Ruta de Senderismo: Cómo llegar a la Presa de Las Peñitas


La ruta comienza en el pueblo de Vega del Río Palmas. Allí podéis dejar el coche en la Casa de la Naturaleza. Justo en frente, veréis un cartel informativo de la Red de Senderos.

A menos de 2 km, en pleno espacio natural protegido (Parque Rural de Betancuria), aparecerá el embalse de Las Peñitas. Este pantano se creó después de la Guerra Civil para el regadío de los cultivos de la época y ahora está en desuso. Los sedimentos se han ido acumulando a lo largo de los años y apenas recoge ya agua.




El camino bordea el pantano por su margen derecha, al pie de las Peñas del Alcalde y el Pico de la Aguililla. Atravesaréis un gran desfiladero de granito conforme os adentréis en el Barranco de las Peñitas.




A la derecha, aparecerá un sendero marcado que conduce a la ermita (Malpaso). El camino aquí es un poco más difícil por las piedras sueltas que hay. También se vuelve más complicado para los que tengan vértigo.


Pronto estaréis recorriendo el lugar donde afloran los materiales geológicos más antiguos de Fuerteventura y de todo el archipiélago: Malpaso.

Es aquí donde, tras recorrer unos cuantos escalones, veréis la Ermita de la virgen de la Peña. Allí, entre los riscos, podréis observar cabras y, si tenéis muchísima suerte, el famoso guirre de Fuerteventura, hoy amenazado. El guirre es un ave carroñera de gran tamaño y uno de los símbolos de la isla. En los años ochenta se extinguieron en Gran Canaria y Tenerife, en Lanzarote su número es cada vez más escaso y es sólo en Fuerteventura donde mantiene su último reducto.


La ermita de las Peñitas

Una leyenda cuenta que la Virgen de la Peña se apareció a los frailes franciscanos Diego de Alcalá y Juan de San Torcaz, quienes vieron un resplandor extraño en una roca y, al excavar, encontraron una pequeña imagen de la Virgen de la Peña, patrona de la isla de Fuerteventura.


En recuerdo de este acontecimiento, se levantó aquí una pequeña ermita. El tercer sábado de septiembre, desde 1497, los peregrinos van a este lugar a venerar a su patrona. Me llama la atención cómo este sendero, tan estrecho en su último tramo, puede albergar a tanta gente.

Hoy la imagen está en el pueblo de Vega del Rio. La ermita está abierta, pero llena de pintarrajos. Es una verdadera pena.



Desde la ermita, podéis daros la vuelta e iniciar el camino de regreso o seguir hasta el palmeral, un poco más abajo, una zona famosa para la escalada en roca. El sendero continúa hasta el pueblo de Buen Paso, otro inicio de la Ruta de las Presillas, pero haciéndola en sentido contrario.

Ya en coche, os recomiendo que os dirijáis hasta el Mirador de Las Presillas, desde donde se ve todo el camino que habéis realizado, pero ahora desde arriba.



- Longitud: 3 km en total. (Desde Vega del Rio hasta la ermita y vuelta).
- Tiempo: 1 hora.
- Dificultad: baja.
- No hay fuentes.
- Hay largos tramos sin sombras.



Compártelo

Entradas relacionadas