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Opinión del Restaurante La Toldería de El Calafate



En la avenida principal de El Calafate, la Avenida del Libertador, me encontré con este singular restaurante que venía recomendado en todas las guías de viaje que leí sobre la ciudad.

El local es muy bonito, de ambiente íntimo y distendido, con luz muy tenue y dividido en dos plantas. Se sale un poco de los restaurantes de comida tradicional que encontré en la misma avenida. Aquí todo era sofisticado, pero mucho más informal.

Iba buscando un lugar donde comer platos típicos argentinos, pero no quería gastarme mucho dinero. Acerté. Su carta es amplia y puedes elegir platos contundentes de comida tradicional y tapas y raciones más pequeñas. Las chicas que me atendieron fueron muy amables y me hicieron buenas recomendaciones.

Al ver una variedad grande de empanadas argentinas, de muchos sabores y carne distintas, me decidí por probar un surtido de las mismas acompañándolas con un buen vino. Además, en su puerta hay ofertas muy interesantes.

El local es mítico en El Calafate por ser uno de los más concurridos por la noche. Brinda música en vivo, DJ y baile hasta la madrugada. Sin duda, lo recomiendo.



   LA TOLDERÍA RESTOBAR   
Av. Libertador 1177
9405 El Calafate - Argentina
Teléfono: +54 2902 49-1443


Opinión del Restaurante Santa Fe 1234 – Buenos Aires



Encontré este restaurante por casualidad, cuando iba paseando a medio camino entre la Plaza San Martín y Recoleta. Me gustó su fachada y su precio me pareció más que razonable. Era la segunda vez que comía en Buenos Aires y quería probar unos buenos platos argentinos caseros.

El restaurante tiene dos plantas. A mí me ofrecieron una mesa en la parte de arriba y mereció mucho la pena, porque así disfrutaba de las vistas a una calle concurrida del Barrio Norte, en pleno centro de la ciudad.

Era un poco tarde y estaba preocupada porque no tuvieran la cocina abierta, pero su horario es sorprendentemente amplio. Los viernes y los sábados abre 24 horas, y el resto de días abre de 6’00 a 3’00.

La carta era bien extensa. Pedí unos sorrentinos (320 $) y una milanesa napolitana de ternera (280 $).



Para beber me sorprendió que tuvieran Mirinda, tan rara de encontrar en España (90$).


La atención fue excepcional y el servicio muy rápido. Si volviera a Buenos Aires, repetiría.

   SANTA FE 1234   
Av. Santa Fe 1234,
C1059 ABT, C.A.B.A.
Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 48112356 / 48132769

Opinión del Café Tortoni de Buenos Aires



Es un lugar indispensable si estás en Buenos Aires. Pero, ten en cuenta que hay que, sin reserva, hay que echarle paciencia para poder entrar. La gente se agolpa a la entrada y las colas son enormes. Si no te importa la espera, merece la pena.

Su historia se remonta a 1858, aunque no se sabe muy bien el origen de su nombre. Unos dicen que su nombre se debe a un inmigrante francés que se lo puso en honor al Café Tortoni de París y otros dicen que fue Oreste Tortoni el que inició tal empresa, aunque en otra ubicación, la calle Defensa. Este café se trasladó a su localización actual en el año 1880: los bajos de un piso de estilo italiano, que acabó remodelado cuando se construyó la Avenida de Mayo en 1885.


La remodelación quedó en manos de un arquitecto noruego, Alejandro Christophersen, quien lo proyectó con estilo academicista francés.

Su salón fue testigo de los mayores intelectuales que habitaban en el Buenos Aires de la época, siendo la sede de la Agrupación Gente de Artes y Letras a principios del siglo XX. Personalidades de la talla de Ortega y Gasset o Borges lo frecuentaban habitualmente. Pirandello, Einstein, Lorca o nuestro rey emérito, Juan Carlos I, también lo visitaron. Incluso el mítico Gardel, quien actuó allí dos veces, tuvo una mesa privilegiada, siempre reservada para él, y en la que podía estar con sus amigos sin que lo agobiaran sus fans.




Hoy el café cuenta con varios salones muy elegantes, cuyas paredes están llenas de fotos de muchas de las personalidades que lo han visitado. Su personal es muy eficiente y amable, y he de decir que tienen muchísimos camareros trabajando allí. Te atienden muy rápido. Creo tienen más de 40 personas en plantilla. Nadie lleva libreta para apuntar, todo es de cabeza y aciertan. 

El ambiente artístico se sigue viendo allí. No es raro ver a pintores inspirados sentados en una mesa. De hecho, las dos veces que fui durante mi viaje, me encontré con esta sorpresa. Hoy está lleno de turistas también. La atmósfera, salvando las diferencias, me recordó mucho al que se puede respirar en la San Ginés o en el Café Gijón de Madrid.


El chocolate se sirve más espeso de lo normal en Argentina, algo más parecido al modo de servirlo en España. Los submarinos, una barrita de chocolate que se mete en un vaso de leche muy caliente para que se diluya, son de la marca Cabrales. Los churros se sirven también con un cuenquito de dulce de leche.




Además de servirse café y chocolate, la cafetería cuenta con una amplia carta de comidas y cenas, así como de un salón interior en el que se celebran espectáculos de tango cuyas entradas las puedes comprar en internet. Esta es la carta y los precios del Café Tortoni cuando fui:



Si te gusta algunos de sus productos, a la entrada, en la primera parte del mostrador, hay una zona reservada a tienda. Allí puedes adquirir hasta las barritas de submarinos para llevar.


   CAFÉ TORTONI – BUENOS AIRES   
Avenida de Mayo 825, C1084 CABA
Teléfono: +54 11 4342-4328
www.cafetortoni.com.ar/en/

Opinión de la Pastelería Conventual Pão de Rala – Évora



La ciudad portuguesa de Évora está llena de cafeterías y pastelerías, pero la más famosa y la que más encanto tiene es la Pastelería Conventual Pão de Rala, a unos escasos cinco minutos andando de la Capilla de los Huesos.


Su interior es muy pequeño y acogedor, todo lleno de azulejos tradicionales y objetos decorativos antiguos. Tienen una gran variedad de dulces tradicionales, como queijinho do céu (que parece mazapán), pero lo más singular es su Pão de Rala, postre por el que recibe su nombre y que tiene una gran historia.

En el siglo XVI, el rey de Portugal, Don Sebastião, visitó el Convento de Santa Helena do Calvário. Como era junio y hacía mucho calor pensaron en agasajar al rey con algún refrigerio, pero eran tan pobres que sólo tenían un pan ralo, aceitunas y agua. Y eso le dieron.

El rey quedó encantado y apreció mucho los alimentos dados por las monjas. De vuelta a su palacio, mandó la orden de que le dieran una gran recompensa a las monjas, porque había visto que a pesar de la pobreza en la que vivían, habían compartido lo poco que tenían con él.


En honor a él, el pan ralo pasó a llevar el nombre de Pan de Rala y se sirve siempre con unas aceitunas de chocolate. Sus ingredientes son almendras, harina, huevos, cabello de ángel y azúcar. Se vende al peso y no es nada barato, pero merece la pena probarlo.


   PASTELERÍA CONVENTUAL PÃO DE RALA   
Rua de Cicioso 47
7000-658 Évora, Portugal
Teléfono: +351 266 707 778

Opinión del Restaurante A Gruta – Évora




Durante mi visita a Évora, me recomendaron este restaurante y quedé encantada. Buen servicio, buena comida típica, barato y con muchos sitios para aparcar en las inmediaciones. No puedo decir más que cosas buenas de este restaurante.

Está situado en la Rua General Humberto Delgado, a cinco minutos andando de la famosa Capilla de los Huesos de Évora y en frente del parque en el que se encuentra el Baluarte do Conde de Lippe, el Baluarte do Príncipe y el Departamento de Química de la Universidad.

La entrada está dividida en dos partes y se suelen hacer dos colas. Asegúrate bien de en cuál te pones. Una es sólo para encargar comida para llevar y otra es para entrar al restaurante. En cualquier caso, si es hora punta, hay que coger ticket.

En la puerta hay una gran parrilla y un horno en los que van haciendo la comida para llevar con una rapidez extraordinaria. El local es antiguo, sencillo y fuera de los circuitos turísticos. Dentro está el salón, con un montón de mesas que se llenan en dos momentos distintos: la hora de comer de los portugueses (13:00) y la hora de los españoles, que por su cercanía con Badajoz, lo llenan durante los festivos, fines de semana y vacaciones. Aunque su clientela más común en la local.


Los camareros atienden en español y en portugués. La carta también está en español. Para entrantes sirven el típico couvert. Pero, al contrario que en muchos sitios de Portugal, aquí puedes elegir en qué consiste y puedes saber su precio: pan, aceitunas, matequilla, ppaté de sardina, pollo en salsa vinagreta y queso regional de la Quesería Sapata. Todo un lujo, pues fue elegido Mejor Queso de Portugal de 2019.  www.queijariasapata.pt


Los platos de la carta son mucho más baratos que los que te vas a encontrar en la mayoría de sitios del centro de Évora, y su cantidad es enorme. Su cocina se basa en la carne a la brasa, aunque también tiene otros platos tradicionales a base de bacalao. Y, para beber, una jarra de Vinho Verde.

Este plato es una media ración


Para acabar, me pedí un postre de la casa. Una especie de mousse de vainilla y chocolate, bastante buena.  

Altamente recomendable si pasas por Évora.

   RESTAURANTE A GRUTA   
Rua General Humberto Delgado 2, 
7005-158 Évora, Portugal
Teléfono: +351 266 708 186

Opinión del Hard Rock Cafe de Madrid



La cadena americana Hard Rock Café inauguró su primer restaurante en 1971 en junto al Hyde Park Corner, en Londres, utilizando este nombre en honor al disco de The Doors Morrison Hotel. Desde entonces, la marca se ha expandido y hoy cuenta con 184 restaurantes repartidos por 73 países, 28 hoteles, 11 casinos, e incluso un parque temático, El Hard Rock Park. Además, la marca posee la colección privada de rock más grande del mundo, con más de 80.000 objetos personales de artistas que muestra en sus locales.

En España ya tiene nueve locales en: Valencia, Marbella, Mallorca, Ibiza, Barcelona, Madrid, Sevilla, Málaga y Tenerife, con lo que este país queda con más Hard Rock Cafe del mundo después de Estados Unidos.

El de Madrid está ubicado en el Paseo de la Castellana, muy cerca de la Plaza de Colón. A su inauguración, en 1994, asistió Chuck Berry. El local es enorme. En el exterior hay una zona reservada para la terraza, con puestos de comida. Dentro hay una zona dedicada al bar, otra para una pequeña tienda de souvenirs de la marca y varios salones.



La comida está buena y se sirve de manera muy original, algunos platos se presentan en vajilla con forma de guitarra, por ejemplo. Déjate espacio para los postres. Te va a hacer falta, porque son enormes. Todos los productos son de elaboración casera, para lo que cuentan con muchísimo personal trabajando allí.

Mientras disfrutas de platos típicos americanos, cuyas raciones son bastante grandes, puedes curiosear los objetos famosos que se muestran en sus vitrinas. Entre ellos, destaca la Harley Davidson de Bono (U2), unos zapatos de Michael Jackson, trajes de Madonna, Elton John, John Lennon y Mick Jagger, y una guitarra de Roy Orbison.


Si tienes pensado ir a comer allí, ve muy temprano. Hay muchísima cola durante los fines de semana y te sienta por estricto orden de llegada. También puedes buscar cualquier tipo de oferta, tipo Groupon o Fever, salen bastante bien de precio, los platos son igual de grandes y te hacen descuento en la tienda.

Horario:

🍔 De domingo a viernes: de 12’30 a 2’00

🍔 Sábados: de 12’30 a 2’30.

   HARD ROCK CAFÉ MADRID   
Paseo de la Castellana, 2
Teléfono: 914 364 340

Opinión del Invernadero de Salvador Bachiller




Salvador Bachiller empezó vendiendo botones con su padre y, más tarde, maletas. Ahora es uno de los diseñadores de complementos más importante de España y cuenta con tiendas repartidas por todo el país.

En Madrid algunas de sus tiendas esconden unos locales de ensueño para disfrutar de una buena velada. Una de ellas se encuentra en plena Gran Vía. La primera planta está dedicada a tienda. Al fondo están las escaleras para bajar al restaurante. Este espacio, antiguamente dedicado a la sección de calzado de la tienda, fue reformado completamente para albergar uno de los locales más solicitados de Madrid. Un jardín cubierto, lleno de plantas naturales, que cuenta con una pequeña zona de barra y un salón dividido en dos partes: una con forma de galería abierta y otra más íntima, con luz más tenue.


Los fines de semana y festivos, sobre todo, es normal que veas toda la escalera llena de gente. Sí, están esperando para entrar. A mí me costó tres intentos para poder ir por primera vez a la hora del café.

Justo después de comer hay más gente, porque tienen disponible un menú de merienda a precio más asequible. Si no pides este menú, recuerda que el consumo mínimo para entrar es de 9€. Al cual llegas de inmediato en cuanto veas los precios de la carta.

A mí lo que más me gustó fue la decoración. No es muy grande, pero gracias a los espejos y al uso del espacio que han hecho, parece mucho más amplio. El lugar es acogedor, todo lleno de plantas y con una iluminación que invita al descanso.


De los platos no puedo hablar, porque siempre he ido después de comer. Para merendar tienen una carta de cocktails y otra con cafés, batidos y dulces. Si llegas antes de las 18:00, tienen aún un menú, que sale más rentable.


Estos son los platos de pastas y de petit fours. Ambos están muy buenos, pero mi favorito es el último porque es más variado.


Cualquier tipo de bebida que pidas viene acompañado de algún platillo dulce para compartir, y las tazas traen una bolsita con un bombón y un mensaje motivador.



Otros puntos a su favor son sus servilletas de papel reciclado, sus pajitas de cartón, sus plantas naturales y su original vajilla vintage. Además, si te gusta algo de la decoración, basta con subir a la tienda y comprarlo.

En cuanto al personal… Bueno, he leído y escuchado quejas de todo tipo. Yo he tenido experiencias buenas y algunas no tan buenas. Lo cierto es que deberían estar un poco mejor formados en atención al público para estar en un local de estas características, en el que su punto fuerte es el estilo. En fin, es una opinión personal.



   EL INVERNADERO DE SALVADOR BACHILLER   
      Gran Vía, 65.  Madrid      
Teléfono: 915 40 17 29
www.gastrobaressb.com/#invernadero

Qué puedes hacer durante tu visita al Timanfaya



¿Cómo es la visita al Timanfaya?

El Parque Nacional del Timanfaya es el paisaje más excepcional que te vas a encontrar en la isla de Lanzarote. Un remoto lugar al que sólo vas a poder acceder mediante una visita guiada. Está prohibido andar por el Parque Nacional, así como recorrer los senderos y carreteras con tu propio coche.

Para realizar la visita, debes llegar a la entrada del parque, donde hay una caseta de control. Allí se paga la entrada y sigues con tu coche hasta el aparcamiento del Centro Cultural y Turístico de las Montañas del Fuego. Cuanto más temprano vayas, mejor. Así no tendrás problemas para aparcar y podrás subirte pronto a uno de los autobuses que realizan la excursión. Si tienes oportunidad, te recomiendo que te sientes en la primera fila, en los asientos opuestos al conductor. De este modo tendrás muchas mejores vistas del recorrido.

El autobús realiza un recorrido por una carretera muy estrecha de 14 km a lo largo del Parque Nacional en el que podrás ver varios cráteres, incluso el que originó la explosión que dio lugar al paisaje que puedes ver ahora. 



Durante el trayecto, una grabación va explicando en varios idiomas la historia del Timanfaya y las características de lo que estás viendo. Para ello, el conductor (y pronto el propio autobús, ya que quieren poner autobuses autónomos sin conductor) se va parando en los puntos clave para que puedas observar mejor todo lo que te rodea.



¿Por qué hay un paisaje lunar en Lanzarote?

No hace demasiados años que el volcán explotó. Fue a principios del siglo XVIII, el 1 de septiembre de 1730, durante la época del Reinado de Felipe V, el primero de los Borbones. En los alrededores de la población de Yaiza, la tierra empezó a temblar y surgió una nueva montaña de sus entrañas, que vino acompañada de fuego y de lava. El suelo se agrietó y la lava y la ceniza fluyeron durante seis años destruyendo un cuarto de la isla. Nueve pueblos quedaron enterrados y la gente tuvo que emigrar a otras islas.

Aunque Lanzarote se fue recuperando y la tierra volvió a ser fértil gracias a estas cenizas, la tierra volvió a temblar en 1824. Tres nuevos volcanes surgieron: Tinguatón, Tao y Fuego. De nuevo, los isleños tuvieron que emigrar cuando parecía que todo se había calmado. Pero el paisaje seguía configurando todo el territorio sur de la isla.




Poco a poco, la vida volvió a resurgir en Lanzarote y, en 1974, fue declarado Parque Nacional, el primero y único de la provincia de Las Palmas. Cuenta con más de 25 volcanes en 51 km². Aún presenta actividad volcánica, existiendo puntos de calor en la superficie que alcanzan los 100-120ºC y 600ºC a 10 metros de profundidad.



En estas tierras tan aparentemente áridas, existen más de doscientas especies distintas, como lagartos, musarañas, y perdices. En su paisaje lunar el liquen comenzó a brotar entre sus piedras y, con el tiempo, especies como la malvarrosa también se están abriendo paso.



Una vez completado el recorrido en autobús, la visita continúa delante del restaurante. Allí, uno de los guías del parque mete broza en un agujero que ha hecho en la tierra y todo empieza arder en llamas.


A continuación, se dirige a otro agujero y echa un cubo de agua para crear un fabuloso géiser. Es increíble la actividad geotérmica que aún hay a escasos metros de nosotros. Si tocas las piedras del suelo, podrás notar el calor que acumulan.


Acabadas las demostraciones, es un buen momento para visitar la tienda de recuerdos y comprar algún que otro souvenir en el que aparezca el famoso Diablo de Timanfaya, que poco tiene que ver con ningún demonio.

La Leyenda del Diablo de Timanfaya

El día de la primera explosión del volcán, en 1730, se estaba celebrando la boda de dos isleños. Cuando la el volcán explotó, la novia quedó sepultada bajo una gran roca. La gente empezó a correr de un lado para otro escapando del peligro, pero el chico no quería abandonar a su amada allí.

Así que, corrió a coger una forca de cinco puntas e hizo todo lo posible por levantar la roca que cubría el cuerpo ya sin vida de su prometida. Con ella en brazos y llevando aún la forca, se fue caminando recorriendo los ardientes valles en los que se había convertido el Timanfaya. Llegó la noche y el joven siguió vagando. Los isleños consiguieron ver su silueta, en lo alto del valle, iluminada por una gran luna llena. Ante tal visión, suspiraron murmurando: “¡Pobre diablo!”


Dicen que de la sangre que derramó la novia por el valle, nació el aloe vera, pues el joven se llamaba Aloe y la joven, Vera.

La imagen de este pobre diablo se ha convertido en el símbolo del Parque Nacional de Timanfaya.

El Islote de Hilario

La mejor manera de terminar tu visita es ir a comer al Restaurante El Islote de Hilario, construido por César Manrique. A dos metros bajo el suelo del restaurante, la temperatura es de 400ºC y a diez metros, de 600ºC. Por ello, el local aprovecha esta actividad geotérmica para preparar unos exquisitos platos.


Puedes visitar el parque por la mañana y volver más tarde para comer. En mi caso, fui recién abierto. Realicé el recorrido en autobús y, a la salida, le dije al señor que había en la caseta de la entrada que quería volver luego para comer en el restaurante. Me dijo que no había problema y que lo avisase cuando volviera a pasar por el punto de control al mediodía. Así fue. El señor se acordaba de mí y no me puso ningún impedimento en volver a entrar al parque. Eso sí, a esta hora estaba todo llenísimo y en qué me vi de coger hueco para aparcar.

En el Islote de Hilario puedes degustar desde platos completos de productos asados en las parrillas, hasta bocadillos de pollo asado en ellas.



Si aún te has quedado con ganas de más, puedes parar el coche a la entrada del parque, en el Echadero de los camellos, para hacer una miniexcursión montado en estos animales. Si estás interesado, asegúrate de su horario, porque es muy limitado por el bien de los camellos. Su precio ronda los 10€ por un viaje de 15-20 minutos. 


⬥ Horario: de 9:00 a 17:45. El último autobús sale a las 17:00.
⬥ Julio, agosto y septiembre: de 9:00 a 19:00. El último autobús sale a las 18:00.

⬥ Precio de la entrada al Timanfaya:         Adultos: 9€              Niños: 4’5€
El autobús y el aparcamiento viene incluido en el precio.

⬥ Lo más interesante es comprar uno de los bonos de las entradas turísticas de Lanzarote. Es más cómodo y permite aplicar un descuento al precio normal de las entradas. Se compra en cualquiera de los lugares turísticos de Lanzarote.

⬥ No hay transporte público hasta el Parque Nacional. Lo más cerca que te puede dejar el autobús de InterCity es en Yaiza. Y desde allí, tendrías que contratar un taxi. Por lo que te va a costar (ida y vuelta, más tiempo de espera mientras estás visitando tú el parque), creo que te saldría más rentable apuntarte a una visita guiada y que te recojan en tu hotel. Hay muchas empresas que realizan este tipo de excursiones. Tu mismo alojamiento te puede informar sobre ellas.