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Opinión del Avenida Hotel Almería



booking.es


Cuando empieza el buen tiempo, encontrar un hotel barato cercano al Cabo de Gata se hace una tarea ardua. El año pasado estuve en el Hotel Las Salinas, pero este año había subido mucho de precio y, encima, estaba completo para las fechas que yo quería. Y es que no había caído en que era San Juan y la fiesta de las hogueras en fin de semana atraería a muchísima gente.

Al final, conseguí reservar en el Avenida Hotel, un hotel de 4 estrellas, que me salió baratísimo a través de Booking. La única que pega es que está alejado de la playa. Por lo demás, mi experiencia fue bastante buena.

Localización

El hotel está en la zona comercial y residencial de la ciudad, la parte nueva y cerca del aeropuerto. En plena Avenida del Mediterráneo. Aparcar en ella es algo difícil, pero en las calles aledañas es relativamente sencillo. Y es que el hotel cuenta con parking, pero cuesta 9€ por noche.

Cerca de este alojamiento hay un Mercadona, un restaurante japonés, otro chino, bancos… y andando un poquito más encontraréis una zona llena de restaurantes.

Para ir a la playa hay que coger el coche. Y el centro lo encontraréis a una media hora a pie.

La habitación

Mi habitación estaba totalmente insonorizada, limpísima, no faltaba ni un detalle y era bastante grande. El wifi llegaba bien y todo estaba nuevo. Además, dentro de la oferta de televisión, venían incluida Movistar Televisión, todo un plus. Lo único que no me gustó fue la cortina de la ducha.






Servicios

El edificio es bastante nuevo y hasta el ascensor es de pantalla táctil. El hall de la entrada es sencillo y con un olor exquisito, no sé qué tipo de ambientador usarían, pero me encantó.

La chica de recepción fue encantadora y me informó de todo lo necesario para disfrutar sin jaleos de la playa y de la noche de San Juan. Realizan todo tipo de gestiones turísticas, hasta el alquiler de coches y la reserva de visitar por la provincia. Y la chica de la limpieza fue súper simpática también. 


El wifi es gratis y rapidísimo. Funciona bien en todo el establecimiento.

Al lado del hotel se encuentra el espacio en el que sirven el desayuno buffet, un restaurante dirigido por un chef almeriense, Tony García. Poco os puedo decir de él, porque no tuve tiempo de visitarlo. Tan sólo que parecía muy elegante.

Pros:
  • Limpieza
  • Amabilidad del personal
  • Mantenimiento del hotel
  • Tranquilidad del hotel y de la zona

Contras:
  • Alejado de la playa y del centro
  • Parking caro
  • Desayuno caro

Como digo, mi experiencia en general fue buena. Si os gusta la playa, pero queréis estar alejados del bullicio y en un alojamiento limpio, barato y moderno, es una buena opción.


   HOTEL AVENIDA ALMERIA   
Avenida del Mediterráneo, 281, Almería
Teléfono: 950 10 81 80
www.avenidahotelalmeria.com

Visitando El Faro de Cabo de Gata con su peligrosa Laja del Cabo


No me canso nunca de volver. Uno de mis destinos preferidos de Almería. La carretera hacia el faro ya merece la pena para disfrutar del paisaje. Allí mismo se puede dejar el coche, aunque también podéis subir andando desde la barriada de Almadraba de Monteleva.

El faro es bastante moderno. En 1863 se construyó sobre un antiguo castillo defensivo que quedó en ruinas durante la Guerra de la Independencia. El castillo de San Francisco de Paula se edificó sobre un acantilado de 50 metros de altura en el siglo XVIII para defender la costa del reino de Granada con Felipe V. Su situación se fijó sobre la zona conocida desde tiempos romanos como El promontorio de las Ágatas, por la gran cantidad de estas piedras que se encontraban en sus alrededores. Hoy sólo queda de éste el muro de la base. Sobre ella se asienta una torre de 18 metros que, en sus orígenes contenía una óptica giratoria una lámpara de aceite de oliva.


En 1973 se convirtió en radiofaro y hoy emite destellos que se ven a 45 km de la costa. Además, cuenta con una sirena de 7 millas de alcance, que avisa a los barcos en los días de espesa niebla.

El faro se construyó para avisar a los barcos de que se estaban acercando a la Laja del Cabo, un arrecife que se encuentra a una milla de éste y que ha sido famoso por ser el responsable de numerosos naufragios. El más famoso fue el de Arna, un buque de Checoslovaquia que naufragó en 1928 y que todavía está allí abajo para el disfrute de los amantes del buceo.

Los naufragios importantes de los que se tienen noticia comienzan en 1613, con el de la galera Patrona Real, y prosiguen a lo largo de la historia. En 1777 naufragó el pinque napolitano San Francisco de Paula; en 1797 se hundió un barco que llevaba al hermano del Rey de Marruecos a Melilla; en 1900 y 1904 lo hicieron dos vapores franceses…

Su importancia fue tal que, incluso... ¡la quisieron derribar con dinamita en el siglo XIX!  :o 

Hoy se puede disfrutar de su figura, pero no se puede visitar por dentro.

El Arrecife de las sirenas

Desde el mirador que hay a los pies del faro, la imagen más fotografiada es la de este arrecife. Espectacular. Las formas verticales son restos de una chimenea volcánica en cuyo interior cristalizó el magma hace más de 12 millones de años.



Constituye la parte más oriental del sur de España y se cree que su nombre se debe a que antiguamente había allí una colonia de focas monje. Se dice que cuando nadan, los marineros las pueden confundir con sirenas. Desgraciadamente, hoy no queda nada de estos animales (como ya en la mayoría del Mediterráneo). 

Las cercanas aguas de playas, como la de La Fabriquilla, o calas, como la del Corralete, son un espectáculo para los que les guste el buceo y el kayak marino.








Visitando Las Salinas del Cabo de Gata, hogar de miles de flamencos


Desde tiempos fenicios, las salinas de Cabo de Gata han continuado su explotación industrial llegando, hoy en día, a las más 40.000 toneladas de sal al año. Su recogida se realiza al final de cada verano.


Sus 400 hectáreas se inundan de agua gracias un sistema de canales que va paralelo a la costa y que está comunicado con los estanques que hay en la base de unos acantilados marinos y, también, a las ramblas que finalizan en la zona aportando agua de lluvia.


Su valor medioambiental es mucho mayor. En ella viven más de cien especies de aves acuáticas. Entre ellas, destacan los flamencos rosados, cuya cifra supera los 3000 ejemplares durante el verano, disminuyendo a unos 500 durante el invierno. Actualmente el área está vallada para ahuyentar a los jabalíes que merodeaban por allí.





Observatorios:

El primero de ellos lo encontramos yendo hacia San Miguel de Cabo de Gata, justo antes del desvío hacia Almadraba de Montevela, hay un observatorio desde donde poder disfrutar de sus vistas. Está habilitado para poder aparcar delante.

El segundo, en la carretera que va ya a Almadraba de Monteleva, un poco antes de llegar a la iglesia de esta pedanía y en frente de uno de los accesos a la Playa de Cabo de Gata. 


Opinión del Hotel Las Salinas – Cabo de Gata


Lo mejor: la ubicación

Para practicar un poco de buceo por España, decidí volver a visitar Cabo de Gata y, para ello, elegí este hotel – ya que su ubicación es formidable.

Se encuentra en pleno Parque Natural de Cabo de Gata, al cruzar la acera ya tenemos la Playa de La Fabriquilla. Así que paz y tranquilidad es lo que más se respira en la zona. El poblado es muy pequeño. Cuando se van los bañistas, todo queda en calma. La pedanía de Almadraba de Monteleva creo que sólo tiene unos 30 habitantes o así. Allí hay unos cuantos bares, una iglesia, y poco más.


La localidad más cercana es San Miguel de Cabo de Gata, a unos 10 minutos en coche. Almería capital está a unos 40 minutos.

Muy cerca también se encuentra el Mirador de Las Salinas, donde podéis disfrutar de decenas de flamencos.


Pero lo más espectacular está bien cerca: el Faro del Cabo de Gata y el Monumento Natural de Las Sirenas. A tan sólo 5 minutos. Se puede ir perfectamente andando.


Las habitaciones y los servicios del hotel

La decoración de todo el recinto está muy cuidada. El chico que me atendió fue amabilísimo y me dio información turística sobre todo el Parque Natural.

La habitación era sencilla y estaba muy limpia. Tenía aire acondicionado (que en Almería se agradece), televisión, wifi gratis y bañera.




La reserva tenía el desayuno incluido. Creo que, si reserváis a través de la web del propio hotel, siempre es así. El desayuno se ofrece en el bar, en la parte de dentro. Es de estilo buffet y está bastante bien. Tomate y aceite de la tierra, tostadas, jamón, pastelitos…

El hotel cuenta con un restaurante con terraza, pero no lo visité.

Sin duda, fue un sitio bueno y barato para disfrutar de Cabo de Gata in situ. Como siempre, se me quedó algo en el tintero (últimamente no dejo de añadir must-do a mi lista…). Probar los kayaks con suelo transparente que salen desde allí. ¡Para la próxima!

Si tenéis pensado ir a este hotel, reservad con muchísima antelación. En temporada alta los precios suben mucho y está siempre lleno. 


   HOTEL LAS SALINAS - CABO DE GATA   
Barriada Almadraba de Monteleva 
Teléfono:  950370103  
hoteldelassalinas.amhotel.com
hoteldelassalinas@gmail.com

Me despido de Almería - Restaurante Ichiban


Tras dos años de estar en Almería, la dejo atrás para irme a la capital. Agradecer a todos mis compañeros del CEPR Ciavieja todos los grandes momentos que hemos pasado. ¡Y a ver cómo sigue nuestro Portfolio de las Lenguas!

De despedida aprovechamos para ir al nuevo restaurante japonés de Roquetas: Ichiban (El mejor - que aún no se me han olvidao las clases de japonés del año pasado).


Está muy bien decorado y las camareras van con yukatas. El espectáculo de teppanyaki mola, pero algo flojo porque dura poco, para éste hay que reservar antes.






Siempre está lleno. No es caro y la comida está bastante buena: sobre todo los postres. Al traerte la cuenta te dan la típica toalla caliente, un platito con fruta y un chupito. Sake... qué recuerdos.

Comienza una nueva etapa. Echaré de menos la playita y el curry y los nachos del guiri. Saludos al Ciavieja. Sobre todo a mi grupo de trabajo, con Gádor y Fernando. ¡Seguid trabajando así de bien! Pa que luego digan que los maestros no hacemos ná... 


Visitando Garrucha y Mojácar


Después de visitar la cueva de Sorbas, continué mi excursión hacia Garrucha. No me paré mucho porque me pareció el típico pueblo de vacaciones y poco más. Vi como rodaban una película en la playa.

Tras dejar la multitud de curiosos, pasé por el castillo, que estaba cerrado. Hoy alberga el centro de interpretación de la pesca NAUTARUM.  

Después de comer me fui a Mojácar a bañarme y, más tarde, al pueblo. Es precioso, aunque algo muerto si lo comparo con la última vez que estuve aquí, hace unos ocho años. Y más si tenemos en cuenta que era sábado. La crisis aprieta. 




Me quedé con las ganas de comprar una botella de licor de chumbo, que en todos los folletos decía que era lo típico de allí, pero cuando pregunté en las tiendas me miraban con una cara...




Cómo es la visita a la Cueva de Sorbas


El Paraje Natural Karst en Yesos de Sorbas, en plena Sierra de los Filabres, es un paisaje casi desértico que alberga el 15% de las cavidades mundiales con desarrollos por encima de los 500 metros y la tercera, cuarta y quinta cueva más profunda en yesos.

En el Barranco del Infierno, (se llama así porque los mayores de la zona aún siguen diciendo que la montaña parece que tiene cuernos, como el diablo) se encuentra esta cueva inmensa. A una hora de Almería.

Hay que reservar, como casi todo en Almería, porque siempre está llena de gente. Lo más impresionante de la visita es que se hace a oscuras. La cueva no está iluminada. Por eso te dan unos cascos con luz.


Hay varias rutas disponibles. Yo elegí la sencilla. Aun así, hay que trepar, arrastrarse y gatear. Hay un momento en que nos piden a todos apagar las luces para ver la cueva totalmente a oscuras.

El precio es caro: 15€ La visita dura un poco más de una hora. Y la peor pega que le pongo es que no te dejan hacer ni una foto. Tan sólo en un momento, la guía se para y va haciéndole fotos con su cámara a todos los del grupo. Al salir, en el mostrador, te enseñan la foto en la pantalla y te la dan por 4€, la calidad de impresión no fue muy buena. También te mandan una copia al email.

En la web y en los folletos dicen que si no llevas equipo adecuado que no te preocupes que ellos te dejan de todo. Lo que no dicen es que no es dejar, es alquilar

Cómo es la visita a los Refugios de Almería


Durante la Guerra Civil, Almería sufrió 52 bombardeos. Por eso decidieron construir unos refugios subterráneos en el centro de la ciudad para albergar a sus habitantes, diseñado por el arquitecto Guillermo Langle y construidos por miles de voluntarios almerienses.

Hoy se pueden visitar desde la entrada que hay en la Puerta de Purchena. Hay que reservar antes, porque a mí me costó mucho entrar. Hacen grupos de unas cuantas personas y son visitas limitadas. La entrada cuesta 3€ y dura más de una hora.

Los refugios miden más de 4 km y la visita se hace durante 800 metros, parándose de vez en cuando para atender a las explicaciones del guía. Eran tan grandes que podían albergar a 40.000 personas, que entraban por el centenar de aperturas que había escondidas por la ciudad (bajo quioscos, en sótanos de particulares, iglesias…).

Mientras esperas a que llegue la hora de entrar puedes tomarte algo en las cafeterías de alrededor y disfrutar de la plaza más emblemática de Almería.

Al principio, la visita se realiza en la superficie donde ponen un vídeo con testimonios de almerienses que estuvieron refugiados allí. Son muy emotivos y algunos te ponen los pelos de punta.

Después bajamos por unas escaleritas y empezamos a recorrerlos. Lo que más impresionó fueron los garabatos que se pueden ver en las paredes de un tramo con dibujos de niños. En ellos se pueden ver las bombas cayendo desde el cielo.



También se puede ver una despensa, que estaba conectada con el Mercado Central, y la habitación privada del arquitecto, que estaba comunicada con su casa; ahora en ella hay muestras de juguetes de la época.



La visita termina en el hospital. En el pasillo se hizo una especie de sala de espera, con un banco. Aquí las paredes y el suelo son distintos, con mármol de Macael y con azulejos, para aislarlas mejor. Hay un botiquín y dos lavabos; y también un quirófano, que da mal rollo.


El guía contó que en una de las visitas que hizo, una mujer le dijo que había nacido en ese quirófano. Su madre venía huyendo por la costa, se refugió allí y dio a luz.


Fue una visita muy emocionante. La labor del guía fue muy buena y estaba muy documentado, se notaba que le gustaba lo que hacía.

Tras ver los de Cartagena y los de Berlín, os recomiendo que visitéis éstos porque son los mejores conservados de Europa, sin menospreciar a los de Berlín, de los que guardo un gran recuerdo también.

Más información:

Reservas:  950 268 696