Mostrando las entradas para la consulta nueva zelanda ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta nueva zelanda ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

Argentina: Día 16 - Brasil: En helicóptero por las Cataratas de Iguazú




El día anterior había visitado las Cataratas de Iguazú desde el lado argentino. Mi idea hoy era llegar y hacer el recorrido de las cataratas en el lado brasileño. Así que cogí el autobús de la empresa Río Uruguay en la Terminal de Ómnibus de Puerto Iguazú y me dispuse a cruzar la frontera a Brasil.

Durante el camino deshice mis planes. Ya había visto las cataratas desde la tierra y me habían impresionado mucho. Pensé en cómo sería verlas desde el aire y me picó el gusanillo. Antes de cruzar la frontera y quedarme sin internet busqué vuelos en helicóptero y reservé en ese mismo momento. Ya me había aficionado a este medio de transporte después de mis vuelos por Nueva Zelanda y Kamchatka y ahora tocaba Brasil.



El autobús me dejó delante del Parque das Aves, justo en frente de la empresa de helicópteros Helisul, la única autorizada del parque. En el recinto hay un cajero para sacar reales y te dan una pequeña explicación de seguridad y una postal de recuerdo. Allí esperas tu turno y… ¡a volar!


Una de las 7 maravillas naturales del mundo se ve a tus pies, humeante. El salto de agua parece como si se abriera la tierra y se cortara. Es impresionante.








El vuelo dura tan sólo unos diez minutos y es caro (unos 100 €), pero te aseguro que merece la pena. Verlas desde los miradores no tiene nada que ver con admirarlas desde arriba. Es una experiencia única.



Otras entradas que te pueden interesar:



Argentina: Día 7 - Barco por el Canal de Beagle con Patagonia Adventure Explorer



Un mes antes de mi visita a Ushuaia contacté con la empresa Che Turismo Alternativo para hacer una excursión en barco por el Canal de Beagle. La experiencia fue un desastre. En todo momento me dijeron que estaba confirmada, incluso el día de antes me mandaron una nueva confirmación avisándome de que estuviera a las 9’30 en su garita. Reservé un remis que me llevara allí desde el hotel y una vez allí, ese mismo día, me dicen en la garita que lo sienten mucho, pero que hace viento y que no saben si van a navegar. Que me dé una vuelta por el paseo y que vuelva en un rato a ver. Me quedé a cuadros. A la media hora volví y me dijeron lo mismo.

El día era claro, no hacía viento y el resto de las garitas estaban preparando sus excursiones. Me dio la impresión de que no tenían a nadie más para esa excursión y que estaban esperando llevar a alguien más en el barco. Si me lo hubieran dicho antes, la hubiera cancelado y no hubiera pasado nada. Pero torearme de esa manera me sentó fatal. Fui a otra garita y le expliqué al dependiente lo que me había pasado. Me dijo que ellos salían sí o sí, que el tiempo era muy bueno y que no había viento. Que le extrañaba que me hubieran contando eso. Así que la contraté con ellos y fue lo mejor que pude hacer.


La empresa se llamaba Patagonia Adventure Explorer. Me dieron mi ticket y nos fuimos al puerto a pagar las tasas de embarque. Allí nos montamos en un barquito pequeño y empezamos el recorrido. En la mesita del barco, nos pusieron té y café con pastas.


Ver Ushuaia desde el mar fue maravilloso, todas las montañas nevadas y el mar en calma. Desde este punto, el paisaje era una combinación de mar y montañas, y se podían ver los montes Olivia, Cinco Hermanos, las Estancias Fique y Túnel, Los montes Escarpados y el Río Encajonado



Nuestro guía, Lucas, fue un encanto. Lo explicaba todo con pasión, se notaba que sabía y que disfrutaba contándolo. De vez en cuando nos íbamos a otra zona del barco en la que desplegaba sus mapas y nos mostraba por dónde íbamos y lo que íbamos a ver, nos enseñaba fotos y libros de los antiguos pobladores y nos habló de la última mujer Yámana que aún vivía. La última de su raza.

El Canal Beagle sirve de frontera natural entre Argentina y Chile. El sector argentino pertenece a Ushuaia y el chileno pertenece a Cabo de Hornos. La controversia entre ambos países respecto de la soberanía de las islas del canal Beagle fue resuelta mediante la firma del Tratado de Paz y Amistad en 1984. Acuerdo alcanzado por mediación del papa Juan Pablo II. Su nombre se debe al buque británico HMS Beagle, en el que el comandante Fitz Roy (del que ya me hablaron en El Chaltén) fondeó estas aguas descubriendo este canal a principios del XIX. Luego se haría más famoso aún porque sería en el buque en el que viajaría Darwin.

En febrero de 1830 un grupo de indígenas kawésqar robó un bote que el HMS Beagle no pudo recuperar y en represalia Fitz-Roy embarcó a tres rehenes, kawésqar, y luego en mayo embarcó un cuarto joven de la tribu yagán. Decidió llevarlos hasta Inglaterra y traerlos de regreso en una próxima oportunidad después de que hubieran aprendido el idioma inglés y otras materias propias de la civilización occidental

Nuestro primer punto importante fue en la Isla Alicia, la isla de los lobos. Conforme nos íbamos acercando ya se iba notando un olor fuerte que ya había descubierto yo por primera vez durante mi viaje a Nueva Zelanda, hacía ya unos añitos. Pronto apareció una gran colonia de leones marinos de un pelo.

Dejando la colonia atrás, llegamos a la Isla de los Pájaros, habitada por cormoranes magallánicos reales e imperiales. Y a otro islote donde nos fue posible ver otra colonia de leones marinos, pero esta vez de dos pelos.








En este Archipiélago Les Eclaires se sitúa también el Faro Les Eclaireurs, icono de Ushuaia. Su nombre significa Los Iluminadores en francés. Erróneamente se le ha identificado mucho con el Faro del Fin del Mundo que daba nombre a la obra de Julio Verne. Sin embargo, el faro en el que se inspiró el escritor fu el Faro San Juan de Salvamento, enclavado en la Isla de los Estados, mucho más al este. Por allí, incluso pudimos ver cóndores





El barco atracó en la Isla Bridges. Allí nos bajamos y recorrimos un sendero para ver la flora de la isla y los concheros antropogénicos yámanas más grandes de la región. Los yámanas habitaban esta zona tan fría totalmente desnudos. Cuando Darwin los descubrió, quedó totalmente impresionado y llegó a pensar que eran el eslabón perdido. La realidad es que casi no tenían vestimenta para evitarla saturación por humedad, que acelera la pérdida de calor corporal, y se cubrían el cuerpo con unos aceites.






Subimos al barco de nuevo, nos tomamos un licor, sortearon la bandera de la embarcación (que gané)  y llegamos al puerto un poco después. La actividad duró en torno a unas cuatro horas y fue una de las experiencias más bonitas que pude tener en Ushuaia.



Si te decides a hacer la actividad en verano, es posible llegar hasta la isla pingüinera, cosa que invierno pude hacer por los hielos.

Ten en cuenta que la tasa portuaria se debe pagar en todas las excursiones y tiene que ser en efectivo y en pesos argentinos. 

Otras entradas que te pueden interesar:





Rusia: Día 18 - Mi excursión a Kuril Lake con Vityaz Travel


Dos meses antes de irme de viaje, confirmé mi visita a Kuril Lake con la empresa Vityaz Travel a través de su página web. Hablan inglés perfectamente y la comunicación por email fue siempre buena. Contestaron a mis preguntas de manera muy rápida.

Si quieres contratar cualquier tipo de excursión en Kamchatka, una cosa tienes que tener clara: el tiempo aquí cambia de un día para otro, o incluso en horas. Aunque la previsión del tiempo sea buena, puede cambiar de imprevisto en cualquier momento. Por eso, tienes que elegir dos o tres días que tengas disponibles en caso de que el día de tu preferencia sea muy lluvioso o haya demasiada niebla. En mi caso fue así. Me escribieron en el último momento diciéndome que lo más seguro era que no pudiera despegar por la mañana debido a la previsión de niebla. Pero, ya por la noche, me dijeron que la previsión había cambiado y que parecía que, al final, iba a tener suerte.

Quedé con ellos a las 12:30 en el aparcamiento del Hotel Avacha. Allí estuve esperando al resto de viajeros y nos vinieron a buscar en autobús. Este autobús no tenía nada que ver con los que estaba acostumbrada a coger en Rusia. Mucho más moderno y limpio.



Desde el hotel nos llevaron al helipuerto. Allí pagamos en efectivo nuestra excursión, (no aceptan tarjeta, ni pago online) y estuvimos esperando turno para volar. Fue una experiencia única. Nunca me había montado en un helicóptero tan grande, tan sólo en uno de cuatro plazas unos cuantos años atrás en Nueva Zelanda, y el vuelo es muy distinto. El helicóptero tenía una gran estabilidad y parecíamos ir en un pequeño avión.

Desde las alturas las vistas eran impresionantes:



Visita 1 - Los osos del Kuril Lake

El helicóptero nos dejó en el campamento de Kuril Lake, un sitio cercado con una valla electrificada y un montón de señales advirtiendo del peligro de los osos cercanos. Allí había unos aseos y las cabañas de los trabajadores.


Nosotros hicimos dos grupos: unos cuantos se quedaron descansando en el campamento y otros nos montamos en unas lanchas para acercarnos más a los osos. Tanto nos acercamos, que daba miedo por si eran ellos los que se acercaban. Los vimos pescar, bañarse y disfrutar del sol. ​Kuril Lake es un lago ubicado en el cráter de  una gran caldera. Su superficie es de 77 km² con una profundidad media de 176 m, y una profundidad máxima de 306 m. Es una de las mayores zonas de desove conocidas del salmón rojo en Eurasia, y a por estos salmones es a por lo que vienen cientos de osos.


Volvimos al campamento y allí el otro grupo se montó y nosotros descansamos, siempre acompañados de guardias con sus rifles. Imponían. Tuvimos la suerte de que, mientras descansábamos, aparecieron unos cuantos osos allí mismo, al otro lado de la valla. Nuestro guarda nos dijo que lo siguiéramos silenciosamente y fuimos con él a la parte de fuera. Allí lo único que nos protegía de los osos era él y su rifle. Estuvimos a escasos metros de una madre con sus oseznos, fue muy encantador.






Para terminar, nos escoltaron hasta un puente en el que estaba una familia de ositos pescando salmones. 



Visita 2 - Caldera de Ksudach

Después de otro pequeño vuelo en helicóptero (15 - 20 minutos), llegamos a la Caldera del Lago Ksudach. La erupción que destruyó el cono del volcán ocurrió en 1907 y sus cenizas se pueden encontrar a más de 200 km al norte.



Estuvimos una media hora allí haciendo fotos, tirando piedras a la orilla del lago y viendo cómo flotaban. El entorno era espectacular.

Visita 3 - Khodutkinskiye hot springs

Desde la caldera, nos montamos de nuevo en el helicóptero para llegar a las aguas termales de Khodutkinskiye. Las aguas están a 60 km de la bahía de Avacha, a los pies de los volcanes Hodukta y Priyomysh. Salen de un pequeño manantial y se juntan formando un río transparente y muy caliente, de 20 metros de ancho, 1'5 metros de profundidad y 1 kilómetro de largo. Después de este kilómetro, las aguas caen en el río Right Hodutka, con una temperatura de 40 grados

Delante de la zona de baño había una cabaña para ponerse el bañador. Nos bañamos durante poco rato, porque no es aconsejable que se pase en el agua más de 15 minutos y lo cumplen a rajatabla. La sensación fue genial, bañándonos en agua caliente, rodeados de volcanes con nieve y viendo algunas cenizas que flotaban a nuestro alrededor como prueba de la gran actividad volcánica que aún tiene la zona.


Nos cambiamos la ropa nuevamente en la cabaña y nos llamaron para comer. Ya eran casi las 5 de la tarde y no habíamos comido nada, pero nadie se había dado cuenta. ¡Cómo habíamos estado tan entretenidos!

La comida la hicimos en un campamento cerca de las aguas termales. Al aire libre, en un área de picnic techada. Consistió en unas bandejas con ensalada, arroz, fruta y salmón. Para beber, té. Nos supo a gloria. 

La guía nos metió prisa porque la vuelta iba a ser algo más complicada. Se estaba levantando una espesa niebla y teníamos que volver ya al helipuerto. Tantas horas, pero se nos había hecho cortísimo. 

40 minutos más tarde bordeando volcanes, aterrizamos. La guía, que se había portado divinamente durante todo el viaje, explicando todas las cosas en ruso y en inglés y contestando a todas nuestras preguntas con gran pasión, nos reunió a todos en la puerta. Hicimos un círculo y nos entregó estos diplomas de recuerdo de nuestro viaje. He de decir que todo el personal fue increíblemente bueno: las chicas del helipuerto, los conductores, los pilotos, los guardas... Me llevo una muy buena opinión de ellos, de su simpatía y profesionalidad. 


El autobús nos dejó en el Hotel Avacha y volví de noche a mi piso, por mitad de los descampados, calles hechas polvo, baches y demás. Ya sin miedo. En muy poco tiempo me había acostumbrado a la realidad de Petropavlovsk, teniendo siempre en la memoria las imágenes de los osos que me habían acompañado esa mañana.  

Si quieres ver mis vídeos de Kuril Lake, los tienes en este enlace
  • Duración: 7 horas.
  • Precio: 36.000 rublos por persona. (Unos 600€ aproximadamente)
  • Comida incluida.
  • Viajes en helicóptero: 4
  • Grupos de pocas personas. 



С уважением,
Катерина
менеджер туристической компании "Витязь-Тревел"