Mostrando las entradas para la consulta Gran Barrera de Coral. ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Gran Barrera de Coral. ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

Australia: Día 19 – Snorkel en la Gran Barrera de Coral en el Evolution


En Cairns existen multitud de empresas que se dedican a organizar y reservar excursiones a la Gran Barrera de Coral. Prácticamente, una en cada esquina del centro. Escoger la adecuada puede ser una dura tarea. Yo la reservé a través de mi cutre hostal y elegí el Crucero Evolution, con la empresa Down Under – Cruise & Dive.

Cómo es la Gran Barrera de Coral

El mayor arrecife de coral del mundo se extiende sobre unos 2600 km de longitud y puede ser visto desde el espacio. En 1981 fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

125 especies de tiburones, más de 5000 de moluscos y más de 400 de coral habitan estas aguas. Sin embargo, el calentamiento global, la contaminación y la actitud irresponsable de muchos turistas están haciendo que su futuro se vea amenazado. De hecho, vi mucho coral blanco por donde estaba, coral muerto. Muchísimos turistas chinos, por más que nos lo dijeron en el barco y nos avisaron de su importancia, se dedicaban a nadar sobre los corales y les daban patadas con las aletas sin importarles nada. Una vergüenza.

Otro de los peligros que lo amenaza es el de las estrellas de mar corona de espinas. Éstas, cuando son adultas, consumen lo que miden. Es decir, si tiene un diámetro de 50cm, la estrella consume diariamente 50cm de coral.




Mi experiencia en el Evolution

A las 8’00 ya estaba haciendo cola (siempre hay mucha) en la Marina de Cairns para canjear la reserva online por los billetes del barco y a las 8’20 estaba subida.

El Evolution es un catamarán de tres plantas bastante nuevo (diciembre 2015). En la planta baja es donde están los asientos y las mesas. Ve temprano porque no puedes elegir sitio, la tripulación te lo asigna conforme vayas entrando. Un asco si te toca en las mesas del centro y no puedes ir mirando al mar. Las mesas son de seis personas. En la planta baja es donde se come y donde se realizan actuaciones.


En la parte de en medio hay una zona cubierta para disfrutar de las vistas y una terraza para tomar el sol. Y el piso superior está lleno de puffs para acostarse a echar la siesta. Un trozo es cubierto y en el otro da el sol.


Tardamos algo menos de dos horas en llegar a nuestro primer destino de la Barrera. Allí se paró el barco y nos dieron nuestro equipamiento para hacer snorkel. Si querías un traje antimedusas, su alquiler costaba 10$. No era tanto por el peligro de las medusas (el traje era de pantalón corto), sino más bien por el frío que hacía en el agua con la brisa. Yo lo agradecí. También había chalecos salvavidas y churros de piscina para quien no se sintiera muy seguro. Si no querías hacer nada, también podías sentarte en las escaleras remojándote los pies mientras disfrutabas de las vistas.



Después de un poco más de una hora, llamaron para comer, pero quien quisiera podía seguir en el agua. Lógicamente todos nos salimos para no quedarnos sin nada. El buffet tenía una gran variedad de ensaladas, salchichas, carne, arroz… el problema era llegar hasta los platos. Vi a muy poca gente repitiendo por lo engorroso que era hacer toda la cola atravesando las mesas y las sillas del barco, que daba la vuelta a toda la primera planta. Las bebidas no venían incluidas. Tan sólo agua, café y té. Tampoco había postre.

Después de comer, salimos hacia nuestro segundo destino. Allí pudimos estar en el agua durante más de una hora. Pero ya hacía frío.


En el viaje de vuelta nos dieron fruta, queso con galletas y una copa de vino, mientras escuchamos un concierto que daba un señor de la tripulación. Fue entretenido. La verdad es que me gustó la experiencia, aunque no pudimos hacer el viaje en el bote semi-sub por el gran viento que se levantó. Volvimos al puerto a las 17’00.

Además de estas actividades, que venían incluidas en el precio, había otras opcionales, como el paseo en helicóptero, tres oportunidades para hacer buceo, bucear con una bióloga para que te vaya explicando cosas, buceo con guía… Pero, todo esto se realiza durante el tiempo que estás haciendo snorkel, por lo que hay que elegir bien las actividades que quieres hacer porque se solapan.




Precios (todos incluyen la comida y el snorkel):
  • Adultos: 169$
  • Submarinismo (introducción): No incluye el traje de neopreno.
    • Una inmersión: 70$
    • La segunda: 45$
    • La tercera: 20$
  • Submarinismo (para gente con certificado): Sí incluye el traje.
    • Una inmersión: 70$
    • La segunda: 20$
    • La tercera: 20$
  • Bote semi-sub: 10$
  • Tour con la bióloga: 25$
  • Traslados en la ciudad: 15$
  • Traslados a las playas y a la zona de Outer Cairns: 22$
  • Buceo con guía: 10$ por inmersión realizada
  • 10 minutos en helicóptero, compartiendo el viaje con otros viajeros: 145$ por persona
  • Traje de buceo/ traje antimedusas: 10$
  • Alquiler de cámara acuática: 45$

 287 Draper St, Cairns Queensland 4870 Australia
Reservas: 07 4052 8300     reservations@downunderdive.com.au
Tel: 1300 224 767      www.downundercruiseanddive.com.au

Otra entrada que te puede interesar:

➤ Australia: Día 20 – Opinión del hotel Alices Secret Travellers Inn en Alice Spring


Australia: 10 lugares imprescindibles que ver en Cairns


La mayoría de los grandes viajes en carretera que recorren la costa este de Australia acaban aquí. Pocos continúan más para el norte. Cairns está plagada de tiendas y agencias de viaje que no paran de ofrecer sus excursiones al punto estrella: la Gran Barrera de Coral. La ciudad es muy asequible a pie. No hay mucho que ver en ella, aunque está llena de actividades en los alrededores. 

Qué hacer en Cairns


1. Pasear por The Esplanade: aquí es donde se reúne la gente en Cairns para hacer deporte, pasear, disfrutar del mar o relajarse tomando el sol. Al final del paseo marítimo hay una piscina de agua salada, justo al lado del mar. En la mitad del paseo, puedes hacerte fotos con el War Memorial y también mirar a los pelícanos que vienen aquí cada atardecer. Los sábados de 8’00 a 16’00 es la sede del mercado de artesanía, con música y bailes.




2. Comprar souvenirs en el centro:  Cairns está llena de asiáticos. Hay multitud de japoneses y coreanos, sobre todo. La mayoría de las tiendas de recuerdos son suyas y hay miles. Los precios varían mucho de una a otra, así que tómate un tiempo para recorrer varias y hacerte con la mejor ganga.

3. Comer en el Night Market: Cairns no tiene Chinatown, pero este sitio es como si fuera un trocito de ésta. El mercado nocturno está lleno de tiendas de recuerdos y de restaurantes de comida asiática a precios muy razonables. Muchos son buffet libre. Pagas un plato y te echas todo lo que quepa en él. Además, en todo el recinto hay wifi gratis.


4. Ver a los canguros in the wild en el Centenary Park: saliendo de Cairns, busca el Centenary Park, cerca de Trinity Beach. Allí hay un club de bolos con unas vistas magníficas. Sus vecinos son un montón de wallabies salvajes. Yo entré para verlos sin saber que era propiedad privada. Pero no hubo problema. Les expliqué que quería ver a los wallabies porque los había visto desde la carretera y, muy amables, me llevaron al sitio desde donde mejor se veían. Sin necesidad de entrar a la bolera, se pueden ver rodeando el edificio, aunque no tan bien.


5. Conocer a los aborígenes del Tjapukai: este parque cultural es una de las mejores oportunidades que hay en la zona para aprender de los aborígenes de Cairns, que son muy distintos de los que tienes en mente, los típicos altos del desierto. En este parque muestran su arte, sus bailes, sus tradiciones, incluso puedes probar a tirar un boomerang o una lanza.


6. Pasear por los jardines botánicos: a 3-4 km del centro estos jardines, creados en 1887, albergan una de las mejores colecciones de plantas tropicales de Australia. Atravesando sus pasarelas puedes llegar a los Centenary Lakes, formados por un lago de agua salada y otro de agua dulce en los que se reúnen más de 136 especies de pájaros.



Qué hacer cerca de Cairns


7. Visitar la Gran Barrera de Coral: a 40 km de Cairns, en un barco tardarás dos horas en llegar a sus proximidades. Patrimonio de la Humanidad desde 1981, es una visita obligada. Pero, siempre respetando. Haciendo turismo responsable. Su futuro es incierto debido a la contaminación, el cambio climático y las actitudes estúpidas de algunos turistas.


8. Ver cocodrilos en Daintree Forest: Patrimonio de la Humanidad desde 1988 dentro del conjunto de humedales tropicales de Queensland, es la mayor extensión de bosque del país. Yendo hacia el norte, desde Cairns, se pueden ir haciendo paradas interesantes en sus playas más alejadas (Palm Cove Beach es la más concurrida), recorriendo una carretera sinuosa, llena de curvas y con paralela al mar en muchos tramos. Los puntos más destacados son Daintree pueblo, Port Douglas (para hacer el sendero de Mossman Gorge) y Cape Tribulation. En la zona hay muchas empresas que se dedican a hacer cruceros por el río para ver cocodrilos.


9. Hacer el Waterfall Circuit en coche: a una hora de Cairns, puedes hacer este recorrido que parte del pueblo de Millaa Millaa para ver una sucesión de cataratas impresionantes. Atherton Tablelands es la zona más famosa.

www.amazingaustralia.com.au

10. Viajar en el tren de Kuranda: Kuranda está a 30km de Cairns. La mejor manera de visitarla es subiéndose en el Kuranda Scenic Railway, un tren de vapor que atraviesa la selva y nos deleita con sus paisajes. Hace algunas paradas para poder tomar buenas fotos, como la mítica Barron Falls. La vuelta, para que el viaje sea completo, se puede hacer en el teleférico.


Australia: Día 18 - Viendo a los aborígenes australianos en Cairns


Cómo es la visita al Tjapukai Aboriginal Cultural Park

No me podía ir de Australia sin conocer más de cerca a los aborígenes ya que, lo que había visto en los barrios deprimidos y no tan deprimidos de las grandes ciudades me había desencantado mucho. Uno de los sitios que me recomendaron para conocer el pasado tribal de estos pueblos de la Costa Este, que se diferencia mucho de los del desierto, fue este parque cultural.

La idea surgió en 1987, cuando un grupillo de amigos australianos (aborígenes y blancos) se juntaron para escribir una obra de teatro que hablara de sus leyendas. La representación la hicieron en un teatro de Kuranda y la expectación fue tal que desbordaron el local. Desde entonces el Tjapukai se ha convertido en una gran empresa valorada en más de 9$ millones y hoy es la compañía que más indígenas australianos tiene como empleados.


Se localiza en Smithfield, cerca de la base del Skyrail Cableway de Kuranda, pero está a muy pocos kilómetros de Cairns. A través de sus instalaciones y de sus empleados sobre todo, podréis conocer más sobre una cultura que tiene más de 40.000 años de antigüedadHay distintas clases de tickets. Y se puede visitar de día o de noche. Yo elegí el Full Experience porque era el que más cosas tenía y no me decepcionó.

Nada más entrar, los miembros de la tribu nos recibieron al grupo en el Magic Space para enseñarnos a pintarnos la cara como ellos. Este salón contiene objetos de los Tjapukai con miles de años de antigüedad. A continuación, pasamos al Creation Theatre, donde los actores interactúan con hologramas para contarnos sus tradiciones y creencias. El inglés se va mezclando con su lengua.



En el History Theatre nos mostraron una película de 20 minutos que contaba la historia de su pueblo durante los últimos 120 años. Es un poco cruda porque se habla de cómo sufrieron los efectos de la colonización.

La gente que habita la zona de Cairns y el Daintree, son los aborígenes del rainforest. Son de los más bajitos de Australia, delgados y oscuros, sin llegar a ser negros. Tienen un lenguaje propio, ininteligible para el resto de las tribus.

En el Dance Theatre, nuestros guías tocaron el famoso didgeridoo, cantaron y bailaron danzas tradicionales. También hicieron un fuego en mitad del escenario, usando tan sólo unas ramas. 



Antes de comer, nos llevaron con una de las aborígenes para que nos enseñara a hacer unas pulseras y a pintar un boomerang. Para ello nos dio unas pinturas de muestra y nos fue explicando lo que significaban en su lengua. Me encantó poder hablar con ella y que nos contara cosas de su pueblo. Cuando le dije que venía de Melbourne, sintió mucha curiosidad. Incluso me preguntó que si era verdad que allí hacía tan mal tiempo como decía la tele  😨


Por la tarde nos enseñaron a tirar el boomerang y algunas lanzas. Quien quiso también pudo intentar tocar el didgeridoo. Un desastre. ¡Mira que es difícil!



Antes de irnos, un chico nos llevó por el parque para que conociéramos algo más de las propiedades de las plantas que viven en el Daintree y para qué las usan. Y hubo una degustación de mermeladas caseras.



La comida en el buffet estuvo deliciosa. El chef no paraba de sacar platos. Acabé mala de tanto comer porque quería probarlo todo. Aquí probé la carne de canguro. No lo supe hasta que no vi el cartel que pusieron después en la fuente del buffet... 😕

Fue una experiencia muy buena que se la recomiendo a todo el mundo. Es como un parque temático, pero con la excusa perfecta de poder aprender de primera mano a otros pueblos.

Si quieres ver más fotos de Australia, puedes encontrarlas en mi tablero de Pinterest.

🚌 Cómo llegar a Tjapukai Aboriginal Park en autobús

Hay un autobús público que hace la ruta 123 Translink que para en la entrada. Se coge en la parada de Cairns City Place, en la plataforma 2. Los horarios los puedes preguntar a través de la página web del parque.

Precios:
  • Entrada general: 62$
  • Full Day Experience (buffet incluido): 134$
  • Night Fire (cena incluida): 123$

Para más información sobre otro tipo de entradas y paquetes combinados, horarios y precios, visita su web:


   TJAPUKAI ABORIGINAL CULTURAL PARK   
Cairns Western Arterial Road
Caravonica – Queensland 4878

Australia: Día 12 – Viendo canguros en libertad en Cape Hillsborough


Al amanecer y al anochecer el Cabo Hillsborough ofrece una oportunidad increíble para disfrutar de koalas, canguros, wallabies, e incluso ornitorrincos (si tienes mucha suerte…) en libertad. Este parque es una península de origen volcánico, cubierta por selva húmeda. Se encuentra a unos 50 km de Mackay.

Esta selva húmeda choca aquí con las aguas del principio de la Gran Barrera de Coral, convirtiéndolo en un lugar único para que habiten plantas y animales excepcionales. Más de 150 especies de pájaros y 25 de mariposas viven en estas tierras.



Después de descansar un poco en el camping de Mackay, decidí buscar a los wallabies de este cabo. Un lugar mítico en el que hacer fotos de canguros disfrutando del mar y de la playa.




El camino es accesible. Sin embargo, una vez entrado en la carretera que lleva al cabo, es un poco peligroso si no hay luz. Hay muchas curvas, es estrecha y el asfalto no está muy bien. Si vas a ir a ver los canguros al atardecer, ten en cuenta que la vuelta la vas a hacer de noche. Y no se recomienda conducir de noche en Australia, y menos en un parque natural. Hay que ir muy despacio y estar alerta, porque vi un montón de animales muertos en la cuneta.

El cabo está lleno de senderos y en Smalleys Beach puedes acampar libremente, aunque tienes que ponerte en contacto antes con el centro de visitantes de Mackay. Si dispones de poco tiempo, basta con seguir la carretera en dirección al camping Cape Hillsborough Nature Tourist Park  y aparcar en la zona de las barbacoas. Incluso hay aseos gratuitos en el área recreativa. Mi primera idea fue quedarme a dormir aquí en vez de en Mackay, pero estaba completo cuando intenté reservar. Es un lugar paradisíaco donde te levantas y te acuestas viendo canguros en la playa.

Yo fui cuando estaba atardeciendo y a esa hora no vi nada. Empecé a seguir un sendero con cuidado, porque... atento a las señales 🐊


Andando un poco por el sendero llegué a la playa. Allí ya había alguna gente con cámaras de fotos esperando a ver si aparecía algún wallaby. El paisaje es hermosísimo.  Y, de repente, empecé a ver bolitas de arena rodando y de agujeros en la playa. No sabía lo que eran hasta que no aparecieron los cangrejos. Los cangrejos soldado (sand ballers) viven en Australia y en Malasia. Construyen su casa excavando un agujero profundo en la arena de la playa. Mientras excavan, con la arena que sobra van haciendo bolitas y, más tarde, las van lanzando de dos en dos, o incluso tres, a la superficie. Y se crean bonitos dibujos en la arena.



Después de dar un paseo por la playa, volví al parking y, en la zona de barbacoas, allí estaban.




Es un lugar mágico. Si tienes pensado viajar a esta zona de Australia, no lo dejes atrás. Aún no está muy masificado en invierno.

Cómo llegar a Cape Hillsborough

Desde Mackay, sigue hacia el norte por la Bruce Highway durante 20 km y gira a la derecha hacia Seaforth Road.

20 km después, vuelve a girar a la derecha hacia Cape Hillsborough Road. A unos10 km más, encontrarás la entrada al parque. Yo vi a los canguros en la playa de al lado del resort.



Australia: Día 11 – Opinión del Camping Gladstone City Caravan Park


El único camping que me pillaba bien en mi camino desde Brisbane hacia el norte, fue éste. Los demás, o estaban muy retirados, o tenían plagas de pájaros de los que te revientan los espejos de los coches. Era un riesgo, porque no había mucha información en internet. Y las fotos de su web no tienen nada que ver con la realidad.

El camping tiene página web, pero no se pueden hacer reservas a través de ella. Me puse en contacto con el dueño mediante email y el trato fue muy bueno.


Localización del camping

Está a 10 minutos en coche del Gladstone Regional Airport y a un paseo del Yaralla Sports Club. Cerca hay un supermercado IGA. Pero no esperes una zona agradable. Parece más un polígono o un sitio a las afueras. Para todo, hay que coger el coche.



En cinco minutos se llega al centro la ciudad. Gladstone es un pueblo pequeño (387 habitantes) que vive del turismo y de su puerto. Y hay muchísimas inmobiliarias también. No esperes gran cosa. Lo más relevante es su calle principal, Goondoon Street, que es donde están los principales edificios, las tiendas y los restaurantes. Es una ciudad cara.

También puedes recorrer su paseo marítimo por el James Cook Park y Victoria Park. El lugar se llama East Shores. Es un sitio muy tranquilo y lleno de lugareños que van a pasar el día allí. Está lleno de barbacoas gratuitas, los aseos están limpísimos y muy cuidados y también hay fuentes recreativas de chorros enormes. Se puede subir al mirador, un corto paseo hacia el pico de la colina y que sale del mismo parque, para poder tener unas bonitas vistas del paisaje y tener suerte y ver algún delfín o ballena. Al final del paseo hay un faro y un barco militar, el HMAS Gladstone.





Gladstone está al principio de la Barrera de Coral y, desde allí, se puede acceder a Heron Island, Wilson Island y a pequeñas islitas de coral deshabitadas.


El camping

Bueno, sí que te puedo decir que ha sido el sitio más cutre que he visitado en Australia (en cuanto a campings se refiere). Nada más llegar, ya me quería ir (igual que cuando llegué a Cairns unos días después). Me recibió el recepcionista, un señor muy amable con el uniforme lleno de lamparones. Buena imagen 😕


El camping consiste en unas casas prefabricadas ubicadas en parcelas pequeñísimas. Hay muy pocos turistas, pero está lleno de gente que vive de modo permanente allí, principalmente aborígenes. Si estás en Australia, ya te darás cuenta de lo que esto supone.

El olor a pis estaba en el ambiente. Las únicas instalaciones que tiene son los bloques prefabricados de los aseos. Como una imagen vale más que mil palabras, te dejo aquí las fotos para que te hagas una idea:



Tan sólo te digo que, una vez visitado Galdstone, volví al camping para cenar. Como estaba tan a gusto allí 😞, decidí volver al pueblo y hacerme la cena en el parking del paseo marítimo en mi infernillo (era tan tarde que casi todo estaba cerrado, y lo que quedaba abierto era extremadamente caro). Como hacía una temperatura muy agradable, estuve haciendo hora en el East Shores para que me entrara sueño. Momento en el que, ya sí, volví al camping para encerrarme en la campervan, hacer de tripas corazón y no salir de allí hasta la mañana siguiente.


   GLADSTONE CITY CARAVAN  PARK   
185 Toolooa St
Gladstone QLD 4680
Tel: 07 4979 1305
gccp@bigpond.net.au