12 lugares que ver en Guadalajara en un día (I)


¿Quién dijo que en Guadalajara no hay ná que ver? La ciudad tiene un gran patrimonio que hará que pases un día estupendo y su gente es súper amable. La visité hace poco y no me decepcionó.

Para empezar, lo mejor es ir directamente a la Oficina de Turismo. No hay problemas para aparcar por los alrededores, olvidaos del coche porque todo se puede hacer a pié. En la Oficina pedid la Guadalajara Card, una tarjeta que cuesta 5€ y que te permite acceder a casi todos los monumentos de la ciudad ahorrándote un poco. Junto con la tarjeta os entregan un folleto con las cosas que podéis ver, los descuentos que tenéis y un apartado para coleccionar los sellos de los sitios que visitéis. La tarjeta os la podéis guardar de recuerdo, es un imán de la ciudad.

1. El Torreón de Alvar Fáñez 

Saliendo de la oficina, a mano derecha, veréis este torreón al lado de unos jardines. En su interior, en la planta de abajo, os pondrán un documental sobre el origen del escudo de la ciudad y su relación con Alvar Fánez, el sobrino del Cid. 


Esta torre pentagonal formaba parte de la antigua muralla de la ciudad. Se dice que el propio Álvar Fáñez entró por ella para conquistar la ciudad, aunque hoy se sabe que se construyó tres siglos después de que ocurriera este hecho, ya en el siglo XIV.  Su función sería la de servir de entrada al arrabal judío.

Horario:
Viernes y sábados: de 11’00 a 14’00 y de 17’00 a 19’00
Domingos y festivos: de 11’00 a 14’00

Precio: 1€    Gratis para los menores de 12, estudiantes y Guadalajara Card.
c/ Álvar Fáñez de Minaya

2. El Palacio del Infantado 

Saliendo de la torre, nos encontramos con este maravilloso palacio. Su fachada ya merece la pena. Mandado construir por Iñigo López de Mendoza en el siglo XV, y diseñado por Juan Guas, este palacio albergó la boda de Isabel de Valois con Felipe II.


Nada más entrar, el patio de los leones con su magnífica arquería nos saluda. 


En la planta baja, hay unas salas vacías que merecen la pena visitarse por los frescos que decoran sus techos. Todas son de finales del siglo XVI y representan imágenes mitológicas. Sus autores fueron artistas italianos, como Cincinato, que trabajó en aquella época en la decoración de El Escorial, pues el gran sueño de Mendoza era emular al rey y hacerse construcciones quien pequeña escala que se parecieran a las obras del monarca para mostrar su riqueza y poder.



En la planta baja, a la izquierda, podemos visitar el Museo Provincial. Tila visita se divide en tres zonas: arqueológica, etnográfica y otra dedicada a pintura y escultura. Esta última se construyó con los bienes desamortizados a la iglesia en 1835. Se dice que es el museo provincial más antiguo de España, creado en 1838.  En 2006 se añadió otra nueva sección, Tránsitos, donde se presentan colecciones sobre la vida, la muerte, espacios y objetos sagrados y el cielo en la tierra. Destacan obras como La Virgen de la Leche de Alonso Cano y San Francisco recibiendo los siete privilegios de Ribera.


Obra de "La Roldana"

En la parte de arriba también se realizan exposiciones temporales. Cuando yo fui tuve la suerte de encontrarme una sobre Japón.


Horario:
Viernes y sábados: de 11’00 a 14’00 y de 16’00 a 19’00
Domingos y festivos: de 11’00 a 14’00
Entrada Gratuita.
Plaza de los Caídos en la Guerra Civil, 13.

Siguiendo nuestro itinerario, salimos del palacio para detenernos un rato ante la estatua de Pedro de Mendoza, que parece Gandalf, ya. Calle arriba, torcemos por Teniente Figueroa para visitar dos monumentos importantes:



3. La Iglesia de Santiago de Guadalajara

Del siglo XIV, en su interior tiene elementos góticos y mudéjares.  En su cabecera hay dos capillas laterales: la gótica de la Epístola, fundada por García de Guadalajara y la plateresca del Evangelio, levantada por Alonso de Covarrubias para servir de sepulcro a Juan de Zúñiga. 


4. El Convento de la Piedad

Este conjunto formado por la iglesia de la Piedad y el palacio de Mendoza es hoy el Instituto Liceo Caracense, hoy podemos visitar su patio. El edificio data de 1506 y es uno de los primeros ejemplos de arquitectura renacentista de Castilla. Los capiteles muestran el modelo alcarreño. Destacan la escalera y su artesonado y el gran escudo imperial, trasladado aquí en el siglo XIX desde la puerta del Mercado, ya desaparecida. La iglesia fue obra también de Covarrubias. Todo el conjunto que vemos ahora proviene de la rehabilitación que llevó a cabo Velázquez Bosco en 1902. Su visita es rápida, pero merece la pena. 



Horario:
Sábados: de 11'00 a 14'00 y de 17'00 a 19'00
Domingos y festivos: de 11'00 a 14'00
Entrada gratuita.

5. La Pastelería Hernando

Volvemos nuestros pasos buscando la Calle Mayor, donde hay que detenerse en la Pastelería Hernando, la más famosa de la ciudad. Lleva abierta desde 1880 y se encargó de hacer famosos los bizcochos borrachos, cuya receta es un misterio. 5€ por la cajita. En la misma Calle Mayor hay otras pastelerías, pero los precios no varían mucho.


Al llegar a la Plaza Mayor, veremos el Ayuntamiento. Un edificio de 1906. Yy en una de sus callejuelas, el ábside de San Gil, en la Plaza del Concejo. Constituye la capilla mayor de la parroquia medieval de San Gil.


Continuando la Calle Mayor, nos toparemos con la iglesia más importante de la ciudad:

6. La Iglesia de San Ginés 

En la plaza de Santo Domingo, donde también podemos ver la estatua del Conde Romanones de 1913, se levanta esta iglesia, justo en el centro de la ciudad. Antiguamente formaba parte del convento de Santo Domingo. Su construcción comenzó en 1561.  En su interior están las estatuas orantes de los fundadores del convento: Pedro Hurtado de Mendoza, séptimo hijo del marqués de Santillana, y su mujer Juana de la Valencia; y los sepulcros de los primeros condes de Tendilla.  


Atravesando el Parque de la Concordia, de 1854, encontramos la Plaza de Bejanque. En ella se levanta otro de los símbolos de la ciudad, la Puerta de Bejanque, otro de los restos de la muralla de la ciudad.


A la izquierda de la puerta de Bejanque, atravesando la calle Ramón y Cajal, nos encontramos con varios monumentos emblemáticos:

7. La Concatedral de Santa María de Guadalajara

Construida sobre una mezquita del siglo XIII, comparte sede episcopal con Sigüenza. Los estilos mudéjar y renacentista, añadido en el siglo XVI, se puede ver en su torre, en su fachada y en su pórtico.



En el interior encontramos tres naves separadas por arcos de medio punto. La nave de la epístola contiene la capilla de Figueroa y Torres con sus enterramientos del siglos XIX, la capilla de la Visitación,  fundada por familiares del cardenal Mendoza en el siglo XV y la nave del Evangelio con las lápidas del comisario de la Inquisición, Sánchez Hurtado, y Manuel de Albornoz, cura de la iglesia en el siglo XVII. En la capilla del Santísimo se encuentran los enterramientos de la familia Guzmán desde su fundación en el siglo XVI hasta el XIX.

El retablo mayor es del siglo XVII, aunque se desconoce su autor. Representa pasajes de la vida de la Virgen. 

Es difícil de visitar, pues sólo se permite el acceso en horario de misas.



8. La Capilla de Luis de Lucena

El humanista alcarreño al servicio del Vaticano y conocedor de artistas como Miguel Ángel, proyectó esta capilla en el siglo XVI.  Lucena murió en su casa romana y lo enterraron en la iglesia de Neustra Señora del Pópulo, pese a que en su testamento escribió que deseaba que trasladaran su cuerpo a la capilla que se había hecho en Guadalajara.


Inicialmente estuvo adosada a la desaparecida iglesia de San Miguel.  Su forma exterior manierista a modo de fortaleza se realizó siguiendo las dimensiones del templo de Salomón y se mezcla con el estilo mudéjar. 

En el interior destaca una escalera de caracol que da acceso a una torrecilla con tribuna, pero a la que no podemos acceder. Las bóvedas están pintadas con temas salomónicos realizados por Cincinato, italiano que participó en la decoración de El Escorial y en el Palacio del Infantado.



En la capilla podemos ver unas yeserías mudéjares de la capilla de los Orozco, las esculturas yacentes de Sánchez de Oznayo y Mencía Núñez, del siglo XVI y restos de los sepulcros de los condes de Tendilla. Es muy pequeña, por lo que sin guía, se ve rápido. 



Horario:
Viernes y sábados: de 11’00 a 14’00 y de 17’00 a 19’00
Domingos y festivos: de 11’00 a 14’00
Precio: 1€    Gratis para los menores de 12, estudiantes y Guadalajara Card.
C/ Cuesta de San Miguel, 7

9. El Palacio de la Cotilla

Sin duda, uno de mis favoritos.  Construido en el siglo XVII sobre la casa de Inés de la Cotilla, su portada no nos dice mucho. Es una estructura bastante discreta. En 1892 los marqueses de Villamejor (padres del Conde de Romanones) lo adquirieron y realizaron un gran salón chino. Sólo hay dos de esta categoría, uno en Rusia y el otro lo tenemos en Guadalajara. Me encantó. Ya lo veremos más detenidamente en otro post. 

Horario:
Viernes y sábados: de 11’00 a 14’00 y de 17’00 a 19’00
Domingos y festivos: de 11’00 a 14’00
Precio: 1€    Gratis para los menores de 12, estudiantes y Guadalajara Card.
Plaza Marqués de Villamejor.



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