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8 lugares imprescindible que ver en Elvas en un día



Patrimonio de la Humanidad, Elvas cuenta con la mayor colección de fortificaciones-baluarte del mundo. Sus orígenes se encuentran en Alpesa, una ciudad fundada por los romanos, que pasó a manos cristianas y musulmanas, para acabar recibiendo los fueros del rey Sancho II de Portugal en 1231. Durante siglos su importancia fue grande, por constituir el principal puesto fronterizo al sur del Tajo y ostentar la sede episcopal. La historia ha hecho que sea la actual ciudad fortaleza que observas hoy, con hasta cuatro líneas de murallas de diferentes épocas.

El centro histórico se encuentra dentro de la primera zona amurallada. Pasear por sus callejuelas tranquilamente es la mejor forma de descubrir todos los puntos de interés que Elvas ofrece. Puedes aparcar fuera de la zona amurallada, en las cercanías del Puesto de Turismo y del parque que hay en frente.


Fuera de la muralla, tendrás que coger el coche si quieres visitar el Fuerte de Santa Luzia, el Fuerte da Graça y tres fortines construidos por Wellington a principios del XIX.

Normalmente, la visita a Elvas se suele también combinar con la de Évora. Ambas Patrimonio de la Humanidad y a una distancia de poco más de una hora entre ellas.

Qué ver en Elvas

1. Plaza de la República: la plaza más importante de la ciudad se construyó en 1511. En ella puedes ver el Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa de la Cultura y la Oficina de Turismo.


2. Catedral: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción funcionó como catedral de Elvas hasta que la ciudad perdió su rango episcopal en 1882. Fue construida en estilo manuelino en 1517 por Francisco de Arruda, el mismo arquitecto que diseñó la Torre de Belém en Lisboa. En ella se puede ver la Casa do Cabildo, transformada en Museo de Arte Sacro con objetos del antiguo obispado.


3. Largo do Dr. Santa Clara: en esta plaza cercana a la Catedral podrás ver la primera muralla musulmana (s. VIII), la picota (s. XVI), el Palacio dos Mesquita Pimentel (remodelado por Juan de Herrera para acoger a Felipe II) y la iglesia de las Dominicas (s.XVI), cuyo interior está lleno de azulejos.

4. Castillo: la primera fortificación islámica se fue remodelando hasta obtener su aspecto actual en el siglo XVI. En ella vivía el alcalde de la ciudad. Es un castillo pequeñito que consiguió ser nombrado el primer Monumento Nacional Portugués.

5. Tiendas y bares antiguos: la Rua de Cadei, la Rua Alcamin y la Rua Carreira están llenas de negocios en los que puedes comprar souvenirs portugueses a buen precio, especialmente los objetos de corcho de la región. También puedes pasarte a disfrutar de un buen vino en los bares de la zona.


6. Acueducto da Amoreira: se encuentra a las afueras de la ciudad y se extiende a lo largo de unos 8 km llevando agua hasta la fuente de mármol del Largo da Misericórdia. En algunos puntos llega a medir treinta metros de altura y tardó en construirse más de 120 años.

7. Forte de Santa Luzia: sobre la cima de un cerro se alza este fuerte desde el que se observa toda la ciudad. Su construcción es del siglo XVII, tiene planta rectangular y cuatro baluartes en los vértices. Junto con el resto del conjunto defensivo de Elvas, presume de no haber sido nunca tomado por fuerzas enemigas. En su interior llegó a albergar unos 400 soldados. Hoy es la sede del Museo Militar, donde se expone una interesante colección de armamento que va desde la Edad Media hasta el siglo XIX, así como uniformes y maquetas.


8. Forte de Graça: también llamado Fuerte del Conde de Lippe, está sobre un cerro a unos 4 km del centro de Elvas. José I lo mandó construir en 1763, convirtiéndose en una de las fortalezas abaluartadas más poderosas del mundo.

8 Souvenirs típicos de Évora y Elvas - ¿Qué comprar de recuerdo?



Portugal es el país del mundo que más corcho produce y ha sabido desarrollar una gran industria alrededor de este material. El país tiene el 34% de la superficie mundial de alcornoques, y en esta comarca es donde conserva más del 84% de ellos. En la comarca del Alentejo tendrás muchas oportunidades de ver productos de corcho en todas sus variedades y estilos de los más originales.

En Évora, la estrecha callejuela Rua 5 de Outubro desemboca en la famosa Plaza do Giraldo y está llena de tiendas de souvenirs y artesanía de todos los precios.

Un poco más baratos son los objetos que encontrarás en la Rua de Cadei, en la Rua Alcamin y en la Rua Carreira de Elvas, también llenas de comercios.

Souvenirs típicos de Évora y Elvas

1. Azulejos y cerámica: en las tiendas de souvenirs podrás comprar todo tipo de placas decorativos y elementos de cerámica de todos los modelos. Además, la llamada capital ibérica del barro, São Pedro do Corvalse encuentra a cuarenta minutos de Évora. Allí se pueden visitar las olearias (alfarerías) para ver su proceso de producción.

2. Capotes alentejanos: tiene su origen en los trajes de los pastores del Alto Alentejo. Es un atuendo largo y sin mangas, que tiene una chaqueta que cae hasta la altura del pecho y que originalmente tenía un cuello de piel de zorro. Parece como una tradicional capa. 

3. Figuritas del gallo de Portugal: es un clásico y sigue siendo compra obligada para cualquier turista, aunque sea en forma de miniatura.

4. Mantas y alfombras: elaboradas con lana o algodón.

5. Objetos y ropa de corcho: bolsos, monederos, abanicos, pulseras, sombreros, zapatos, postales… De todo.

6. Samarra alentejana: comenzó siendo un jersey de lana gordo usado por los pastores de la zona y ahora se ha convertido en un símbolo de las clases más altas. Se confecciona tradicionalmente en burel y sorrebeco y suele llevar un cuello de piel de zorro o de cordero. En los últimos años ha habido algunas marcas que han reinterpretado la ropa típica de burel portuguesa adaptándose a los tiempos.

7. Tapices: en esta zona es completamente distinta a la del resto de la región. Los tapices se usan como murales decorativos y están hechos usando la técnica del Punto Portalegre.

8. Vinos de Alentejo: son los vinos más populares del país. La palabra que da nombre a la región y a sus vinos significa “más allá del Tajo”. La amplia zona vinícola se divide en ocho subregiones: Portalegre, Borba, Redondo, Reguengos, Vidigueira, Evora, Granja-Amareleja, y Moura. Bajo una misma marca, los vinos de Alentejo tienen la Denominación de Origen Controlada.

10 lugares imprescindibles que ver en Évora en un día



Situada en la región del Alentenjo, Évora es la única ciudad portuguesa que forma parte de la Red de ciudades más antiguas de Europa. Su centro histórico todavía conserva vestigios de las culturas que la han ido influyendo a lo largo de la historia: celtas, romanos, árabes, judíos y cristianos han dejado su huella en Évora. Se encuentra rodeado de una gran muralla medieval que recuerda aún su época dorada, cuando llegó a convertirse en residencia de los reyes de Portugal.

En sus callejuelas estrechas podrás observar las bonitas casas blancas de los siglos XVI, XVII y XVIII, decoradas con azulejos y que contribuyeron al reconocimiento de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.

Puedes aparcar sin problema en la zona cercana a la Rua General Humberto Delgado. Allí también se encuentra el Restaurante A Gruta, un clásico de los habitantes de la ciudad.  

Qué ver en Évora

1. Plaça do Giraldo: la plaza más importante de la ciudad, está llena de restaurantes y tiendas. En su centro destaca una fuente de mármol del siglo XV. De ella salen las principales calles que te llevaran a los monumentos más importantes.


2. Capilla de los Huesos: es el monumento que más llama la atención de los visitantes. En el interior del Convento de San Francisco existe esta capilla que construyeron los frailes franciscanos en el siglo XVI para reflexionar sobre la condición, la frágil existencia humana y meditar sobre la vida eterna y definitiva. Sus paredes y pilares están recubiertos con cinco mil calaveras y millares de huesos que estaban sepultados en los cementerios de la ciudad. Sobre la puerta de acceso reza un mensaje espeluznante: Nosotros huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos. Tenían guasa los frailes pensadores…




Con la entrada a la capilla, también se visitan otras dos plantas del convento, uno de los mejores ejemplos del estilo tardo-gótico manuelino del Alentejo. Su iglesia es una de las más grandes del país y en ella se celebró la boda real entre Pedro I y Constanza. Desde el piso superior puedes asomarte a sus balcones para ver la ciudad y ver una original y amplia muestra de belenes de todo el mundo.


3. Catedral de Évora: la mayor catedral medieval portuguesa está consagrada a Santa María. Su construcción data de finales del siglo XIII y tiene elementos románicos y góticos. Lo más llamativo es la cúpula octogonal que cubre el crucero, su claustro y la subida a su torre.


4. Templo romano de Diana: subiendo por las callejuelas, te encontrarás con uno de los monumentos más famosos de Évora. Unas obras realizadas en el siglo XIX dejaron al descubierto este templo romano que muestra como la ciudad fue un importante núcleo de la provincia romana de Lusitania. Pertenece al siglo II y está muy bien conservado. En la misma plaza podrás también acercarte a un mirador, al Museo de Évora, al Palacio Cadaval y a la iglesia de San Juan.


5. Rua Cinco de Outubro: si buscas un lugar para comprar souvenirs típicos de la zona, esta preciosa calle tradicional está llena de tiendas donde puedes adquirir artesanía tan importante como la realizada en corcho. No obstante, si tienes tiempo de ir a Elvas, yo encontré precios más asequibles allí. Cuestión de suerte.


6. Iglesia da Graça: pertenece al siglo XV y es de estilo renacentista italiano. Su fachada es impresionante y tiene en la cornisa superior las figuras sentadas de cuatro gigantes sujetando globos terrestres.


7. Pastelería conventual: Su interior es muy pequeño y acogedor, todo lleno de azulejos tradicionales y objetos decorativos antiguos. Tienen una gran variedad de dulces tradicionales, como queijinho do céu (que parece mazapán), pero lo más singular es su Pão de Rala, postre por el que recibe su nombre y que tiene una gran historia.



8. Murallas: el casco antiguo está rodeado por una bella muralla. El trazado más antiguo corresponde a los diseños romanos y visigodos. El más moderno corresponde a los siglos XVI y XVII, época en la que la ciudad crece y se ve la necesidad de construir otra de mayor perímetro. Hoy se pueden ver tramos y torres muy bien conservados, como la de Sisebuto, muy cerca del acueducto.


9. Acueducto da Água da Prata: el mismo arquitecto de la Torre de Belem de Lisboa, Francisco de Arruda, construyó este acueducto en 1530 para que llevara agua a la ciudad. De hecho, la fuente que hay en la Plaça do Giraldo recibía agua de él.


10. Ermita de Sao Bras: fuera de la zona amurallada, pero tan sólo a diez minutos andando de la Plaza do Giraldo, merece la pena que te acerques a ver esta curiosa ermita, que más parece un palacio. Las impresionantes pinturas de su interior muestran imágenes de la vida de San Blas.


Si aún te has quedado con ganas, puedes acercarte a conocer algunos de los restos neolíticos más interesantes de Europa, como el Crómlech de los Almendros o el Dolmen de Aguiar. Normalmente, la visita a Évora se suele también combinar con la de Elvas. Ambas Patrimonio de la Humanidad y a una distancia de poco más de una hora entre ellas.

15 Sitios imprescindibles que ver en Lanzarote



La tercera isla más poblada de Canarias y la cuarta más extensa, se encuentra a 140 km de la costa africana. Consta de siete municipios, de los que el más poblado es Arrecife, su capital. Al norte se encuentran la isla de La Graciosa y los islotes deshabitados de Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste, que forman el Archipiélago Chinijo.

Hay quienes sólo vienen a Lanzarote para hacer una excursión de un día cogiendo el ferry desde Fuerteventura. Para mí, lo mejor es alquilar un coche y dedicarle varios días a la isla. Ten en cuenta que en visitar La Graciosa ya habrás echado más de medio día. Lanzarote está llena de atractivos arquitectónicos (cuenta con numerosas construcciones de César Manrique), naturales (es Reserva de la Biosfera desde 1993), gastronómicos y culturales. Venir única y exclusivamente por el sol y la playa, sería un desperdicio.

¿Qué ver en Lanzarote?

1. El Parque Nacional del Timanfaya: El Parque Nacional del Timanfaya es el paisaje más excepcional que te vas a encontrar en la isla de Lanzarote. Un remoto lugar al que sólo vas a poder acceder mediante una visita guiada. Está prohibido andar por el Parque Nacional, así como recorrer los senderos y carreteras con tu propio coche. El autobús realiza un recorrido por una carretera muy estrecha de 14 km a lo largo del Parque Nacional en el que podrás ver varios cráteres, incluso el que originó la explosión que dio lugar al paisaje que puedes ver ahora.
Duración: 2h 30’.  Precio sin bono: 10€   Horario: de 9’00 a 16’45



2. La Cueva de Los Verdes: formada por la erupción del Volcán de la Corona y utilizada por los isleños para esconderse de los piratas africanos en los siglos XVI y XVII, a partir del siglo XIX se convirtió en un lugar que atraía la atención de todo tipo de visitantes. A lo largo de sus jameos (túneles subterráneos que se forman al enfriarse y solidificarse la superficie, mientras el interior del río de lava sigue fluyendo) verás, en una visita guiada, una gran red de galerías misteriosas donde el color verde se irá mezclando con los ocres. En ella también se celebran conciertos y proyecciones de cine.  
Duración: 50’.  Precio sin bono: 9’50€   Horario: de 10’00 a 17’00


3. Los Jameos del Agua: originada también por la erupción del Volcán corona, esta gruta fue aprovechada por César Manrique para crear un espacio donde arquitectura, elegancia y naturaleza se mezclan dando lugar a un entorno único. El túnel subterráneo tiene 6 km, de lo cuales 1’5 están bajo el mar. Existen tres jameos distintos: El Jameo Chico, el Jameo Grande y el Jameo de la Cazuela, único visitable. Lo más espectacular es su lago interior lleno de cangrejos ciegos, especie endémica. En el recinto también hay un auditorio y un restaurante.
Duración: 50’.  Precio sin bono: 9’50€   Horario: de 10’00 a 18’30. Martes y sábados, también de 19’00 a 01’00.



4. El Mirador de Río: César Manrique construyó este original mirador a 400 metros de altura, camuflado en el Risco de Famara. En sus tres pisos hay una tienda, un restaurante y un mirador al aire libre desde el que se obtienen increíbles vistas de La Graciosa.
Duración: 40’.  Precio sin bono: 4’75€   Horario: de 10’00 a 17’45



5. El Jardín de Cactus: la última obra de César Manrique en la isla constituye un tranquilo paseo rodeado de 4500 ejemplares de 450 especies de cactus procedentes de los cinco continentes.
Duración: 1 hora.  Precio sin bono: 5’80€   Horario: de 10’00 a 17’45



6. La Ermita de las Nieves: sobre el risco más alto de Famara, se alza este pequeño santuario del siglo XV, aunque lo que ves hoy es una reconstrucción del siglo XVII. En una gran explanada y protegida de los vientos con un pequeño muro, la ermita está consagrada a la Virgen de las Nieves, la patrona de Lanzarote. A ella iban peregrinando los agricultores para pedir lluvias para sus cultivos. La romería se sigue realizando cada mes de mayo. Pero lo más interesante son las vistas que desde se ven de la isla.


7. Teguise: la capital de la isla hasta finales del XVIII, su casco histórico refleja el típico pueblecito tradicional de la isla. Está dominado por la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe (s. XV) y en él puedes pasear por sus calles viendo el Convento de San Francisco de Miraflores, la Iglesia de Santo Domingo, palacetes y casas nobles,  y el antiguo Castillo de Santa Bárbara, construido encima del volcán Guanapay y sede del Museo de la Piratería. También puedes entrar a Lagomar, la casa que Omar Shariff compró y perdió ese mismo día en una partida de bridge.


8. Los viñedos de La Geria: zona de increíble belleza llena de viñedos plantados sobre las cenizas volcánicas en las faldas del área volcánica del Timanfaya. Las vides se plantan en conos formados en el lapilli, llamado localmente picón, y protegidas adicionalmente por pequeños muros de piedra seca. Puedes recorrerla en coche e ir parando en las diversas bodegas que hay diseminadas por el entorno.


9. La Playa de Papagayo: es una de las más bonitas de Lanzarote. Se encuentra en una pequeña cala, protegida de los vientos que azotan la isla. Desde ella se pueden ver las vecinas islas de Fuerteventura y Lobos. Acceso: 3€


10. Las Salinas de Janubio: al sur de Lanzarote podrás ver las salinas más extensas de la isla. Se construyeron en 1895 y aún siguen en funcionamiento.  440.000 m² en los que se produce sal, gracias a su lago central procedente de las aguas marinas. Actualmente se comercializa para el mercado interior de la isla. Acceso al mirador: gratuito.


11. Los Hervideros: cuando el mar está embravecido es cuando la visita llama más la atención. El mar golpea la piedra y asciende por los huecos que hay entre las rocas, dando la impresión de que el agua hierve y empieza a subir por los acantilados. Sus formaciones tan originales se deben a la lava volcánica procedente de las erupciones, que llegó hasta el mar y se enfrió rápidamente. La carretera que lleva hasta ellos también fue diseñada por César Manrique. Entrada gratuita.


12. El Charco de los Clicos: una sorprendente laguna de agua marina, cuyo color verde se debe al alga ruppia que la habita y al azufre de sus aguas. Este Charco Verde está a 100 metros del océano, aunque está conectado a él mediante una gran red de grietas subterráneas. Su nombre, Ciclos, se debe a un crustáceo endémico que se extinguió hace más de un siglo por abusar de su pesca.   


13. Femés: a través de una estrecha carretera serpenteante, llegarás al pequeñito pueblo isleño de Femés. Junto a la iglesia de San Marcial de Rubicón podrás disfrutar de uno de los miradores más impactantes de Lanzarote: el Balcón de Femés. En días claros serás capaz de vislumbrar hasta las dunas de Corralejo, en Fuerteventura.


14. El fondo del mar en un submarino: Lanzarote cuenta con un submarino de 106 toneladas dedicado exclusivamente a las visitas turísticas. Desde sus cristaleras podrás ver los fondos marinos de la costa de Puerto Calero. Sin duda, es uno de los viajes imprescindibles que hacer en Lanzarote.


15. La Graciosa: cuando visites Lanzarote, reserva un día para ir a La Graciosa, la única isla habitada del Archipiélago Chinijo. Sin carreteras asfaltadas, y llena de tranquilidad, playas y paisajes increíbles, podrás recorrerla a pie, en bici o contratando una excursión. El acceso a la isla se hace a través del Puerto de Órzola, desde donde parten numerosos ferries cada día.







9 lugares imprescindibles que ver en San Cristóbal de La Laguna


Patrimonio de la Humanidad desde 1999, la antigua capital de la isla de Tenerife, guarda un maravilloso patrimonio que encanta a quien la visita. Sede universitaria y episcopal, sus calles empedradas, palacetes, templos y casas señoriales muestran la esencia de los trazados urbanísticos que se llevaron a cabo en los siglos XVI y XVII, con la isla ya perteneciendo a la Corona de Castilla.


La ciudad donde más llueve de Canarias es muy manejable a pie. Su centro histórico es todo peatonal y se puede recorrer en poco tiempo. El coche lo puedes aparcar en los alrededores de la Plaza del Adelantado, donde hay habilitado un aparcamiento gratuito (aunque a veces está lleno de “gorrillas”).


Qué ver en San Cristóbal de La Laguna

1. Plaza del Adelantado: su nombre se debe a Alonso Fernández de Lugo, quien recibió el título del primer Adelantado de la isla, otorgado por la Corona de Castilla por haber participado en su conquista. Alrededor de la plaza se concentran algunos de los edificios más emblemáticos de a ciudad, como la Casa del Padre Anchieta, fundador de Sâo Paulo o la ermita de San Miguel, la más antigua de La Laguna. Allí se celebran espectáculos y festivales.



2. Casa de Nava y Grimón: en este edificio barroco, realizado con piedra volcánicas, se organizaban las tertulias a las que acudían los intelectuales del siglo XVII que habitaban en la isla.


3. Iglesia Convento de Santa Catalina de Siena: fundado en 1606, en su interior se conserva el cuerpo incorrupto de María de León Bello y Delgado (La Siervita), cuya historia está llena de leyendas milagrosas. Actualmente el convento está custodiado por monjas de clausura de la Orden de Predicadores (Dominicas). En su fachada destaca su balcón ajimez con celosía, que permite a las religiosas mirar a la calle sin que nadie las vea.

4. Antigua Calle La Carrera: hoy conocida como calle Obispo Redondo, es famosa por la curva que hace justo en su tramo final. El noble Alonso Fernández de Lugo, enfrentado con los curas de la localidad, encargó realizar así el trazado de la calle de modo que no tuviera que ver desde su casa la torre de la iglesia de Concepción. Tal era el asco que les tenía… 

➥ Casa del Corregidor: edificación hecha con cantería roja, en ella residía el gobernador civil.

➥ La Alhóndiga: esta casa de color azul ha tenido diversas funciones a lo largo de su historia. Almacén de trigo, cárcel para los prisioneros franceses, cuartel de la Guardia Civil… Hoy alberga las dependencias municipales.

➥ Casa Alvarado Bracamonte: también conocida como Casa de los Capitanes (de color amarillo), en ella se encuentra la Oficina de Turismo. En su interior se puede visitar un gran patio con un nogal de más de 200 años.


5. Catedral de San Cristóbal de La Laguna: catedral neogótica, con fachada neoclásica inspirada en la catedral de Pamplona, que alberga la sede de la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de La Laguna. Sus orígenes se encuentran en una antiguo ermita, construida por Alonso Fernández de Lugo (cuyos restos descansan en la Catedral) sobre los restos de una necrópolis guanche. Ampliada posteriormente para convertirse en iglesia, no fue hasta 1819, cuando se convertiría en Catedral. Horarios y precios: http://lalagunacatedral.com/visita-cultural/


6. Iglesia de la Concepción: se encuentra emplazada en lo que antaño fue la Villa de Arriba (donde vivían los gremios artesanos, entre otros), mientras que la Villa de Abajo (lugar donde se emplazan la Catedral de La Laguna y la Plaza del Adelantado) contaba con el poder político y religioso. Su elemento más representativo es su torre de 28 metros de altura, que data del siglo XVII. Hoy se puede subir a su campanario, que cuenta con la campana más grande de Canarias. Precio: 2€.  Visita conjunta a la Iglesia del Convento de los Catalinos, Torre de la Iglesia de la Concepción y Patio del Obispado: 5,00€

7. Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores: antiguamente utilizada como iglesia y como hospital, hoy alberga una biblioteca.

8. Calle de San Agustín: calle peatonal llena de tiendas, restaurantes y casas señoriales. En ella destacan cuatro grandes palacetes:

➥ Casa Salazar: antiguo palacete barroco del siglo XVII, en el que reside la sede del Obispado de Tenerife. De sus orígenes sólo queda la fachada, con el escudo de la familia Salazar. El resto fue devorado por las llamas durante el incendio del 2006.

➥ Museo de Antropología e Historia de la Laguna: está ubicado en la Casa Lercano, un antiguo palacete que perteneció a una familia de banqueros genoveses. Además de por el museo, el lugar es famoso por el fantasma de Catalina, la hija de Antonio Lercano, a quien obligaron casarse con un anciano. El mismo día de su boda, ésta acabó tirándose al pozo de la mansión. Al no poder darle Santa Sepultura por tratarse de un suicidio, la leyenda cuenta que su cuerpo fue enterrado en una de las estancias de la casa y que su fantasma vaga por ella desconsolado. Precio: 5€

➥ Casa Montañés: sede del Consejo Consultivo de Agua de Canarias, antiguamente perteneció al sargento mayor Francisco Montañés Machado, y tampoco está exenta de leyendas. 36 empleados de seguridad se dieron de baja en menos de dos años, acosados por el espectro de dos ancianos que los instaban a irse del lugar.

➥ Instituto de Canarias Cabrera Pinto: ubicado en las antiguas dependencias del Convento de San Agustín, del que conserva el antigua claustro y el patio interior. Al lado del edificio se encuentra la antigua iglesia del convento.



9. Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna: el primer convento franciscano de la isla de Tenerife (s. XVI) cuenta en su interior con la venerada imagen del Santísimo Cristo de La Laguna, realizada por el escultor belga Louis Van der Vule. Desde la Semana Santa de 2014 el Santuario también custodia una réplica exacta de la Sábana Santa de Turín.

Mapa - Itinerario por San Cristóal de la Laguna




Dulces típicos de San Cristóbal de La Laguna

Dulces Laguneros: rosquetes de milhojas rellenos de cabello de ángel.

www.mykitchenbyme.com

Dulces elaborados de manera artesanal por las monjas Claras y Catalinas.


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