Día 3 – Camboya: Llegada a Siem Reap: Opinión sobre el Boutique Cambo Hotel

Como nuestro vuelo salía muy temprano, no pudimos disfrutar un día más del lujoso desayuno del Rex Hotel. Pero la noche de antes les pedimos un packed lunch y nos lo tuvieron ya preparado cuando hicimos el check out, y gratis.

Del hotel nos fuimos andando a la estación de autobuses, en frente del Mercado de Ben Thanh, y cogimos el mismo autobús que para venir del aeropuerto. En unos 40 minutos ya estábamos allí.

Nuestro vuelo lo reservamos con dos semanas de antelación a través de Travelgenio.com. La compañía con la que viajamos fue Cambodia Angkor Air y costó 345€ para dos personas en clase turista. Tan sólo duró 1h 20’ y nos dieron a bordo una botella de agua pequeña. El avión parecía de juguete. Nos impresionó porque todavía no habíamos visto los aviones de Lao Airlines…


Al llegar al aeropuerto fuimos muy bien recibidos por los empleados de control de pasaportes, no tanto por los de tramitación de visados, que parecía que les pesaba la vida. Nos clavaron más de la cuenta por no tener dólares y tener que pagar en euros. La tía nos miró y se puso a pensar un rato. Sin mirar nada dijo: pues entonces tenéis que pagar 30€, así, a ojo. De 20$ pasó a  30€ en un momento.

Cambiamos en el mismo aeropuerto 280 euros y nos dieron 285$. Al parecer no nos cobraron comisión, aunque dijeron que sí. 

A la salida del aeropuerto nos estaba esperando nuestro tuk tuk, que habíamos reservado con el hotel (nos salió gratis). Un chico muy joven, que se llamaba Sarath, y que era simpatiquísimo. En su moto recorrimos los 8 kilómetros que separaban el aeropuerto del hotel.

 BOUTIQUE CAMBO HOTEL (OPINIÓN) 

El hotel lo reservamos a través de Hoteles.com, la marca blanca de Expedia. Un poquito alejado del barullo de Pub Street, pero no muy lejos del centro. En unos 15 minutos ya estábamos en la calle principal.

El acceso no tiene nada que ver con el hotel. En la gran avenida, giramos a la derecha y nos encontramos con una calle destartalada, sin aceras, con basura… un poema la cara que se nos quedó. En la puerta, bajo un montón de árboles, descansaban en sus tuk tuk, cuatro conductores como Sarath.





No os dejéis impresionar por la calle (en cuanto nos alejamos del centro, esto es lo normal), el hotel está genial. Limpio, moderno y no le faltan atenciones.

Nada más llegar, la recepcionista nos recibió con un vaso labrado, muy bonito, lleno de zumo de naranja fresquito (que vino muy bien con el calor pegajoso que hacía) y una toallita helada. Nos sentó allí mientras ella se encargaba de los papeles. La chica era preciosa, sin embargo, la depilación parece que no existe en este país y el bigote y las piernas… bueno… decepcionaban un poco los estándares occidentales, pero seguro que no los camboyanos.


En la entrada hay un jardín muy cuidado, hasta con plataneras pequeñitas, y varias camas balinesas para pasar una agradable tarde (si no os llueve, como a nosotros). La piscina es pequeñita, pero está muy limpia y no hay muchos mosquitos.








Al lado de la recepción está el comedor. Los precios son más caros que en el centro, pero no mucho. En él también se sirve el desayuno. Hay café, té, leche, zumo y tostadas sin limitación. A parte, las camareras vienen con un menú del que puedes elegir dos platos: pancakes, cereales, yogures, pan con mantequilla… no es muy extenso, pero hace el apaño.

También hay un servicio de masajes por 8$ una hora. Se avisa en recepción de cuándo lo queremos y dos chicas vienen a tu habitación, o a las camas balinesas del jardín, para darte una paliza, que te deja nueva, pero sigue siendo una paliza. Y, que conste, que no pedimos el típico masaje camboyano en el que se suben y están de pie sobre tu espalda. Aun así, al día siguiente estábamos llenos de moratones.

La habitación estaba limpia y la cama era gigante. Nosotros no nos fiamos mucho de los mosquitos y logramos colgar nuestra mosquitera del Decathlon y dormir a gustito. Además, la habitación tenía tele con canales en inglés, aire acondicionado, dos botellas de agua gratis al día, kettle, tazas y sobrecitos de café y té.




El baño estaba también bien, aunque cuando cayó el temporal tuvimos algunos problemas con el agua, pero lo arreglaron pronto.




El hotel cuenta con un servicio gratuito al día para ir a Pub Street, lo cual está genial. Y un conductor para hacer el recorrido corto de Angkor nos costó 15$.

Si vais con poco presupuesto, este hotel está genial y el wifi nos funcionó muy bien. La atención y los servicios asombran por ser tan barato.

Precios que pagamos:
  • Habitación doble superior: 18’69€ la noche (una ganga, que incluye desayuno y un tuk tuk diario gratis al centro).
  • Conductor de tuk tuk para hacer el recorrido corto de Angkor: 15$
  • Servicio de lavandería 1’6 kg por 3,20$
  • Masaje de una hora: 8$ por persona.
  • Tuk tuk de vuelta al aeropuerto: 5$.
  • Pagar con la tarjeta de crédito: lleva un recargo del 3%.





 BOUTIQUE CAMBO HOTEL 

100 Meters North of National Road No. 6, 
Salakanseng Village, Svay Dang Kum, Siem Reap.
855, Camboya Teléfono: +85512215708


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