15 cosas imprescindibles que ver y que hacer en Fukuoka



Fukuoka es la ciudad más grande de la isla japonesa de Kyushu. Por su cercanía con el continente asiático (está más cerca de Seúl que de Tokyo), siempre ha sido un importante puerto de entrada de otras culturas al territorio nipón. Hoy es un gran núcleo en el que la tradición y la modernidad se han fusionado para ofrecernos experiencias inolvidables.

1. Comer algo en un Yatai: Fukuoka es famosa en todo el país por tener un centenar de puestos de comida callejera. El mejor lugar para probar el Hakata ramen, la especialidad local, es en la zona de Nakasu, junto al río. Allí se ponen todos los días, desde las 18’00 hasta la madrugada.


2. Comer de una manera original en el Restaurante Ichiran: esta cadena de restaurantes es particular no sólo por su plato estrella, el tonkotsu ramen, sino por la manera en la que se come. Los clientes se sientan en la barra, en una especie de receptáculos desde los que no son vistos, ni ellos pueden ver, a los camareros que les atienden, ni a los clientes que están comiendo al lado. Aparte de lo bueno que está el ramen, es una experiencia curiosa.


3. Comprar artículos curiosos en Don Quijote: Don Quijote es una famosa cadena de tiendas de descuento de Japón. Sus estantes están abarrotados de productos. Allí podrás encontrar de todo: comida, chucherías, productos de belleza, souvenirs, electrónica, ropa… Sus productos, así como su distribución, son bastante curiosos. Cuando yo fui estaba de moda un consolador para hombres, que lo intentaban vender por todos lados, ¡hasta en la sección de juguetería infantil!


4. Comprar omiyages en Hakata Station: el edificio de la estación está lleno de tiendas en los que comprar productos exclusivos de Fukuoka. La mayoría de ellos son gastronómicos, como ramen o dulces.


5. Comprar un Okuji en el Templo Shofukuji: Famoso por ser el primer templo zen construido en Japón, se fundó en 1195 siguiendo las instrucciones del monje Eisai, quien importó esta filosofía desde China. Precio: gratis.



6. Descansar junto al lago del Ohori Park: el parque más impresionante de la ciudad se organiza en torno a un gran estanque por cuya orilla se puede caminar recorriendo un paseo de dos kilómetros de distancia. Dentro del complejo de Ohori Park también se encuentra el Museo de Arte de Fukuoka (que incluye obras de Dalí y de Miró), el Templo Gokoku y un Jardín Japonés. La entrada a este jardín es de 240 yenes.


7. Disfrutar del Mitama Festival: este matsuri tiene lugar en el Templo Gokoku para celebrar el Obon, el retorno de los espíritus de los muertos japoneses durante la guerra. El Templo se llena de linternas, farolillos, puestos de comida y yukatas. Si estás en verano en Fukuoka, no te lo puedes perder.


8. Fotografiar el Templo Kushida: fundado en el año 757 cuando Hakata era el punto de entrada y salida de las misiones diplomáticas entre Japón, China y Corea; cada mes de julio se llena de color para celebrar el festival más grande de Fukuoka, el Yamakasa Gion Matsuri. Precio: Gratis.


9. Ir en busca de souvenirs a Kawabata Shotengai: este pasaje cubierto, situado al lado del Templo Kushida, tiene cien puestos llenos de objetos tradicionales, como kimonos o tejidos, y otros en los que puedes encontrar todo tipo de souvenirs y cosas de papelería muy kawai.


10. Pasearse por el subterráneo Centro Comercial Tenjin: su enorme longitud hace que puedas pasar horas dando vueltas entre tiendas y restaurantes.  


11. Perderse una tarde en Canal City: se hace llamar “Ciudad dentro de una ciudad”, así que imagina su extensión... Más de 250 tiendas, cafeterías, restaurantes, cines, dos hoteles, un teatro… y un canal de agua que recorre todo el complejo y en cuyas fuentes se hacen espectáculos diariamente a unas horas concretas. En la quinta planta está el Ramen Stadium, lleno de puestos que sirven ocho especialidades distintas de ramen, procedentes de todo Japón.


12. Rezar en el Templo Tocho-ji: el templo sintoísta más antiguo de Kyushu cuenta con una gran Buda de 16 metros de altura.


13. Subir a la Torre de Fukuoka: a pesar de parecer tan alta, ocupa el puesto 14º en el ranking de los edificios más altos de la ciudad, aunque presume de ser la torre más alta de Japón que está junto al mar. Su construcción se realizó en la bahía de Hakata, en un terreno ganado al mar. El mirador más alto de los tres que tiene, se encuentra a 123 metros de altura. Precio: 800 yenes.


14. Visitar las ruinas del Castillo de Fukuoka: en el parque Maizuru quedan los vestigios del que fue el castillo más grande de la isla. Sin embargo, quedó destruido durante la Restauración Meiji que ansiaba borrar la historia feudal del país. Las vistas desde sus torres son maravillosas. Precio: Gratis.


15. Andar por Nakasu, el barrio rojo de Fukuoka: una de las zonas rojas más grandes del país, en ella abundan los karaokes, love hotels y un montón de locales orientados al sexo. Pese a estar dedicado a estos menesteres, es uno de los lugares más visitado de Fukuoka.



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