Qué es la Credencial del Camino de Santiago


 

La Credencial del Peregrino es la evolución de los salvoconductos que se entregaban a los peregrinos en la Edad Media. Consiste en un documento que se utiliza a modo de pasaporte y que sirve para demostrar que habéis recorrido los kilómetros necesarios para que os concedan la Compostela.

Este documento, creado por las Asociaciones de Amigos del Camino en 1987, se consigue en los albergues, asociaciones, algunas iglesias del Camino, y en los principales puntos de partida de la ruta. Incluso se puede obtener por correo. Acredita al portador la condición de peregrino

La Credencial está impresa en cartulina (por lo que os aconsejo que os llevéis alguna funda para meterla y que no se estropee en la mochila) y tiene varias páginas dobladas en forma de acordeón.

En la primera página están escritos los datos de la entidad emisora, así como los vuestros. Ahí aparecerá vuestro primer sello y el último, pues al final de la página hay un espacio reservado para poner el sello de la Oficina del Peregrino, como prueba de que habéis completado el Camino.

En la siguiente página se detallan los requisitos para obtener la Compostela y para usar la Credencial.


Las siguientes páginas están preparadas para que estampéis los sellos que vais consiguiendo a lo largo de vuestro peregrinaje. Recordad: al menos dos por día si vais a hacer sólo lo mínimo exigido para la Compostela (últimos 100 km a pie o últimos 200 km en bici), y debe aparecer la fecha.


En la parte de atrás se muestran algunos mapas de las variantes del Camino de Santiago, la Bendición al Peregrino, procedente del Codex Calixtinus del s. XII, y la Oración del Peregrino.




¿Dónde se consiguen los sellos del Camino de Santiago?

Los podréis conseguir en los albergues, monasterios, hostales, Ayuntamientos, Oficinas de Turismo, restaurantes, pensiones, iglesias...

¿Dónde se consigue la Credencial del Camino de Santiago?


Precio de la Credencial: 2€

Cuando lleguéis a Santiago, la entregáis en la Oficina del Peregrino. Allí os pondrán el último sello y os la podréis quedar como recuerdo.

Si os vais parando a poner todos los sellos que os encontréis por el Camino, el recuerdo y la Credencial serán más bonitos y vistosos, y será muy probable que necesitéis ir comprando más de estos pasaportes conforme los vayáis llenando (aunque sólo hagáis los 100 últimos kilómetros).


No hay problema, cuando lleguéis a Santiago, entregáis todas las Credenciales que tengáis y listo.


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