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Dónde esta el Mirador de Toledo que inspiró a El Greco



El Mirador del Valle es una de las vistas más conocidas de Toledo. Se construyó en el siglo XVII y ha servido de fuente de inspiración a importantes personajes. Sorolla, Picasso, El Greco o Alphonse De Launay, uno de los primeros fotógrafos que la inmortalizó en 1854, quedaron maravillados con ellas.

Situado en la Ronda del Valle, desde él se pueden contemplar monumentos como la Catedral, el Alcázar, la iglesia de San Juan, el monasterio de San Juan de los Reyes, las murallas y la Puerta de la Bisagra. Todo ello rodeado por el majestuoso Tajo.

Cómo llegar al Mirador del Valle en Toledo

🚘 En coche: tienes que salir por el Paseo de la Rosa, dejando a un lado el Hospital Provincial para entrar en la Ronda del Valle. Se encuentra en la carretera de circunvalación que une la CM-401 con la N-400.

🚍 En autobús: autobús turístico, o la línea L71.

🚂 En tren turístico: todos los días desde la Plaza de Zocodover. Horario: desde las 10:00 con una frecuencia de de 30 min. Compra de tickets.

Visitando el Castillo de Zorita de los Canes - Horarios y precios



Después de visitar Recópolis, decidí continuar mi camino hacia Zorita de los Canes. Desde el mismo Centro de Interpretación del yacimiento, sale una senda que está muy bien señalizada y que lleva directamente al castillo.

El municipio de Zorita de los Canes se levanta sobre un precioso recodo del río Tajo. Conserva una parte de la muralla medieval y lo que queda de un antiguo castillo andalusí y, posteriormente, calatravo.

El castillo se encuentra sobre un cerro al lado del río Tajo. Sus orígenes se remontan al siglo IX cuando los musulmanes empezaron a construirlo bajo las órdenes de Mohamed I, emir de Córdoba. De esta época aún se conserva el arco de herradura de la entrada a la alcazaba.


Dos siglos más tarde pasó a la corona castellana cuando el rey de la taifa de Toledo, Al-Mamún, cedió ésta y otras tierras a Alfonso VI de Castilla para ayudarle a derrotar a su hermano Sancho II. El rey Alfonso nombró a Alvar Fáñez (lugarteniente de El Cid) alcaide de Zorita, aunque los almorávides la recuperaron unos años más tarde.

En 1124 los templarios reconquistaron la fortaleza y Alfonso VIII se la cedió a la Orden de Calatrava, le concedió el fuero a la villa y derecho de pontazgo.

Con el crecimiento de la localidad cercana de Almonacid de Zorita a finales del siglo XV, por preferencia de la Orden de Calatrava, y Pastrana en el siglo XVI, comenzó la decadencia de Zorita. Así, en 1565 la villa fue adquirida por el príncipe de Éboli, quien dejó el castillo abandonado.

Actualmente está bastante deteriorado y gran parte de su interior está en ruinas. Sin embargo, conserva su estructura que nos muestran los vestigios de su historia. Ésta se divide en una albacara, un recinto militar amurallado y una iglesia.


El acceso al castillo se hacía por dos caminos distintos. Uno estaba protegido por una gran barbacana, atravesaba la torre albarrana y llegaba al patio de armas. Para entrar, además, se debía pasar por un puente levadizo de madera, ahora inexistente, que saltaba el foso tallado en la roca. El otro camino era una senda en zigzag, estrecha, controlada por las murallas y los torreones. A través de éste se llegaba a la puerta principal, con un arco gótico y otro interior árabe, en forma de herradura.

En su interior hay una curiosa iglesia románica de una nave, de planta rectangular sin crucero y con un ábside semicircular y una cripta. Se construyó en el siglo XIII y en ella se conserva un capitel corintio procedente de la basílica visigoda de Recópolis, reutilizado como pila bautismal.

En la parte sur del recinto están los restos de un cementerio, usado por los caballeros calatravos, y en la norte un aljibe que comunicaba con toda la alcazaba.

En las últimas tareas de restauración se ha hecho accesible una sala subterránea que probablemente sirviera para llevar a cabo reuniones estratégicas o iniciáticas de los caballeros de la Orden de Calatrava.


Para mí fue una visita imprescindible tras ver Recópolis. El historiador Al-Rasis, perteneciente a la época de Abderramán III, afirmaba en sus crónicas que Zorita era fuerte porque estaba construidas con las piedras de Recópolis, la ciudad erigida por Leovigildo en el año 578, para conmemorar el nacimiento de su hijo, Recaredo.

Acceso al castillo

El coche lo tenéis que dejar aparcado en la parte baja, junto al río. Desde ahí, tenéis que subir a pie por una sencilla cuesta.


Horario y precio de la entrada al castillo de Zorita:

El horario pertenece al Parque Arqueológico Recópolis, del que el Castillo forma parte. El Castillo sólo se puede visitar en visitas guiadas de grupos de mínimo cuatro adultos en los siguientes horarios:

Horario de verano (del 1 de abril al 31 de agosto)
  • De miércoles a viernes, domingos y festivos: de 10:00 a 17:00
  • Sábados: de 10:00 a 19:00.
  • Semana Santa: de 10:00 a 20:00
Horario de invierno (del 1 de septiembre al 31 de marzo)
  • De miércoles a viernes, domingos y festivos: de 10:00 a 17:00
  • Sábados: de 10:00 a 18:00
Sólo se puede acceder al castillo mediante una visita guiada. El precio es de 5€ la entrada general y de 3€ la reducida. 


AVISO: Recientemente me han informado de que los horarios pueden cambiar debido a un cambio de empresa que gestiona las visitas, pero que no lo han actualizado en la web. Para evitar sorpresas recomiendo llamar por teléfono al Centro de Interpretación o mandarles un email.

Teléfono de contacto: 949376898

Email: info@recopolis.com

Visitando el yacimiento de Recópolis - Horarios y precios



En la Feria del Libro de Madrid conocí al historiador Ian Gibson, le dije que era de Linares y estuvimos hablando un ratillo sobre la ciudad de Cástulo, que él había visitado. Me recomendó encarecidamente que visitará el yacimiento de Recópolis, debido a su importancia por ser la única ciudad visigoda en Europa que se construyó desde cero, donde no había ningún asentamiento previo. Hoy es una gran desconocida para muchos y debería reseñarse más en los libros de historia de la escuela. Así que, seguí sus consejos y me planté allí una mañana de invierno.

Durante mucho tiempo se pensó que su nombre se debía a su hijo Recaredo. Sin embargo, estudios actuales ponen esto en cuestión. ¿Por qué Leovigildo elegiría como nombre el de su hijo menor? ¿Por qué se acortó el nombre de Recaredo a Rec y se le añadió “polis”? ¿Por qué no se llamó Recaredopolis? No hay en el mundo tardo-antiguo ningún lugar fundado en el que el nombre se acorte. Por todo ello, actualmente se piensa que el nombre proviene de Rexopolis, Ciudad del Rey. Además se corresponde con las monedas de la ceca que escriben el nombre de la ciudad Recopolis con una sola c, mientras que Recaredo en los textos es escrito Reccaredo, con dos «c».

En el Centro de Interpretación compré la entrada y me dieron un libro muy bien impreso, con fotos a todo color, con un montón de información referente al yacimiento, así como del castillo de Zorita de los Canes (visita con la que completé después mi mañana). Me sorprendió que fuera gratis un libro así. Y supuso que ese sería uno de los motivos de que la entrada valga tan cara: 5€ tanto si aprovechas la visita guiada, como si no y decides ir por libre.


En el centro tenéis varios paneles informativos sobre el origen del asentamiento y veréis un vídeo sobre el mismo. La visita continúa viendo el yacimiento in situ. Para ello hay que dejar atrás el recinto y subir una cuesta hasta que veáis el cartel de Recópolis. Hacer la visita sin guía os dejará un mal sabor de boca, después de haber pagado los 5€. Los restos los recorreréis en unos diez minutos y no os enteraréis de mucho, pues algunos de los paneles están tan deteriorados que no se puede leer nada. Si buscáis por internet opiniones sobre Recópolis ésta será la principal queja de los visitantes que os encontraréis. Así que, os recomiendo que prestéis bastante atención al vídeo y que vayáis un poco documentados antes, para que vuestro paso por Recópolis sea más placentero y dure más. 

Breve historia de Recópolis

Leovigildo mandó construir este asentamiento en el año 578 para consolidar su poder y el del reino visigodo de Toledo, tomando como referencia al Imperio Bizantino, de hecho, se ha llegado a sugerir que su diseño pudo estar inspirado en la ciudad de Constantinopla. Adopta atributos reales y acuña su propia moneda imponiendo un sistema de recaudación fiscal para mantener la ciudad.

El conjunto estaba rodeado por una muralla cuyas puertas monumentales le daban prestigio a la ciudad. En el centro se encontraba el palacio, formado por varios edificios de dos plantas organizados en torno a una plaza.



El otro edificio importante fue una Basílica palatina de la cual uno de sus capiteles corintios se encuentra en el Castillo de Zorita, en el que se reutilizó como pila bautismal de su iglesia. En el interior de la basílica se encontró en los años cuarenta un tesoro lleno de monedas pertenecientes a las primeras acuñaciones de Leovigildo.



A ambos lados de la puerta monumental se encontraban dos edificios comerciales con tiendas y talleres de orfebrería, vidrio y bienes procedentes de distintas zonas mediterráneas.


Recópolis también cuenta con el único acueducto que se conoce de la época visigoda.

Durante el siglo VII la importancia de la ciudad disminuye debido a la decadencia del Estado Visigodo. Un siglo después es ocupada por musulmanes bereberes, quienes la abandonaron en el siglo IX. Sus restos fueron utilizados como cantera para construir Zorita. A finales del siglo XII, como parte de la repoblación tras la Reconquista, se asienta una comunidad de campesinos cristianos, quienes aprovechan lo que queda para construir sus casas y una iglesia. La que vemos actualmente es una ermita del siglo XV consagrada a la Virgen de la Oliva.


La ciudad fue descubierta  en 1843, pero las primeras excavaciones no se hicieron hasta 1945. Actualmente aún siguen realizándose excavaciones de vez en cuando. 


Una vez acabada la visita, os aconsejo que sigáis la senda que conecta Recópolis con Zorita de los Canes para disfrutar de las maravillosas vistas del Tajo y de su castillo.

Horario y precio de la entrada a Recópolis:

El horario pertenece al Parque Arqueológico Recópolis, del que el Castillo forma parte. El Castillo sólo se puede visitar en visitas guiadas de grupos de mínimo cuatro adultos en los siguientes horarios:

Horario de verano (del 1 de abril al 31 de agosto)
  • De miércoles a viernes, domingos y festivos: de 10:00 a 17:00
  • Sábados: de 10:00 a 19:00.
  • Semana Santa: de 10:00 a 20:00
Horario de invierno (del 1 de septiembre al 31 de marzo)
  • De miércoles a viernes, domingos y festivos: de 10:00 a 17:00
  • Sábados: de 10:00 a 18:00
Sólo se puede acceder al castillo mediante una visita guiada. El precio es de 5€ la entrada general y de 3€ la reducida. 


AVISO: Recientemente me han informado de que los horarios pueden cambiar debido a un cambio de empresa que gestiona las visitas, pero que no lo han actualizado en la web. Para evitar sorpresas recomiendo llamar por teléfono al Centro de Interpretación o mandarles un email.

Teléfono de contacto: 949376898

Email: info@recopolis.com


Otras entradas que os pueden interesar:

- Dónde comer y qué ver en Pastrana en una mañana


Dónde comer y qué ver en Pastrana en una mañana



El final de la etapa 9 del Viaje a La Alcarria de Cela, es la llegada a Pastrana. Un pueblo pequeño, de menos de 900 habitantes, famoso por Cela y por la Princesa de Éboli.

Habitada desde época romana, cuando era llamada Paternina, fue comprada por Ana de Mendoza de la Cerda (la famosa princesa tuerta) quien, tras su casamiento con el secretario de Felipe II, adquirió el título de Duquesa de Pastrana y Princesa de Éboli.


Durante esta época, Pastrana se convierte en una bella villa presidida por la Colegiata que mandaron construir y dos conventos carmelitas ayudados por Santa Teresa de Jesús. Al morir su esposo, la princesa decide meterse a monja causando muchas revueltas en el convento. Tanto revuelo causó, que Santa Teresa decidió llevarse de allí a sus monjas.

En 1579, Felipe II descubrió las intrigas de Doña Ana y Antonio Pérez, su secretario. Y la mandó encarcelar en su propio Palacio Ducal hasta su muerte.

¿Qué ver en Pastrana?

Para visitar la villa, Pastrana cuenta con un aparcamiento a la entrada, que es gratuito. El resto del pueblo se recorre a pie.

1. El Palacio Ducal:  diseñado por Alonso de Covarrubias en el siglo XVI, es uno de los monumentos más emblemáticos de la villa. Desde el balcón enrejado que da a la Plaza de la Hora, la Princesa de Éboli podía salir una hora al día a mirar al exterior. Tras la fuga de Antonio Pérez a Aragón, Felipe II no le dejó ni eso, y mandó enrejar todo el palacio. Hoy pertenece a la Universidad de Alcalá, quien ha llevado a cabo su restauración.


2. Palacio Viejo: antigua Hospedería de la Orden de Calatrava. Fue la única construcción que se realizó fuera de la muralla medieval.

3. Los Conventos de San José, fundado por Santa Teresa; de San Pedro, en el que San Juan de la Cruz fundó los carmelitas renovados; y el de San Francisco, hoy cuartel de la Guardia Civil. En el Convento de San Pedro (o del Carmen) hoy hay un Museo de Historia Natural de Pastrana, con animales disecados de Filipinas y Extremo Oriente, traídos por misiones franciscanos, y el Museo Carmelitano.

4. Los Palacetes Renacentistas: Atravesando el Arco de San Francisco y los restos de la Muralla, llegaréis a la calle de La Palma, donde se encuentran antiguos palacetes de la época, como el Palacio de los Burgos, lo que se cree que pudo ser una antigua sinagoga, un ejemplo de Casa de un Caballero Calatravo o la Casa de la Inquisición, de la que recibe el nombre la calle al tener un escudo de armas con una cruz, una espada y una palma.

5. La Plaza de la Fuente de los Cuatro Caños: una pequeña plaza en la que se halla una gran fuente señorial del siglo XVI. Desde esta plaza parte la calle Adolfo Martín Gamero, donde está el Colegio de San Buenaventura, que alojaba a los niños que cantaban en las ceremonias religiosas de la Colegiata.


6. La Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción: la Colegiata fue construida sobre una iglesia románica del siglo XIII de los caballeros de la Orden de Calatrava. Fue el Duque de Pastrana quien se encargó de convertirla en Colegiata. En la cripta están los restos de Doña Ana de Mendoza, sus padres, el Marqués de Santillana y otros miembros de la familia Mendoza. Debajo de los restos de la Princesa, descansan los de su esposo.
Dentro de la Colegiata también podréis visitar un Museo de Tapices Flamencos del siglo XV. 
Horario: Mañana: 10:30, 11:30 (domingos y festivos a las 11:00) y 13:15 h.
Tardes: 16:00 y 17:30 h. (junio, julio y agosto a las 17:00 y 18:30 h). 
Precio de la entrada: 5€.




Cerca de la Colegiata está el Ayuntamiento y la Casa de los Canónigos, una casona en la que vivía los clérigos capitulares.


De vuelta al aparcamiento, podéis pasearos por el antiguo barrio del Albaicín, habitado en el siglo XVI por doscientas familias moriscas expatriadas de las Alpujarras. Y la casa en la que se piensa que Leandro Fernández de Moratín escribió El sí de las niñas.

Dónde comer en Pastrana:

La Plaza de la Hora cuenta con algunos bares que están repletos a la hora del vermut. Las raciones son generosas y siempre ponen tapa. También en la Calle Mayor encontraréis algunos.

En esta web podéis ver una relación de los restaurantes que hay en Pastrana. Los menús de fin de semana, de cocina tradicional de la zona, oscilan entre los 15 y los 20€.

Lo que me llamó la atención es que no pude encontrar ninguna cafetería. Tan sólo encontré una pastelería y estaba cerrada.

Si os ha sabido a poco, pasad en la zona una fin de semana y disfrutar de su miel, del spa rural de Pastrana (que tiene muy buena fama) y de hacer otras visitas cercanas. Yo la combiné con Zorita de los Canes y Recópolis para completar un día entero por allí.



Cómo es la Fiesta de la Rosa del Azafrán de Consuegra


A finales de octubre, Consuegra vive cada año la Fiesta de la Rosa del Azafrán, cuyo objetivo es dar a conocer la esencia cultural de Castilla-La Mancha a través de la artesanía, la historia, las tradiciones culturales y la gastronomía.

Su historia se remonta al año 1963, cuando comienza esta celebración por iniciativa del entonces alcalde D. Pedro Albacete y del cronista Francisco Domínguez, para promocionar el azafrán de la tierra y crear un producto turístico.  El programa de la primera edición no pudo ser más sencillo: visita a los campos de azafrán para conocer el proceso de recogida y monda, misa en la parroquia, pregón y acto de Exaltación Manchega a cargo del poeta conquense Federico Muelas y almuerzo manchego. Hoy, más de medio siglo después, Consuegra bate sus propios récords, acogiendo más y más visitantes cada año.

1. Visita a un campo de azafrán

La actividad comienza con la visita a un campo de azafrán. Al lado del aparcamiento habilitado para los turistas, un vecino del pueblo nos muestra un pequeñito campo de azafrán y nos cuenta las características de su siembra, cuidado y cosecha. Y nos obsequia con unas bonitas flores.


Antaño, Consuegra fue uno de los centros más importantes de siembra de azafrán. En 1963, cuando comenzó esta celebración, llegó a cotizarse a 1.300 pesetas la libra. Un dineral para la época. Su cultivo se introdujo en La Macha durante la Alta Edad Media y se sabe que, en el siglo XII, Alfonso VIII reservó para la corona un tercio del azafrán recogido en este pueblo.

Hoy son pocos los que se dedican a este cultivo, según nos cuenta el vecino, “porque los jóvenes no quieren hacer tantos sacrificios como exige el campo. Ellos son más de botellón.” A pesar de que pueda alcanzar los 3.000€ el kilo.

A continuación, nos montamos en un autobús que nos deja en la entrada al castillo.

2. Visita guiada al castillo de Consuegra

El Castillo de la Muela es uno de los mejor conservados de toda La Mancha. Sobre el cerro del Calderico, ya aparece mencionado en la Historia de España de Alfonso X. Perteneciente a los musulmanes, éstos lo cedieron por pacto matrimonial a Alfonso VI, quien poco después lo perdió al ser derrotado en la Batalla de Consuegra en la que murió luchando Diego Rodríguez, el único hijo varón del Cid.



Las tropas napoleónicas lo destrozan a su paso en 1814 y, tras la desamortización, queda aún más arruinado. Hoy pertenece al Ayuntamiento, que lo ha restaurado consiguiendo un buen resultado.

Durante nuestra visita podemos ver el interior del castillo con sus diferentes dependencias, aljibes, nave archivo, nave ermita y sala capitular, entre otras.



3. Visita a un molino de viento

Consuegra cuenta con doce molinos: Clavileño, Espartero, Rucio, Caballero del Verde Gabán, Chispas, Alcancía, Cardeño, Vista Alegre, Sancho, Mochilas, Mambrino y Bolero.

Nuestro guía hace dos grupos para acceder por turnos al Molino Rucio, donde hay pequeña tienda de recuerdos y productos típicos y cuya maquinaria tradicional se puede observar.




Mientras un grupo descansa y hace fotos del inigualable paisaje que nos rodea con los molinos y el castillo de fondo, el otro grupo sube las estrechas escaleras del molino para conocer cómo funciona. Allí podemos tocar los restos de la harina molida y podemos ver cómo se mueven las aspas en función de la dirección del viento.

Por la tarde se realiza una demostración de la molienda a la que todo el mundo puede asistir y en la que te puedes llevar de recuerdo un saquito de harina molida en El Bolero.

4. Exhibición de monda

A los pies del siguiente molino, nos espera una vecina del pueblo para explicarnos y hacernos una demostración de cómo se realiza la monda del azafrán. Consuegra tiene varios concursos con esta temática, incluido uno de categoría infantil, en los que se premia la rapidez en la extracción de las hebras de la especia de las flores.



En su mostrador también podemos comprar jabones de azafrán a tan sólo 1 ó 2 euros.

5. Degustación gastronómica

El Gastromolino se ha convertido en un bar de degustación de platos manchegos. En frente de su puerta, los organizadores han dispuesto un chiringuito en el que podemos pedir un plato de migas y beber vino manchego del porrón. Nos dicen que podemos repetir si queremos.


Por si alguno se queda con hambre, en el chiringuito también se pueden comprar otros platos y bebidas, como bocadillos, chorizos, chuletas…

Aquí acaba la visita organizada a la Fiesta de la Rosa del Azafrán, pero el evento continúa durante todo el día. Dulcinea, elegida entre las muchachas del pueblo, ameniza todas las actividades que se realizan en Consuegra vestida con su traje tradicional. Danzas, coros, rondas, concursos, exposiciones, torneos… todo eso forma parte de una fiesta en la que participan todos sus habitantes con gran orgullo, dando a conocer sus tradiciones a los miles de turistas que pasan por allí en estas fechas, destacando la cantidad de autobuses llenos de chinos que vienen interesados por las flores.

La visita cuesta 9€ e incluye:
  • Guía
  • Autobús desde el parking hasta el castillo y vuelta.
  • Visita al campo de azafrán.
  • Visita guiada al castillo de Consuegra.
  • Visita guiada al molino.
  • Exhibición de monda del azafrán.
  • Plato de migas manchegas y vino.

Si tenemos en cuenta que el precio de la visita al castillo+molino+museo es de 7€, sale bastante rentable contratar esta excursión.

Fecha: a finales de octubre y principios de noviembre.

Se tiene que contratar por adelantado contactando con la Oficina de Turismo: 



10 sitios imprescindibles que ver en Belmonte en una mañana


Cuenta la leyenda que su nombre se lo debe a la belleza del paraje que lo rodea. Así, Bello Monte, tuvo su castillo y su primera muralla en el siglo XIV, gracias al Infante Don Juan Manuel. Aunque su mayor esplendor lo vivió durante los siglos XVI y XVII, justo en la época en la que nació Fray Luis de León y en la que tuvo una gran importancia comercial.


Hoy es un pueblo de paso, muy turístico, cuyo casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. Además de sus monumentos, cuenta con bastantes alojamientos rurales y restaurantes en los que degustar la cocina tradicional castellana, como el siempre ajetreado y barato bar La Ruta.

Películas como El Cid (con Sophia Loren y Charlton Heston), El Crimen de Cuenca (de Pilar Miró) o El Caballero Don Quijote (con Juan Luís Galiardo) han sido rodadas en este histórico pueblo conquense.



1. Castillo de Belmonte: en el cerro de San Cristóbal, descansa este castillo gótico-mudéjar del siglo XV. Su construcción se realizó por orden de Juan Pacheco, el primer marqués de Villena, y, más adelante, pasó a manos de su heredera Eugenia de Montijo, quien se encargó de su restauración. Posteriormente lo adquirió el Duque de Peñaranda y hoy está en manos de la Casa Ducal de Peñaranda, descendientes de la Duquesa de Alba. 

La empresa gestora del castillo, Fortaleza de Belmonte S.L., lo ha dotado con diversos contenidos culturales y didácticos para hacer de la visita un paseo cultural por la historia del castillo y sus moradores. 

Precio de la entrada al Castillo de Belmonte: 9€   http://castillodebelmonte.com


2. Colegiata de Belmonte: construida sobre una parroquia visigótica del siglo X por orden de Juan Pacheco, quien perteneció a la Orden de Santiago. Posee dos puertas: la del Sol, flanqueada por dos pináculos góticos, y la de los Perdones, en la que aparece la figura de San Bartolomé. En su interior descansan los sepulcros de la familia del Marqués de Villena. En su pila bautismal, fue bautizado Fray Luis de León. 
Precio de la entrada a la Colegiata de Belmonte:  2€


3. Palacio del Infante Don Juan Manuel: se encuentra en frente de la Colegiata, en lo que antaño fue la primera fortaleza de Belmonte, convertida en monasterio unos años más tarde. Lo más emblemático es su claustro, que data del siglo XIII. El edificio, del siglo XIV, es un hotel spa totalmente restaurado. 


4. Puertas de la villa: desde el castillo bajan las murallas hacia pueblo, con sus puertas. Antiguamente había cinco, pero hoy sólo se conservan tres: San Juan, Chinchilla y Puerta Nueva.



5. Teatro: edificio construido en 1923 sobre el antiguo templo de un colegio jesuita de principios del siglo XVII. Bajo su suelo, se apilaron los escombros originados en la demolición, incluidos los de la cripta, donde se supone que se encuentran los restos de los enterramientos de los jesuitas fallecidos.


6. Edificio de Correos: antiguo colegio de la Compañía de Jesús y posterior Cárcel Comarcal.



7. Hospital de San Andrés: fundado en 1415​ y en ruinas desde los años 1970. Era un albergue para transeúntes y peregrinos. Muchos de los retablos de este edificio se conservan en la colegiata.



8. Plaza del Pilar: se conservan solo algunos soportales de todos los que rodeaban la plaza más grande de la localidad. Hay una fuente (completamente restaurada a finales de los años 1990) y dos pilares: el dulce y el salobre.

9. Casa Bellomonte: esta casa museo recrea la vida real de una familia de la baja burguesía del siglo XV.


10. Molino el Puntal: antiguo molino que conserva toda su maquinaria original.  En su interior hay exposiciones de moliendas y tejas. (Para visitas, teléfono: 635 41 10 43)


Plano de Belmonte


www.belmonte.es/turismo