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7 lugares imprescindibles que ver en Portugalete en una mañana


Sus más de 46.000 habitantes viviendo en 3’2 m², lo hacen uno de los pueblos con más densidad de población de España. La villa fue fundada en 1322 sobre una pequeña aldea marinera en una de las márgenes de la Ría de Bilbao y, desde finales de la Edad Media, su puerto se hizo famoso por ser el lugar de salida de la lana castellana hacia Flandes.

En el siglo XIX, la industrialización dinamizó su economía, que re vio reforzada por la llegada del ferrocarril, la construcción del Puente de Vizcaya y del muelle de hierro. Todo esto, unido a su playa y a su balneario, hizo que la nueva burguesía eligiera este enclave para establecer sus residencias veraniegas.



Qué ver en Portugalete en una mañana

1. El Puente de Vizcaya: Patrimonio de la Humanidad desde 2006, este puente transbordador une Las Arenas (Getxo) con Portugalete. Fue inaugurado en 1893, siendo el primero de su tipología en el mundo​ y uno de ocho que aún se conservan. Su construcción se debió a la necesidad de unir los balnearios existentes en ambas márgenes de la ría, destinados a la burguesía industrial y a los turistas de finales del siglo XIX. Puedes visitarlo subiendo en un ascensor panorámico a una pasarela peatonal que hay en la parte superior (8€) o montarte en el transbordador por 0’40€.


2. La Plaza del Solar: originariamente este era un asentamiento militar en el que se colocaban los cañones que defendían a sus habitantes. A finales del siglo XIX, pasó a ser una pequeña plaza coronada por un kiosco de música. Actualmente en ella también se encuentra el Ayuntamiento, ubicado en un edificio neoclásico de 1883. 



3. Monumento a Víctor Chávarri: próximo al Ayuntamiento se encuentra esta extraordinaria escultura de 1905 por la que su autor, Miguel Blay, obtuvo la medalla de oro en la Expo de París ese mismo año. 



4. La Basílica de Santa María de Portugalete: este templo del siglo XV, que ha sido reconstruido en numerosas ocasiones, se encuentra en la parte alta de Portugalete. En su fachada destacan dos gárgolas medievales y en su interior el mayor retablo renacentista realizado con madera de nogal del mundo.  Entrada gratuita.



5. La Torre Salazar: esta antigua casa de 1380 construida en mampostería, albergó una prisión en la planta baja y una vivienda en el primer piso. En su interior hay un museo dedicado a la historia de la ciudad y un lujoso restaurante.



6. El Museo Rialia: el Museo Rialia está dedicado al pasado industrial de Portugalete. Su muestra está basada en el fondo histórico de Altos Hornos de Vizcaya. Precio: 2€ 


7. El Mareómetro de Portugalete: data de 1883 y se encuentra ubicado al final del muelle de Churruca. Los datos que aporta se reflejan mediante una aguja, como si se tratara de un reloj. 


7 lugares imprescindibles que ver en Getxo en una mañana



En la margen derecha de la ría de Bilbao, Getxo se alza manteniendo aún el encanto de una de las zonas preferidas para vivir de las familias poderosas de principios del siglo XX. La burguesía industrial bilbaína de la época construyó aquí sus mansiones, en un entorno natural envidiable, de cuyas vistas aun puedes disfrutar hoy. 


Qué ver en Getxo en una mañana

1. El Fuerte de La Galea: conocido también como el Castillo del Príncipe, es una construcción militar del siglo XVIII. Desde su torre se podían vigilar las velas de los barcos que se acercaban y controlar el comercio marítimo. Allí mismo tienes una amplia zona de aparcamiento, donde dejar tu coche y aprovechar para caminar por el paseo de La Galea, desde el que disfrutarás de las vistas de los acantilados que recorren la Ría de Bilbao y del Molino de Aixerrota.


2. El Puente de Vizcaya: Patrimonio de la Humanidad desde 2006, este puente transbordador une Las Arenas (Getxo) con Portugalete. Fue inaugurado en 1893, siendo el primero de su tipología en el mundo​ y uno de ocho que aún se conservan. Su construcción se debió a la necesidad de unir los balnearios existentes en ambas márgenes de la ría, destinados a la burguesía industrial y a los turistas de finales del siglo XIX. Puedes visitarlo subiendo en un ascensor panorámico a una pasarela peatonal que hay en la parte superior (8€) o montarte en el transbordador por 0’40€.


3. Las Galerías de Punta Begoña: puedes ver este extraño edificio de 1919 en frente del Paseo Marítimo. Su diseño lo realizó Rafael Bastida para contener la ladera del muelle Arriluze, y formaban parte del desaparecido palacio de la familia Echevarrieta, quienes las usaban como lugar de recreo o para hacer negocios. Una familia de las más pudientes de la época, que fue impulsora de Iberia, del metro de Barcelona y de la urbanización de la Gran Vía de Madrid. Hoy sólo se puede ver su interior solicitando una visita guiada que organiza el Ayuntamiento de Getxo. 


4. El Puerto Viejo de Algorta: lugar pintoresco, que mantiene el encanto de los antiguos puertos pesqueros y donde algunos dicen que nació el kalimotxo. Para visitarlo, puedes ir en tu coche o coger el autobús de la Línea A3472. 


5. Palacio de Lezama: el edificio construido para la familia Lezama-Leguizamón, vinculada a la minería y al BBVA, data de 1902 y está inspirado en el Palacio Monterrey de Salamanca. Actualmente sigue siendo habitado por los integrantes de esta poderosa familia. 


6. El Paseo de las Grandes Villas: recorriendo este bello paseo junto al mar, podrás apreciar increíbles villas de finales del XIX y principios del XX, pertenecientes a la clase social que creó el barrio de Neguri en el que se encuentran. En la zona destacan palacios como el de Eguzkialde, también conocido como la Casa de la Alcaldesa por pertenecer a Pilar Careaga (la primera alcaldesa de Bilbao, el Palacio San Joseren, el Palacio Kai-Alde, el Itxas Begi, o el Palacio del Marqués de Olaso.



7. Monumento a Churruca: de estilo art-decó está compuesto por una torre-faro que representa el triunfo del hombre sobre el mar. Delante de esta especie de obelisco se encuentra una estatua que representa la Industria y otra que representa la Navegación. Sentado en la torre aparece la figura de Evaristo de Churruca, ingeniero navarro que canalizó la Ría y se encargó de las obras del puerto de Bilbao. El monumento es obra de Miguel García de Salazar, quien la esculpió en 1939. 


Dónde aparcar en Getxo

Getxo es uno de los enclaves elegidos por los que van a visitar Bilbao y quieren ahorrarse un parking, o el pago del OTA. De hecho, puedes aparcar en Getxo, visitarla por la mañana y coger el metro hacia el centro de Bilbao para seguir pasar el resto del día allí.

Para visitar la zona de la Galea y el Puerto Viejo de Algorta, es mejor que vayas en coche, veas estas zonas y aparques luego en un sitio más céntrico.

El coche lo puedes dejar gratis en el Muelle de Ereaga, cerca de la Oficina de Turismo, en el Puerto Deportivo, en la calle Arkotxa y frente al Palacio de Lezama.

10 lugares imprescindibles que ver en Bilbao en un día



La ciudad más poblada del País Vasco ha destacado siempre por su rápida adaptación a los avances tecnológicos y al desarrollo. Desde el siglo XIII, cuando ganó importancia a través de sus exportaciones de lana y de hierro a través de su puerto; pasando por el XIX, cuando sufrió una gran transformación siendo la segunda ciudad más industrializada de España; hasta la actualidad, contando en el siglo XXI con numerosos premios internacionales que alaban su urbanismo.


Aparcar en ella resulta realmente difícil. Pero, gracias a su valorada y amplia red de transporte público (que apuesta por el respeto al medio ambiente), puedes visitar lo más representativo de esta ciudad en un día.



Qué ver en Bilbao en un día

1. Guggenheim: el edificio más conocido de Bilbao destaca por su arquitectura extravagante. Las formas curvilíneas se suceden recubiertas con piedra caliza, cortinas de cristal y planchas de titanio. En su interior puedes disfrutar de una amplia colección de arte moderno. Su exterior también cuenta con obras tan famosas como la gran araña Mamá o el gran perro Puppy y con las vistas a la magnífica Ría de Bilbao. Precio: 17€  www.guggenheim-bilbao.eus


2. Palacio de la Diputación: en la Gran Vía de Bilbao, llena de tiendas y restaurantes, destaca este edificio considerado una de las obras cumbres del eclecticismo en Vizcaya. Dejando los tecnicismos a un lado, bien merece una visita para descubrir su notable arquitectura. Puedes ver su interior apuntándote a una de las visitas guiadas que se organizan desde el área de turismo.  bisitak@bizkaia.eus


3. Teatro Arriaga: dedicado al niño prodigio Juan Crisóstomo Arriaga, conocido como el Mozart español, este teatro fue construido a finales del siglo XIX en estilo neobarroco. Hoy ofrece una gran programación de música y espectáculos. www.teatroarriaga.eus


4. Plaza Nueva: construida en 1851, después de un largo proceso de diseño que duró más de sesenta años, hoy es uno de los referentes de la capital para recorrer los numerosos bares de pintxos que la rodean y visitar su mercado de antigüedades cada domingo.


5. Museo Vasco: no te puedes ir de Bilbao sin conocer más sobre la historia de una de las culturas más antiguas del mundo. Su patrimonio cuenta con más de 20.000 objetos, entre los que destaca el Idolo de Mikeldi, originario de la II Edad del Hierro (s. V-I a. C). Precio: 3€  www.euskal-museoa.eus


6. Catedral de Santiago: el edificio más antiguo de Bilbao, pertenece al siglo XIV y fue construido en estilo gótico. Es una visita obligada para los peregrinos que realizan el Camino de Santiago por la costa, por ello su puerta más conocida, a Puerta del Ángel, es también llamada la Puerta de los Peregrinos. Fuera del horario de misa, puedes visitar sus distintas capillas, la sacristía y el claustro. Precio: 5€ (Entrada combinada Catedral + Iglesia San Antón). catedralbilbao.com


7. Mercado de la Ribera: junto a la Ría de Bilbao, el Mercado de la Ribera fue reconocido en 1990 como el Mercado Municipal de Abastos más completo por el Guinness, siendo el mayor mercado cubierto de Europa. Cuenta con más de 10.000 m² llenos de puestos de venta y bares. mercadodelaribera.biz


8. Iglesia de San Antón: el edificio se construyó sobre las ruinas del antiguo Álcazar, a finales del siglo XIV. De estilo gótico, su interior se divide en tres naves, careciendo de ábside. Su importancia para la ciudad es tal, que su figura aparece reflejada en el escudo de la villa. Su interior ofrece grandes misterios, como puertas que no llevan a ningún sitio o terrazas a las que sólo se puede acceder saltando desde el tejado.  Precio: 3€  Entrada combinada Catedral + Iglesia San Antón: 5€.


9. Basílica de Begoña: dedicada a Amatxu (la Virgen de Begoña), fue levantada en el siglo XVI gracias a las limosnas de los fieles. Se ubica en la parte alta de la ciudad, por lo que se puede ver desde muchas partes de Bilbao. Es tradición que cuando gana el Athletic de Bilbao o el Bilbao Basket, los aficionados vayan allí a celebrarlo.

10. Fosteritos: una foto muy querida por los turistas que visitan Bilbao es la de los Fosteritos, las marquesinas de acero y vidrio que el arquitecto Norman Foster (de ahí su nombre) diseñó en 1988 para dar entrada a varias estaciones del Metro de Bilbao. El logotipo del metro y el interior de la mayoría de las estaciones también son obra de Foster, quien fue contratado de nuevo en el 2009 para diseñar las paradas subterráneas de la línea 3. Los Fosteritos los puedes ver en las principales estaciones del Ensanche, como la Plaza Moyúa y Sarriko.







Cómo es la visita a Roskilde, Frederiksborg y Kronborg con Hamlet Tours (I)



Hay muchas empresas que se dedican a organizar visitas por los alrededores de Copenhague. Yo contraté una con Getyourguide.com, que incluía el viaje a Roskilde, la entrada al Museo de Barcos Vikingos y la visita a los castillos de Frederiksborg y de Kronborg. Lo hice por internet para asegurarme la reserva el día que yo quería, pues sólo disponía de un día en concreto. De todas maneras, en Copenhague verás un montón de ofertas, unos 10-15€ más baratas, que supongo que será el dinero que se lleve este turoperador. A mí me costó 145€, con entradas, guías en inglés y transporte incluidos.


Al poco de hacer la reserva, me mandaron un correo con los datos exactos de la hora y el lugar de recogida: a las 7’30 venía a recogerme a mi hotel un guía de la empresa Hamlet Tours. Como había mucho tráfico en el centro, me llamó por teléfono para decirme que se retrasaría unos 5 minutos. Cuando llegó, la furgoneta estaba vacía y fuimos a recoger a otra gente a sus hoteles. El tour fue entero en inglés y el guía, estupendo. Mientras salíamos de Copenhague, fue haciéndonos un tour en la minivan explicándonos todos los monumentos que íbamos atravesando.

Nuestra primera parada: Roskilde

Roskilde se encuentra a unos 30 km de Copenhague. Fue capital de Dinamarca hasta el siglo XV y es una de las ciudades más antiguas del país. Según una leyenda, la ciudad fue fundada por el rey Hroðgar o Roar. En el área había algunos manantiales, por lo que el nombre de Roskilde provendría de Roar y kilde: "manantial, fuente".


El guía nos llevó directamente desde Copenhague hasta la plaza de la Catedral de Roskilde, el monumento más representativo de la ciudad. De noviembre a abril, esta visita no incluía el acceso a la Catedral, sino sólo a su plaza para dar un paseo rodeándola. Fue una pena, pero las normas son las normas.



Patrimonio de la Humanidad desde 1995, el edificio fue iniciado en el siglo XII para reemplazar un viejo templo anterior hecho con madera. De estilo gótico, su originalidad se encuentra en el ladrillo con el que se construyó, siendo una de las primeras en hacer con este material, cuya técnica de fabricación fue introducida por monjes en Dinamarca en 1160.

En su interior guardan sepultura la mayoría de la familia real danesa, y por ello, su diseño se fue adaptando a los gustos de los distintos tiempos. Eso hace de esta catedral un friso cronológico de la evolución de la arquitectura de los edificios cristianos en la Europa del Norte. En total hay 20 reyes y 17 reinas enterradas aquí. También está ya preparada para albergar el sarcófago de la actual reina, Margarita II y su consorte, Enrique.



Después de explicarnos la catedral mientras la rodeábamos entre la niebla, paseamos un poco por la plaza del Ayuntamiento y volvimos a la furgoneta.


En poco tiempo llegamos al otro gran atractivo de Roskilde: el Museo de los Barcos Vikingos.

Su ubicación, en plena orilla del Fiordo de Roskilde, hace que las vistas desde allí sean magníficas.


Aparcamos y nos dirigimos al recinto, para hacer la visita por nuestra cuenta. En el exterior había varios puestos de artesanía y talleres que son mostrados a los turistas en la temporada de verano.


En su interior hay varias salas en las que se pueden ver vídeos y carteles sobre los barcos que se descubrieron en 1962 en el fondo del fiordo. Los barcos fueron hundidos a propósito, alrededor del año 1000, junto a otro barco llamado Skudelev, para que protegieran la ciudad de invasiones enemigas por mar. El museo se creó para ver los 5 barcos que se encontraron.


Saliendo de nuevo, hay expuestos varios barcos que se han realizado allí utilizando las mismas técnicas que usaron los vikingos originarios, además de explicar las fases de construcción que requieren para hacerlos. Tardan más de un año en crear uno de estos barcos.



Realizada la visita, nuestro guía nos estaba esperando para ir a la ciudad de Hillerød, donde se asienta el castillo de Frederiksborg.

Otras entradas que te pueden interesar:


19 sitios imprescindibles de Copenhague - Qué ver y qué hacer en Copenhague



Copenhague es una ciudad bastante asequible paseando y usando la red de transporte público. Su centro es pequeño y se puede ver bien en un par de días, por lo que te recomiendo que aproveches tu estancia en la ciudad para hacer visitas a lugares cercanos. Las entradas de los museos y sitios más famosos son bastante caras, tenlo en cuenta para tu visita.

Qué ver y qué hacer en Copenhague

1. Hacerte una foto con La Sirenita: el símbolo de Copenhague es una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad. La estatua la mandó construir a principios del siglo XX el dueño de la fábrica de Calsberg y su autor fue el escultor Eriksen. Muchos se decepcionan al verla porque es muy pequeña (mide algo más de un metro) y las colas para poder hacerte una foto con ella son desalentadoras.


2. Endulzarte en La Glace: la pastelería más antigua de toda Dinamarca hará las delicias de cualquiera que se acerque a su escaparate. Hans Christian Andersen la visitaba asiduamente, así como la familia real danesa. Su chocolate servido en jarra y acompañado de leche batida, no se puede dejar escapar.


3. Subir a la cúpula de la Iglesia de Mármol: este templo luterano barroco fue construido en la época de Frederik V (s. XVIII) para conmemorar los trescientos años del reinado de los Oldemburgo. Con sus 31 metros de diámetro, su cúpula es la más grande los países nórdicos. La entrada es gratuita.


4. Comer en el barrio cosmopolita de Nørreport: atravesando el largo Puente de la Reina, te encontrarás con un barrio lleno de tiendas y restaurantes multiculturales baratos. Si quieres comer algo más elaborado o el famoso Smorrebrød típico de la ciudad, no dudes en llegar al Mercado de Torvehallerne.


5. Visitar Rosenborg Slot y Amalienborg: estos dos palacios parecen sacados de un cuento danés. Rosenborg fue construido en el XVII y tienen unos amplios jardines justo delante de su entrada. Amalienborg es la residencia oficial de invierno de la familia real danesa y está formado por cuatro palacios distintos. Dos de ellos (el de Moltke y el de Levetzau) están abiertos al público. Sus precios no son nada baratos, pero existe una entrada conjunta con la que se obtiene algo de descuento.



Precio de la entrada a Rosenborg Slot: 105 DDK
Precio de la entrada a Amalienborg: 95 DDK
Precio de la entrada conjunta: 145 DKK

6. Ver el desfile de la Guardia Real: sólo cuando la reina está en el Palacio de Amalienborg, tiene lugar el desfile del cambio de la Guardia Real. Comienza a las 11’30 y recorren el camino entre el Palacio de Rosenborg y la Plaza de Amalienborg.


7. Pasear por Stroget: la calle peatonal más larga de Europa está llena de restaurantes y tiendas. A través de ella y de sus ramificaciones se une la Plaza del Ayuntamiento con la Plaza de Kongens Nytorv.


8. Comprar Legos: en una de las ramificaciones de la calle Stroget, verás la famosa Lego Store, con un mural gigante de Copenhague realizado con piezas de Lego. Comprar aquí es llevarte un buen souvenir danés a casa.


9. Curiosear por Christiania: el barrio antisistema de Copenhague dice que está al margen de cualquier tipo de gobierno exterior y que no depende de la Unión Europea. Sus territorios de engloban en la llamada Ciudad Libre de Chistiania. Está a media hora caminando desde el centro de Copenhague. Sus calles se han convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad.


10. Entrar al Tívoli: su apertura en 1843, lo hacen uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo. Cierra entre temporadas para preparar las atracciones para los nuevos visitantes. Tenlo en cuenta para planificar tu visita y mira antes en su web si está abierto en las fechas que quieres ir a visitarlo.


11. Aprender sobre la cerveza Calsberg: en 1847, J.C. Jacobsen elaboró la primera Calsberg y hoy es una de las más consumidas del mundo. Su antigua fábrica cuenta con un museo en su interior a través del cual se va mostrando su historia. ¿Sabías que su logotipo original era una esvástica? Aunque su elección poco tuvo que ver con los Nazis…


12. Ver las casitas del puerto de Nyhavn: el lugar más fotografiado de Copenhague y por cuyas casitas de colores es identificada la ciudad, es un ir y venir de turistas que pasean por sus tranquilas calles peatonales en donde vivió Hans Christian Andersen. Su mala reputación de antaño (pues era frecuentado por prostitutas y marineros) han dado paso a un gran canal lleno de restaurantes y cafeterías.


13. Abrazar a Hans Christian Andersen: en la plaza Rådhuspladsen puedes ver la estatua del gran escritor danés, justo al lado del ayuntamiento, Andersen sostiene un libro y un bastón mientras mira hacia la entrada del Tívoli.


14. Asistir a una sesión de chillout en una iglesia: Iglesia de Nuestra Señora (Vor Frue Kirke) pasa a llamarse la Iglesia de Natkirken por la noche y ofrece sesiones de chillout en sus llamadas God goes Deep sessions. En el altar colocan una mesa de mezclas y el suelo se llena de grandes cojines para que la gente se retrepe y disfrute de la música y de las luces rojizas que lo inundan todo. En su web puedes ver el horario de sus sesiones. La entrada es gratuita. http://www.natkirken.dk/


15. Andar por el Kastellet: la ciudadela de Copenhague es una de las mejores conservadas del norte de Europa. Su origen se remonta a 1626 para la defensa de la muralla de la ciudad. Hoy la zona se ha convertido en un gran parque público, aunque muchas de sus construcciones también tienen uso militar.


16. Dar una vuelta en bici: cientos y cientos de bicicletas recorren la ciudad cada día. Sus calles están perfectamente preparadas para los ciclistas y cuentan con un servicio público de alquiler bastante interesante (bybyklen.com). Conviértete en un local y haz lo que ellos.


17. Subir a la Torre de la Iglesia de San Salvador: 400 escalones son los que hace falta subir para llegar a la cima, 150 de ellos se hacen por su exterior. Esta torre barroca ofrece constituye uno de los mejores miradores de la ciudad. Precio de la entrada: 40 DDK.


18. Hacer una visita a un lugar cercano: existen multitud de empresas que hacen viajes de un día a lugares cercanos, como a la ciudad vikinga de Roskilde, y a los castillos de Frederiksborg y Kronborg. Es una buena manera de conocer otros sitios por poco dinero y en poco tiempo para que puedas disfrutar más de tu visita.


19. Cruzar el puente hasta llegar a Suecia: una de las salidas típicas desde Copenhague es cruzar el puente para llegar a Malmo. Desde la Estación Central de Copenhague tardarás 35 minutos en llegar a la ciudad sueca en tren atravesando el puente de Oresund, que cuenta con dos líneas de tren y cuatro carriles de carretera, siendo el puente combinado tren-carretera más largo de Europa.