Opinión de la excursión a Belfast, Carrick-a-Rede y La Calzada del Gigante (II)



La visita continuó por la Antrim Coastral Drive, cuyos paisajes no tenían ningún desperdicio. Desde Belfast hasta Carrick-a-Rede tardamos un poco más de una hora.

Un paisaje de ensueño, la típica estampa nos viene a la mente cuando pensamos en Irlanda, con todo su verdor y el viento azotando las olas y los acantilados.


No se sabe cuándo se construyó, aunque se tiene evidencias de que el puente ha existido desde hace generaciones uniendo la isla de Carrick con el resto del condado de Antrim. Se tiene conocimiento de que ya estaba allí, al menos, en 1755.

Los pescadores de la zona lo usaban para pescar salmones. A partir del 2002, la actividad pesquera desapareció por los cambios en los patrones migratorios de estos peces.

Tras ser un puente destartalado y casi abandonado, hoy se ha convertido en una de las grandes atracciones de la zona. Y, más aún, después de Juego de Tronos. En el puesto de información hay un montón de carteles y cuadros que recuerdan el paso de la serie por estas tierras. De hecho, su importancia es tal, que está incluido en el National Trust británico.


Desde allí, junto al aparcamiento, parte un sendero que lleva a la entrada. El ticket cuesta 7 libras. Una vez atravesada, el camino va paralelo a la costa atlántica con unas maravillosas vistas de los acantilados.


El camino continúa cuesta abajo por unos escalones resbaladizos, que cuesta bajar en los días lluviosos y subir a la vuelta. Por eso hay varios apeaderos para que la gente descanse si lo necesita.


Al final de los escalones está el control de tickets. Hasta aquí se puede llegar sin pagar. Pero si queremos atravesar el puente y llegar a la isla, tendremos que enseñar el ticket.

Caminar por el puente, de 20 metros de longitud y a una altura de 25 metros, mientras está siendo movido por los fuertes vientos, puede convertirse en todo un reto. Y, cuando yo fui, había algunos pasándolo verdaderamente mal.



La isla de Carrick no es más que un islote con una pequeña casetilla, the fiserman’s cottage, que recuerda el pasado de los pescadores de salmón. El camino está muy marcado y sólo a veces dejan llegar a ella. Yo no pude llegar porque el viento era muy fuerte y se esperaba un gran temporal.


Cruzado de nuevo el puente, la vuelta se hace por otro camino distinto, en el que hay un mirador, y llega otra vez a los escalones… que ahora hay que subir.

Fue una experiencia inolvidable.

* En la visita que yo contraté, el precio de la entrada estaba incluido. Lo tenéis que mirar muy bien porque no en todas las excursiones es así.

El puente de Carrick-a-Rede en Juego de Tronos.

 Muy cerca del puente, en una cantera de caliza, se rodaron las escenas del campamento de Renly Baratheon, en Stormlands. Este escenario aparece en los capítulos de la segunda temporada:

                                                          2. The Night Lands.
                                                 3. What Is Dead May Never Die
                                                          4. Garden of Bones

Si queréis ir por vuestra cuenta, basta con seguir la carretera cortada que hay al lado del aparcamiento principal del puente.




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