naturaleza cuidada hasta el extremo, el rey Munmu también mandó construir un lago artificial que midiera 190 metros en las cuatro direcciones (norte, sur, este y oeste): el lago Wolji, que durante la dinastía Joseon pasó a llamarse Anapji.  Autobuses: 11, 600, 601, 602, 603, 604, 605, 607, 609 y 700. Precio: 2.000 W.


9. Jardín de loto: al otro lado del estanque Anapji, podrás ver desde la calle un enorme jardín al que se puede acceder de manera gratuita, a pesar de que en su entrada quedan los restos de una antigua taquilla. Te aconsejo pasarte al atardecer para disfrutar de los colores de la puesta de sol en este inmejorable entorno.


10. Tumbas Cheonmachong y Daereungwon: en este área hay 23 tumbas reales. Muchas de las reliquias incluidas en el catálogo de los Tesoros Nacionales Coreanos han salido de este territorio. Algunas de ellas y el interior de la Tumba de Chunmachong se pueden ver para conocer más los estilos y costumbres funerarias de la dinastía Silla. Autobuses: 60 y 61. Precio: 2.000 W.



Fuera del centro

11. Templo Bulguksa: uno de los templos más impresionantes del país y Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra a unos 16 km al este de Gyeongju. En este templo se guardan siete tesoros nacionales de Corea, incluidas las pagodas de Dabotap y Seokgatap, el Cheongun-gyo (puente de la Nube Azul) y dos estatuas de buda en bronce bañado en oro. El templo es considerado como una obra maestra de la edad de oro del arte budista en el reino de Silla. Autobuses: 10, 11, 12 y 700. Precio: 5.000 W.


12. Gruta Seokguram: a unos 15 minutos de Bulguksa, a ella te llevará el autobús 12. Esta cueva artificial se excavó en el siglo VIII para albergar una monumental estatua de Buda y también está considerada Patrimonio de la Humanidad. El entorno es excepcional y muy místico. Sin embargo, muchos quedan decepcionados al no poder ver la imagen bien, pues aparece protegida por un cristal y se debe ver rápido. Tampoco dejan hacer fotos del interior de la cueva. Precio: 5.000 W.


13. Yangdong Folk Village: merece mucho la pena el viaje en autobús hasta este poblado tradicional coreano considerado Patrimonio de la Humanidad. El pueblo parece sacado de una postal, con sus casas de piedra con tejados de paja todas bien colocadas a lo largo de una especie de terrazas en la ladera y en la base de una pequeña colina. En el pueblo quedan en pie unas 180 de estas casas pertenecientes a los yangban, una clase social hereditaria fuertemente ligada al mundo académico y a las autoridades de la zona.  Autobuses: 200, 202, 203, 205, 206, 207, 208, 212, 252. A pesar de que hay una taquilla, el acceso es gratuito. Antiguamente se cobraba entrada, pero cuando yo fui, ya la habían quitado.


14. Bomun Lake: es un centro turístico en el que se encuentra los grandes hoteles de Gyeongju, a pesar de que está a 5 km al este y de que se tiene que ir en coche o en autobús. El complejo se estructura en torno a un gran lago artificial y en verano suelen hacer allí conciertos de música y danza tradicionales, además de contar con parques temáticos y museos.

En los puestos turísticos que hay cerca del Observatorio Astronómico, puedes coger un folleto en el que aparecen monumentos de Gyeongju y los huecos para coleccionar sus sellos. Que están normalmente a la entrada de éstos.


Precios de las entradas a los lugares turísticos de Gyeongju