China: Día 19 – Pingyao: Celebrando el Día de San Valentín Chino en el Sakura (Qixi Festival)


De todo Pingyao, el mejor sitio donde comí fue el Sakura, un pub que tiene dos edificios dentro de la zona amurallada y cuenta con otras sucursales en otras ciudades chinas.

Las chicas fueron muy amables , sabían inglés perfecto y la comida estaba buenísima. Además, siempre tenían ofertas. Tuve la oportunidad de celebrar  allí el día de  San Valentín en pleno agosto, y en Happy Hour.

El festival Qixi七夕 o Qiqiao 乞巧節, (festival del doble siete) se celebra en China el séptimo día del séptimo mes lunar. La celebración surge de la mitología china donde una leyenda de hace más de 2600 años cuenta como dos amantes, Zhinü y Niuland, se querían mucho pero los dioses no le permitieron su amor y fueron desterrados a orillas opuestas del río plateado. Tan sólo una vez al año, durante el séptimo día del séptimo mes lunar, una bandada de urracas formaba un puente para que ambos se vieran.



Esta historia, con sus muchas variantes, estaba reflejada en el cielo. Zhinu representaba a Vega, la mayor estrella de la constelación Lira; y Niuland representaba a Altair, la estrella más brillante de la constelación del Águila. El río plateado simboliza la Vía Láctea, que separa a ambas constelaciones. Zhinü permanece para siempre a un lado del río, tejiendo tristemente su telar, mientras Niulang la ve desde lejos, y cuida de sus dos hijos (las dos estrellas que lo rodean de la constelación del Águila).
Pero una vez al año, todas las urracas del mundo se compadecen de ellos y vuelan hasta el cielo para formar un puente sobre la estrella Deneb en la constelación de Cygnus, para que los amantes puedan reunirse por una sola noche, en la séptima noche de la séptima luna.

Tradiciones chinas

Durante este día, las jóvenes solteras hacen su ofrenda de fruta, flores, té y polvos cosméticos. Tiran la mitad de los polvos al techo y la otra mitad se la reparten para que les dé la belleza de Zhinü.

En este día todas las jóvenes muestran sus artes domésticas, y rezan para encontrar un buen esposo.

Tras disfrutar de la Happy Hour nos despedimos de nuestra última noche en Pingyao. 






Compártelo

Entradas relacionadas