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Día 12 - De Hanoi a Hue en tren (Reunification Express)


El recorrido desde Hanoi hasta Hue es de 688 km. Hay 4 trenes que hacen esta ruta: SE1, SE3, SE5 Y SE7. Todos ellos forman parte del Reunification Express. Salen todos los días y tardan 12 horas en llegar a su destino, pasando por las siguientes estaciones:

    Hanoi
   Nam Dinh
   Thanh Hoa
   Vinh
   Dong Hoy
   Dong Ha
   Hue


Yo compré los billetes de tren por internet, un mes antes. La verdad es que tenía reparo de comprarlos así porque no había muchas garantías, te tenías que fiar y ya está. Pagué con tarjeta de crédito y crucé los dedos porque al llegar al hotel de Hanoi, un mes después, mis billetes estuvieran allí. Pero todo salió a la perfección. En el hotel me entregaron un sobre que había mandado mi agencia. Dentro iban los billetes.

Llegué a la estación con muy poco tiempo de antelación. El tren ya estaba en el andén. Enseñé mi billete en el control y pasé. Mi ticket eran de litera blanda, se supone que lo mejor de lo que había disponible (no quería sorpresa, como en China). Pero resultó peor de lo esperado.

El pasillo ya decía mucho del tren. Parecía sacado aún de los tiempos de la Indochina Francesa. Mi vagón estaba dividido en varios compartimentos, cada uno con dos literas a los lados y una mesita en medio, debajo de la ventana.


Nada más entrar, una música estridente (parecían cánticos de Lenin) empieza a sonar a tope por los altavoces. Y nos acompañó durante una media hora. Pese a estar el tren lleno de turistas, yo compartí la sala con unos vietnamitas mayores que no pararon de hablar a voces hasta que se montaron. Se apoderaron de la mesa, incluso se sentaron en mi cama para hablar (teniendo la suya propia vacía), y cuando se levantaron (nada más amanecer) despertaron a todo el mundo con sus voces, gritando y gritando. ¡Vaya suerte!

El pasillo estaba lleno de gente sentada en taburetes. De repente vino un revisor y los echó a todos porque tenían que estar en sus literas. ¡Menos mal! El aseo era lo único medio nuevo que había en el tren. Al final del vagón había dos espejos con sus lavabos, que era donde la gente se lavaba los dientes antes de acostarse y, justo al lado, estaba la puerta del baño.

Las camas tenían un colchón finísimo, parecían fundas en vez de colchones. En lo alto había un cojín muy blando y una colcha. En la litera de arriba también había, hechas un barullo, unas mantas viejas.


Os recomiendo que os compréis vuestros propios sacos de dormir en los mercados de Vietnam por 5$ o menos y ocupan el espacio de un monedero. Yo no usé nada de lo que había allí.

Lo peor de todo no fue nada de eso. Lo peor de todo es cuando te despiertas atemorizado porque se te ha subido algo a la rodilla. ¡Dios! Entré en pánico. ¡Había ratas! Echaron a correr cuando me levanté. Y también echaron a correr las cucarachas que había por la pared del vagón, rodeando la cabeza de uno de los vietnamitas gritones que estaba durmiendo. ¡Qué imagen!

Después de pasar casi toda la noche en vela en un tren viejo, lleno de bichos y lentísimo, por fin llegamos a Hue. Toda una hazaña. Si lo sé, hubiera comprado un ticket en asiento blando. Total, dormir no dormí. Y, al menos, allí los bichos corren alegremente y no están encerrados en ningún compartimento.





¿Cómo es la Estación de Tren de Hanoi?


La estación de tren de Hanoi abrió en 1902. Ésta sufrió muchos ataques durante la Guerra de Vietnam y en 1976 reconstruyeron el edificio principal preservando las históricas secciones laterales. Está dividida en dos partes: A y B. Es el punto de partida para las 5 líneas de tren que llegan a casi todas las provincias vietnamitas.

Estación A

La A está en Le Duan Street, a tan sólo 2 km del Barrio Viejo. Es un gran edificio gris con unas letras en la fachada: Ga Ha Noi. Tiene varios negocios de Fast Food en su interior y hay muchos vendedores, pero a un precio superior a los que nos podemos encontrar fuera.

Comprando los tickets en la propia estación:

Al entrar por la puerta principal veremos la ventanilla donde venden los tickets justo a la izquierda. Los paneles informativos muestran los horarios y los precios de los trenes, los que van a Lao Cai y a Hai Phong están cerca de la puerta y los del Reunification Express están cerca de la esquina. Pero, no te puedes fiar mucho ni siquiera de los precios…

A la entrada del ticket hall hay una máquina donde sacar nuestro número, hay personal al lado que nos pueden ayudar. Con nuestro número pasamos a la cola y a esperar. Bueno, esperar, como se puede esperar en una cola vietnamita 😉Intentarán colarse por todos lados, aun teniendo nuestro número. Los números de los tickets aparecen en las pantallas que hay sobre cada ventanilla. Ahí nos indican dónde tenemos que ir.

Una vez en la ventanilla es mucho mejor llevar escrito en un papel qué es lo que queremos realmente: tipo de tren, tipo de asiento, a dónde queremos ir… cuanto más claro, mejor. Aunque siempre hay que comprobar los datos una vez os hayan dado los tickets de tren.

Comprando los tickets por agencia:

Normalmente, al haber tan pocos trenes y estar siempre tan solicitados, las agencias compran muchos billetes con antelación, por lo que es probable que nos quedemos sin ticket una vez estemos allí.

Las comisiones no son muy altas y merecen la pena, con tal de no perder el tiempo allí. También se lo podemos encargar a nuestro hotel, muchos también realizan reservas de trenes.

En ese caso, nos mandarán los tickets y no tendremos más que ir a nuestro tren y enseñárselos al revisor, por lo que también ahorraremos tiempo ahí.

Estación B

La estación B es para los trenes que van al norte, a ella se llega a través de Tran Quy Cap. Hay que atravesar el paso elevado de Le Duan y seguir la carretera hacia la izquierda. Allí se venden los tickets para Lao Cai y Sapa.

Si hemos comprado los billetes a través de una agencia hay que cambiarlos en la ventanilla. Éstas están dentro de la sala de espera, a la derecha de las ventanillas de venta de tickets.

Cuando nuestro tren aparezca en las pantallas de la sala de espera, se va a un control de tickets y se pasa directamente al tren.

¡Cuidado!

En la estación y en los andenes se os pueden acercar gente que insistirán en ayudaros a llevar vuestro equipaje. Otros intentarán cambiaros los tickets para que tengáis un “upgrade”. No les hagáis ni caso y vigilad muy bien vuestras pertenencias.


   HANOI RAILWAY STATION   
120 Le Duan Street, Cua Nam Ward
Hoan Kiem District of Hanoi





Algunas fotos de Hanoi


La verdad es que muchos amigos me habían comentado (y también había leído en muchos sitios) que Hanoi era una ciudad mucho más bonita que Ho Chi Minh. De hecho, en los documentales de viajes que he visto sobre Vietnam siempre se mostraba una imagen muy desagradable de Saigón y sólo destacaban el caótico tráfico.

Mi experiencia fue justo la contraria. Lo digo con pena, pero estaba ya agobiada de Hanoi. Sobre todo del Barrio Viejo. No se podía andar por las aceras porque estaban atestadas de motos, vendedores, sillas, mesas, infladores de ruedas... y lo que más miedo me daba: fuego por todos lados. No te podías descuidar ni un segundo porque, de repente, te encontrabas con alguien quemando papeles en la acera, sin ningún tipo de protección, con barbacoas improvisadas, ascuas para hacer gofres y otras cosas, incluso hogueras en las mismas gasolineras... 

Y tampoco podías andar por la carretera. Las motos, los coches, las furgonetas... un caos. Además, la basura estaba por todas partes. Sacaban la basura de cualquier casa o negocio y la tiraban al lado de los árboles. De vez en cuando venía alguien a barrer o a echarla en un carro, pero pocos contenedores vi yo. 

En Ho chi Minh también me encontré con todo esto, pero las aceras eran algo más anchas y podías sortearlo todo mejor. 

Aquí os dejo algunas de las fotos que hice:














Había barberos en la calle que tenían un montón de gente esperando ser atendidos.




Visitando el Teatro de Marionetas de Agua. Thang Long Water Puppet Theater Hanoi


Situado en el número 57 de Dinh Tien Street, muy cerca del Lago Hoan Kiem, este teatro es una de las atracciones turísticas indispensables si vamos a Hanoi. Un espectáculo que tiene más de 1000 años.

La historia de las Water Puppets 

Las marionetas surgieron en el siglo XI como entretenimiento en la época en la que los campos de arroz se inundaban y los campesinos y aldeanos se sentaban en el suelo moviendo sus marionetas sobre el agua. Para moverlas  utilizaban unas varillas y se escondían tras una pantalla hecha con telas y bambú, así daba la impresión de que se estaban moviendo solas. El mecanismo se mantenía en secreto y sólo se transmitía de padre a hijos, nunca a las hijas, porque tenían miedo de que se casaran, se fueran de la aldea y lo contaran. Pero realmente se sabe, por los escritos de la época, que también había mujeres dedicadas a este arte.

Esta tradición es única en el mundo y apareció durante el feudalismo en el Norte de Vietnam, aunque luego se fue extendiendo por todo el país. Se cree que su nacimiento tuvo lugar en el Delta del Río Rojo.

Este teatro se creó en 1969 y desde entonces vienen realizando unas 500 actuaciones al año. Además, ha salido de sus fronteras y ha recorrido los escenarios de más de 40 países, incluido España.

El espectáculo

El espectáculo recoge actividades diarias tradicionales del país: la vida en las granjas (el cultivo, el arado con búfalos, la pesca…), los entretenimientos en las aldeas (concursos de natación, bailes de dragones…) y leyendas legendarias, como la de Le Loi y la tortuga. No es una obra completa larga, sino varias escenas cortas.  Todo eso viene acompañado de una gran puesta en escena con luces y sonido, música y cantantes en directo. La orquesta toca piezas tradicionales con tambores, campanas de madera, cuernos, flautas de bambú… Las canciones cuentan la historia que están mostrando las marionetas.





La obra está entera en vietnamita. Sólo habla la cantante para explicar lo que va a cantar. Las marionetas no dicen nada. Así que no es necesario saber el idioma, tan sólo seguir las escenas para enterarse.

El teatro se llena muy pronto y hace bastante calor dentro. No merece mucho la pena sacarse las entradas VIP. Yo estaba atrás del todo, porque ya casi no quedaban asientos libres, y se veía perfectamente.


El escenario es una gran piscina. Las marionetas salen de detrás de telón. Hay sólo nueve artistas controlándolas, y son un montón. Para dominar la técnica tienen que estudiar un mínimo de tres años. Parece mentira que puedan llevarlas todas porque pueden medir hasta 50 cm y pesar unos 15 kg. Son de madera y están decoradas con pinturas vegetales. Cada una sólo tiene una vida útil de unos tres meses, así que tienen que estar produciendo marionetas continuamente.


Para los que pierdan la oportunidad de verlas, hay otro espectáculo en Ho Chi Minh.

Precio del Teatro de las Marionetas de Agua de Hanoi

- Normal: 60.000 VND
- VIP: 100.000 VND (Sitio en las primeras filas. No merece mucho la pena).
- Si quieres hacer fotos durante la obra: 15.000 VND

Horario

- Todos los días hay espectáculos a estas horas:
                 15’30 – 17’00 – 18’30 -20’00 – 21’15
- Los domingos, además, hay una función a las 9’30 de la mañana.
- Los horarios pueden cambiar y están anunciados en la ventanilla.

Dónde comprar las entradas para las Marionetas de Agua de Hanoi 
  • Directamente en la ventanilla: se llena muy rápido. Hay que comprarlas con antelación. Nosotros las compramos por la mañana para la función de las 15’00 y ya estaba casi todo completo.
  • En su página web: se supone que hay un correo al que dirigirte para comprar las entradas anticipadas. Intentamos contactar con ellos, pero no nos respondieron.
  • Encargarlas al hotel: los hoteles os pueden comprar las entradas, pero no con mucha antelación, porque no las venden. Preguntarles por email para acordarlo.



   THANG LONG WATER PUPPET THEATER HANOI   
Al norte del lago Hoan Kiem. 57b Dinh Tien Hoang Street.

Día 12 – Dando vueltas por Hanoi


Después de haber aprovechado la mañana para visitar la Prisión de Hoa Lo, el Templo de la Literatura y la Ciudadela Imperial, se me había echado ya la hora encima. Subí corriendo la avenida que lleva desde la ciudadela hasta el Mausoleo de Ho Chi Minh. Esta avenida está llena de edificios gubernamentales y, cuando pasaba por la puerta de alguno, salían un montón de militares y funcionarios a mirarme. Fue muy desagradable y es que los funcionarios de Vietnam no tienen una imagen muy buena. Las pocas veces que le s he pedido ayuda a alguno, más que nada indicaciones para ir a algún sitio, me han respondido siempre de muy mala gana. Al contrario que en China, que siempre ayudaban al turista porque el Gobierno les había dicho que los cuidar,a ya que eran una importante fuente de ingresos, aquí ya dejé de preguntarles y recurrí a la gente que me encontraba por la calle.

Cuando llegué al Mausoleo, éste ya estaba cerrado. No me dio mucha pena, porque mi intención no era entrar. No me llamaba la atención ver al Tío Ho embalsamado en contra de su voluntad y todo lleno de guardias vestidos de blanco. Sin embargo, el complejo donde está el mausoleo sí que tiene cosas bonitas que visitar, pero estaba todo cerrado por ser la hora del almuerzo.


Caminando de vuelta, descansé un poco en el Lago Hoan Kiem, que fue mi remanso de calma durante los días que pasé en Hanoi. Cuando quería descansar de tanto barullo, me iba a la orilla a sentarme en un banco y me entretenía viendo a la gente pasear tranquilamente, sin agobios, o viendo cómo hacían gimnasia los vietnamitas con unos aparatos viejos y oxidados.



Después de descansar un rato de tanta caminata, me fui al Teatro de Marionetas de Agua, todo un espectáculo que no me defraudó. En esta entrada tenéis más información sobre él. Hay que sacar la entrada mucho antes de la función, porque se llena, sobre todo de turistas.


Al terminar la función, de la que salí encantada, fui directamente al hotel. Allí había dejado mi equipaje para que me lo guardaran en recepción hasta que fuera a buscarlo. Lo cogí, me despedí y me fui andando hacia la estación de autobuses, que estaba a unos 20 minutos. A priori, esto es poco tiempo. Pero en Hanoi, con tantos obstáculos por la acera y por la carretera, se me hizo todo un infierno ir andando con el equipaje.

Me esperaba mi siguiente destino: el tren que me llevaría a Hue



Día 12 - Visitando la Ciudadela Imperial de Thang Long (Hanoi)


En unos 15 minutos andando, llegamos desde el Templo de la Literatura a la Ciudadela Imperial. Para llegar a ella, hay que atravesar un gran parque presidido por una gran estatua de Lenin. Cruzando la calle por el paso de peatones de delante, que suelen respetar porque es una zona llena de vigilancia, tenemos de frente el Museo de Historia Militar y, a la izquierda, la Ciudadela.

El horario de la Lonely Planet está muy obsoleto y, cuando llegué, pude visitarla porque estaba abierta. No tiene pérdida porque basta con buscar una gran torre con una bandera en su cúspide. Si giramos la calle, vemos una amplia avenida y la entrada. También dice que es gratis, pero no.


Podemos visitarla por nuestra cuenta o con un guía voluntario gratuito. Yo opté por una guía. La chica lo hizo muy bien, me enteré de muchas cosas curiosas, pero fue demasiada rápida. Íbamos por el complejo casi corriendo y merece la pena detenerse más en él, porque es muy interesante. La ciudadela es enorme (18.000 m2), así que planificad bien vuestra visita.


La ciudadela se convirtió en el sitio número 900 inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Fue edificada en el siglo XI por la dinastía Viêt de los Ly para concretizar la independencia del Dai Viêt. Fue construida en los vestigios de una fortaleza china del siglo VII en terrenos drenados del delta del Río Rojo, en Hanoi. Durante casi trece siglos fue sede del poder político regional. Los edificios de la ciudad iperial y los vestigios de la zona arqueológica 18 Hoang Diêu son la expresión de una cultura original del sureste asiático, propia del bajo valle del Río Rojo, en la intersección de influencias venidas de China, en el norte, y del antiguo valle de Champa, en el sur.


Originariamente se usó como palacio real. Durante la guerra contra los franceses sus instalaciones se renovaron para albergar búnkeres y despachos desde donde organizar la revolución. Las excavaciones continúan al otro lado de la calle, justo en frente de la entrada principal. Si vais con uno de estos guías, también tendréis oportunidad de ver estos trabajos.  Esta nueva zona se descubrió en el 2008 cuando la estructura del Ba Dinh Hall fue derrumbada para construir un nuevo Parlamento.

Una de las partes más interesantes de la visita es cuando enseñan el túnel D67. Muchas de las dependencias de la ciudadela se usaron durante la guerra como búnkeres y como cuarteles. El D67 llevaba al cuartel general del  ejército vietnamita. Allí se exhiben instrumentos usados por la resistencia contra USA.

Cómo llegar a la Ciudadela de Hanoi 

Lo mejor es ir a pié. Está al lado de la Plaza Ba Dinh, en frente del Mausoleo de Ho Chi Minh sale una avenida llena de edificios del Gobierno. Está todo muy vigilado. Se encuentra en esa misma avenida, al lado del Museo de Historia Militar y cerca de un gran parque con una gran estatua de Lenin. 



Horario de la Ciudadela Imperial de Thang Long:
- De martes a domingo: de 8'30 a 11'30 y de 14'00 a 17'00
- Lunes cerrado. 

Precio de la entrada a la Ciudadela Imperial de Thang Long: 30.000VND
http://www.hoangthanhthanglong.vn/

Día 12 – Visitando el Templo de la Literatura de Hanoi


Después de visitar la Prisión de Hoa Lo, donde prácticamente estaba sola y la pude ver con tranquilidad (que da más miedo aún), seguí caminando unos 20 minutos hasta llegar al Templo de la Literatura. Aquí la tranquilidad ya se había acabado y había cientos de turistas. Se supone que es un remanso en mitad de la ciudad, pero el mismo barullo que hay en sus calles lo encontramos en su interior.

Si  nos olvidamos un poco del gentío, el templo es muy bonito y se ve rápido.

El complejo se construyó en el siglo IX y es conocido como Van Mieu, una de las universidades más antiguas del mundo. Su propósito original fue la de honrar a los dioses y santos del Confucianismo, pero seis años más tarde, se convirtió en la Universidad Nacional. Al principio sólo admitía a los príncipes, pero luego también incluyó a todo tipo de estudiantes brillantes.

Tras duros años de estudios, los alumnos debían realizar un examen que era convocado una vez cada tres años. Aquellos que obtuvieran las mejores notas conseguían ser bachilleres y, un año más tarde, podían viajar a la capital para continuar realizando exámenes. Al final de todo el sistema, se conseguía el doctorado y, entonces, podía ser elegido para formar parte de los mandarines.

El templo está rodeado por una pared de ladrillo, se paga la entrada y se accede a sus cinco áreas:

1. El acceso principal, con la puerta en la que hay escrito “Van Mieu Mon” (Discípulos del Templo de la Literatura) y dos dragones de piedra a modo de guardianes.

2. El primer camino nos lleva a otra puerta donde hay dos entradas más pequeñas a los lados. Este camino nos lleva al Pabellón de la literatura.


3. Subiendo los escalones llegamos  a la Puerta de la Gran Síntesis, con su gran lago cuadrado, Thien Quang Tinh. A ambos lados aparecen porches llenos de estelas en las que están escritos los nombres de los estudiantes que llegaron a obtener el grado de doctorado. En total hay 82 estelas.




4. El cuarto apartado contiene un gran patio flanqueado por dos pabellones que eran usados como altares. En ellos oraban los 72 discípulos de Confucio que originalmente vivieron en el templo. Al final podemos ver la Dai Bai, la Gran Casa de las Ceremonias, con una gran campana de 1768 y otros objetos antiguos. Es la parte más bonita de todas. 



5. La quinta y última sección está al final del Dai Bai y estaba dedicada a la universidad propiamente dicha. Cuando se cambió la capital a Hue co la Dinastía Nguyen, esta área se convirtió en un templo dedicado a los padres de Confucio.


La vieja universidad se destruyó durante la guerra, pero se pudo reconstruir en el 2000 usando materiales y técnicas de la época.

En el templo hay varias tiendas de recuerdos en los laterales, unos servicios de pago (que no están muy sucios) y muuuuchos turistas. También es interesante ver cómo rezar los fieles utilizando las varitas de incienso.



HORARIO:
- De 8’30 a 11’30 y de 13’30 a 16’30.
- Cerrado los lunes.

PRECIO: 30.000 VND.

DIRECCIÓN: Quoc Tu Giam St. | Dong Da District, Hanói,Vietnam



Día 12 - Visitando la Prisión de Hoa Lo de Hanoi


Después de un buen desayuno en el hotel, me puse a visitar la ciudad. Era mi última oportunidad para ver el máximo posible de cosas porque mi tren para Hue salía esa misma noche. Y los días anteriores sólo había podido pasear por la ciudad de noche y bastante cansada.

Hoa Lo Prison

Mi primera parada fue para visitar la Prisión de Hoa Lo. No es uno de los sitios más transitados, pero merece la pena ir allí para conocer algo más de la historia de la guerra. Además, te ahorras las colas. Estuve prácticamente sola.

La prisión se construyó en 1896 bajo el dominio francés. Los franceses la erigieron en la aldea de Hoa Lo (de ahí su nombre) que era famosa porque se dedicaba a la cerámica. Su misión era la de albergar presos políticos vietnamitas que se oponían al domino francés. Aunque estaba preparada para tener entre sus paredes a 460 presos, los registros nos cuentan que allí estuvieron hacinados hasta 2.000 personas.


Dentro de la cárcel, la propaganda seguía circulando escondiéndola por todas partes, incluso en los troncos de los árboles. Así como el opio y el tabaco.


Cuando los franceses dejaron Vietnam, tras la Conferencia de Ginebra, en 1954, la prisión pasó a manos de la República Democrática de Vietnam. Durante la Guerra de Vietnam se utilizó para albergar prisioneros estadounidenses. Comúnmente se la conocía como el Hanoi Hilton, por las buenas condiciones en las que vivían los prisioneros, aunque las torturas también existían. Uno de sus inquilinos fue el candidato a la presidencia de EEUU, John McCain; otro fue el primer Embajador estadounidense en Vietnam.


La mayoría del complejo fue derruido en los ’90. Hoy podemos ver un pequeño museo que nos explica, sobre todo, la época colonial francesa. Se pueden ver cómo los torturaban a través de instrumentos, fotos y videos; incluso hay una guillotina. También se pueden ver los departamentos de masculinos y femeninos donde los encerraban, la sala de interrogatorios, propaganda vietnamita con fotos de americanos viviendo en el Hanoi Hilton (jugando al ajedrez, yendo al peluquero…)… Está bastante curioso y toda la información está en inglés.

Horario: de 7’30 a 11’30 y de 13’30 a 16’30.
Cerrado: los lunes.
Precio: 30.000 VND


    HOA LO PRISON   
Nº1, Hoa Lo Street, entre Ly Thuong Kiet Street y Hai Ba Trung Street.
Hoả Lò, Trần Hưng Đạo, Hoàn Kiếm, Hà Nội, Vietnam

Teléfono:+84 4 3824 6358