8 cosas que hacer en Olkhon Island – Lago Baikal


Olkhon es la isla más grande del Baikal y la más grande en estar dentro de un lago. Tiene un área de 730 m2 y se encuentra 250 km de Irkutsk. En ella hay algunos asentamientos y 5 pueblos (Yalga, Malomorets, Khuzir, Kharantsi y Ulan-Khushin), habitados principalmente por buriatos. El centro geográfico y administrativo es Kuzhir. 

Por ser un lugar tan remoto, el teléfono, la radio e internet llegó todo al mismo tiempo: en 2005. Antes de ese año, no había electricidad durante las 24 horas del día. Los hoteles se abastecen por medio de autogeneradores y la mayoría tiene WC secos. 

Aquí os muestro un listado de las cosas más interesantes que podéis hacer en la isla:

1. Darse un paseo por el polvoriento Khuzhir: su nombre en ruso nos aparece como un conjunto de consonantes en los autobuses (XYXNP), pero su importancia en la isla es enorme, porque es el único centro importante habitado. Probablemente nos sirva como centro de operaciones para las excursiones que hagamos por Olkhon y por el Baikal. Más allá de esta utilidad, el pueblo no tiene mucho que ver. Calles polvorientas, curiosas construcciones y muchos negocios dedicados al turismo: restaurantes, cafés, bares de sishas, tiendas de souvenirs y dos grandes supermercados. Pese a estar tan aislado, no deja de estar vigilado en verano por coches de policía que recorren los destartalados caminos parando a todo el mundo y pidiendo visados. No dan mucha tranquilidad, la verdad. 



2. Hacerse una foto con el Cabo Burkhan: la estampa más famosa del Lago Baikal es, sin duda, el Cabo Burkhan. Es uno de los nueve lugares sagrados de Asia y en su cueva vive el Dios de Olkhon. Las fotos desde allí son maravillosas, sobre todo al amanecer y al atardecer. El acceso desde Khuzhir es muy sencillo, por un senderito corto que también os llevará a ver los lazos chamánicos. 


3. Probar el Omul, o pescarlo: este pez endémico del Lago Baikal  es una delicia para los turistas y para los autóctonos. Se puede comer en muchos restaurantes y también podéis contratar una excursión si vuestra pasión es la pesca. Se puede cocinar o ahumar. 



4. Contratar una excursión por la isla: Olkhon tiene un área de 730 metros cuadrados y está habitada por unos 1500 buriatas. Es uno centro de chamanismo local y tiene muchos sitios sagrados. Tanto si buscáis espiritualidad, como si sólo estáis interesado en disfrutar de increíbles paisajes, la isla no deja indiferente a nadie. Tiene una carretera de unos 70 km que la atraviesa por el noreste. Quitando ésta, todo lo demás son caminos imposibles que se adentran en los bosques. No os recomiendo alquilar un coche, salvo que seáis unos expertos en 4x4 y os conozcáis muy bien el terreno. Pero sí que podéis contratar una excursión con conductores buriatas expertos, alquilaros una bici o practicar senderismo acompañados de agua y un buen plano. 


5. Comer cheburek y pozi: el cheburek es una empanadilla hecha con harina, agua y sal, rellena de carne picada y frita (aunque a veces tiene otros rellenos).Los pozi son dumpling rellenos de carne procedente de la cocina buriata (los habitantes autóctonos de zonas como Olkhon Island). Hay muchos cafés y restaurante en Khuzir. Uno de los que más nos gustó fue el Café Dalai, en el que hablaban inglés perfectamente. También tenían una carta en inglés. Sus platos eran enormes y baratísimos, y es el que más gente tenía siempre.


6. Entrar en una banya: estas saunas rusas  son muy populares en todo el país. En la playa que parte del Cabo Burkhan, sin embargo, hay unos curiosos remolques en medio de la arena de los que sale una chimenea. Son también unas curiosas saunas a las que la gente entra por un módico precio. La gracia está en entrar en ellas un rato y luego salir e ir corriendo a bañarse en las frías aguas del Baikal.


7. Asistir a un concierto de música buriata: el pueblo buriato son la minoría étnica más extendida de Sibera.  Sus rasgos confirman que son de ascendencia proveniente de Mongolia. Su terreno y población fueron anexionados en el Imperio Ruso mediante tratados en 1689 y en 1728, cuando las tierras en ambas márgenes del Baikal fueron separadas de Mongolia.  Desde la mitad del siglo XVII hasta finales del siglo XX, la población ha pasado de 27.700 a 300.000 individuos. Entre los famosos de orígen buriato, destaca el actor ruso Yul Brynner. Por las noches, en la misma calle del gran supermercado, un poco más adelante, hay un café en el que se ponen a tocar y cantar canciones tradicionales en la terraza. La gente se arremolina para escucharlos desde la calle y no hace falta que consumáis nada para disfrutar del concierto.


8. Comprar souvenirs en Khuzhir: entre restaurante y restaurante, Khuzhir está lleno de puestecillos y tiendas de souvenirs. Algunas de ellas son muy bonitas y tienen forma de yurta mongol. Lo más común son las figuritas de focas y la ropa típica para pasar el invierno. Si buscáis té, comida o bebida más barata, podéis ir al gran supermercado de la ciudad, donde encontraréis de todo y se puede pagar con tarjeta. En muchos blogs y guías de viaje avisaban de que había que ir preparados a Khuzhir porque en ningún lado aceptaban tarjeta de crédito, ni había cajeros, ni bancos. Cuando nosotros fuimos, nos aceptaron la tarjeta en el supermercado, en varios restaurantes y en todas las tiendas de souvenirs en las que entramos.



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