Japón - Día 5: Roppongi

Confundidos de día al final decidimos visitar el barrio de Roppongi. De día el barrio es bastante tranquilo, hay muchos rascacielos y japoneses de negocios de un lado para otro con su maletín. Pero de noche se transforma con strippers, discotecas, pubs, prostitutas.

Andando llegamos a Roppongi Hills, una de las urbanizaciones más impresionantes de la ciudad, con un montón de esculturas de arte moderno en plena calle, es una de las zonas más exclusivas para vivir. La Torre Mori, de 54 pisos, alberga algunas de las primeras empresas del mundo (Ferrari, Yahoo, Google…), el Mori Art Museum y el mirador Tokyo City View, cuya entrada cuesta y no tiene nada que envidiar a las vistas que disfrutamos en el Tocho gratis.




En la plaza de abajo se encuentra la sede central de la televisión Asahi. La verdad es que nos pilló de sorpresa pero entramos gratis cobijándonos del calor asfixiante. Dentro podemos ver fotos y esculturas de estrellas de la televisión, un Shin Chan dorado, y sellos que tenemos que ir recolectando sin saber dónde se recogen ni para qué (algo usual, como ya nos pasaría después en Odaiba). Al final sólo conseguimos coger un sello.



Dando vueltas por la zona de las embajadas, muy perdidos, decidimos pararnos en una pastelería enorme. Disfrutamos de dulces típicos y yo me compré un dulce que había visto en muchas fotos que lo acompañaban con helado. Para mi sorpresa, tan sólo era pan de molde, muy gordo, que se lo comen con helado en lo alto y decorado, pero no deja de ser pan… y encima muy muy insípido.


Siguiendo por las avenidas llegamos a la Torre de Tokyo. Es 13 cm más alta que la Torre Eiffel, a la que tanto se parece, aunque está pintada de rojo y blanco. El primer piso tiene un acuario (1000¥) y en el tercero un museo de cera (870¥). La visita no merece mucho la pena, y se suele decir que es la típica trampa para turistas. Nosotros disfrutamos de otro concurso de bikinis que no entendimos muy bien, ya que toda la decoración era navideña. ¡!




Terminada la mañana decidimos pasar la tarde visitando la parte más tradicional de Ueno: Yanaka. 


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