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Senderismo: Cómo llegar al Mirador de los Poetas de Cercedilla



La ruta parte del aparcamiento de Las Dehesas, muy cerca del pueblo de Cercedilla. Dejando el coche en uno de los aparcamientos, se empieza a andar atravesando la barrera para vehículos y dejando a un lado el Parque Aventura Amazonia.

Siguiendo el camino indicado pronto atravesarás el Puente romano que salva el Arroyo de la Venta. En este punto hay que estar atento a las señales y girar a la derecha para tomar el Camino de Schmid, cruzando una puerta metálica. No sigas las señales de la Calzada Romana.  


La senda continúa fácil, cruzando el Arroyo de la Fuenfría y el de los Acebos.


A unos 2 km del inicio, el camino se vuelve algo más duro, cuesta arriba y haciendo continuos zigzags. El firme es algo peligroso, con muchas raíces y piedras sueltas.

Al acabar el último tramo en zigzag, llegarás a la Carretera de la República. Se cruza, siguiendo las señales (tendrás que buscarlas) y adentrándote de nuevo en el bosque. Finalmente te encontrarás de nuevo con esta ansiada “carretera” y a su cómodo camino, amplio y sin apenas desnivel.


Un poco más adelante, llegarás a la Pradera de Navarrulaque, marcada con unas piedras. Allí hay que estar de nuevo atento a las señales.




Continuando por la carretera, encontrarás el Reloj de Sol de Camilo José Cela, una curiosa construcción que aparece a la derecha del camino.


Siguiendo recto, donde más gente arremolinada verás, allí estará por fin el Mirador de Vicente Aleixandre. Está a la izquierda del camino y en una de sus piedras podrás leer uno de sus poemas. Lo cierto es que, si vas atento, serás capaz de ver más de una piedra con grabados en honor a otros poetas, como Machado.


Bajando del mirador, aparece una señal que indica el camino hacia el Mirador-Refugio de Luis Rosales, a unos escasos 100 metros a la derecha. Si decides no ver este mirador y seguir por la carretera anterior, también es posible llegar de nuevo al aparcamiento. Sin embargo, este tramo es más lioso en cuanto a las señales marcadas. Yo te recomiendo que continúes por el Mirador de Luis Rosales para no acabar perdido con tanto punto amarillo que se entrecruza.

Tras descansar un poco en este otro mirador, la vuelta la tienes que iniciar por la Senda Sevillano, que sale a la derecha. Está indicado con los puntos amarillos de la ruta. Es cuesta abajo, y se parece mucho al de la subida inicial: hay muchas piedras sueltas y grandes raíces en el firme. Extrema la precaución bajando. De hecho, yo sé de alguien que acabó con un esguince por ir haciendo el tonto y no prestando atención mientras bajaba 😉


El siguiente punto importante es el Raso de Morales, una pradera a la que llegarás cuando logres acabar la bajada. Aquí busca el punto amarillo que debe aparecer a la derecha y que continúa por un sendero estrecho, pero fácil de recorrer.

Al final de éste, encontrarás una puerta metálica. Una vez cruzada, sólo te quedará un kilómetro más para acabar.

Para ello, deberás atravesar el puente de madera sobre el Arroyo de la Venta, continuar por el área de picnic que hay junto a la Fuente del III retén y llegar a la carretera viendo el restaurante Casa Cirilo en frente.

¡Habrás terminado la ruta!



🌲 Para realizar esta ruta es conveniente llegar a primera hora de la mañana o informarse antes en la Oficina de Turismo de Cercedilla de si están libres los aparcamientos de Las Dehesas. Los fines de semana se llenan muy rápido.
🌲  Longitud: 9’3 km
🌲  Ruta Circular
🌲  Inicio: Aparcamiento de Las Dehesas
🌲  Dificultad: fácil
🌲  Desnivel: + 380 m
🌲  Duración: 3-4 horas.


9 sitios imprescindibles qué ver en Cercedilla pueblo



Con menos de 7000 habitantes, Cercedilla es un destino muy solicitado durante los fines de semana y los puentes de invierno. Sus buenas comunicaciones por tren y autobuses, su cercanía con el la estación de esquí del Puerto de Navacerrada y con Madrid, y su gran oferta gastronómica, hacen que sus terrazas se llenen de comensales, aun durante los días más fríos.


Qué ver paseando por Cercedilla

1. Museo del esquí: se encuentra ubicado en la Oficina de Turismo de Cercedilla. Sus dos plantas superiores están dedicadas a Francisco Fernández Ochoa (Paquito), vecino de Cercedilla y único esquiador español que hasta la fecha ha logrado una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos de Invierno. En él se puede ver la evolución de los deportes de montaña a través de paneles explicativos, uniformes, esquíes antiguos, trofeos, cartas… Está bastante interesante.


2. Centro de Mayores: llama la atención su bonita torre del reloj que preside la Plaza Mayor de esta construcción de 1925.


3. Centro Cultural Joaquín Sorolla: merece la pena acercarse para ver la bonita fachada de este edificio que también funciona como escuela de música y casa de la juventud.


4. Iglesia del Carmen: iglesia pequeña, de una sola nave, construida en piedra. Destaca su torre con campana.


5. Iglesia de San Sebastián: dedicada al patrón de Cercedilla, su origen se remonta a la época románica. Se puede visitar su interior los domingos por la mañana.

6. Centro Cultural Luis Rosales: en su interior se puede encontrar una colección permanente de algunos objetos personales de este artista de la Generación del 36.

7. Antiguo lavadero: a la entrada del pueblo puedes ver este lavadero de 1945, que hoy sirve como sala de exposiciones.


8. Ermita de Santa María: existen indicios de que la localidad tuvo su origen en los alrededores de este templo durante el siglo XII, como muestran algunas monedas visigodas encontradas allí. La ermita data del siglo XVII, aunque se cree que se construyó sobre otra anterior, y su imagen actual proviene de la reconstrucción que se llevó a cabo en 1955.

9. Estación de Ferrocarril: construida a finales del XIX, cubre la famosa línea Cercedilla-Puerto de Navacerrada, ideal para los que quieren esquiar en el puerto sin tener que llevar el coche. Además, también cuenta con el Tren de la Naturaleza. En su interior hay aseos y un bar.

¿Qué hacer cerca de Cercedilla?

➤ Caminar por el Sendero hacia la Fábrica de Luz
➤ Esquiar o hacer senderismo por el Puerto de Navacerrada
➤ Montarse en el Tren de la Naturaleza
➤ Bañarse en las piscinas de Las Berceas

Opinión del restaurante Terraza Jardín Felipe de Navacerrada



Uno de los mejores restaurantes en los que he estado de la zona. La Terraza Jardín Felipe se encuentra situada en el centro del pueblo de Navacerrada. Para aparcar, lo mejor es buscar sitio en las afueras o ir directamente al aparcamiento gratuito de la Plaza del Gargantón.

El restaurante tiene más de treinta años de historia y llama la atención ya desde la puerta, con una bonita decoración donde reina el verde de las plantas que inundan su interior. Las paredes están decoradas en piedra y madera, dándole un aspecto muy rústico.

Con tres salones y una terraza, tiene una capacidad para muchísimas personas, pero en temporada alta es imposible encontrar hueco. Si vas en fin de semana, más vale que reserves con antelación.

Lo mejor de hacer la reserva es que te aseguras el sitio exacto en el que vas a estar sentado. En su página web se puede ver el plano de sus salones y decidir dónde quieres comer. En mi caso reservé en el salón 2, justo al lado de la fuente.


La atención fue excepcional y los platos también. Comida casera con cierto toque innovador. Nada más llegar tomaron nota y pusieron un plato de embutido y pan con salsas, para comer mientras venía los entrantes.


En mi mesa pedimos migas, morcilla, croquetas y una hamburguesa. Los platos principales eran enormes.



Después de los postres, el camarero nos invitó a licores y nos puso un plato con dulces. Y quiso que repitiéramos con los licores.



Por la decoración, la amabilidad y la calidad de sus platos, volveré el año que viene seguro.

Los precios, su carta y sus menús, los puedes ver en su web.

   RESTAURANTE TERRAZA FELIPE   
Calle Mayo, 2, 28491 Navacerrada, Madrid
Teléfono: 918 53 10 41
www.restaurantefelipe.com

Cómo es la visita al Castillo de Barajas



Conocido como Castillo de Barajas, el Castillo de La Alameda es un monumento de Madrid poco visitado. Se sitúa en Alameda de Osuna, en el distrito de Barajas, y está muy cerca del Parque del Capricho. De hecho, te aconsejo que complementes la visita con estos dos espacios.

Su construcción se remonta al siglo XV, en una aldea de repoblación fundada en el XIII: La Alameda. Bajo sus cimientos se sabe que originariamente la zona estuvo ocupada por un primitivo poblado del año 2000 a. C. Su privilegiada posición, sobre el arroyo de Rejas y dominando el paso de la ruta hacia el valle del Ebro, hizo que se reocupara varias veces a lo largo de la historia.


La familia Mendoza se hizo con el control de la aldea de La Alameda en el siglo XIV y fue la encargada de construir esta edificación para que sirviera como refugio para los partidarios de la Beltraneja tras la batalla de Toro.

En el sigo XVI pasó a manos del mayordomo de Felipe II, Francisco Zapata y Cisneros, quien fue nombrado primer conde de Barajar y señor de la Alameda. Fueron los Zapata los que llevaron a cabo su remodelación para convertirlo en un magnífico palacio renacentista. Su foso pasó a ser un bonito jardín. Ellos también fueron los que utilizaron esta residencia como cárcel para personajes nobles, como el III Duque de Alba, el temido gobernador de Flandes.



En 1697 un incendio acabó con el castillo. Sus restos son utilizados durante bastantes siglos por los habitantes de la aldea como material para sus casas, e incluso para la construcción de obras notables, como El Capricho o el panteón de los Fernán Núñez. Para más desgracia aún, durante la Guerra Civil, lo que aún quedaba sirvió como asentamiento de ametralladoras.



Afortunadamente, y tras varios años de trabajo, hoy se puede ver la restauración de gran parte del castillo, una de las pocas fortalezas militares que queda en Madrid.

El recinto estaba formado por un edificio y una barbacana. Tenía una Torre del Homenaje cuadrangular y otra más pequeña y circular. Además contaba con un foso que lo rodeaba y con la Casa del guarda, antigua Casa del Mayordomo (Gobernador). Sus muros estaban construidos con piedras irregulares de sílex trabadas con mortero de cal. Las estancias principales se encontraban en la Torre del Homenaje y las demás (las cocinas, la capilla, algunos salones…) se repartían en un edificio de dos plantas en torno al patio.


Su entrada es gratuita y la visita es rápida. Comienza en la taquilla, donde se proyecta un vídeo sobre la historia y la construcción del castillo y, a continuación, se pasa al recinto para pasear por su exterior a través de pasarelas con carteles explicativos. También es posible apuntarse a las visitas guiadas que ofrecen dos sábados al mes, a las 12’00. Para ello, basta con reservar antes por email o por teléfono. Su personal es súper simpático, por lo que te animo a que vayas y aprendas un poco más de la historia de Madrid.

➨ Sólo abre los sábados y los domingos.


   CASTILLO DE BARAJAS – CASTILLO DE LA ALAMEDA   
Calle Antonio Sancha , 1. Distrito Barajas. Madrid
Teléfono: 913 667 415
castilloalameda@madrid.es
www.madrid.es/castilloalameda

Senderismo: Cómo llegar al Mirador de las Canchas



A unos 68 km de Madrid se encuentra este increíble enclave inmerso en el Valle de La Barranca, en Navacerrada. El coche lo tienes que dejar en el aparcamiento del hotel de La Barranca, antaño abierto, pero hoy cerrado.

Desde allí parte un camino señalizado que deja a mano derecha el embalse de Navacerrada y el del Ejército del Aire. Si tienes suerte, el pico de La Maliciosa se puede ver reflejado en estas aguas dando lugar a una imagen preciosa. Sin embargo, las nubes en su cima son muy comunes.

Siguiendo un poco hasta la primera curva cerrada que te encuentres, dejarás a un lado el área recreativa de Las Vueltas, en la que se encuentra el parque de aventura De pino a pino. Continuando el camino, dando algunas curvas más, llegarás a un poste metálico azul con las siglas SL y una flecha que indica el comienzo del Camino Ortiz.


Aquí hay que desviarse siguiendo esta indicación para realizar una suave subida por la ladera de Canto Gordo, iniciándose en un cerrado pinar y cruzando, más adelante, la pequeña garganta formada por el arroyo del Chiquillo.


Continuando por un corto camino empinado, atraviesas la ladera y tomas el ramal de la derecha hasta llegar a una gran pradera desde la que se llega al Mirador del Real Sanatorio de Guadarrama, donde se localizaba un escalofriante hospital en el que se intentaba curar a los enfermos pulmonares, sobre todo a los afectados por tuberculosis. En su época, era lujoso, contaba con los mejores avances y fue uno de los mejores de Europa. Por él pasaron personajes como Cela o Alberti. Sin embargo, su cierre y posterior abandono lo convirtieron en lugar tétrico, que acabó siendo demolido a finales del siglo XX.


El camino continúa cruzando la pradera hasta llegar a una pista forestal. A la derecha sale la carretera del puerto de Navacerrada, que se sigue unos 700 metros para alcanzar los tres paneles explicativos (en estado ruinoso) que marcan el Mirador de Las Canchas. Desde éste se observa el barranco del Infierno, La maliciosa y el Alto de Las Guarramillas.


Dejando ya atrás el mirador, si sigues por la misma senda hacia delante, vuelves al aparcamiento de La Barranca por una larga bajada llena de pinares.

Si quieres alargar un poco más tu visita al valle, en la bajada puedes desviarte un poco hasta la Fuente de la Campanilla, siguiendo el sendero que sale a mano izquierda PR 26-17. Situada a 1620 metros de altitud, recibe las aguas del arroyo Regajo del Pez que baja desde las cumbres de La Bola del Mundo. Allí puedes tocar la campana que cuelga de su pared de piedra. Merece la pena, pues no perderás más de diez minutos en este ascenso. Luego sigues bajando por la carretera, atraviesas dos puentes de piedra y llegas de nuevo al aparcamiento.



Ruta: La Barranca – Camino Ortiz – Mirador de las Canchas

                                                      🌲  Distancia: 10.160 m

                                                      🌲  Desnivel positivo: 390 m

                                                      🌲  Altura máxima: 1.768 m

                                                      🌲  Altura mínima:  1.386 m

                                                      🌲  Duración aproximada:  3 horas

                                                      🌲  Dificultad: fácil

Ruta de senderismo: Cómo llegar al Colmenar tradicional de La Hiruela



En plena Sierra del Rincón, declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco, La Hiruela aparece como un pueblo tradicional, rodeado de calma y naturaleza, y que conserva un importante patrimonio natural y arquitectónico. Se encuentra dentro de la ruta de los Pueblos Negros de Madrid y, aunque es uno de los más deshabitados de la provincia, también es uno de los más visitados por los turistas.


Este pueblo serrano, mantiene su esencia con lugares históricos tan reseñables como su Molino Harinero del siglo XVIII (que es el único de la Comunidad de Madrid que aún muele de manera tradicional), su museo etnográfico, su Iglesia de San Miguel o su Colmenar Tradicional.

Dos calles principales atraviesan paralelamente La Hiruela. Por ellas se llega a la Plaza Mayor, de la que parte un entramado de pequeñas callejuelas que se han mantenido intactas a través de los siglos. Los edificios llaman la atención de los visitantes por su arquitectura negra, usando pizarra, madera de roble y adobe para su construcción.


¿Cómo llegar al Colmenar Tradicional de La Hiruela?

La circulación con vehículos en La Hiruela está prohibida, por ello deberéis dejar el coche en el aparcamiento que hay a la entrada del pueblo.


Nada más entra, os encontraréis con un peral de 15 metros de altura y más de 200 años, que está catalogado como Árbol Singular de la Comunidad de Madrid.



Desde ahí, tenéis que atravesar La Hiruela hasta llegar a la plaza de la iglesia. Sin abandonar esta misma calle, la seguís todo recto hasta que se acabe el pueblo.

Dejadas las casas atrás, veréis un cartel que marca el inicio de la ruta.


Basta con seguir el sendero y las señales que van apareciendo, caminando a través de pasarelas, rocas y tierra, para llegar al Colmenar. El entorno es maravilloso.



El Colmenar está situado en el paraje de Prado Viejo. Tiene más de 300 años de antigüedad y estuvo en funcionamiento hasta 1980. Su ubicación estaba en un terreno privado, que era compartido por cinco familias de apicultores. Dichas familias marcaban en los troncos las colmenas que eran suyas. Aún hoy se pueden ver algunas de estas marcas.


Finalmente, el Colmenar fue cedido al Ayuntamiento de la Hiruela, quien lo puso en valor y lo restauró en 2006.

➨ Cuánto se tarda en llegar al Colmenar: unos 15 minutos, paseando tranquilamente. Hay menos de un kilómetro de senda.

➨ Otras sendas por La Hiruela: enlace

➨ Cómo llegar en transporte público:  para llegar a La Hiruela es necesario coger el autobús desde Madrid hasta Buitrago de Lozoya y, desde ahí, enlazar con La Hiruela. La línea es la 911, que recorre todos los pueblos de la Sierra del Rincón.