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7 cosas indispensables que hacer en Beppu - Kyushu



Beppu está ubicada en el centro de la prefectura de Oita, una zona de gran actividad volcánica. Esto es lo que hace que sea común ver salir nubes de vapor por toda la montaña. Su visión es muy pintoresca y atrae a miles de visitantes al año. No sólo para ver sus nubes de vapor, sino para disfrutar de una de las ciudades onsen más famosas de Japón. Hay más de 3000 onsen y se producen más de 100.000 litros de agua al día.  Hoteles lujosos, balnearios, aguas termales, baños de arena caliente...  Beppu lo tiene todo para pasar un par de días descansando de tanto estrés.

Qué hacer en Beppu

1. Visitar los infiernos de Beppu: en el distrito de Kannawa se encuentran los siete jigoku (infiernos), pozos volcánicos con agua a más de 50º, azufre y/o barro. Lo mejor es comprarse el bono turístico y recorrerlos todos en un mismo día. Además, puedes disfrutar en alguno de ellos de tomarte algo en su cafetería mientras te das un baño de pies termal, ver cocodrilos y comprarte algún manjar hecho en estos vapores, como huevos cocidos o flanes.


2. Hacerte tu propia comida cocida al vapor de las aguas termales (jigokumushiryôri): hay algunos lugares en Beppu donde puedes aprovechar el vapor caliente que sale de la tierra para hacerte tu propia comida. Incluso verás esta especie de vaporeras comunitarias (como si fueran barbacoas) en algunas calles. En Jigokumushi Kobo Steam Cooking Center (地獄蒸し工房鉄輪, Jigokumushi Kōbō Kannawa) puedes llevarte tus propios ingredientes para asarlos o comprarlos allí mismo para disfrutar de nuevos sabores en un local muy original. Si sabes un poquito de japonés, se agradecerá, porque el inglés no lo dominan mucho.


3. Probar la especialidad local: el Toriten (Chicken Tempura) es famoso en toda la prefectura de Oita. Consiste en trozos de pollo al limón envueltos en una masa crujiente de tempura. En vez de mojarlos en salsa de tempura (tsuyu), como se hace en el resto del país, aquí utilizan salsa ponzu, con mostaza japonesa picante Karashi.

Wikipedia

4. Comprar omiyages en Yume Town: si te has quedado sin comprar algún souvenir, este enorme centro comercial junto al mar tiene una enorme selección de recuerdos y productos típicos, no sólo de Beppu, sino de toda la isla de Kyushu.



5. Admirar la Torre de Beppu: esta torre de comunicaciones de 100 metros de altura se encuentra a escasos metros del centro comercial Yume Town. En la planta 17ª hay un bonito mirador a 55 metros de altura. Tiene varios restaurantes y hasta un karaoke en su interior. Precio: 200 yenes.


6. Ver a los monos japoneses en Takasakiyama: en el monte de Takasiki viven monos japoneses desde hace más de cuatrocientos años. Para evitar que hubiera conflictos con los habitantes de la zona, en los años cincuenta se creó esta reserva de monos en su hábitat natural. Precio: 510 yenes.

FreeImages.com

7. Darse un baño de arena caliente: no apto para claustrofóbicos. Los japoneses son muy aficionados a este tipo de terapia que consiste enterrarse el cuerpo con arena volcánica, mientras se deja la cabeza fuera para respirar. Es curioso verlos con una sombrilla puesta en la cabeza, mientras están allí enterrados. Si te atreves, muchos hoteles y onsen disponen de estos servicios como parte de su ritual de relajación y belleza. Se supone que activa la regeneración celular y tiene beneficios para la salud al estimular la circulación sanguínea. Eso sí, la mayoría no aguanta más de diez minutos allí enterrado.  

www.hyotan-onsen.com


Opinión de las Cabañas en los árboles de Zeanuri - Euskadi


Un año exactamente tardé en poder ir a este sitio soñado desde hacía un montón de tiempo. La primera vez que me hablaron de él, intenté reservar y tuve que hacerlo para el año siguiente. Estaba todo completo. Increíble. Pero, la espera mereció la pena. Sin dudarlo.

Las cabañas están ubicadas entre Bilbao (a 42 km) y Vitoria (a 26 km). Se puede ir en coche propio o en autobús hasta la parada de Zubizabala. El entorno es precioso. Plena naturaleza. No se escucha nada más que el viento y los animales. Entorno relajante 100%.

Al llegar me dieron la opción de dejar el coche en el parking o ir con él hasta la cabaña, pero el acceso es bastante malo porque no está asfaltado y está todo lleno de baches. Así que decidí ir andando. Las chicas de recepción me dieron un mapa y una cesta con termos, linternas y un catalejo, y comencé a caminar hacia mi alojamiento.


En frente de la recepción vi otro tipo de alojamiento también original: unos carros zíngaros.


La cabaña estaba algo lejillos de la recepción (a 1’5 km) y cuando llegué tuve la sensación de estar completamente sola en el bosque. No se veía a nadie más por allí porque las cabañas están muy alejadas unas de otras. 


La que elegí fue la Elaia, la más alta de Europa. A 17 metros del suelo. Dicho así puede sonar poco, pero cuando empiezas a subir por la escalera de caracol y ésta se empieza a balancear… te das cuenta de todo lo que estás subiendo y de que arriba del todo vas a dormir tú.






Cuando llegué arriba, me esperaba una terracita desde la que ver todo el bosque con mi catalejo y la puerta al interior. Espectacular. La decoración es impresionante. Una estancia con un espacio para sentarte a comer algo, una cama amplísima y redonda, y un cuarto de baño en una esquinita. Coqueto todo.






Los ventanales que hay en la zona de la cama permitían ver el bosque desde allí y tener más la sensación de aislamiento total. El paisaje era el de un bosque de abetos gigantes encima de un riachuelo que me ayudó a dormir por la noche.




No hay electricidad, ni agua corriente. El WC es seco y se tapa con serrín, y uno se lava con agua que hay en un depósito y una jarra. Parecíaa sacada de Robinson Crusoe.


Me tomé un té caliente y disfruté del calorcito de la chimenea, porque afuera hacía un frío que pelaba.  

Al llegar la noche, recorrí con mi linterna el bosque para llegar a la recepción. Allí había reservado una hora en su zona de spa ecológico. Me llamó mucho la atención. Una bañera redonda de madera calentada con leña a 38º y una sauna finlandesa. Curioso. Me sentó muy bien cuando fuera estábamos a bajo cero. 



Para ducharme después, me fui a la recepción. Allí, en la planta de arriba hay unos baños comunes que todos los huéspedes pueden usar. En la planta baja hay una sala de estar con chimenea y un espacio de cafetería con wifi gratis.



¿Las cabañas se mueven?

Sí, y mucho. Dormí como un tronco pero tuve la sensación de estar como en el camarote de un barco. También “tuve la suerte” de ir cuando había mucho viento. La noche anterior habían tenido que desalojar a los clientes por la alarma de temporal de viento. Cuando me desperté estaba cayendo una gran nevada. En estos vídeos podéis ver y escuchar cómo se va moviendo poco a poco cuando hacía un poquillo de viento, cuando hizo más pues... más. 




A la mañana siguiente me dejaron el desayuno en una cesta y lo subí gracias a la polea que había en lo alto de la cabaña. Otra “tontería” que me encantó.




El personal fue encantador. Tuve un problema con el coche y me ayudaron en todo momento. 
  • Precio: 130€ con desayuno.
  • Spa: 25€

   CABAÑAS EN LOS ÁRBOLES - EUSKADI   
Ctra. N-240, entre km-26 y km-27,
Desvío Otxandio Ctra. BI-3542
48144 Zeanuri. Bizkaia (España)
Teléfono: 675 970 072

China: Día 23 – Pekin - Opinión del Vision Hotel Beijing


Desde la estación de tren de Pekín, cogí el metro para llegar a mi último hotel del viaje. Reservé con booking.es una habitación doble ejecutiva superior con desayuno en el Vision Hotel por 1012 yuanes para dos noches.

El hotel es de 5 estrellas y está situado en una zona de negocios, alejada del centro, pero ideal para descansar. Nada más llegar me salté las colas de la recepción para hacer el check in VIP que tenía con la reserva. Da igual, tardaron en atenderme un huevo, ni VIP ni ná. Tras ver mi cara de molestia, al final una chica se dignó a atenderme en un inglés pasable. Tras darle mis datos, me dijo que la habitación tenía incluido el desayuno sólo para un adulto y un niño. Que no hay desayuno para mí.

Le dije que había reservado una habitación doble ejecutiva superior y le enseñé la hoja de reserva. Ponía desayuno incluido, no desayuno incluido para un adulto y un niño, sólo ponía: desayuno incluido.

La tía se puso farruca. No estaba por la labor. Cogí un papel y le escribí todo lo que ponía en mi reserva:

Esta habitación ofrece las ventajas del salón executive, que incluyen:

          ▪   Café, té o fruta gratuitos

          ▪   Periódico y revista gratuitos
          ▪   Servicio de planchado gratuito de un traje o vestido
          ▪   Uso gratuito de la sala de reuniones durante 2 horas (se requiere reserva)
          ▪   Acceso gratuito al gimnasio y a la piscina
          ▪   Servicio de té o café ilimitados en el salón executive vip.
          ▪   Check in y check out vip
          ▪   Régimen de comidas: El desayuno está incluido en el precio de la habitación.

El problema era que mi reserva estaba escrita en español, y la tía decía que no entendía nada. Además, en un muy mal  inglés, me dijeron que la tarifa de la habitación era más cara que lo que ponía en mi reserva. Me quejé y me hicieron esperar 40 minutos en el mostrador de recepción.

Ninguno miembro del personal me prestaba nada de atención y seguían a lo suyo. ¡Pues vaya servicio VIP de mierda! Y eso que estábamos en el ala de las habitaciones más caras, hasta con un ascensor privado para ese ala… vaya trato. Me arrepentí mucho de no seguir con mi rutina de albergues…

Después de 40 minutos ya estaba cabreada del tó. Llamé a la chica otra vez para ver qué pasaba con lo mío. Pensaba que durante ese tiempo estaban revisando el problema con la reserva, pero, qué va, había pasado un huevo de mí. Memiró con cara molesta y me dijo “Only 1 breakfast!!!”  Con tono amenazador.

Por ahí ya sí que no pasaba. Me enfadé como nunca en mi vida y empecé a despotricar en inglés. La tía se quedó pasmada. De repente, ya no sabía hablar inglés, sólo chino.


A mí me dio igual, seguí despotricando y le dije que me pusiera con el boss, y le señalé la foto del encargado que había en la pared. La tía se puso blanca, repitió: only 1 breakfast casi llorando y me dio las llaves.

Enfurecida, cogí las llaves, le repetí que quería hablar con el boss y me fui.

Al rato de estar en la habitación, llamaron por teléfono. Era la chica de recepción (de repente sabía hablar otra vez inglés, ¡oh! ¡Sorpresa!). Me dijo que no hacía falta que hablara yo personalmente con el jefe, que ya lo había hecho ella y que no me preocupara, que me regalaban el desayuno y todo lo demás que ponía en mi reserva. ¡Hasta la tarifa volvió a ser la original! Y no el precio hinchado que me quería clavar…

Me trajeron una cesta de fruta por las molestias ocasionadas y unos imanes de recuerdo.


Si obviamos este incidente, el hotel estaba increíble. El desayuno estuvo genial, con una amplia variedad de comida: china, occidental, taiwanesa. Y muchos pasteles, había hasta churros.


La piscina y la sauna también estuvieron bien y la sala de juegos estaba en obras porque la estaban ampliando.

La habitación era superamplia y limpia, con un baño con ducha y bañera con todo tipo de detalles, hasta sales de baño. Y las vistas, inmejorables. Pues estábamos en la última planta del hotel.



Cómo llegar al Vision Hotel Beijing

Desde la estación de tren se tarda una hora en metro:


▪  Hay que coger la línea 2 en dirección a Jishuitan y bajarse en la primera parada: Chongwenmen.

▪  Cambiar a la línea 5, la rosa, en dirección a Tiantongyuan North y hacer 9 paradas. Bajarse en Huixinxijienankou.

▪   Cambiar a la línea 10, la azul clarito, en dirección a Chedaogou y bajarse en Xitucheng, 5 paradas.

▪    Está saliendo del metro a la derecha, veréis un Yoshinoya y un McDonalds. Esa calle no, la de la izquierda. Hay que cruzar por un paso elevado (si os vais hacia la derecha veréis un montón de árboles y parques, por ahí no). Está justo encima de un edificio del Banco de China y en frente de un hospital.

Vision Hotel

(北京唯实酒店唯实国际文化交流中心)

No.39 Xueyuan Road, Hai Dian

Beijing, 100191

China

海淀区学院路39 , 海淀区

(北京, 100191)

China - Día 1: Llegada a Pekín: Opinión del Jianguo Garden Hotel


Después de 9 h 30’ de vuelo de Ámsterdam a Pekín, más 2h 25’ de Madrid a Ámsterdam, llegué a Pekín a las 5 de la mañana. Nada más bajarme del avión tuve que pasar varios controles de seguridad, por lo que añadid este tiempo de más si vais con prisas. Lo primero que hice fue cambiar dinero en el aeropuerto, un error porque en los hoteles de cuatro y cinco estrellas lo hacen gratis. De comisión me cargaron 60 yuanes.

Siguiendo las señales compré el billete del Beijing Airport Express Train, una línea que conecta en veinte minutos el aeropuerto con el centro de la ciudad por 25 yuanes.

Opinión del Jianguo Garden Hotel - Beijing

联系方式         地址:北京市建国门内大街17号 邮编:100005

Contraté con Expedia el vuelo de ida y vuelta, más dos noches en este hotel de Pekín, porque al reservarlo conjunto hacen descuentos muy buenos, aunque deberían poner ya en Expedia la herramienta de múltiples itinerarios, porque hasta ahora no lo permite.

Este hotel está situado en Jianguo Men Nei Road, a diez minutos andando de Wangfujing Shopping Street y a 20 de Tiananmen. Tiene 400 habitaciones y 5 restaurantes. El desayuno no estaba incluido, pero era bastante caro. La atención fue perfecta y sabían hablar inglés bastante bien. Como muchos hoteles de China, tienen servicios situados en zonas diferentes según la zona en la que te alojes (hasta ascensores distintos para los que vaya a habitaciones normales o a superiores), de modo que no se mezclen las “clases” de clientes.

Estuve alojada en una habitación superior. Estaba muy limpia y era muy amplia. La piscina es gratuita para todos los clientes, pero hay que llevar gorro. Estaba bastante bien y limpia.

Para llegar al hotel desde el aeropuerto lo mejor es coger el Beijing Airport Express hasta la estación de Dongzhimen. Allí coger la línea 2 de metro hasta Jianguomen y allí cambiar a la línea 1 y hacer una sola parada, saliendo en Dong Dan Station. El hotel se encuentra a dos minutos andando por la salida de la izquierda.

Cuenta con servicio gratuito para dejar el equipaje y, aunque el check in lo tenía a las 12, me dejaron entrar nada más llegar, serían las 10 de la mañana o incluso antes. 

El hotel cuenta con servicio de recogida en el aeropuerto por 350 yuanes. Otra manera es cogiendo un taxi mostrando esta dirección: 


好苑建国酒店-东单长安街全国妇联西侧




Los Baños Árabes de Aires de Almería

Hace poco tuve la oportunidad de visitar los Baños Árabes Aires de Almería y ha merecido bastante la pena. Este recinto se encuentra ubicado en el casco antiguo de la ciudad, por lo que se puede llegar a éste disfrutando de un pequeño paseo por todo el centro disfrutando de las vistas de la Catedral, de las plazas y del serpenteo de callejuelas con aires moriscos. Y es que el centro está lleno de zonas que nos recuerdan el pasado árabe de esta ciudad: cafés, teterías, asociaciones… Ahora, no esperéis aparcar cerca porque es casi imposible. Lo más cercano que podéis hacerlo sin problemas es en el Parque de Nicolás Salmerón, pero es todo zona azul, o justo debajo de la Alcazaba (está sin asfaltar y siempre hay gorrillas).


Los Baños están situados en la Plaza de la Constitución, justo en frente de la Oficina de Turismo. El Baño Público de Almería se cerró en el s. XV y ahora se puede disfrutar de estos baños construidos sobre el antiguo zoco árabe tras cuatro años de rehabilitación. Llevan abiertos desde el 2010 pero son un éxito. De hecho, yo no esperaba encontrar tanta gente haciendo cola para el turno de las 12 de la mañana, que era el que había reservado.

El complejo se compone de hotel, baños y gastrobar. La entrada es muy bonita, en plena plaza, con una decoración muy original, ya que los asientos de la terraza están construidos sobre palés. Una vez en la recepción ya se nota el aire morisco, los sillones, teteras… Y un personal muy amable.


Tras pasar por los vestuarios nos adentramos en los baños por medio de unas escaleras a oscuras, iluminadas tan sólo por unas velas en algunos escalones. La ambientación es espectacular. El recorrido se compone de la piscina de agua templada del Tepidarium a 36ºC, la del Caldarium a 40ºC y la fría del Frigidarium a 16ºC, con hielo que cae de vez en cuando y se sumerge en el agua. A continuación, se puede disfrutar del baño de los mil chorros, un espacio cerrado, con chorros tipo jacuzzi que recorren las zonas cervicales y lumbares. El recorrido continúa en el Hamman, una sauna donde el vapor literalmente no te deja ver nada, inundada por la maravillosa fragancia de la yerbabuena.

Para terminar, se puede pasar a la zona de relajación, justo en el centro del recorrido, para disfrutar de agua fría o tés de canela y miel. Y todo ello tan sólo iluminado por la luz de las velas  y una musiquilla árabe bajita que ayuda a relajarte.

La zona que más me gustó fue el Caldarium, ya que dispone de una cuevecita dentro de la piscina donde te puedes meter y sentarte a relajarte. Además, en nuestro turno si querías podías hacer también yoga con una instructora.


En los vestuarios no faltaba ni un detalle: gomas para el pelo, secadores, gel, champú… ¡hasta gomina! Y disponen de bañadores por si te has olvidado el tuyo. Lo mejor es que no tienes que llevar gorro de baño, tan sólo tienes que recogerte el pelo. 

Cuando lo contraté online ponía que el turno duraba 40 minutos. Pero cuando vinieron a avisarnos de que ya había terminado el baño (con una campanita muy graciosa) vimos sorprendidos que eran ya las 2 de la tarde. ¡Habíamos estado 2 horas en remojo!


El precio es de 21€ por persona, pero hay muchas ofertas por internet.  Lo recomiendo mucho para una escapada romántica.


Un fin de semana en Antequera


En mi última visita a Antequera, pueblo que presume de ser el centro de Andalucía (con su km 0 y todo) estuve alojada en el Hotel Finca Eslava, de 4 estrellas bien merecidas. Un cortijo del x. XVIII a las afueras de la ciudad. El patio interior es precioso, con una fuente y la habitación muy amplia, cómoda y limpia. Todos los detalles muy cuidados.

El hotel está rodeado de jardines  y en un edificio anexo se encuentra el gimnasio y el spa, que entra dentro de la reserva siempre. Un gran detalle. El desayuno fue bastante bueno:  los molletes, riquísimos.



Por la mañana visité el Torcal, a 20 km, el acceso es fácil y está señalizado. Una maravilla de la naturaleza.  El centro de visitantes está hecho polvo y la mayoría de las pantallas ni funcionaban. El restaurante no está mal y es barato, hay que esperarse a que llegue la hora de comer porque sacan una pizarra a la calle que pone cosas más baratas que las que aparecen en la carta.


Hay dos rutas para hacer señaladas a la entrada: ruta verde y ruta amarilla. Por equivocación (yo y mis despistes), seguimos la amarilla, la más larga, de 3km. Y tardé más de 2 horas en hacerla. Había llovido durante toda la semana y estaba todo embarrado, las señales se perdían y eran muy difíciles de encontrar, y no me encontraba a nadie por el camino… El paisaje, muy bonito, pero cuando empezó a llover y seguía perdida… pufff. 


Cuando por fin llegué a la entrada, comí en la cafetería porque era ya muy tarde. Volví al hotel para quitarme todo el barro de encima y me fui a visitar el pueblo, presidido por la Peña de los Enamorados, que se puede ver desde los miradores de Antequera. Esta montaña dicen que se parece a la cabeza de un hombre que mira al cielo, yo no le vi semejanza, pero bueno. La leyenda dice que un joven cristiano fue hecho prisionero llevado como esclavo a una rica familia mora. El joven se enamoró de la hija de su dueño y se escaparon juntos, perseguidos por todo el séquito del padre, que los acorraló en la peña, por donde se tiraron desesperados.







Subí en coche hasta la Real Colegiata y lo dejé a la entrada. El precio es de 6 euros y entra la visita a la Colegiata y a la Alcazaba con audioguía. Merece la pena pagarlos, porque está muy bien restaurada y las vistas desde allí son inmejorables. La visita dura una hora si se va haciendo caso a la audioguía. La plaza de la Colegiata es preciosa, marcada con el Arco de los Gigantes.

Al día siguiente visité los dólmenes. Es de acceso libre y no hay nadie para vigilarlos. Hay dos edificios enormes a la entrada que parecen nuevos y vacíos. El único personal que había era una mujer limpiando el camino, vamos, limpiando el campo. No entendí mucho su función con la escoba allí.




La visita es obligada, ya que datan de antes del 2000 a. C. El dolmen de Menga es el más importante y el más antiguo, consta de una cámara de 25m de largo y 7 de ancho. Tiene unas inscripciones con formas humanas en una de las losas y está considerado como uno de los más importantes de Europa, y está orientado hacia la Peña de los Enamorados, en vez de hacia la salida del sol.

El dolmen de Viera es un sepulcro de galería cubierta, con un corredor de acceso y una cámara cuadrada.  Y el del Romeral, un poco más alejado, tiene una base circular al final de la cámara, en él se han encontrado restos humanos.

Desde allí fui a LoboPark, a 16 km de Antequera, en la carretera que va hacia Álora. La entrada me costó 11€ y la visita es un poco simple. Nada más pagar me dijeron que, como la mayoría de visitantes era extranjeros, la visita la iban a dar en inglés. Les dije que ni de coña, que no habíamos pagado la entrada igual que ellos para que nos dieran una visita en inglés entera estando en España. Me pusieron mala cara y la guía decidió darlo en los dos idiomas (no creo yo que costara tanto hacer eso…). De todos modos, daba más información en inglés…




La visita comienza yendo a la zona de granja donde hay cerdos, caballos, perros, zorros… y, después se comienza a andar por la finca para ver los diferentes lobos. Después del mal gesto del idioma, no disfruté del parque con los mismos ojos.

Después de los lobos terminé mi visita a Antequera yendo a la Laguna de Fuente de Piedra. La última vez que la vi era muy pequeña y apenas había agua. Pero ahora estaba a rebosar. La única pega es que hay vallas por todos sitios y para ver bien las aves necesitas prismáticos.