Día 1 – Vietnam: Llegada a Ho Chi Minh: Opinión sobre el Rex Hotel

 Nuestro periplo comenzó a las 7’00 en el aeropuerto de Barajas. El vuelo lo reservamos con Expedia, como casi siempre, por los importantes descuentos que hace si lo contratamos ida y vuelta, y con dos noches de hotel. En total, unos 1987€ para dos personas viajando con China Southern Airlines y Air France.

De Madrid a París 2’05h + 3’10 horas de escala + De París a Guangzhou 11’35h + 3’10h de escala + De Guangzhou a Ho Chi Minh 2’50h = 22’50 horas hasta llegar.


PROBLEMAS CON LAS MALETAS Y AIR FRANCE

Desde la primera vez que cogimos un vuelo con esta compañía, la China Southern ha ido creciendo a una velocidad increíble y los servicios que ofrece son cada vez mejores. Nuestro primer avión ni siquiera tenía tele y tuvimos que ir aburridos nuestras 14 horas de vuelo, y la comida era escasa y dejaba mucho que desear.

El cambio es enorme cada año. Y en este viaje lo hemos podido comprobar una vez más. Los asientos eran mucho mejores, con su monitor para cada uno y con multitud de películas, seres y juegos; y la comida fue copiosa y buena. Además, tenía un montón de aperitivos para coger durante el vuelo, cosa antes que se limitaba a un mísero bollito de atún.


En cuanto a la Air France, los asientos no es que fueran muy cómodos pero la comida fue inmejorable. Hasta nos ofrecieron brandy después de comer. Y una gran variedad de quesos franceses de aperitivo. Así como bombones, tónicas de distintos sabores, licores, vinos… Pero el servicio de maletas otra vez la cagó. Y ya van dos años seguidos. El año pasado nos la perdieron en Guanzhou y llegó más tarde a Madrid. Y este año una de nuestras maletas llegó destrozada. Hasta se había roto la cerradura con la clave de tanto golpe que había recibido. La solución fue un asco. Tuvimos que bajar nosotros un día entre semana en horario laborable, con lo cual trabajamos, al único sitio que tienen disponible en Madrid para arreglar maletas, cerca de la Puerta del Sol. Dejarla allí mientras la arreglaban y volver otro día a recogerla. No abrían los fines de semana. Y no nos dejaron otra opción.

Si me han destrozado la maleta, lo normal sería que vinieran ellos a casa a recogerla y se encargaran de arreglarla. La gente que trabaja no tiene tiempo de hacerse cargo de los destrozos de otros. A pesar de nuestra reclamación, no recibimos ni una sola disculpa. Increíble. Este servicio no está a la altura de una compañía de tanto renombre.

ALOJAMIENTO: REX HOTEL (OPINIÓN)

Llegamos al aeropuerto de Saigón a las 11:00. Cogimos el autobús 152 Xe Buyt San Bay pagando tan sólo 5000 dong por persona y otros 5000 dong por maleta. Le pedimos al conductor que  nos avisara cuando llegara a Ben Than Market. Desde allí se tarda muy poco en llegar al hotel. Hay que tener como referencia el Edificio del Comité del Pueblo y las obras del metro porque, justo en la puerta, está el hotel. La localización es ideal y más aún lo será cuando acaben las obras del metro, porque llegaremos directamente de la estación a su puerta principal.



Construido a principios del siglo XX, este hotel de 5 estrellas fue originalmente el garaje francés de un centro comercial del centro de la ciudad. En 1959, la familia Ung Thi lo renovó por completo y lo convirtió en hotel histórico.

El Rex se hizo famoso durante la guerra de Vietnam, durante la cual pasó a ser conocido como Rex BOQ, cuartel para oficiales solteros del ejército norteamericano. Contaba con una bonita terraza con escenario donde tomarse unas copas mientras se divisaban los bombardeos. Allí las tropas y los periodistas iban a divertirse y a pasar el rato mientras la planta baja albergaba la Oficina Conjunta de Asuntos Públicos de EEUU (JUSPAO). Además, contaba con varios cines, una cafetería, una biblioteca y una sala de baile.

Pero lo que realmente hizo famoso en todo el mundo a este hotel fue uno de los programas de radio más famosos durante la guerra. Desde allí se retransmitía diariamente el informativo Five O’clock Follies, un programa lleno bromas cínicas sobre la guerra y los oficiales, en el que se criticaba muy a menudo la baja credibilidad de los informes oficiales. Fue dirigido por Barry Zorthian, quien afirmó en más de una ocasión que “mientras que la palabra del gobierno americano era verdad hasta que se demostrara lo contrario, en Vietnam siempre debía ser cuestionada hasta que se probara su veracidad.” Algo parecido podemos ver en la famosa película “Good Morning, Vietnam”, con Robin Williams.

En sus más de 300 m2 hoy alberga 286 habitaciones, cuatro restaurantes, un spa, una cafetería y un bar; una pista de tenis en las alturas, dos piscinas y un gimnasio.

A pesar de llegar a las 12’00 y tener el check in a las 14’00, nos dieron nuestra habitación de inmediato. Contratamos una Deluxe Room con cama de matrimonio. Estaba en el ala nueva y cerca de un amplio balcón desde el que se ve las dos amplias terrazas (una arriba y otra abajo) y un precioso jardín vertical.






En la mesita nos encontramos con un plato de fruta, una kettle, y sobres de té y café. Todo muy nuevo, limpio y confortable. Y el wifi funcionaba genial.



Fue todo un detalle que nos dieran un vale para dos bebidas gratis en la terraza y otro para descuentos en su bar. Así que por la noche aprovechamos para tomarnos algo allí. La terraza era enorme, preciosa y tranquila. Pedimos el cocktail del día y me encantó. Con razón la Rooftop Garden Bar fue votaba como uno de los mejores bares del Sudeste Asiático y es que, a pesar de no estar muy alta (tan sólo en la planta 5ª), tiene un gran encanto. Sólo por el hecho de estar en un sitio tan elegante, histórico y con unas bonitas vistas al centro de Saigón. Desde allí se puede ver la famosa Nguyen Hue, una calle peatonal, libre de las malditas motos, con un gran bullicio. La gente pasea por ella tranquilamente, hay cantantes, bailarines, patinadores (hasta la policía va en patines), vietnamitas que pasean orgullosos a sus perros muuuuy cuidados (parece una competición para ver cuál es el mejor peinado) y que acaba en el Edificio del Comité del Pueblo, con su gran estatua del Tío Ho.








El desayuno bufé se sirve en el Hoa Mai Restaurant. Repleto de una gran variedad de comida asiática y occidental. No falta ningún detalle y la decoración es muy refinada. Desgraciadamente sólo pudimos disfrutar de él un día, porque al día siguiente teníamos que irnos demasiado temprano para coger el vuelo a Camboya. Hablamos con recepción por la noche por si podían prepararnos algo para llevar y no hubo ningún problema. Cuando hicimos el check out nos dieron dos paquetes con sándwiches, fruta y huevos y dos botellas de agua.



Lo que no me gustó

La entrada del Hotel Rex es un poco caótica. Se ha roto todo el encanto pasado y se ha convertido en algo muy impersonal. De hecho, nos volvimos locos la primera vez buscando la recepción. Y es que toda la planta baja está llena de tiendas de lujo. Es como una gran galería comercial que le quita belleza a tan histórico edificio. 


 REX HOTEL 

141 Nguyen Hue Street, District 1
Ho Chi Minh
Teléfono (848) 3829 2185

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