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10 sitios imprescindibles que ver en Belmonte en una mañana


Cuenta la leyenda que su nombre se lo debe a la belleza del paraje que lo rodea. Así, Bello Monte, tuvo su castillo y su primera muralla en el siglo XIV, gracias al Infante Don Juan Manuel. Aunque su mayor esplendor lo vivió durante los siglos XVI y XVII, justo en la época en la que nació Fray Luis de León y en la que tuvo una gran importancia comercial.


Hoy es un pueblo de paso, muy turístico, cuyo casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. Además de sus monumentos, cuenta con bastantes alojamientos rurales y restaurantes en los que degustar la cocina tradicional castellana, como el siempre ajetreado y barato bar La Ruta.

Películas como El Cid (con Sophia Loren y Charlton Heston), El Crimen de Cuenca (de Pilar Miró) o El Caballero Don Quijote (con Juan Luís Galiardo) han sido rodadas en este histórico pueblo conquense.



1. Castillo de Belmonte: en el cerro de San Cristóbal, descansa este castillo gótico-mudéjar del siglo XV. Su construcción se realizó por orden de Juan Pacheco, el primer marqués de Villena, y, más adelante, pasó a manos de su heredera Eugenia de Montijo, quien se encargó de su restauración. Posteriormente lo adquirió el Duque de Peñaranda y hoy está en manos de la Casa Ducal de Peñaranda, descendientes de la Duquesa de Alba. 

La empresa gestora del castillo, Fortaleza de Belmonte S.L., lo ha dotado con diversos contenidos culturales y didácticos para hacer de la visita un paseo cultural por la historia del castillo y sus moradores. 

Precio de la entrada al Castillo de Belmonte: 9€   http://castillodebelmonte.com


2. Colegiata de Belmonte: construida sobre una parroquia visigótica del siglo X por orden de Juan Pacheco, quien perteneció a la Orden de Santiago. Posee dos puertas: la del Sol, flanqueada por dos pináculos góticos, y la de los Perdones, en la que aparece la figura de San Bartolomé. En su interior descansan los sepulcros de la familia del Marqués de Villena. En su pila bautismal, fue bautizado Fray Luis de León. 
Precio de la entrada a la Colegiata de Belmonte:  2€


3. Palacio del Infante Don Juan Manuel: se encuentra en frente de la Colegiata, en lo que antaño fue la primera fortaleza de Belmonte, convertida en monasterio unos años más tarde. Lo más emblemático es su claustro, que data del siglo XIII. El edificio, del siglo XIV, es un hotel spa totalmente restaurado. 


4. Puertas de la villa: desde el castillo bajan las murallas hacia pueblo, con sus puertas. Antiguamente había cinco, pero hoy sólo se conservan tres: San Juan, Chinchilla y Puerta Nueva.



5. Teatro: edificio construido en 1923 sobre el antiguo templo de un colegio jesuita de principios del siglo XVII. Bajo su suelo, se apilaron los escombros originados en la demolición, incluidos los de la cripta, donde se supone que se encuentran los restos de los enterramientos de los jesuitas fallecidos.


6. Edificio de Correos: antiguo colegio de la Compañía de Jesús y posterior Cárcel Comarcal.



7. Hospital de San Andrés: fundado en 1415​ y en ruinas desde los años 1970. Era un albergue para transeúntes y peregrinos. Muchos de los retablos de este edificio se conservan en la colegiata.



8. Plaza del Pilar: se conservan solo algunos soportales de todos los que rodeaban la plaza más grande de la localidad. Hay una fuente (completamente restaurada a finales de los años 1990) y dos pilares: el dulce y el salobre.

9. Casa Bellomonte: esta casa museo recrea la vida real de una familia de la baja burguesía del siglo XV.


10. Molino el Puntal: antiguo molino que conserva toda su maquinaria original.  En su interior hay exposiciones de moliendas y tejas. (Para visitas, teléfono: 635 41 10 43)


Plano de Belmonte


www.belmonte.es/turismo

Opinión de la Hospedería Casas de Luján


La Hospedería Casas de Luján se encuentra ubicada en una antigua finca del siglo XVI, de 5000 hectáreas, que ha sido totalmente reformada para albergar un hotel rural y una zona de bungalows en plena naturaleza.

La finca perteneció a Isabel II y su hija, la Infanta Doña Paz de Borbón, pasó largas temporadas en ella. El hotel se ha emplazado en la antigua Casa de Labranza. A unos 8 kilómetros se encuentra Villa Paz, palacete del siglo XVI donde residía la realeza.

El complejo cuenta con un edificio principal en el que está el restaurante, una cafetería, salones para banquetes y el hotel, con siete habitaciones y dos junior suite. Junto a él está la piscina y un bar-terraza.




Delante del edificio principal hay un paraje de inigualable belleza rodeado por chopos y bañado por el río Gigüela. Atravesamos un puentecito y nos topamos con un gallinero y la estrella del hotel:



Por un caminito tranquilo, que discurre entre árboles, llegamos a la zona de los bungalows. Unas casitas rurales adosadas, con capacidad máxima para seis personas. Están construidas en obra, pero su interior es de madera.

En la parte delantera tienen un jardincito privado y un porche cerrado, con muebles de terraza.


En la parte interior hay una cocina–salón, con un sofá-cama y una chimenea. La cocina está equipada con ollas, sartenes, vajilla, microondas y frigorífico. Sería buena idea que pusieran jabón para lavar los platos, porque lo tuvimos que comprar en el pueblo.




La leña se paga aparte: 5'50€. Me la trajeron, pero ni me dieron pastillas para encender, ni mechero, ni nada. Tuve que atravesar todo el camino de nuevo para que me dieran una caja de cerillas y estaban casi todas rotas 😞 Por el precio que tiene... esto lo tendrían que mejorar un poco.

Al fondo, se encuentra la habitación principal, el cuarto de baño (sin amenities) y otra habitación con una litera.




La tranquilidad es absoluta. Si lo que queréis es desconectar del trabajo y despejaros en un lugar aislado, aquí lo vais a encontrar. No hay manera de que os estreséis: en los bungalows, al menos, no hay wifi, no llega internet y casi no hay cobertura. Por lo que nadie os va a molestar durante vuestra estancia. Tarde de desconexión, peli, manta y chimenea, asegurada.

Localización

Las Casas de Luján se encuentran a 5 minutos de Saelices. Este pueblo no tiene mucho que ver, pero os puede sacar de un apuro. A la entrada hay una gasolinera con un gran estaurante-bar que tiene una tienda de productos básicos y en la que también venden cosas típicas de la zona: dulces, miel, licores…

A 3 km tenéis el Parque Arqueológico de Segóbriga y, cerca de éste, podéis también visitar el Monasterio de Uclés.

Si lo que queréis es hacer senderismo, en la finca podéis pasear un poco entre sus encinas y, también podéis recorrer un sendero que parte de Puebla de Almenara (a 8km) para subir a su castillo abandonada.

A menos de media hora tenéis Belmonte, para hacer una escapada para ver su castillo y su colegiata, y disfrutar de una comida tradicional en los restaurantes baratos de la zona, como La Ruta


   HOSPEDERÍA CASAS DE LUJÁN   
Autovía Marid-Valencia, salida 103/104 Saelices-Segóbriga
Teléfonos: 680 990 951 - 677 880 915
casasdelujan@hotmail.com




Cómo llegar al Castillo de Puebla de Almenara


Por la carretera que va de Belmonte a Villarubio, se vislumbra la sierra de Almenara o sierra Jarameña. Allí, en lo alto, se pueden ver desde el coche las ruinas de este castillo.

Origen del Castillo de Almenara

La leyenda cuenta que esta fortificación fue fundada por Alvar Fáñez de Minaya, un conocido héroe y conquistador de La Alcarria. Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que se construyó cuando Alfonso VIII ocupó este territorio a finales del siglo XII, y se cree que quien lo llevó a cabo fue la Orden militar de Santiago, propietaria de toda la comarca.



El Infante don Juan Manuel fue su dueño a mediados del siglo XIV. Un noble rico que tenía tantas posesiones que era capaz de viajar de Navarra a Murcia haciendo noche siempre en un edificio suyo. Fue este infante quien concedió una carta-puebla para repoblar La Puebla de Almenara, un emplazamiento que surgió en la parte baja del valle, quedando el castillo aislado en lo alto de la colina.



Juan de Heredia aparece como su propietario en el siglo XV, quien se lo vendió a Pedro González de Mendoza en 1487. Los restos que vemos hoy proceden en su mayoría de esta época. En una de las torres aparece el escudo de armas de los Mendoza.

Más adelante, en el siglo XV, pasa a manos de la princesa de Éboli, pues lo había heredado de su padre, el conde de Mélito, hijo del Cardenal Mendoza.

Hoy, sus ruinas nos hacen imaginar un castillo fortaleza con sus tres puertas principales, un aljibe, un patio…y que incluso llegó a tener 34 aposentos.

Cómo llegar al Castillo de Puebla de Almenara

Podéis dejar el coche en el mismo pueblo y continuar por la carretera andando. Está muy bien señalizado. Atravesaréis una pequeña ermita debajo de una arboleda:


Dejaréis a un lado una antigua ermita reconvertida en hotel rural:



Y tendréis que seguir por el sendero que sale a la derecha del hotel (aquí ya no hay señalización). Este sendero lleva primero a una antena y, luego, continúa hasta el castillo. Es un camino muy sencillo.

Si no queréis andar tanto, podéis subir con el coche hasta el hotel y dejarlo en el área de descanso que hay justo en frente.

Visitando El Ventano del Diablo en Cuenca


Justo antes de llegar a la Ciudad Encantada de Cuenca hay que hacer una parada obligada en este maravilloso mirador natural, cercano a Villalba de la Sierra.

No tiene pérdida porque veremos el parking siempre repleto y esto llamará nuestra atención. Menos mal que la gente suele tardar poco en verlo y pronto se queda despejado. En el mismo parking podemos encontrar una tienda de productos típicos de alfarería, desde allí salen unas escaleras de piedra hasta llegar arriba.

Desde lo alto podemos ver la hoz del Júcar y todo el entorno de la sierra, el valle de Villalba y la central hidroeléctrica con las casas del personal y de los ingenieros.  Se trata de un ojo natural entre paredes calizas. Un gran ventanal desde el que disfrutar de las vistas, sobre un enorme desnivel de 200 metros. El sitio está compuesto de tres arcos: uno de entrada, otro con vistas al río y otro con vistas al pueblo.



La leyenda cuenta que desde allí el mismísimo Diablo realizaba sus sesiones de brujería y empujaba al abismo a los que se asomaban para mirar. Hay quien afirma que la formación se asemeja a un enorme cráneo, yo no lo vi, la verdad.


Cómo llegar al Ventano del Diablo
  • Está situado en el kilómetro 23 de la carretera CM-2105, de camino entre Cuenca y La Ciudad Encantada. A 3 km de Villalba de la Sierra.
  • Se deja el coche en el parking y se suben los escalones. Está a unos escasos 100 metros. Es una visita rápida y gratuita.
  • Coordenadas: 40°14'15"N   2°4'17"W



Recorriendo la Ciudad Encantada de Cuenca


Este paraje natural se encuentra cerca de Valdecabras (Cuenca), dentro de una finca privada y al que se puede acceder pagando la entrada de 5€. Ya es la tercera vez que la visito y cada vez suben más el precio. Recuerdo que la primera vez que fui ni siquiera tuve que pagar.

Cómo se formaron 

Las asombrosas formaciones kársticas surgieron hacen más de 90 millones de años, cuando el Mar de Thetis cubría nuestra península. La Ciudad Encantada formaba parte del fondo de este mar y la zona estaba llena de carbonato cálcico proveniente, sobre todo, de los esqueletos de los animales de por allí.  

Cuando se elevó el terreno y emergió este fondo a la superficie los bancos dde piedra caliza fueron sometidos a la erosión por lluvia, cambios de temperatura, la acción de distintos seres vivos…

La Ciudad Encantada es un karst muy avanzado donde gran parte de la roca ha sido disuelta, la mayor parte de las galerías se han derruido al caer el techo de las cuevas y quedan sólo en pie los bloques de las zonas de piedra más resistentes que adquieren por la erosión formas caprichosas.

La visita

En frente de la entrada hay un gran aparcamiento gratuito y un restaurante. Dejamos el coche allí y pasamos a comprar la entrada. Allí nos dan un plano y comenzamos nuestro recorrido.


En menos de una hora se puede ver todo. Consiste en un recorrido circular de 3 kilómetros, sin ninguna dificultad y muy bien señalizado. A lo largo del camino nos vamos deteniendo en las espectaculares piedras que vienen explicadas en nuestro mapa.

A la entrada nos encontramos con el primer monumento: El Torno Alto. Uno de los símbolos más característicos de la Ciudad Encantada y donde el gran Viriato está incinerado.  A continuación, iremos paseando por el camino para encontrarnos un total de 14 formaciones curiosas, aunque seguro que vuestra imaginación descubriréis muchas más. 



A la salida hay una tienda de recuerdos y productos típicos de Cuenca que también hace las veces de bar. 

  • Se permiten perros con correa. 

Reconocimientos
  • Sitio Natural de Interés Nacional, desde 1929.
  • Perteneciente a la Red Natura 2000, desde 1997.
  • Parque Natural de la Serranía de Cuenca, desde 2007.
  • Lugar de Interés Geológico de Relevancia Internacional, desde 2011 (Proyecto Geosites). 

Precio de la entrada a La Ciudad Encantada
  • Adultos: 5€
  • Niños (de 8 a 12) y jubilados: 4€
  • Visitas guiadas: 6€
  • Audioguías: +3€

Horario
  • De mayo a septiembre: de 10’00 a 20’00
  • De octubre a abril: de 10’00 a 18’00

Cómo llegar a La Ciudad Encantada


Desde Madrid: a 190km. Salida directa 178. En la rotonda seguir la señal de tragacete y, al llegar a Villalba de la Sierra, seguir las indicaciones.

Coordenadas: 40°12′29″N 2°0′35″O 40.20806, -2.00972




   LA CIUDAD ENCANTADA   

Parque Natural de la Serranía de Cuenca
Carretera CM-2104, km 19
Teléfono: 634 909 952

Senderismo: La Ruta de las Caras - Cuenca


Esta original ruta está en el pueblo de Buendía (Cuenca), a orillas de su pantano y en el paraje de La Península.

Eulogio Reguillo y Jorge Juan Maldonado empezaron a tallar estas esculturas enormes en 1992. Este territorio era una zona deforestada por la tala desordenada que quedó modificado por la construcción de una presa en el río Guadiela. Para controlar la erosión de los márgenes de la presa, decidieron repoblar todo con pinos carrascos. Así, entre pinares jóvenes y rocas areniscas podemos hacer el recorrido sin problema y disfrutando de las 30 caras que componen la ruta. Las más destacadas son las siguientes:

Grupo I:

Moneda de la vida: 1’4 m de alto

La cruz templaria

Arjuna, el heroico guerrero: 2’6 m  de alto
Espiral del Brujo: 2m de alto.
Chemari, el gigante dormido: 2’2 m de alto

Grupo II:

La Monja, el rostro austero: 1’1 m de alto. Fue la primera talla que realizaron.
Chamán, la mirada de la sabiduría: 3’8 de alto. La escultura más difícil. Estuvieron trabajando en ella durante cuatro años.
Beethoven, el semblante de un genio: 1m de alto
El Duende Indio, el rostro más oscuro: 0’7m de alto.

Grupo III:

De Muerte: 2’6 m de alto.
Dama del pantano: 1’1m de alto.

Grupo IV:

Cruz del Temple
Virgen de Lis: 0’7 m de alto.      Virgen de las Caras: 1’4m de alto

Cómo llegar a la Ruta de las Caras

Todo el recorrido está muy bien señalizado. Cuando llegamos a Buendía, seguimos las indicaciones durante 5km. En uno de los desvíos comienza ya un camino que no está asfaltado y es un poco engorroso si ha llovido mucho, pues el coche se llena entero de barro. En todos los cruces que nos encontremos habrá una señal para que no nos perdamos.

Al llegar a la zona del aparcamiento hay un panel informativo sobre la ruta y una zona de recreo con mesas de picnic. A partir de ahí seguiremos la ruta a pie de poco más de 1 km por terreno muy accesible. Es un paseíto muy sencillo y bonito en el que se disfruta de las caras y de las vistas al pantano. El recorrido es circular y se tarda menos de una hora en hacerlo.

A la vuelta no dejéis de visitar el pequeño pueblecito de Buendía para ver su Plaza Mayor, donde está el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (s. XV y XVI) y los restos de una muralla. 



Aquí tenéis más información sobre esta maravillosa ruta:  http://www.rutadelascaras.com