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Senderismo: Cómo es la visita al Salto del Nervión



Ruta 1: Casa del Parque – Mirador del Salto del Nervión (Lineal)

La ruta comienza desde la Casa del Parque, un centro de interpretación dedicado al Parque Natural del Monte Santiago que se encuentra justo en frente del parking 3, el más cercano al Salto del Nervión. Desde aquí parte la senda empedrada de 2 km que llega al Mirador y que no admite el paso de vehículos.

El paraje de la Casa del Parque es envidiable. Allí hay unos baños (que no siempre están abiertos) y paneles informativos sobre el entorno que nos rodea y su historia.


A pocos metros se encuentra la Fuente de Santiago, un manantial de agua que surge del subsuelo del parque gracias al complejo sistema kárstico que lo recorre para, unos pocos metros después, volver a desaparecer descendiendo por galerías subterráneas para salir de nuevo en Ojo Lecea, en las paredes verticales del Cañón del Nervión.




De vuelta al camino, justo en frente del acceso a la fuente, aparecen las ruinas del monasterio medieval de Sancti lacobi de Langriez.


El bosque que rodea todo está lleno de singulares formaciones kársticas conocidas aquí como Calzada del Gigante, y que se asemejan a las antiguas calzadas romanas, pero realizadas con piedras mucho más grandes.



Totalmente señalizado, el camino continúa recto unos 1’7 km, cuando se bifurca en dos. A la derecha, merece la pena que te desvíes un poquito para ver La Lobera, una construcción realizada por los antiguos pastores que se remonta al Neolítico. Es la única de España que consiste en dos hoyos paralelos, de 2 metros de profundidad, construidos para que los lobos cayeran en ellos y así poder darles caza.




Para continuar la senda, hace falta que vuelvas al desvío que tomaste y continúes por el otro camino, cruzando la tapia que marca el final del bosque y el inicio de una amplia planicie.


La pista, más ancha, gira un poco hacia la izquierda. Junto a la meseta por la que pisas se alza el Cañón del Delika. Te encuentras en el punto más alto de la zona. Si tienes suerte, podrás disfrutar de los vuelos de los buitres leonados que lo habitan.


Un poquito después ya aparecerá ante ti el Mirador del Salto del Nervión. Desde allí, un gran balcón forjado te permitirá ver el Salto de Agua más alto de la Península Ibérica, con 222 metros de altura. En las lindes que unen los territorios de Burgos, Álava y Vizcaya, nace el río Nervión, el que, más adelante, dará origen a la Ría de Bilbao. El Salto pertenece a tierras alavesas, pero el Monte de Santiago es ya de la provincia de Burgos.



🚶 Distancias y tiempos (ida y vuelta):

■ 4’6 km desde el aparcamiento 3 (Casa del Parque): 1h.

🌄Dificultad: baja

Hasta el Mirador del Salto del Nervión el camino es casi llano y puedes llevar carritos y sillas. Las personas con movilidad reducida pueden solicitar al parque el acceso por medio de vehículos hasta los miradores.

🌊 No hay fuentes en el camino.

🔆 La altura es grande y el viento puede ser muy fuerte. Llévate algo de abrigo, aunque haga sol y calor al inicio de la ruta. 




Ruta 2: Casa del Parque – Mirador del Salto del Nervión – Mirador Esquina Rubén – Casa del Parque (Circular)

Una vez realizada la Ruta 1 hasta el Mirador del Salto del Nervión puedes optar por continuar el camino hasta el Mirador Esquina Rubén, que está a una hora de camino desde este punto (2’9 km).

A la izquierda de la explanada surge un cartel que indica el comienzo de esta nueva senda y que discurre por el lindero del bosque. Aquí el camino es mucho más estrecho y tiene más desnivel.

Cuando las sendas se separan, te aconsejo que sigas siempre el camino de la derecha, que el que bordea los verticales cortados que dan al valle del Nervión. Hay que subir pequeñas cuestas hasta llegar al Mirador de Rubén, pero las vistas merecen mucho la pena.


Este es el final de la ruta. Desde allí, un poste marca la vuelta al aparcamiento de la Casa del Parque. Este camino, mucho más acondicionado y más ancho, es similar al que te encontraste cuando comenzaste la Ruta 1. En 1’5 km llegarás al parking 3.

🚶 Distancias y tiempos (ida y vuelta):

■ 6’7 km desde el aparcamiento 3 (Casa del Parque): 1h 50’
■ 9’7 km desde el aparcamiento 2: 2h 30’
■ 12’7 km desde el aparcamiento 1: 3h 05’

🌄 Desnivel acumulado: 355 m

🌄 Dificultad: baja

☛ Hasta el Mirador del Salto del Nervión el camino es casi llano y puedes llevar carritos y sillas. Las personas con movilidad reducida pueden solicitar al parque el acceso por medio de vehículos hasta los miradores.

☛ Desde este mirador hasta el Mirador de Esquina Rubén, el camino se complica y ya no es tan accesible.

🌊 No hay fuentes en el camino.

🔆 La altura es grande y el viento puede ser muy fuerte. Llévate algo de abrigo, aunque haga sol y calor al inicio de la ruta. 


¿Cuándo tiene agua el Salto del Nervión?

Debido a las formaciones kársticas que recorren toda la zona, la mayoría del agua discurre por el interior de las rocas y sale a la superficie sólo cuando su interior está ya inundado.

La mejor época para visitarlo es un día o dos después de una gran tormenta, cuando haya habido varios días seguidos de lluvias o cuando se está produciendo el deshielo.


Cómo llegar al Salto del Nervión y cuánto cuesta el parking




🌄Cómo llegar al Salto del Nervión desde Orduña

Una vez llegado al pueblo vasco de Orduña verás señalizado perfectamente el desvío para el Salto del Nervión.

Hay que seguir por la carretera BU-556 hasta la entrada al Parque Natural del Monte Santiago. Siguiendo esta sinuosa carretera, encontrarás la entrada justo a la izquierda. Allí hay una caseta que indica el paso al primero de los aparcamientos. Éste tiene capacidad para unas 60 plazas, pero es el más alejado del Salto, que está a 9’4 km.

Si no hay mucha gente, continúa por la carretera para acercarte más. Pronto encontrarás el parking 2 (más pequeño) y el parking 3.

El parking 3, llamado Fuente Santiago, es el más cercano al inicio de la ruta que lleva hasta el mirador del Salto del Nervión. Allí se encuentra la Casa del Parque de Monte Santiago, un pequeño centro de interpretación en un entorno envidiable y que cuenta con baños públicos. Aunque éstos no están abiertos cuando el centro está cerrado, a pesar de encontrarse fuera del recinto. Desde aquí, el Salto está a tan sólo 2 Km andando.


🚘 Cuánto cuesta el parking del Salto del Nervión

Precio: en temporada alta puede que el acceso cueste 3€ por coche, aunque no siempre es así. En temporada baja, no se cobra el parking. Cuando yo fui no me cobraron.

🌄Cómo llegar al Salto del Nervión desde Delika

La otra opción es ver el Salto del Nervión desde abajo. Para ello tienes que ir hasta la localidad de Delika y dejar el coche allí mismo. Existe un parking junto al restaurante y el camino comienza justo a la derecha de éste.  La ruta está muy bien indicada y transcurre siguiendo el curso del río hasta la gran cascada atravesando el cañón de Delika.

Cuando ha llovido mucho puede que el camino no esté muy accesible porque el agua lo haya inundado o lo haya convertido en un barrizal.

El camino es de unos 7 km (ida y vuelta), es bastante sencillo salvo en el último tramo, en el que hay que ir trepando un poco para llegar a la misma base de la cascada. Aunque desde un poco más alejado también se obtienen unas bonitas vistas.

Existe el proyecto de construir una nueva ruta que una esta localidad con la base del Salto del Nervión y que mejore la anterior, haciéndola más accesible: https://www.gasteizhoy.com/salto-del-nervion-alava-delika/

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Senderismo: ruta circular por La Graciosa



Existen tres rutas principales que recorren la isla de La Graciosa. Dos de ellas se dirigen hacia el sur y ésta se dirige hacia el centro y el norte de la isla. Es la más extensa y la que tiene mejores vistas del resto del Archipiélago de Chinijo. Itinerario (Ruta verde):

Caleta de Sebo – Playa de las Conchas – Playa del Ámbar – Pedro Barba – Caleta de Sebo


La ruta comienza en la capital de La Graciosa: Caleta de Sebo, un poblado que tiene algo menos de 800 habitantes y donde se encuentra el puerto al que llegan los ferries. A pesar de ser tan pequeño, en él encontrarás restaurantes, una panadería, un colegio, un centro de salud, tiendas de alquiler de bicis, supermercados y algún que otro hotel. Sus calles no están asfaltadas, tan sólo hay unas pequeñas aceras, y el polvo lo llena todo. 



Desde Caleta de Sebo parte un camino hacia la próxima parada de la ruta: La Playa de las Conchas, a la que llegarás en unos 45 minutos. El camino es polvoriento y los pocos 4x4 que se dedican a hacer excursiones por la isla (únicos vehículos a motor autorizados para uso turístico), dejan una estela de contaminación y polvo considerable. Te aconsejo que te lleves un pañuelo para taparte la boca y la nariz cuando pasen.



A la Playa de las Conchas se accede por un camino cuesta abajo. Delante del acceso hay un aparcamiento para bicicletas. La arena blanca llena de restos de conchas da paso a un mar de fuerte oleaje, con vistas a las islas de Montaña Clara y Alegranza. El baño aquí es bastante peligroso por los fuertes alisios que la azotan.


De vuelta al camino, tienes que dejar a un lado Montaña Bermeja, un gran volcán de 157 metros de altura. Puedes elegir subir hacia su cima, o rodearla y continuar el camino hacia el noreste.


Dejando la montaña atrás y después de una gran curva, el camino te acercará hasta la Playa del Ámbar, que en algunos sitios aparece también nombrada como Playa Lambra. Es una pena, pues por su orientación, que la expone a las corrientes y vientos del norte, llega el mayor volumen de basura a las aguas de La Graciosa.


Su nombre proviene de la gran cantidad de ámbar gris que antiguamente se encontraba en su bahía arenosa. Se origina por la secreción que genera el aparato digestivo de los cachalotes y que las corrientes llevaban hasta allí. Ahora, en vez de ámbar gris, lo que más hay son microplásticos.

Las grandes corrientes y los fuertes vientos hacen de Playa Lambra un sitio muy peligroso para el baño, pero las vistas son excepcionales.

El camino sigue curvándose para dar la vuelta a la isla y desemboca en el desvío hacia Pedro Barba, el otro núcleo habitado de la isla. Hay censadas tan sólo dos personas, pero el turismo ya ha hecho mella y ahora hay hasta Airbnb.


Para llegar a Pedro Barba hay que bajar una cuesta polvorienta. El poblado lo conforman un conjunto de casitas bajas que rodean una pequeña cala con un rompeolas. La tranquilidad es absoluta.


El camino de vuelta se hace un poco tedioso, porque hay que subir la misma cuesta que te llevó hasta Pedro Barba, para llegar de nuevo al desvío y continuar el largo trecho que hay hasta Caleta de Sebo: algo menos de 5 km, dejando a la derecha la montaña de Las Agujas.


De vuelta a Caleta de Sebo puedes visitar su iglesia marinera, consagrada a la Virgen del Carmen (Virgen del Mar para los locales), patrona de la isla.


En la misma calle también puedes entrar a curiosear en el que dice ser el Museo más pequeño del mundo: el Museo Chinijo. Sus 70 m² están divididos en espacios dedicados a los cetáceos, la sal, el archipiélago Chinijo, el aloe vera y la orchilla. También tiene una pequeña tienda. El acceso es gratuito.


Antes de partir, no dudes en tomarte algo en cualquiera de los bares del puerto, a un precio realmente barato, o disfrutar de un dulce en su pasterlería.


🚶 Ruta circular: 16 km
🚶 Dificultad: baja
🚶 Llevar agua, calzado de trekking y protección solar.

Qué ver en Lanzarote en 4 días – itinerario II



Día 3 – Por el sur de la isla

1. Puerto Calero: Lanzarote cuenta con un submarino de 106 toneladas dedicado exclusivamente a las visitas turísticas. Desde sus cristaleras podrás ver los fondos marinos de la costa de Puerto Calero. Sin duda, es uno de los viajes imprescindibles que hacer en Lanzarote.


2. Playa de Papagayo: es una de las más bonitas de Lanzarote. Se encuentra en una pequeña cala, protegida de los vientos que azotan la isla. Desde ella se pueden ver las vecinas islas de Fuerteventura y Lobos. Acceso: 3€


3. Playa Blanca: el tercer núcleo turístico de la isla, cuenta con un animado entramado de calles, llenas de tiendas y restaurantes, ha sido galardonado varias veces por su limpieza. El lago paseo marítimo es precioso, así como las vistas que desde él se obtienen. Desde su puerto salen los barcos para visitar Fuerteventura.


4. Femés: a través de una estrecha carretera serpenteante, llegarás al pequeñito pueblo isleño de Femés. Junto a la iglesia de San Marcial de Rubicón podrás disfrutar de uno de los miradores más impactantes de Lanzarote: el Balcón de Femés. En días claros serás capaz de vislumbrar hasta las dunas de Corralejo, en Fuerteventura.


Día 4 – La Graciosa y resto de la isla


1. Puerto Órzola: el pueblo marinero de Órzola, al norte de Lanzarote, es famoso por ser el puerto desde donde salen los barcos con destino a Caleta de Sebo, la capital de la isla de La Graciosa.


2. La Graciosa: cuando visites Lanzarote, reserva un día para ir a La Graciosa, la única isla habitada del Archipiélago Chinijo. Sin carreteras asfaltadas, y llena de tranquilidad, playas y paisajes increíbles, podrás recorrerla a pie, en bici o contratando una excursión. El acceso a la isla se hace a través del Puerto de Órzola, desde donde parten numerosos ferries cada día.


3. Mirador de Río: César Manrique construyó este original mirador a 400 metros de altura, camuflado en el Risco de Famara. En sus tres pisos hay una tienda, un restaurante y un mirador al aire libre desde el que se obtienen increíbles vistas de La Graciosa. Precio sin bono: 4’75€   Horario: de 10’00 a 17’45


4. Ermita de las Nieves: sobre el risco más alto de Famara, se alza este pequeño santuario del siglo XV, aunque lo que ves hoy es una reconstrucción del siglo XVII. En una gran explanada y protegida de los vientos con un pequeño muro, la ermita está consagrada a la Virgen de las Nieves, la patrona de Lanzarote. A ella iban peregrinando los agricultores para pedir lluvias para sus cultivos. La romería se sigue realizando cada mes de mayo. Pero lo más interesante son las vistas que desde se ven de la isla.


5. Teguise: la capital de la isla hasta finales del XVIII, su casco histórico refleja el típico pueblecito tradicional de la isla. Está dominado por la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe (s. XV) y en él puedes pasear por sus calles viendo el Convento de San Francisco de Miraflores, la Iglesia de Santo Domingo, palacetes y casas nobles,  y el antiguo Castillo de Santa Bárbara, construido encima del volcán Guanapay y sede del Museo de la Piratería. También puedes entrar a Lagomar, la casa que Omar Shariff compró y perdió ese mismo día en una partida de bridge.


Mapa de la ruta


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Qué puedes hacer durante tu visita al Timanfaya



¿Cómo es la visita al Timanfaya?

El Parque Nacional del Timanfaya es el paisaje más excepcional que te vas a encontrar en la isla de Lanzarote. Un remoto lugar al que sólo vas a poder acceder mediante una visita guiada. Está prohibido andar por el Parque Nacional, así como recorrer los senderos y carreteras con tu propio coche.

Para realizar la visita, debes llegar a la entrada del parque, donde hay una caseta de control. Allí se paga la entrada y sigues con tu coche hasta el aparcamiento del Centro Cultural y Turístico de las Montañas del Fuego. Cuanto más temprano vayas, mejor. Así no tendrás problemas para aparcar y podrás subirte pronto a uno de los autobuses que realizan la excursión. Si tienes oportunidad, te recomiendo que te sientes en la primera fila, en los asientos opuestos al conductor. De este modo tendrás muchas mejores vistas del recorrido.

El autobús realiza un recorrido por una carretera muy estrecha de 14 km a lo largo del Parque Nacional en el que podrás ver varios cráteres, incluso el que originó la explosión que dio lugar al paisaje que puedes ver ahora. 



Durante el trayecto, una grabación va explicando en varios idiomas la historia del Timanfaya y las características de lo que estás viendo. Para ello, el conductor (y pronto el propio autobús, ya que quieren poner autobuses autónomos sin conductor) se va parando en los puntos clave para que puedas observar mejor todo lo que te rodea.



¿Por qué hay un paisaje lunar en Lanzarote?

No hace demasiados años que el volcán explotó. Fue a principios del siglo XVIII, el 1 de septiembre de 1730, durante la época del Reinado de Felipe V, el primero de los Borbones. En los alrededores de la población de Yaiza, la tierra empezó a temblar y surgió una nueva montaña de sus entrañas, que vino acompañada de fuego y de lava. El suelo se agrietó y la lava y la ceniza fluyeron durante seis años destruyendo un cuarto de la isla. Nueve pueblos quedaron enterrados y la gente tuvo que emigrar a otras islas.

Aunque Lanzarote se fue recuperando y la tierra volvió a ser fértil gracias a estas cenizas, la tierra volvió a temblar en 1824. Tres nuevos volcanes surgieron: Tinguatón, Tao y Fuego. De nuevo, los isleños tuvieron que emigrar cuando parecía que todo se había calmado. Pero el paisaje seguía configurando todo el territorio sur de la isla.




Poco a poco, la vida volvió a resurgir en Lanzarote y, en 1974, fue declarado Parque Nacional, el primero y único de la provincia de Las Palmas. Cuenta con más de 25 volcanes en 51 km². Aún presenta actividad volcánica, existiendo puntos de calor en la superficie que alcanzan los 100-120ºC y 600ºC a 10 metros de profundidad.



En estas tierras tan aparentemente áridas, existen más de doscientas especies distintas, como lagartos, musarañas, y perdices. En su paisaje lunar el liquen comenzó a brotar entre sus piedras y, con el tiempo, especies como la malvarrosa también se están abriendo paso.



Una vez completado el recorrido en autobús, la visita continúa delante del restaurante. Allí, uno de los guías del parque mete broza en un agujero que ha hecho en la tierra y todo empieza arder en llamas.


A continuación, se dirige a otro agujero y echa un cubo de agua para crear un fabuloso géiser. Es increíble la actividad geotérmica que aún hay a escasos metros de nosotros. Si tocas las piedras del suelo, podrás notar el calor que acumulan.


Acabadas las demostraciones, es un buen momento para visitar la tienda de recuerdos y comprar algún que otro souvenir en el que aparezca el famoso Diablo de Timanfaya, que poco tiene que ver con ningún demonio.

La Leyenda del Diablo de Timanfaya

El día de la primera explosión del volcán, en 1730, se estaba celebrando la boda de dos isleños. Cuando la el volcán explotó, la novia quedó sepultada bajo una gran roca. La gente empezó a correr de un lado para otro escapando del peligro, pero el chico no quería abandonar a su amada allí.

Así que, corrió a coger una forca de cinco puntas e hizo todo lo posible por levantar la roca que cubría el cuerpo ya sin vida de su prometida. Con ella en brazos y llevando aún la forca, se fue caminando recorriendo los ardientes valles en los que se había convertido el Timanfaya. Llegó la noche y el joven siguió vagando. Los isleños consiguieron ver su silueta, en lo alto del valle, iluminada por una gran luna llena. Ante tal visión, suspiraron murmurando: “¡Pobre diablo!”


Dicen que de la sangre que derramó la novia por el valle, nació el aloe vera, pues el joven se llamaba Aloe y la joven, Vera.

La imagen de este pobre diablo se ha convertido en el símbolo del Parque Nacional de Timanfaya.

El Islote de Hilario

La mejor manera de terminar tu visita es ir a comer al Restaurante El Islote de Hilario, construido por César Manrique. A dos metros bajo el suelo del restaurante, la temperatura es de 400ºC y a diez metros, de 600ºC. Por ello, el local aprovecha esta actividad geotérmica para preparar unos exquisitos platos.


Puedes visitar el parque por la mañana y volver más tarde para comer. En mi caso, fui recién abierto. Realicé el recorrido en autobús y, a la salida, le dije al señor que había en la caseta de la entrada que quería volver luego para comer en el restaurante. Me dijo que no había problema y que lo avisase cuando volviera a pasar por el punto de control al mediodía. Así fue. El señor se acordaba de mí y no me puso ningún impedimento en volver a entrar al parque. Eso sí, a esta hora estaba todo llenísimo y en qué me vi de coger hueco para aparcar.

En el Islote de Hilario puedes degustar desde platos completos de productos asados en las parrillas, hasta bocadillos de pollo asado en ellas.



Si aún te has quedado con ganas de más, puedes parar el coche a la entrada del parque, en el Echadero de los camellos, para hacer una miniexcursión montado en estos animales. Si estás interesado, asegúrate de su horario, porque es muy limitado por el bien de los camellos. Su precio ronda los 10€ por un viaje de 15-20 minutos. 


⬥ Horario: de 9:00 a 17:45. El último autobús sale a las 17:00.
⬥ Julio, agosto y septiembre: de 9:00 a 19:00. El último autobús sale a las 18:00.

⬥ Precio de la entrada al Timanfaya:         Adultos: 9€              Niños: 4’5€
El autobús y el aparcamiento viene incluido en el precio.

⬥ Lo más interesante es comprar uno de los bonos de las entradas turísticas de Lanzarote. Es más cómodo y permite aplicar un descuento al precio normal de las entradas. Se compra en cualquiera de los lugares turísticos de Lanzarote.

⬥ No hay transporte público hasta el Parque Nacional. Lo más cerca que te puede dejar el autobús de InterCity es en Yaiza. Y desde allí, tendrías que contratar un taxi. Por lo que te va a costar (ida y vuelta, más tiempo de espera mientras estás visitando tú el parque), creo que te saldría más rentable apuntarte a una visita guiada y que te recojan en tu hotel. Hay muchas empresas que realizan este tipo de excursiones. Tu mismo alojamiento te puede informar sobre ellas.