Cómo llegar al Castillo de Giribaile y a sus cuevas - Una ruta sencilla


Saliendo de Linares por la Avenida de España, que coincide con el trazado de la antigua  N-322 (Carretera de Córdoba a Valencia), seguiremos la dirección  ÚBEDA-ALBACETE hasta llegar a la Estación Linares-Baeza.

Una vez allí (unos 5 Km) y tras pasar bajo el puente del ferrocarril donde hay un semáforo, giramos a la izquierda con dirección hacia el Poblado de Miraelrío.

Al llegar a Miraelrío giramos a la izquierda hasta encontrar otra señal (otra vez a la izquierda) que indique GUADALEN, VILCHES Y RESTAURANTE GIRIBAILE.

Tomamos ésta dirección (carretera con asfalto en malas condiciones) y continuamos hasta que encontremos otra señal a la derecha que indique PRESA DE GIRIBAILE, ÁREA RECREATIVA. Nos desviamos por ésta justo donde la carretera pasa a ser camino sin asfaltar con una gran cuesta.

Seguimos con precaución hacia adelante hasta llegar a una puerta que indica CORTIJO LAS CUEVAS. Aquí tenemos dos opciones, seguir con el vehículo o dejarlo y seguir andando (una hora - hora y media) pasando por una verja que está siempre abierta, hasta llegar a una señal a la izquierda que nos indicará el Castillo y las Cuevas de Giribaile.



En ambos casos hay que subir una cuesta algo pronunciada para encontrarnos las cuevas de frente y una fuente de agua potable a la izquierda (yo llevo bebiendo agua de ésta fuente más de diez años y nunca he tenido problemas), una vez refrescados en la fuente tomamos el camino de la derecha atravesando una finca donde suele haber ovejas y la indicación de que se cierre siempre la alambrada para evitar que escapen los animales.


Continuando por este camino tenemos las cuevas a la izquierda. No es que sean maravillosas, pero merece la pena visitarlas para comprender algo de la historia de sus antiguos habitantes. Sirvieron como santuario para los Iberos, como sitio de oratorio y eremitorio para los Visigodos, como viviendas para los campesinos que recogían la aceituna y, finalmente, como refugio para el ganado. Hoy en día están abandonadas.




Dejando las cuevas atrás y continuando la cuesta, llegamos a una meseta donde se encuentran las ruinas del castillo y desde donde se aprecian unas espléndidas vistas que en primavera y en otoño, con el verdor que las lluvias han originado yo calificaría de magníficas. Lógicamente, en estas fotos se aprecia el dorado de los campos en verano.




Desde allí observamos los pantanos de Guadalen y Giribaile, así como los pueblos de Vilches, Arquillos y Guadalén. Yo hago ésta ruta con relativa frecuencia.




Para volver tenemos la opción de hacerlo por el mismo camino o recorrernos toda la meseta viendo los inicios de excavaciones que la falta de presupuesto han paralizado y llegando hasta un olivar tras saltar una alambrada colocada para las ovejas. Si seguimos una línea de olivar hacia adelante, cuesta abajo, llegamos de nuevo hasta donde hemos dejado el vehículo.


Una vez en él, y si es hora, recomiendo tomar un refresco o una cerveza a quien no conduzca en el Restaurante Giribaile. Sentiremos la satisfacción de haber hecho una ruta fácil a la par que gratificante.


- Latitud:  38.119692
- Longitud:  -3.485555
- En llegar en coche desde Linares se tardan: 40 minutos (19 km).
- Duración andando ida y vuelta: 2 horas.

- Nivel de dificultad: bajo. Hay algunas cuestas, pero son llevaderas. 

Para los que estéis interesados en la historia de este castillo, os recomiendo la novela histórica del Director del Centro de Estudios Linarenses, Natalio Camarero Solana: La leyenda del Señor de Giribaile, que podéis encontrar en la librería EntreLibros



Compártelo

Entradas relacionadas