Mostrando entradas con la etiqueta Espectáculos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Espectáculos. Mostrar todas las entradas

Cómo es la Noche de las Ánimas de Soria, para sobrevivir al hartazgo del Halloween


www.festivaldelasanimas.com

Desde 2010 la Asociación Cultural de Amigos de las Ánimas vienen celebrando en la ciudad de Soria la multitudinaria fiesta de La Noche de las Ánimas. El grupo de amigos en el que se gestó tal idea llevaban juntándose desde 1986 para hacerlo de manera privada y fue ya en el nuevo milenio cuando decidieron ir más allá y darle forma jurídica, creando una asociación cuyo objetivo es el de conservar y desarrollar la actividad literaria en Soria. La tradición se vio tan exitosa que pronto colaboraron el Ayuntamiento y la Diputación Provincial de Soria para crear todo un festival que atrae a miles de turistas de toda España.

Todos los años, una semana antes de la Noche de Todos los Santos, se realizan un sinfín de actividades por toda la localidad. Estas actividades giran en torno a la lectura de relatos de terror en enclaves representativos de la localidad, como las ruinas de San Nicolás. También suele haber conciertos y otras actividades dirigidas a los más pequeños.



La Noche de los Difuntos, del 31 de octubre al 1 de noviembre, es la última de la celebración y la más importante del festival. Un pasacalles en honor a la muerte, con esqueletos gigantes, monjes, templarios, antorchas y calaveras, recorre las calles más céntricas de Soria hasta llegar a las márgenes del río Duero. Un espectáculo tétrico y macabro que, no obstante, está lleno de jolgorio y música.



La multitud (cada año más grande), sigue el desfile acompañándolo hasta el Duero. Allí, todo se acaba. El silencio lo inunda todo y tan sólo se ve un escenario en el que hay un fuego encendido, un viejo escritorio provisto con un tintero y algún que otro monje encapuchado.

La gente empieza a aglomerarse alrededor del escenario. Los más afortunados, los que se hicieron con una entrada (gratuita) se sientan en las sillas de delante. Los demás, esperan a que empiece el espectáculo desde la parte de atrás, separados por una valla.


Pronto la luz se apaga. Bécquer entra en escena y empieza a escribir en su mesa mientras un actor de doblaje soriano comienza a dar voz a sus pensamientos. La obra: El Monte de las Ánimas. Para muchos considerada como uno de los mejores relatos cortos de terror que ha dado España. La cercanía del monte en el que se desarrolla, justo a nuestro lado, hace que la noche sea más inquietante aún.


Cuando Bécquer acaba su exquisito relato, hay un espectáculo de tambores tocados por estas almas en pena y se procede al Salto de las Brasas, en el que osados voluntarios atraviesan descalzos las brasas del fuego que se acaba de apagar.



La noche termina con fuegos artificiales y el terror de la vuelta a casa en una noche en la que las ánimas llevan siglos paseando por Soria.



👻 Fecha: 31 de octubre

👻Pasacalles de la Noche de las Ánimas: a las 20:00 desde la Plaza Mariano Granados.

👻Lectura de El Monte de las Ánimas: a partir de las 21:00 junto al Duero.



Día 6: Rusia – Moscú: Noche de ballet en el Bolshoi




El Teatro Bolshoi

Las entradas las había comprado por internet mucho antes. Os recomiendo hacerlo así, porque se agotan en nada. Existen tours guiados por el interior del edificio, pero lo más auténtico es poder disfrutar de un buen espectáculo de ballet sentado en una de sus elegantes sillas. A mí me encantó.


Fundado en 1776, el Bolshoi es el segundo teatro más grande de Europa. En 2005 se cerró durante seis años para renovarlo totalmente. En la recuperación del aspecto decimonónico del edificio se ha concentrado el trabajo de centenares de artesanos en distintos campos, algunos ya extinguidos, desde el tejido a mano de la seda a la restauración de tapices y gobelinos, pasando por la fabricación de un determinado tipo de papel maché. Tiene también un escenario con una variante para ópera y otra, inclinada, para ballet forrada con materiales especiales para proteger los pies de los bailarines. El número de butacas de la sala principal ha disminuido hasta 1740, en lugar de las 2100 que llegó a haber en época soviética, cuando la sala era destinada a congresos y actos políticos.




La palabra "Bolshói" proviene del ruso y significa "grande". Apenas entres al auditorio entenderás por qué el teatro lleva este nombre. El auditorio tiene 21 metros (70 ft) de alto, 26 metros (85 ft) de ancho y capacidad para 2,153 espectadores. También cuenta con seis niveles de asientos con magnífica iluminación que contribuyen al entorno de opulencia. El elenco de ballet está compuesto por más de 200 bailarines y se afirma que es el mayor a nivel mundial. En total en el teatro trabajan 2700 personas entre el personal artístico y técnico.

El Bolshoi está dividido en tres partes distintas:
  • El escenario histórico (Historic stage): data de 1856 y en él se representan obras de ópera y de ballet.
  • El nuevo escenario (New stage): se encuentra en un edificio anexo. Allí se realizaban las actuaciones mientras duraron las obras de restauración.
  • Beethoven Hall: tiene capacidad para 330 espectadores y, por estar muy cerca de una estación de metro, ha tenido que ser especialmente aislada. Se encuentra en la entrada del edificio histórico y en él se realizan conciertos.
Pasé por el arco de seguridad y me dirigí a mi asiento. La gente iba totalmente arreglada. De hecho, se reservan el derecho de admisión, si consideran que no vas bien vestido para la ocasión. No hay que obsesionarse, pero sí que arreglarse un poco. Los menores de 5 años no pueden asistir a la representación.


Hay una persona encargada de cada sección. Ella es la que se dedica también a vender los programas de la obra. Aquí no los dan gratis. El programa cuesta 800 Rublos y está totalmente en ruso.

Sólo se pueden hacer fotos en el intermedio, antes y después del espectáculo.

La obra a la que asistí fue Beyond Sin, una adaptación de los Hermanos Karamazov, del coreógrafo siberiano Boris Eifman, un referente en el mundo del ballet contemporáneo ruso. Sus obras son declaradas “ballet psicológico” porque están llenas de pasiones humanas.



Cómo comprar las entradas para el Bolshoi

Para comprar las entradas tenéis que registraros en su página web. Os llegará un correo confirmando vuestro usuario y contraseña. En su página web podéis ver las obras y sus fechas y horarios. Elegís la que queráis y pincháis en “Buy e-ticket”. A continuación, os saldrá el plano del teatro y podréis seleccionar dónde queréis sentaros. En función del sitio, os saldrá más caro o más barato. Una vez seleccionadas las entradas, pagáis con vuestra tarjeta de crédito y ya podréis imprimirlas. Es tan sencillo como cualquier plataforma de venta de entradas a espectáculos en España, como en Atrápalo, por ejemplo.


Otra manera de visitarlo es asistiendo a una visita guiada por el Historic Stage, que se organizan los lunes, miércoles y viernes a las 12’15 y en inglés. Estos tickets no se pueden comprar online, hay que hacerlo en la propia taquilla del teatro (puerta 12). Tenéis que ir muy temprano para hacer cola, porque las visitas están limitadas a 20 personas. El precio es de 1300 Rublos.  

Aquí podéis ver el interior del edificio, mediante el tour virtual de Google Arts & Culture

Día 6: Rusia – Moscú: Paseando por la calle peatonal Arbat


Después de un buen desayuno en mi hotel de estilo soviético, me dediqué a perderme tranquilamente por las calles de Moscú. Comencé viendo lo más cercano que tenía: el estadio y la Gran Mezquita, que estaban justo al lado del hotel. El edificio de en frente era el Teatro de Animales pero, entre que no me gusta eso, y el olor hediondo que salía del edificio, mejor ni acercarse.


La calle Arbat de Moscú

Después de perderme por calles y metros, acabé en Arbat. Ubicada en el centro histórico de la ciudad, es una de las calles más famosas y concurridas de Moscú. Su nombre proviene de la palabra árabe “arbad” (suburbio). Mide más de un kilómetro de largo y es peatonal.

Aunque su origen está en el siglo XV, cuando estaba llena de mercaderes y maestros, la mayoría de los edificios que vemos ahora son del siglo XIX, cuando Arbat se tuvo que reconstruir tras el paso de Napoléon por Moscú.

En esta prestigiosa calle se encuentra la Iglesia de San Simeón, el teatro Vajtagov, la casa rentable de Fijatova, la casa-museo Pushkin y la estatua de la princesa Turandot.



Músicos callejeros, luces, puestos de comida y de souvenirs, restaurantes caros y baratos, tiendas de moda… y gente arriba y abajo. Todo eso es Arbat. Yo me entretuve con los espectáculos de hacer helados:



Cómo llegar a la calle Arbat – Moscú: línea 3 de metro (azul), estación Arbatskaya. Cruzando la calle, se ve ya el tramo peatonal.

Por la tarde me arreglé un poco para poder cenar en el Café Pushkin. Reservé con muchísima antelación, para poder hacerlo en el salón de la Biblioteca y fue una experiencia maravillosa. Mi cena fue muy temprano para así poder llegar al Bolshoi a tiempo.




Qué ver y qué hacer en Moscú – Sitios imprescindibles


La capital de Rusia, a pesar de ser muy visitada, es mucho más soviética y tiene un ambiente menos cosmopolita y europeo que San Petersburgo. Aunque es enorme, sus principales atractivos se pueden visitar en unos tres días y dedicar el resto de nuestra estancia a realizar visitas a otros lugares interesantes cercanos del Anillo de Oro, como las ciudades Patrimonio de la Humanidad: Vladimir y Suzdal.

La ciudad es un caos para conducir, sus carreteras están muy masificadas y la contaminación asusta. Por ello, os aconsejo que uséis el metro o el tren siempre que podáis.

Aquí os dejo lo que para mí es lo más importante de Moscú. Yo dediqué a la ciudad 3 días y el cuarto lo pasé en el Anillo de Oro.



1. Pasar una mañana dando vueltas por el Kremlin: la gran fortaleza del país sigue siendo el símbolo del gobierno de Rusia. Hoy alberga cuatro catedrales y cuatro palacios rodeados por una gran muralla del siglo XII. Esta antigua residencia de zares, actualmente sirve para albergar el museo ruso más famoso, la Armería, y ser el lugar de trabajo de Putin.

Las colas son enormes. Las entradas se pueden comprar por internet (con una antelación máxima de 14 días) o en la taquilla. Precio de la Armería: 700 rublos. Precio para entrar a la Plaza de las Catedrales del Kremlin: 500 rublos. Horario: las taquillas abren desde las 9’00 hasta las 16’30. Cierra los jueves. Si queréis visitar también el fondo de diamantes, la entrada la tendréis que comprar allí mismo, aparte.


2. Pasear por la Plaza Roja: justo al lado del Kremlin, en la plaza siempre hay colas larguísimas para entrar al Mausoleo de Lenin. En ella también se alzan las catedrales de Kazán y de San Basilio, y las lujosas galerías GUM. En los alrededores también podréis ver la Tumba al Soldado Desconocido y la Plaza de la Revolución, presidida por un enorme Four Season Hotel.


3. Visitar la Catedral de San Basilio: según la leyenda el zar Iván el Terrible dejó ciego al arquitecto al que mandó construir la catedral para que nunca hiciera otra construcción que la superara en belleza. Hoy se ha convertido en el símbolo de Moscú y se pueden visitar sus nueve capillas y su campanario. Las entradas se pueden comprar allí mismo y su precio es de 500 rublos. La visita es bastante rápida.


4. Comprar algo caro en las Galerías GUM: este lujoso centro comercial comenzó su andadura en 1890. A pesar de haber sido privatizado y de que dentro sólo hay marcas caras, hoy está lleno de turistas curiosos, con ropa de turista y haciendo miles de fotos.


5. Comprar algo barato en el mercado de Izmailovo: nada más que para ver su original arquitectura ya merece la pena la visita. Está algo alejado del centr, por lo que será necesario que cojáis el metro (Línea 3) hasta la parada de Partizanskaya. Aquí tendréis la oportunidad de hincharos a comprar souvenirs rusos a precios baratísimos. En los puestos se puede regatear y, en muchos de ellos, hablan español.


6. Hacer un tour por el metro más elegante del mundo: con una longitud de 400 km, el metro de Moscú es el metro del mundo con mayor densidad de pasajeros en el que cada año se mueven unos 2450 millones de personas. Tiene 14 líneas y 243 estaciones. Algunas de ellas son preciosas. No perdáis la oportunidad de pasearos por el Palacio del Pueblo disfrutando de estaciones como la de Komsomolskaya, Krasnye Vorota o Mayakovskaya.


7. Comer como en el siglo XIX en el Café Pushkin: uno de los lugares más elegantes para comer en Moscú es el famoso Café Pushkin. Cuando entras en él, parece que has viajado atrás en el tiempo. La decoración, la elegancia de su personal, la música, los colores… todo. Los camareros visten de época y sirven las mesas siguiendo las más estrictas normas de protocolo. 


8. Comer como en una piña debajo del mar en el Krusty Krab: en pleno centro de Moscú encontré esta joyita. Pasaría desapercibido en medio de la calle peatonal Arbat, si no fuera por las figuras que hay en la terraza para que la gente se haga fotos con ellas. Todos los camareros van vestidos de Bob Esponja y la comida está buenísima.



9. Asistir a una obra en el Bolshoi: fundado en 1776, es el segundo teatro más grande de Europa. Existen tours guiados por el interior del edificio, pero lo más auténtico es poder disfrutar de un buen espectáculo de ballet sentado en una de sus elegantes sillas. Las entradas las podréis comprar por internet, aunque con mucha antelación para que no se agoten y para que os salgan más baratas. 


10. Disfrutar de la naturaleza en Kolómenskoye Park: este enorme parque al sur de Moscú, contiene varios museos, iglesias y el palacio de verano del zar Mijailovich. Es un lugar ideal para relajarse paseando entre sus cuidados árboles. Si tenéis suerte, es muy normal que allí se celebren ferias, espectáculos y eventos en los que podréis aprender mucho más de Rusia.


11. Aprender a usar un samovar en una Dacha: la dacha es una casa de campo preteneciente a una familia urbana, pero que se usa durante los festivos y los fines de semana. Las de Moscú fueron dadas a las familias durante la época de la URSS para que plantaran alimentos y no se murieran de hambre, aunque muchos de estos alimentos debían ser devueltos al gobierno. Hoy se han convertido en pequeñas casitas de campo, un refugio antiestrés en el que las familias se dedican a sus hobbies favoritos, como la jardinería. En la Soviet Dacha, Irina y su familia os muestran su casa y conoceréis los secretos de cómo se realiza un buen samovar para disfrutar de una tarde de té en familia.
Precio: 2250 Rublos, con transporte desde y hacia la estación del metro más cercana, té y dulces incluidos.



12. Hacer una visita cercana por el Anillo de Oro: el Anillo de Oro es una zona turística que incluye 20 ciudades al noreste de Moscú. Algunas están bastante cerca como para ir y volver en el mismo día. Siendo verdaderos museos al aire libre, estas villas medievales guardan la memoria de los acontecimientos más importantes de la historia rusa. Las catedrales, iglesias, conventos, monasterios y museos de bellas artes resultan asombrosos por su esplendor y son testimonio de la riqueza del patrimonio ruso.



Horarios de Cortylandia 2017 - 2018



Cuento de Invierno es el título de Cortylandia Madrid de este año. Como siempre, lo podréis disfrutar en la fachada de El Corte Inglés de Preciados-Callao.

www.youtube.com/watch?v=nrfARJwb6eM

Desde el 17 de noviembre de 2017 hasta el 5 de enero de 2018
  • De lunes a jueves:

         Pases a las 12.00, 13.00, 14.00, 18.30, 19.30 y 21.00

  • Viernes:

         Pases a las 12.00, 13.00, 14.00, 17.00, 18.00, 19.00, 20.00 y 21.00

  • Sábados, domingos y festivos: 

         Pases a las 12.30, 13.30, 14.30, 17.00, 18.00, 19.00, 20.00 y 21.00

  • Martes 5 y jueves 7 de diciembre:

         Pases a las 12.30, 13.30, 14.30, 17.00, 18.00, 19.00, 20.00 y 21.00

  • 24 y 31 de diciembre:

         Pases a las 12.00, 13.00, 14.00, 15.00, 18.00, 19.00 y 19.30

  • 25 de diciembre:

         Pases a las 17.00, 18.00, 19.00 y 20.00

  • 1 de enero:

         Pases a las 18.00, 19.00 y 20.00





Aquí tenéis información sobre Cortylandia de los años anteriores:



Opinión sobre Microteatro por dinero


Hace poco tuve la oportunidad de ver una obra en este local y no me dejó indiferente, la verdad. Fue una experiencia extraña, porque nunca había ido a ningún espectáculo parecido, pero muy interesante.

El concepto de Microteatro es una obra que dura 15 minutos y se realiza en un espacio de 15 metros cuadrados. Eso era todo lo que sabía de antemano.

Cuando llegué, la fila para entrar en el local era bastante larga. ¡Menos mal que tenía ya la entrada comprada! Pasé de largo y entré. Dentro había un bar muy estrecho, abarrotado. Había gente tomando copas (creo recordar que la carta era algo cara, aunque no mucho), pero la mayoría estaba haciendo otra cola dentro hasta que empezara la función.


En distintas televisiones iba apareciendo la hora a la que se podía entrar a cada obra. De todos modos, el jaleo era tal, que también avisaban de viva voz. La entrada se realiza por una escalerita estrecha, que está en frente de la barra. Allí, una empleada iba avisando y recogía las entradas. Las funciones se hacen de forma ininterrumpida en intervalos de 20 minutos. Así que hay que estar atento al nombre de la obra y a la hora exacta para la que compraste el ticket. Las obras que se interpretan siempre giran en torno a un tema en común, que se va renovando: el amor, el dinero…

Al principio no entendí por qué la gente se empeñaba en empujar a toda costa para ser la primera de la cola, aunque no fuera ni siquiera para la obra que tenía entrada. Luego lo entendí. La entrada no te garantiza un buen sitio, ni siquiera un sitio sentado. Por lo que, si entras de los últimos, hay muchas posibilidades de que te quedes de pie. Y hace muuuucho calor en la habitación. 

Cuando bajé las estrechas escaleras, atravesamos un pasillo oscuro y nos llevaron hacia una habitación pequeñísima (claro, 15 metros cuadrados). Allí había unos cuantos taburetes. Los primeros nos sentamos y el resto se quedó de pie. Cuando nos colocamos todos (seríamos unas 15 personas), los actores, que estaban totalmente quietos, comenzaron la función.

Lo más remarcable es la cercanía. Lo que más diferencia esta experiencia de cualquier otra que he vivido en el teatro es que los actores estaban a un metro de distancia interpretando la obra. Incluso interactuaron en varias ocasiones con el público. Todo esto lo hizo una vivencia única. No paré de reírme desde que entré.

- Precio: 4’50€ por obra. Hay descuentos si vas a ver más de una el mismo día. También hay sesiones infantiles.


   MICROTEATRO POR DINERO - MADRID   
Calle Loreto y Chicote, 9. Barrio Malasaña.
Teléfono: 915 21 88 74