China: Día 7 – Qué ver en Macao. Día de casinos.

Lo primero que aprendes de Macao es que no se parece en nada a China, ni siquiera su nombre, que en chino es Aomén 澳門. En su centro parece que estás en cualquier pueblecito mediterráneo, con sus casitas y sus monumentos de estilo colonial. Macao me gustó mucho, pero nos cayó una tormenta tropical de aúpa. Nunca he visto yo llover tanto.

Moneda

Su moneda es la pataca, que vale tan sólo un poquito menos que el dólar de Hong Kong, por lo que no merece la pena cambiar y que os cobren comisión. Además, allí todo el mundo utilizada dólares. Nos fue muy difícil que nos dieran patacas de cambio cuando comprábamos. Al final, en unas tiendas, lo pedimos expresamente y, aunque el dependiente se extrañó, nos dio de cambio algunas monedas. 

Transporte

Para llegar a Macao podéis coger los ferries en Central o en Tsim Sha Tsui. Hay barcos desde las 7’00 hasta las 00’00 y el trayecto dura una hora. Tened cuidado porque en la ventanilla hay distintas empresas y debéis ver cuál es la más barata, también hay gente que te quiere vender billetes mientras estás en la cola… pero a saber si esta revenda es falsa o no.




El billete nos costó unos 25 euros ida y vuelta con Turbojet. La vuelta se puede dejar abierta para coger cualquier barco hasta las 21’00.

Una vez en Macao, nos bajamos del ferry y en la estación cogimos un montón de folletos y mapas gratuitos. En la puerta había un montón de autobuses propiedad de los casinos. Son gratis, así que podéis aprovecharlos para moveros de casino en casino. Para la vuelta, también hacen el trayecto hasta el ferry y el aeropuerto, e incluso te guardan el equipaje. Todo sea para que los clientes aprovechen el máximo tiempo posible jugando y se olviden de las prisas.

Los casinos

Como queríamos ir al centro, cogimos el autobús del Casino Grand Lisboa. Los casinos son la principal fuente de ingresos de la zona, teniendo en cuenta que en el resto de China el juego está prohibido.  Macao es una Región Administrativa Especial y tiene estos privilegios, que aportan al Gobierno chino millones y millones de dólares. Recaudan mucho más que Las Vegas y es que hay más de 3000 millones de personas que viven a menos de cinco horas en avión, y a esa distancia de Las Vegas sólo viven 400. Stanley Ho poseía el monopolio de los casinos en Macao, con su Casino Lisboa. Hoy hay más de 300, incluyendo las posesiones de Sheldon Adelson. 


Aunque aquí también contrastan los edificios de lujo con la pobreza y la cochambre:


La mayoría de los casinos están en la península, pero, por falta de espacio, también están haciendo ya en Cotai, un terreno artificial que une las islas de Taipa y Coloane. Allí están el Galaxy, The Venetian, o el City of Dreams.

Con menos de un euro que metí en las tragaperras, al final me gané diez eurazos: cena solucionada.



Idioma

Todos los carteles están en portugués, aunque casi nadie lo habla. Macao fue devuelta a China por los portugueses en 1999. Sólo un 5% de la población de Macao es portuguesa, aunque sus tradiciones siguen estando vigentes, sobre todo en la gastronomía.

El inglés tampoco es muy hablado. Así que: o chino, o gestos y dibujitos, porque chino…

Gastonomía

Abundan las recetas portuguesas por todos lados, sobre todo, a base de bacao.

El postre más famoso es el pastel de Belén (pastéis de Belém). Son tartaletas de crema hechas con una receta secreta que no se ha desvelado en casi 200 años. Supuestamente, sólo hay tres personas en el mundo que la conozca, aunque las podéis encontrar en un montón de tiendas en Macao. Se elabora en la oficina del secreto (oficina do segredo) durante dos días. La pasta es de hojaldre y la crema es de yema de huevo, leche y azúcar. Están buenísimas.




Monumentos
  • La Torre de Macao: a orillas de la Bahía grande. Mide 338 metros de altura. Desde aquí se pueden hacer actividades como puenting, o escalada por sus paredes exteriores. Mmmm, ni de coña…

  • Largo del Senado: este es el centro histórico, podríamos estar en cualquier ciudad portuguesa. El paisaje se transforma y tenemos monumentos como:
  • Edificio de Correos.
  • Santa Casa de la Misericordia.
  • Leal Senado: Actual Ayuntamiento, el edificio es del x.XIX


  • Iglesia de Santo Domingo: del s.XVII, tiene una bella fachada colonial y está situada junto al edificio del Leal Senado. Detrás hay un museo religioso gratuito, que no está mal. Nosotros nos tuvimos que refugiar aquí de la tormenta tropical que nos estaba cayendo.

  • Ruinas de Sao Paulo: antigua catedral del s.XVII, construida por refugiados cristianos japoneses a las órdenes de un jesuita italiano. A mediados del s.XIX hubo un incendio y hoy sólo queda la fachada, de estilo barroco portugués.
  • Fortaleza de Monte: donde está el Museo de Macao. El edificio data de 1617.  La entrada es gratuita y el horario es de martes a domingo, de 10’00 a 18’00




Un poco más alejada, también conviene visitar la Pousada Sao Tiago, una cueva-hospedería, cuya cafetería es muy bonita. Pero sus precios son bastante caros. http://www.saotiago.com.mo/

Para volver al ferry fuimos de nuevo al Casino Grand Lisboa y allí nos dieron un pase para que el autobús nos llevara gratis. Al llevar un ticket con la vuelta abierta, sin hora predeterminada, tuvimos que esperar en la cola hasta que hubiera hueco. Primero iban los que tenían el billete con ese horario y luego los “sin horario”. Tenedlo en cuenta por si tenéis prisa.

De vuelta a Hong Kong decidimos pasear otro poco por la zona de Nathan Road para disfrutar de su ambiente y hacer unas compras.

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