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Ruta de senderismo – Desde la Piscifactoría hasta la Laguna de Valdeazores


No es porque sea mi tierra, pero las fotos hablan por sí solas. Esta es una de las rutas más emblemáticas de la provincia de Jaén. Durante su recorrido te adentrarás en un paisaje de cuento de una belleza extraordinaria y que tendrá como premio final la espectacular Laguna de Valdeazores, la única laguna natural que hay dentro del Parque Natural de Cazorla.


Existen dos itinerarios distintos para llegar hasta la laguna. El más conocido es el que parte de la pista de las Navas, a la altura de Collado Bermejo. Pero para un coche bajo, el acceso al punto de inicio de ruta es un poco difícil. El otro, más sencillo, es el que comienza en la Piscifactoría del Río Borosa. Allí se encuentra la cafetería Borosa Entrepeces y hay un amplio aparcamiento y una fuente.



Tramo I: Piscifactoría – Cerrada de Elías – Central Hidroeléctrica (7’2 km)

Una vez dejado el coche, a unos cien metros verás la piscifactoría, que cuenta con varias piscinas para la cría de la trucha. Un poco más adelante tienes el puente que cruza el río, un quiosquillo y el cruce con la señal de inicio de ruta a la derecha. A partir de aquí ya no puede pasar ningún coche.



Esta primera parte del camino consiste en una pista ancha que sigue el curso del río y el trazado del GR7. No tiene ninguna dificultad, porque es prácticamente llana. Al poco de empezar, verás la Fuente de los Astilleros, otra gran fuente de dos caños cuya agua te sabrá a gloria, sobre todo a la vuelta.


Si estás atento al río, cuando lleves algo más de un kilómetro andado, a tu derecha aparecerá un pequeño salto de agua. Se trata del caudal del Arroyo de las Truchas, que aquí se une a río Borosa. La visión es increíblemente bella.  


El amplio camino acaba en otro puente de piedra: el Puente de los Caracolillos. Hay que cruzarlo, dejando a la derecha el GR que va hacia Vadillo. Detente un poco para observar los grandes pliegues de la Sierra del Pozo. En este punto es donde se encuentra el más espectacular.



Continuando por una senda más estrecha (Vado Rosales) llena de madroños, pronto cruzarás el río de nuevo y llegarás a la increíble Cerrada de Elías, una senda con algunas barandillas que sigue por otro puente hasta llegar a la zona de pasarelas.



Justo cuando cruzas el puente tienes dos fuentes y comienza el recorrido por la zona más estrecha de la cerrada. Fíjate en las paredes de la roca. Están llenas de pinguicula vallisneriifolia, una planta carnívora conocida como grasilla y que es endémica de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas.




Para mí, ésta es la parte del recorrido más espectacular. Y sí, aunque no lo parezca, sigues en Jaén.

Dejando la cerrada atrás, cuando lleves unos 6 km andados desde el inicio, te podrás refrescar en la Fuente de Huelga Nidillo antes de continuar hasta la Central Hidroeléctrica.

La central se construyó en los años treinta para suministrar electricidad a varios pueblos de la comarca utilizando una conducción de agua que lleva desde el Embalse de Aguas Negras hasta sus turbinas. Aquí puedes ver unas cuantas casillas que antiguamente servían de alojamiento turístico, pero ahora están prácticamente abandonadas. Justo en frente tienes la última fuente del recorrido. Ya no vas a encontrar más. Descansa un poco junto a ella y llena tu botella de agua antes de enfrentarte a la parte más dura del recorrido: la subida hacia los Túneles del Borosa.



Tramo II: Central Hidroeléctrica – Túneles del Picón del Haza de Abajo

Aquí el camino empieza poco a poco a tener más desnivel. No pierdas de vista el río, porque pronto te encontrarás con una de las cascadas más bonitas del recorrido: la Cascada de la Calavera. Aparece a la derecha, detrás de un pino solitario que llama la atención por su belleza y su emplazamiento. Sólo te tienes que desviar del camino principal medio minuto y allí tendrás la cascada.



De vuelta al sendero pedregoso, la subida empieza ya a hacer un poco de daño. Sobre todo, si vas en verano. No hay ni una sombra hasta que llegues a los túneles.


A medio camino, podrás descasar en el otro gran reclamo de esta parte de la ruta: el Salto de los Órganos, la última gran cascada del recorrido. Un impresionante salto de agua de unos 70 metros cuya fuerza aprovecha la central hidroeléctrica que has dejado atrás. En su poza se suele bañar la gente cuando hace buen tiempo.


La cuesta se acentúa hasta que por fin se ven los túneles. Y se agradece, porque has llegado de nuevo a una zona llana, fresquita y con sombra. Aunque, si vas en invierno… tráete unas buenas botas de agua, porque muchas veces se inundan y el barro te puede llegar hasta las rodillas.



Estos frescos túneles se excavaron en la roca para llevar el agua canalizada hasta la central eléctrica. Se dividen en dos tramos y, aunque tienen varios ventanales, hay zonas en las que la visibilidad es muy mala. Te recomiendo que te traigas una linterna.




Tramo III: Túneles - Nacimiento del Borosa – Embalse – Laguna de Valdeazores

Al salir del segundo túnel, siguiendo el canal de agua, llegarás al pantano. No cruces el puente aún. Continúa por la senda de la izquierda que lleva al mismo Nacimiento del río Borosa. Tan sólo tendrás que recorrer unos 300 metros para contemplar el lugar donde comienza el río cuyo curso has seguido durante toda esta jornada.


De vuelta al Embalse de Aguas Negras, cruza el puente que lo atraviesa mientras disfrutas de las maravillosas vistas del entorno. El río Borosa tiene un aprovechamiento hidroeléctrico compuesto por este minúsculo pantano, de 0,07 hm3, y la Central Eléctrica de Los Órganos, con una capacidad de producción de 1,9 Mw/hora. La cota máxima del agua está a 1250 m. de altitud.


Al final del puente, la senda se convierte de nuevo en una amplia pista que acompaña todo el rato al Arroyo de Valdeazores hasta llegar en un kilómetro escaso a la laguna que da nombre. La Laguna de Valdeazores es la única laguna natural permanente que hay en el Parque. Se formó por un gran deslizamiento de tierras que obturó el Arroyo de la Reina, siendo más tarde construido el muro de contención actual. 


🚽 Valdeazores y el retrete de Franco: Al lado de la laguna, en un recodo del camino, hay una gran explanada a la izquierda. Allí tenía Franco un váter. Sí, has leído bien. Era una caseta de madera en cuyo interior se instaló un inodoro para que lo utilizara el Generalísimo cuando venía a cazar por estos lares, a los que era muy asiduo. 

Después de imaginarte la situación del pobre Guardia Civil que tuviera que limpiar aquéllo, puedes iniciar el regreso por el mismo sitio que has venido para llegar de nuevo al aparcamiento. Antes de irte, puedes tomarte algo en la cafetería en la que también hay un centro de interpretación gratuito con varios acuarios interiores y exteriores o visitar la Torre del Vinagre, que se encuentra a menos de dos kilómetros. 

➽ Si quieres saber más sobre esta laguna, te recomiendo que leas esta leyenda: Origen e historia de la emblemática laguna de Valdeazores.


                            🏃  La ruta es sencilla, pero tiene un fuerte desnivel en cierto tramos.
                            🏃  Llévate agua, crema solar, una linterna y un buen calzado. 
                            🏃  En invierno o si ha llovido mucho: botas de agua en la mochila 
                                  para la zona de los túneles. 
                            🏃  Longitud: 24 km (ida y vuelta)
                            🏃  Dificultad: medio - baja
                            🏃  Duración: unas 7- 8 horas.
                            🏃  Hay varias fuentes.
                            🏃  Recorrido lineal.

8 lugares imprescindible que ver en Elvas en un día



Patrimonio de la Humanidad, Elvas cuenta con la mayor colección de fortificaciones-baluarte del mundo. Sus orígenes se encuentran en Alpesa, una ciudad fundada por los romanos, que pasó a manos cristianas y musulmanas, para acabar recibiendo los fueros del rey Sancho II de Portugal en 1231. Durante siglos su importancia fue grande, por constituir el principal puesto fronterizo al sur del Tajo y ostentar la sede episcopal. La historia ha hecho que sea la actual ciudad fortaleza que observas hoy, con hasta cuatro líneas de murallas de diferentes épocas.

El centro histórico se encuentra dentro de la primera zona amurallada. Pasear por sus callejuelas tranquilamente es la mejor forma de descubrir todos los puntos de interés que Elvas ofrece. Puedes aparcar fuera de la zona amurallada, en las cercanías del Puesto de Turismo y del parque que hay en frente.


Fuera de la muralla, tendrás que coger el coche si quieres visitar el Fuerte de Santa Luzia, el Fuerte da Graça y tres fortines construidos por Wellington a principios del XIX.

Normalmente, la visita a Elvas se suele también combinar con la de Évora. Ambas Patrimonio de la Humanidad y a una distancia de poco más de una hora entre ellas.

Qué ver en Elvas

1. Plaza de la República: la plaza más importante de la ciudad se construyó en 1511. En ella puedes ver el Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa de la Cultura y la Oficina de Turismo.


2. Catedral: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción funcionó como catedral de Elvas hasta que la ciudad perdió su rango episcopal en 1882. Fue construida en estilo manuelino en 1517 por Francisco de Arruda, el mismo arquitecto que diseñó la Torre de Belém en Lisboa. En ella se puede ver la Casa do Cabildo, transformada en Museo de Arte Sacro con objetos del antiguo obispado.


3. Largo do Dr. Santa Clara: en esta plaza cercana a la Catedral podrás ver la primera muralla musulmana (s. VIII), la picota (s. XVI), el Palacio dos Mesquita Pimentel (remodelado por Juan de Herrera para acoger a Felipe II) y la iglesia de las Dominicas (s.XVI), cuyo interior está lleno de azulejos.

4. Castillo: la primera fortificación islámica se fue remodelando hasta obtener su aspecto actual en el siglo XVI. En ella vivía el alcalde de la ciudad. Es un castillo pequeñito que consiguió ser nombrado el primer Monumento Nacional Portugués.

5. Tiendas y bares antiguos: la Rua de Cadei, la Rua Alcamin y la Rua Carreira están llenas de negocios en los que puedes comprar souvenirs portugueses a buen precio, especialmente los objetos de corcho de la región. También puedes pasarte a disfrutar de un buen vino en los bares de la zona.


6. Acueducto da Amoreira: se encuentra a las afueras de la ciudad y se extiende a lo largo de unos 8 km llevando agua hasta la fuente de mármol del Largo da Misericórdia. En algunos puntos llega a medir treinta metros de altura y tardó en construirse más de 120 años.

7. Forte de Santa Luzia: sobre la cima de un cerro se alza este fuerte desde el que se observa toda la ciudad. Su construcción es del siglo XVII, tiene planta rectangular y cuatro baluartes en los vértices. Junto con el resto del conjunto defensivo de Elvas, presume de no haber sido nunca tomado por fuerzas enemigas. En su interior llegó a albergar unos 400 soldados. Hoy es la sede del Museo Militar, donde se expone una interesante colección de armamento que va desde la Edad Media hasta el siglo XIX, así como uniformes y maquetas.


8. Forte de Graça: también llamado Fuerte del Conde de Lippe, está sobre un cerro a unos 4 km del centro de Elvas. José I lo mandó construir en 1763, convirtiéndose en una de las fortalezas abaluartadas más poderosas del mundo.

Opinión de la Pastelería Conventual Pão de Rala – Évora



La ciudad portuguesa de Évora está llena de cafeterías y pastelerías, pero la más famosa y la que más encanto tiene es la Pastelería Conventual Pão de Rala, a unos escasos cinco minutos andando de la Capilla de los Huesos.


Su interior es muy pequeño y acogedor, todo lleno de azulejos tradicionales y objetos decorativos antiguos. Tienen una gran variedad de dulces tradicionales, como queijinho do céu (que parece mazapán), pero lo más singular es su Pão de Rala, postre por el que recibe su nombre y que tiene una gran historia.

En el siglo XVI, el rey de Portugal, Don Sebastião, visitó el Convento de Santa Helena do Calvário. Como era junio y hacía mucho calor pensaron en agasajar al rey con algún refrigerio, pero eran tan pobres que sólo tenían un pan ralo, aceitunas y agua. Y eso le dieron.

El rey quedó encantado y apreció mucho los alimentos dados por las monjas. De vuelta a su palacio, mandó la orden de que le dieran una gran recompensa a las monjas, porque había visto que a pesar de la pobreza en la que vivían, habían compartido lo poco que tenían con él.


En honor a él, el pan ralo pasó a llevar el nombre de Pan de Rala y se sirve siempre con unas aceitunas de chocolate. Sus ingredientes son almendras, harina, huevos, cabello de ángel y azúcar. Se vende al peso y no es nada barato, pero merece la pena probarlo.


   PASTELERÍA CONVENTUAL PÃO DE RALA   
Rua de Cicioso 47
7000-658 Évora, Portugal
Teléfono: +351 266 707 778

Opinión del Restaurante A Gruta – Évora




Durante mi visita a Évora, me recomendaron este restaurante y quedé encantada. Buen servicio, buena comida típica, barato y con muchos sitios para aparcar en las inmediaciones. No puedo decir más que cosas buenas de este restaurante.

Está situado en la Rua General Humberto Delgado, a cinco minutos andando de la famosa Capilla de los Huesos de Évora y en frente del parque en el que se encuentra el Baluarte do Conde de Lippe, el Baluarte do Príncipe y el Departamento de Química de la Universidad.

La entrada está dividida en dos partes y se suelen hacer dos colas. Asegúrate bien de en cuál te pones. Una es sólo para encargar comida para llevar y otra es para entrar al restaurante. En cualquier caso, si es hora punta, hay que coger ticket.

En la puerta hay una gran parrilla y un horno en los que van haciendo la comida para llevar con una rapidez extraordinaria. El local es antiguo, sencillo y fuera de los circuitos turísticos. Dentro está el salón, con un montón de mesas que se llenan en dos momentos distintos: la hora de comer de los portugueses (13:00) y la hora de los españoles, que por su cercanía con Badajoz, lo llenan durante los festivos, fines de semana y vacaciones. Aunque su clientela más común en la local.


Los camareros atienden en español y en portugués. La carta también está en español. Para entrantes sirven el típico couvert. Pero, al contrario que en muchos sitios de Portugal, aquí puedes elegir en qué consiste y puedes saber su precio: pan, aceitunas, matequilla, ppaté de sardina, pollo en salsa vinagreta y queso regional de la Quesería Sapata. Todo un lujo, pues fue elegido Mejor Queso de Portugal de 2019.  www.queijariasapata.pt


Los platos de la carta son mucho más baratos que los que te vas a encontrar en la mayoría de sitios del centro de Évora, y su cantidad es enorme. Su cocina se basa en la carne a la brasa, aunque también tiene otros platos tradicionales a base de bacalao. Y, para beber, una jarra de Vinho Verde.

Este plato es una media ración


Para acabar, me pedí un postre de la casa. Una especie de mousse de vainilla y chocolate, bastante buena.  

Altamente recomendable si pasas por Évora.

   RESTAURANTE A GRUTA   
Rua General Humberto Delgado 2, 
7005-158 Évora, Portugal
Teléfono: +351 266 708 186

8 Souvenirs típicos de Évora y Elvas - ¿Qué comprar de recuerdo?



Portugal es el país del mundo que más corcho produce y ha sabido desarrollar una gran industria alrededor de este material. El país tiene el 34% de la superficie mundial de alcornoques, y en esta comarca es donde conserva más del 84% de ellos. En la comarca del Alentejo tendrás muchas oportunidades de ver productos de corcho en todas sus variedades y estilos de los más originales.

En Évora, la estrecha callejuela Rua 5 de Outubro desemboca en la famosa Plaza do Giraldo y está llena de tiendas de souvenirs y artesanía de todos los precios.

Un poco más baratos son los objetos que encontrarás en la Rua de Cadei, en la Rua Alcamin y en la Rua Carreira de Elvas, también llenas de comercios.

Souvenirs típicos de Évora y Elvas

1. Azulejos y cerámica: en las tiendas de souvenirs podrás comprar todo tipo de placas decorativos y elementos de cerámica de todos los modelos. Además, la llamada capital ibérica del barro, São Pedro do Corvalse encuentra a cuarenta minutos de Évora. Allí se pueden visitar las olearias (alfarerías) para ver su proceso de producción.

2. Capotes alentejanos: tiene su origen en los trajes de los pastores del Alto Alentejo. Es un atuendo largo y sin mangas, que tiene una chaqueta que cae hasta la altura del pecho y que originalmente tenía un cuello de piel de zorro. Parece como una tradicional capa. 

3. Figuritas del gallo de Portugal: es un clásico y sigue siendo compra obligada para cualquier turista, aunque sea en forma de miniatura.

4. Mantas y alfombras: elaboradas con lana o algodón.

5. Objetos y ropa de corcho: bolsos, monederos, abanicos, pulseras, sombreros, zapatos, postales… De todo.

6. Samarra alentejana: comenzó siendo un jersey de lana gordo usado por los pastores de la zona y ahora se ha convertido en un símbolo de las clases más altas. Se confecciona tradicionalmente en burel y sorrebeco y suele llevar un cuello de piel de zorro o de cordero. En los últimos años ha habido algunas marcas que han reinterpretado la ropa típica de burel portuguesa adaptándose a los tiempos.

7. Tapices: en esta zona es completamente distinta a la del resto de la región. Los tapices se usan como murales decorativos y están hechos usando la técnica del Punto Portalegre.

8. Vinos de Alentejo: son los vinos más populares del país. La palabra que da nombre a la región y a sus vinos significa “más allá del Tajo”. La amplia zona vinícola se divide en ocho subregiones: Portalegre, Borba, Redondo, Reguengos, Vidigueira, Evora, Granja-Amareleja, y Moura. Bajo una misma marca, los vinos de Alentejo tienen la Denominación de Origen Controlada.

10 lugares imprescindibles que ver en Évora en un día



Situada en la región del Alentenjo, Évora es la única ciudad portuguesa que forma parte de la Red de ciudades más antiguas de Europa. Su centro histórico todavía conserva vestigios de las culturas que la han ido influyendo a lo largo de la historia: celtas, romanos, árabes, judíos y cristianos han dejado su huella en Évora. Se encuentra rodeado de una gran muralla medieval que recuerda aún su época dorada, cuando llegó a convertirse en residencia de los reyes de Portugal.

En sus callejuelas estrechas podrás observar las bonitas casas blancas de los siglos XVI, XVII y XVIII, decoradas con azulejos y que contribuyeron al reconocimiento de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.

Puedes aparcar sin problema en la zona cercana a la Rua General Humberto Delgado. Allí también se encuentra el Restaurante A Gruta, un clásico de los habitantes de la ciudad.  

Qué ver en Évora

1. Plaça do Giraldo: la plaza más importante de la ciudad, está llena de restaurantes y tiendas. En su centro destaca una fuente de mármol del siglo XV. De ella salen las principales calles que te llevaran a los monumentos más importantes.


2. Capilla de los Huesos: es el monumento que más llama la atención de los visitantes. En el interior del Convento de San Francisco existe esta capilla que construyeron los frailes franciscanos en el siglo XVI para reflexionar sobre la condición, la frágil existencia humana y meditar sobre la vida eterna y definitiva. Sus paredes y pilares están recubiertos con cinco mil calaveras y millares de huesos que estaban sepultados en los cementerios de la ciudad. Sobre la puerta de acceso reza un mensaje espeluznante: Nosotros huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos. Tenían guasa los frailes pensadores…




Con la entrada a la capilla, también se visitan otras dos plantas del convento, uno de los mejores ejemplos del estilo tardo-gótico manuelino del Alentejo. Su iglesia es una de las más grandes del país y en ella se celebró la boda real entre Pedro I y Constanza. Desde el piso superior puedes asomarte a sus balcones para ver la ciudad y ver una original y amplia muestra de belenes de todo el mundo.


3. Catedral de Évora: la mayor catedral medieval portuguesa está consagrada a Santa María. Su construcción data de finales del siglo XIII y tiene elementos románicos y góticos. Lo más llamativo es la cúpula octogonal que cubre el crucero, su claustro y la subida a su torre.


4. Templo romano de Diana: subiendo por las callejuelas, te encontrarás con uno de los monumentos más famosos de Évora. Unas obras realizadas en el siglo XIX dejaron al descubierto este templo romano que muestra como la ciudad fue un importante núcleo de la provincia romana de Lusitania. Pertenece al siglo II y está muy bien conservado. En la misma plaza podrás también acercarte a un mirador, al Museo de Évora, al Palacio Cadaval y a la iglesia de San Juan.


5. Rua Cinco de Outubro: si buscas un lugar para comprar souvenirs típicos de la zona, esta preciosa calle tradicional está llena de tiendas donde puedes adquirir artesanía tan importante como la realizada en corcho. No obstante, si tienes tiempo de ir a Elvas, yo encontré precios más asequibles allí. Cuestión de suerte.


6. Iglesia da Graça: pertenece al siglo XV y es de estilo renacentista italiano. Su fachada es impresionante y tiene en la cornisa superior las figuras sentadas de cuatro gigantes sujetando globos terrestres.


7. Pastelería conventual: Su interior es muy pequeño y acogedor, todo lleno de azulejos tradicionales y objetos decorativos antiguos. Tienen una gran variedad de dulces tradicionales, como queijinho do céu (que parece mazapán), pero lo más singular es su Pão de Rala, postre por el que recibe su nombre y que tiene una gran historia.



8. Murallas: el casco antiguo está rodeado por una bella muralla. El trazado más antiguo corresponde a los diseños romanos y visigodos. El más moderno corresponde a los siglos XVI y XVII, época en la que la ciudad crece y se ve la necesidad de construir otra de mayor perímetro. Hoy se pueden ver tramos y torres muy bien conservados, como la de Sisebuto, muy cerca del acueducto.


9. Acueducto da Água da Prata: el mismo arquitecto de la Torre de Belem de Lisboa, Francisco de Arruda, construyó este acueducto en 1530 para que llevara agua a la ciudad. De hecho, la fuente que hay en la Plaça do Giraldo recibía agua de él.


10. Ermita de Sao Bras: fuera de la zona amurallada, pero tan sólo a diez minutos andando de la Plaza do Giraldo, merece la pena que te acerques a ver esta curiosa ermita, que más parece un palacio. Las impresionantes pinturas de su interior muestran imágenes de la vida de San Blas.


Si aún te has quedado con ganas, puedes acercarte a conocer algunos de los restos neolíticos más interesantes de Europa, como el Crómlech de los Almendros o el Dolmen de Aguiar. Normalmente, la visita a Évora se suele también combinar con la de Elvas. Ambas Patrimonio de la Humanidad y a una distancia de poco más de una hora entre ellas.