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Datos a tener en cuenta antes de visitar la Selva de Irati


El segundo hayedo más grande de Europa después de la Selva Negra cuenta con una extensión de 17.000 hectáreas donde se combinan las hayas con los abetos. Situada entre los valles de Aezkoa y de Salazar, está tan saturada de turistas que su visita puede llegar a ser imposible si no se planea muy bien con antelación. A mí me costó ir dos veces desde donde estaba alojada (cerca de Alfaro), para poder entrar.

La leyenda cuenta que Irati era el reino de Basajaun, el señor del bosque, y que estaba plagado de Laminak, seres mágicos de los ríos. Hoy, en sus terrenos, se encuentra la mayor concentración de restos megalíticos del Pirineo, con más doscientos túmulos y dólmenes.




Lo primero que os aconsejo es visitar la pintoresca Ochagavía para que os den información actualizada a diario sobre cómo están los accesos a Irati el día y a la hora que vosotros queréis ir. A mí me dijeron que ni lo intentaran, que ya estaba todo cubierto y que iba a ser una pérdida de tiempo, que volviera al día siguiente. También me dio alternativas para que mi viaje no fuera en balde.

Para que os dejen llegar a las Casas de Irati hay que estar en Ochagavía ante de las 8’00 si es fin de semana, vacaciones o festivos. En el desvío hacia la NA-2012 controlan si pueden pasar los vehículos o no. Si llegáis más tarde, hay probabilidades muy altas de que el aparcamiento ya esté lleno y ya no dejen pasar a nadie más.


En Casas de Irati hay un punto de información turística, un merendero y un área recreativa con fogones, mesas y una fuente. Desde allí parten al menos 5 rutas de distinta longitud, dependiendo de vuestros gustos. Están todas muy bien señalizadas y sólo se pueden hacer en bicicleta o andando. Los vehículos no pueden pasar más allá del parking.

Llevaos ropa y calzado adecuado, chubasquero (por si acaso), protección solar, agua y algo de comida. Una vez en los senderos, no hay nada para poder comprar. Además, puede que los merenderos cuando vayáis estén cerrados.


Senderos desde Casas de Irati

▪  Paseo de los sentidos: 2 km llenos de hayas, pinos, avellanos y acebos.

▪  Sendero del río Uzbeltza: 3’26 km. Camino muy sencillo que aja hasta la orilla del río por una senda llena de hayas.

▪  Altos de Abodi: 6’1 km. Parte del aparcamiento del alto de Tapla, a través de una gran cuesta arriba por el paso de las alforjas hasta llegar a la parte superior del hayedo. Es un recorrido circular.

▪  Sendero bosque de Zabaleta: 8 km. Es el mejor si os queréis llevar una visión más amplia de la selva. Transcurre en pleno corazón de Irati.

▪  Mirador de Goñiburu: 5km ida y vuelta. Parte del alto de Tapla y recorre un camino muy sencillo. A este punto en concreto se puede llegar en coche desde el aparcamiento de Casas de Irati. En el alto de Tapla hay otro parking desde donde se inicia este sendero lleno de vacas y caballos. Las vistas son increíbles. Se puede combinar con cualquiera de los anteriores para así ver la selva desde dentro y desde arriba.





Cómo llegar a la Selva de Irati desde Pamplona

a) Por el Valle de Aezkoa (hay dos caminos posibles):

1. Saliendo de Pamplona por Huarte con dirección a Francia por la N-135. Dejar atrás el camping de Urrobi, seguir la NA-140 hasta Aribe y continuar por la NA-2030 hasta Larraun. Por una pista cementada se accede al pantano de Irabia y en el término de Arrazola hay un punto de información que abre en temporada alta.

2. Saliendo de Pamplona y yendo hacia Aoiz por la Na-150. Continuar por la Na-1720 hasta pasar Nagore, coger la NA-2040 hasta llegar a la NA-140 entre Garralda y Aribe.

b) Por el Valle de Salazar:

Saliendo de Pamplona hacia Ochagavía. Desde allí, se toma la carretera local NA-2012 atravesando la sierra de Abodi hasta llegar al Bosque de Irati (24km) donde hay aparcamientos, merenderos y un punto de información que abre en temporada alta.



Precios para visitar la Selva de Irati:

En el parking os cobrarán:
  • Motos: 2€
  • Coche: 5€
  • Autobuses: 30€

Pero, si estáis alojados y consumiendo más de 15€ en los valles de Aezkoa y Salazar, os harán un descuento:
  • Motos: 1€
  • Coche: 2€
  • Autobuses: 15€






Cómo es la visita a las Bardenas Reales


Aunque cuando te preguntan por un desierto en España, lo más seguro es que te salga Tabernas, el territorio de las Bardenas Reales no se queda atrás. Este semidesierto creado por la erosión de los continuos vientos del cierzo, cuenta con más de 42.000 hectáreas de Parque Natural.

El parque se divide en tres zonas:

1. Las Bardenas Blancas: son las más conocidas y las que más visita la gente. Se llaman así por su aspecto blanquecino en algunas partes debido a la acumulación de yeso. El monumento natural más visitado del parque está aquí: El Cabezo de Castildetierra. Seguro que os suena de Juego de Tronos. En la serie forman parte del Mar Dothraki.

Los cabezos se forman cuando la parte superior de la formación rocosa contiene materiales más resistentes a la erosión, como caliza o arenisca, y en la inferior hay materiales más blandos, como las arcillas.

2. Las Bardenas Negras: es la única parte del parque que tiene algo de vegetación. Contiene barrancos que llegan a un bosque de pino carrasco. Lo más visitado de esta zona son los miradores de la Loma Negra y del Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca.

3. El Plano: una extensa meseta que acoge cada 18 de septiembre una reunión de pastores con sus ovejas en la Sanmiguelada.


Cómo realizar la visita a las Bardenas Reales

Desde Tudela se coge la N134 hasta Arguedas, desde allí sale una indicación hasta una carretera a la derecha done, a pocos kilómetros, está la entrada.

Aquí hay que decidir si la queremos hacer en coche propio o mediante una excursión organizada en 4x4 (también hay sendas para bicis). Yo opté por lo primero y he decir que, si tenéis el coche bajo, puede ser algo peligroso. El camino es polvoriento y está lleno de piedrecitas.



La visita comienza en el Centro de Interpretación. Allí hay una gran zona de aparcamiento gratuito y os dan un plano con las indicaciones y las normas.

Desde allí, tenéis que continuar por el camino perfectamente marcado. No se puede salir de él y sólo se puede aparcar donde esté permitido.

La velocidad máxima es de 40 km/h, pero con tanta grava y polvo, no apetece ir a más.

En temporada alta, se hace realmente pesado ir en hilera de coches, uno tras otro, con todo el polvo.

Llevaos comida y agua, porque allí no hay ningún lugar para comparar. Y protección solar, porque tampoco hay nada para resguardarse del sol.

Duración: dependiendo de los planes que tengáis para hacer durante vuestra visita, puede ir de una hora, sin hacer mucho, a todo un día haciendo senderismo. Yo pasé allí media tarde y la aproveché bien, haciendo también alguno de los senderos a pie.

Hay tres itinerarios distintos para realizar en coche:

A) El Circuito de la Blanca: el más visitado. Realiza un recorrido de 44 km y pasa por Castildetierra, el Polígono de Tiro Militar, Carcastillo y el Paso, con el monumento natural al pastor bardenero.

B) El Circuito de la Negra y Santuario de Sancho Abarca: recorre unos 38 km por una pista más complicada para los vehículos bajos y se adentra en tierras aragonesas.

C) El Circuito del Embalse del Ferial: recorre unos 20 km. Se accede a través de la Ermita de Nuestra Señora del Yugo, atraviesa el paraje de Landazuría y el barranco de Agua salada hasta acabar en el embalse.


Si dejáis el coche en los aparcamientos señalizados, también se pueden hacer algunas rutas cortas a pie. Las más destacadas son:

▪  El Barranco de las Cortinas: parte de Castiltierra y tan sólo hay que seguir la señal bajando por un camino de tierra. Una vez abajo, las vistas son maravillosas. Os encontraréis como dentro de un gran cañón. Es un paseo muy corto, de tan sólo un kilómetro, y muy sencillo de hacer.




▪  El Cabezo de las Cortinillas: el paseo que más nos gustó. Parte de la pista perimetral del Polígono. Lo distinguiréis por la gran cantidad de escalones que se ven desde la carretera. Nada menos que 219 escalones de hormigón que formaban parte de un antiguo observatorio militar. Son muy altos y algunos están en muy mal estado, pero se puede subir igualmente. Las vistas lo merecen.




Horario para visitar las Bardenas Reales:

Todos los días de 8’00 hasta una hora antes de que anochezca.
Horario del Centro de Visitantes:
  • De abril a agosto: de 9’00 a 14’00 y de 16’00 a 20’00.
  • De septiembre a marzo: de 9’00 a 14’00 y de 15’00 a 17’00.
  • En Semana Santa tiene un horario más amplio.
Alojamiento: yo os recomiendo una habitación en la casa rural La Casa de la abuela, en Cadreita. A mí me encantó. Barato y bonito.


 Si queréis ver más fotos de Navarra, podéis encontrarlas en mi tablero de Pinterest.


Visitando Ochagavía, un pueblo de cuento


Ochagavía parece un pueblo sacado de una postal. En pleno pirineo navarro, con sus poco más de 500 habitantes, se llena los fines de semana por ser la antesala de la Selva de Irati. Se hace dificilísimo aparcar allí, a pesar de tener una zona habilitada.

El pueblo se encuentra en pleno Valle de Salazar, en la confluencia de los ríos Zatoya y Anduña, sobre los que se conservan seis puentes de piedra que ofrecen una estampa preciosa. En esa confluencia da la bienvenida al pueblo un crucero del siglo XVI.

Según la leyenda, su nombre quiere decir “Ocho casas”, justo las que quedaron en pie cuando los franceses invadieron y quemaron el pueblo en 1794, durante la Guerra de la Convención. Aunque hay pruebas de que el pueblo ya se llamaba así mucho antes de aquel suceso.

Qué ver en Ochagavía

Lo más interesante es tan sólo dejarse llevar paseando sin rumbo mientras se disfruta de la estampa. La arquitectura navarra rural lo merece.



La casa más antigua del pueblo y del valle es de 1612. En su fachada está el escudo de armas del pueblo: un lobo negro con una corona dorada y un cordero plateado atravesado en la boca. Caben destacar los palacios medievales de Urrutia, Iriarte y Donamaría, y algunas casas blasonadas de los siglos XVIII y XIX.



Nada más entrar al pueblo nos encontramos con el río Anduña y su puente medieval. La ribera derecha está llena de restaurantes y bares. Alrededor de la Plaza de la Blankoa hay un parque infantil, una fuente y un centro de salud. Un poco más adelante, se encuentra la escuela, la pista deportiva, y un camping.



La ribera izquierda es en la que están la mayoría de las casas. En frente del segundo puente está la Oficina de Turismo. Allí podéis encontrar toda la información turística que necesitéis de la zona y de la Selva de Irati. Son muy amables, pero las colas son enormes. Nosotros tuvimos que hacer cola desde la esquina de la calle. Cuanto más tarde vayáis peor. Una cosa está clara: para venir a este pueblo y visitar Irati, hay que madrugar muchísimo o alojarse en él (qué ganas entran cuando ves lo bonito que es).



Saliendo de la oficina, si os adentráis por las cuestas siguiendo los carteles, llegaréis al Ayuntamiento y, un poco más adelante, a la Iglesia de San Juan Evangelista, del siglo XVI y con tres retablos renacentistas y otros tres barrocos en su interior. El retablo mayor es impresionante. Tanto que, cuando se acabó, el pueblo no tenía dinero para poder pagar tan inmensa obra. Tras un largo litigio con el autor, Miguel de Espinal, se murió antes de poder cobrar.



Dónde sacar dinero en Ochagavía

Ochagavía tiene un cajero de la Caja Rural de Navarra y otro de La Caixa. Los dos están junto al río, en la misma acera que la oficina de turismo. Uno antes, y otro después de la misma. 

Dónde aparcar en Ochagavía

Las principales zonas para aparcar son las que se encuentran a ambos lados del río.

También hay habilitado un aparcamiento cruzando el puente que sigue al medieval peatonal. Justo al lado del hostal- sidrería Kixkia Sagardotegia. Es gratuito, pero también se llena. 


Visitas guiadas: en ciertas épocas del año se realizan visitas guiadas por el pueblo gratuitas o por muy poco dinero. Esta información la podéis encontrar en este enlace

Senderismo: Ruta del Paseo interpretativo del Bosque - Muskilda en Ochagavía


Si no podéis ir a La Selva de Irati, porque os habéis levantado tarde y ya no os dejan pasar, o simplemente tenéis tiempo para pasear tranquilamente por Ochagavía, este paseo en una alternativa perfecta para pasar la mañana antes de pasar por alguna sidrería.

Subiendo la calle de la iglesia, tenéis que seguir las señales cuesta arriba que indican Muskilda.

La ruta completa es de 6’3 km. El recorrido va por el camino viejo de Irati todo inmerso en naturaleza, y lleno de paneles interpretativos en su primera parte.




Tras llegar a una gran explanada donde la gente hace una parada para disfrutar de las vistas y reponer fuerzas, el sendero continúa cruzando la carretera. Este tramo es un poco más dificultoso, pero no exige tampoco mucho.

La siguiente parada es la ermita de Muskilda, del siglo XII. En medio del bosque aparece un recinto pequeño y amurallado en el que se encuentra la ermita, una casa para el capellán y otra para el ermitaño.  

Antes de entrar hay un pilar de piedra con una imagen de la Virgen con la inscripción: “La villa de Otxagabia hizo hacer este Pilar, año 1654. Jesús María”.



Dentro de la ermita hay una imagen de madera de 60 cm, de madera y pan de oro, de los siglos XIV – XV (no se sabe con certeza). Una leyenda cuenta que un pastor se la encontró cuando vio a un toro escarbando bajo un roble. Se la llevó al pueblo varias veces, pero siempre desaparecía y volvía a su lugar de origen. Supusieron que la imagen no quería irse de allí y construyeron la ermita para albergarla.




Saliendo de la ermita, el sendero continúa, más salvaje, bajando de vuelta al pueblo.






Si no queréis andar, os perderéis este magnífico paseo, pero también podéis ir directamente a Muskilda en coche, siguiendo el desvío que sale a la izquierda por la carretera principal del pueblo y continuando 4 km. Está señalizado.

Otras entradas que os pueden interesar:


Visitando el recinto amurallado del Cerco de Artajona


A tan sólo 30 km de Pamplona, Artajona cuenta con el cerco amurallado de la Edad Media mejor conservado de Navarra. Puede ser una visita muy interesante y podéis combinarla con Olite.

Existen 770 metros de la muralla construida en el siglo XI. Antes había catorce torres y hoy sólo quedan nueve. También tenía una doble muralla y un castillo, de los que hoy no queda nada.

Las casas que rodean este conjunto también parecen sacadas de cuento. Ya no se puede construir nada nuevo, pero hoy día sigue viviendo gente en ellas.



Presidiendo el Cerco se encuentra una iglesia-fortaleza con una portada gótica y un reblo hispano-flamenco en su interior. En la puerta, existe la tradición de representar una vez al año el exorcismo que realizó Saturnino a una joven. Durante las visitas guiadas se puede subir a la torre de la iglesia para disfrutar de las vistas.





El lugar ha sido famoso también por el cine, como muestran los carteles explicativos.  En 1977, rodaron allí Robin y Marian, protagonizada por Sean Connery y Audrey Hepburn, y en la que Artajona aparece como la antigua Nottingham.


Otra curiosidad es que Artajona tiene cuatro campanas que se bandean al revés, como cuentan orgullosos sus habitantes.

Para llegar al cerco no es necesario entrar en el pueblo si no queréis. Seguid la señalización y dejar el coche en el aparcamiento gratuito. Se puede ver el Cerco gratis a cualquier hora, pero si queréis entrar a la iglesia o hacer una visita guiada, tenéis que poneros en contacto con el Punto de Información Turística (Teléfono:  670 481 965), que está allí mismo. Se horario es el siguiente:

Verano:
- Horario habitual: de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.
- Puente de Santiago (del 22 al 25 de junio): días 22, 23 y 25, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. Día 24, cerrado.
- Puente de agosto (del 12 al 15 de agosto): todos los días, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.

Otoño:
- Hasta el 15 de octubre: de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.
- A partir del 16 de octubre: sábados y domingos, de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00.
- Puente de El Pilar (del 12 al 15 de octubre): consultar.
- Día 1 de noviembre (festivo): consultar.
- Puente de diciembre (del 2 al 10 de diciembre): consultar.

Precio de la visita guiada al Cerco de Artajona:

- Visita guiada al Cerco y a la Iglesia de San Saturnino con acceso a la cubierta y al paso de guardia (mínimo 6 personas): 3,50 €
- Visita guiada a la Iglesia de San Saturnino con acceso a la cubierta y al paso de guardia:  3 €
- Entrada a la Iglesia de San Saturnino sin visita guiada: 2 €

Horario: Todo el año: cada 30 minutos durante los horarios de apertura del Punto de Información. Fuera de estos horarios concertar con antelación.

Información actualizada: 


Qué ver en una mañana en Olite


A 40 km de Pamplona, esta antigua capital del Reino de Navarra cuenta con un Conjunto Histórico y Artístico inmejorable y con uno de los castillos más elegantes de Europa.

¿Qué hacer en Olite?

1. Visitar la Iglesia de San Pedro: es la iglesia más antigua de Olite y se encuentra a la entrada de la ciudad. Algo alejada del centro histórico. Se empezó a realizar siguiendo el estilo románico y, más tarde, se amplió en la época barroca. Tiene una torre gótica de 54 metros de altura.


2. Pasear por la Plaza de Carlos III: una vez metidos en el casco antiguo, iniciamos la visita en la esta plaza, justo delante del Castillo de Olite. Está llena de vida. Restaurantes, bares, tiendas… En ella está también el Ayuntamiento y una torre capitel, que hoy es la única puerta de la muralla que se mantiene en pie,  y unas galerías medievales reconvertidas en sala de exposiciones, a las que se pueden acceder a través de unas escaleras que hay en medio de la plaza. La entrada cuesta 1,50€ y el horario es de 11 a 13 horas de martes a viernes, de 11 a 14 y de 17 a 19 horas los sábados y de 11 a 14 y de 16:30 a 19 los domingos.



3. Tomarse algo en el Parador Nacional:  está ubicado en el Palacio Viejo, creado entre los siglos XII y XIII sobre una antigua construcción romana.



4. Entrar a la Iglesia de Santa María: sin alejarnos mucho, esta iglesia gótica del siglo XIII se levanta entre el Palacio Viejo y el Nuevo. La entrada cuesta 1’5€. Aquí podéis ver los horarios


5. Visitar el Palacio Real de Olite: su suntuosidad ya estaba presente en la Europa del siglo XV. En el British Museum se puede leer una descripción de un viajero alemán que vio el palacio en aquella época: “Seguro estoy que no hay rey que tenga palacio ni castillo más hermoso y de tantas habitaciones doradas”. Su interior estaba lleno de patios y jardines colgantes, y algún que otro animal exótico, como jirafas o leones.


La entrada principal al castillo cuando se construyó se realizaba por el Palacio Viejo (hoy Parador). Hoy se realiza por un amplio patio.

Tras aguantar la cola y comprar las entradas comencé mi visita por libre al castillo. La verdad es que, para hacerla por libre, la señalización es algo confusa. Al final fui yendo galería tras galería por donde me parecía a mí. El resto de viajeros que me encontraba estaban tan perdidos como yo.

El palacio cuenta con un recorrido divido en 21 puntos, dos plantas y las torres. La visita más impresionante es la subida a la Torre de la Atalaya, que tiene cuatro plantas y desde allí hay unas vistas estupendas.


Otros lugares que me gustaron mucho fueron la Galería de la reina y la Torre de las tres coronas, que parece de juguete y se dice que servía como zona de juego a los hijos del rey.
Precio: 3’5€. Horarios



Antes de salirme del centro histórico vi por fuera del palacio, desde la Ronda del castillo, una especie de huevo gigante junto a una de las torres. Esta construcción tan extraña, se creó en el siglo XVII y se utilizaba como nevero. Tiene unos 8 metros de profundidad.

6. Ver por fuera el convento de San Francisco: desde el castillo se ve este enorme edificio que se cree que fue fundado por San Francisco de Asís cuando iba peregrinando a Santiago. Hoy sólo se puede ver por fuera.


7. Visitar el Museo del vino y/o alguna bodega: si aún os queda tiempo para estar en la ciudad, aprovechad para llevaros una visión de los viñedos navarros. Olite está lleno de bodegas abiertas al público. El consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra y la Cofradía del Vino tiene su sede aquí. 



- Para aparcar en Olite: podéis hacerlo en la Ronda del Castillo, cerca del nevero. Nosotros no tuvimos ningún problema y está a dos pasos del centro.