Mostrando entradas con la etiqueta Hoteles Nueva Zelanda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hoteles Nueva Zelanda. Mostrar todas las entradas

Nueva Zelanda: Día 14 – Opinión del Lorenzo Motor Lodge Hotel Christchurch


Los dos últimos días que pasé en Nueva Zelanda estuve en dos alojamientos distintos. La noche que llegué a Christchurch fui directa a un camping. La última noche la pasé en un hotel con jacuzzi, porque quería estar relajada y dormir más cómoda de cara al largo viaje de vuelta que me esperaba, en el que tendría que coger 4 aviones para llegar a Madrid.

Este pequeño hotel está situado en una gran avenida llena de restaurantes, sobre todo asiáticos, a dos kilómetros del centro y a 15 minutos del aeropuerto. Hay un gran centro comercial muy cerca, al que se puede ir andando.

Tiene bastantes premios y ha obtenido el certificado de excelencia en Tripadvisor en 2011, 2013 y 2014.

Lo regenta una familia china y lo está reformando todo, cuidando hasta el más mínimo detalle. Me acogieron muy bien, me enseñaron la habitación y fueron muy amables en todo momento.

Mi habitación era una Delux Spa Studio Suite. Era bastante amplia, con una cama muy grande y cómoda. En un rincón, tenía un fregadero, un microondas, una kettle, un frigorífico y vasos y platos.

El frigorífico estaba lleno de cosas gratis: leche, galletas, chocolates, té, café…


El cuarto de baño era enorme y el jacuzzi contaba con un montón de amenities. Lo único malo es que se ve que iba con un calentador eléctrico y si te tirabas mucho rato, se acababa el agua caliente.


También tenía un balcón con vistas al jardín, pero con el frío que hacía no le hice ni caso.

La televisión era una LCD de 32” y había un DVD y un listado de películas que te podían traer gratis. Además, había mucha información turística en el escritorio.

El hotel cuenta con acceso gratuito al Anytime Fitness Gymnasium (abierto las 24h), que está justo en frente, aparcamiento vigilado y wifi gratis rapidísimo.

Lo único malo es que no tiene cafetería, ni restaurante, pero en la habitación hay un listado de todos los restaurantes cercanos y los precios de sus platos. Muchos de ellos también te pueden llevar la comida al hotel.

La verdad es que lo recomiendo bastante, tanto por sus instalaciones, como por su trato.

Habitación Delux Spa Studio Suite. Precio 1 noche: 165$

LORENZO MOTOR LODGE
36 Riccarton Road, Riccarton, Christchurch

Nueva Zelanda: Día 14 – Opinión del All Seasons Holiday Park Christchurch


Este camping está algo alejado del centro de la ciudad. En los alrededores no hay nada reseñable y tampoco encontraréis restaurantes cerca. Para cualquier cosa necesitaréis el coche. Hay un supermercado cerca y en la esquina, un combini.

Tiene la categoría de un camping de 4 estrellas, pero tampoco es para tanto. Pertenece a la cadena de Kiwi Holiday Park.

Los powersites están asfaltados, por lo que nos evitamos los problemas del barro.

El camping es pequeño, pero acogedor. Todas las instalaciones estaban muy limpias. Para entrar tienes que dejar un pequeño depósito por la tarjeta para abrir la puerta y luego no hay ningún problema en que te lo devuelvan.

Al lado de la recepción hay un salón común con una gran tele, sillones, libros. Estupendo para estar calentito mientras haces horas para irte a la cama.

Lo único malo es que el wifi es de pago, y bastante caro.

Precio 1 noche en powered site: 38$

ALL SEASONS HOLIDAY PARK CHRISTCHURCH
5 Kidbrooke Street, Linwood, Christchurch.


Nueva Zelanda: Día 13 – Opinión del Camping Oamary Top 10 Holiday Park


Por la noche conseguí llegar a Oamaru después de una excursión nocturna a las Moeraki Boulders para descansar un rato. Aunque, obviamente, no vi nada porque no había nada iluminado. Bueno, fue emocionante porque bajé a la playa con la linterna y allí no había ni un alma.

El camping de Oamaru no estuvo mal para ser en la isla sur. La zona de caravanas estaba en hierba, así que con todas las lluvias, pues estaba todo embarrado. Un asco.

Cerca de la zona de caravanas había una cocina chiquitita, pero muy bien equipada, en la que conocimos a unos españoles que también estaban dando la vuelta al país.

En ese mismo edificio había unos aseos unisex.

En el ala izquierda del camping se encontraban los aseos grandes, pero estaban reformándolos. También tenían zona de TV y lavandería.

El camping cuenta con bungalows de diversos tipos y también con una cama elástica justo a la entrada.

Aunque en la reserva ponía que tenían wifi gratis, allí me quisieron cobrar por él y no lo contraté.

Su situación es bastante buena porque se puede llegar al centro de Oamaru andando.

Precio 1 noche: 42$

OAMARU TOP 10 HOLIDAY PARK
30 Chelmer Street

Oamaru

Nueva Zelanda: Día 12 – Opinión del Dunedin Holiday Park


Habiendo mirado por internet las bajas temperaturas y grandes vientos que se dan en la zona de Dunedin, decidí contratar un bungalow en este camping, para evitar dormir en la furgoneta. Intenté hacer la reserva en su página web, pero fue imposible. Me pedían un euro de fianza que sólo se podía pagar mediante transferencia desde un banco neozelandés. Al final, como era un bungalow, conseguí tramitar la reserva mediante booking.com

El camping está bien para verano, pero no está preparado para invierno. Os lo aseguro. Mi bungalow parecía más bien un cubículo:


Tenía una litera y una cama de matrimonio. Nada de ropa de cama. Si querías, la tenías que alquilar en recepción. A no me hizo falta porque utilicé el equipo de la furgoneta.

Además, también tenía dos sillas de terraza, una mesa, una televisión y un mueble con una kettle.




Y… lo peor de todo: el sistema de calefacción. Éste consistía en un calefactor colgado de la pared, que se calentaba y se paraba cada media hora. Había que levantarse y darle al botón otra vez. Amén de inundar todo de olor a quemado. Pasé una noche bonica. Si lo llego a saber, me quedo a dormir en la Jucy. Nunca había pasado tanto frío durmiendo.


Afuera también había una zona de barbacoas. El wifi era gratis, pero para lo que sirvió, mejor no haberlo ni puesto en el anuncio del camping. No llegaba más allá de la recepción.

Las zonas comunes no estaban mal, y estaban reformándolo todo y pintando. La cocina era enorme, contaba con un montón de fogones, frigoríficos, microondas… y un amplio comedor lleno de mesas y sillas.




En ese mismo edificio también había una sala común, con una gran televisión, libros, un piano y varios sillones. Al lado estaban los baños. Muy limpios, pero sin nada de calefacción. Ducharse allí fue todo un reto. Yo no sé cómo no me resfrié, pero al día siguiente saque fuerzas como pude para visitar Dunedin.

Precio del bungalow 45’22$

Dunedin Holiday Park
41 Victoria Road St
Kilda, Saint Kilda, Dunedin
+6434554690



Nueva Zelanda: Día 10 – Opinión del Aden Motel de Te Anau


Sin duda, el mejor hotel en el que estuve en Nueva Zelanda. Este pequeño motel cuenta con unas pocas habitaciones que bien podrían ser pisos.

Los dueños se habían ido de vacaciones en las fechas que estuve allí. No obstante, me recibió una viejecita encantadora que me enseñó la habitación, me dio un poco de charla y me regaló  botellas de leche y pastelitos. Un gran detalle, teniendo en cuenta que llegué ya de noche cerrada.

La habitación tenía una terracita con unas sillas y una mesa. Un gran ventanal daba acceso al salón-cocina, donde había un sofá, dos sillones, una mesa de comedor con sillas, una tele de pantalla plana y una cama individual. También había un DVD y la posibilidad de alquilar películas en recepción. 


La cocina estaba totalmente equipada de máquinas y cacharros. La mujer me dijo que si necesitaba algo que lo pidiera. 


La habitación estaba a la derecha, con un gran armario empotrado, lleno de mantas, una gran cama con un nórdico y una manta eléctrica y otra tele. Todo muy bien calefactado.


El baño estaba dividido en un pasillo, donde estaba el lavabo y los espejos, una zona para la ducha y otra zona para el WC. Así estaba mejor aislado del frío.


También había wifi gratis que funcionaba muy bien.

En la puerta de cada habitación había una zona privada para aparcar. Todo lo de fuera también estaba todo muy bien decorado, hasta con un huerto ecológico y todo.

No tiene restaurante, pero sirven desayunos en las habitaciones por 12’50NZ$ por persona y noche.

Todo muy limpio, acogedor y calentito. Me encantó.

Precio para dos noches: 97€


Aden Motel
57-59 Quintin Drive
Te Anau



Nueva Zelanda: Día 9 – Opinión del Chateau Franz Backpackers


Este hostal es un típico backpackers neozelandés. El personal es muy amable y están acostumbrados a atender a mochileros jóvenes con poco presupuesto. Al haber tanta oferta hotelera en este pequeño pueblo, los hostales parece que se matan por ver quién ofrece más. Éste me llamó la atención por las buenas opiniones en internet y su precio.

Su localización es muy buena, porque desde la entrada ya tenéis unas geniales vistas de las montañas al fondo. Ver desde allí el amanecer y el anochecer es increíble.

El backpackers está dividido en varios edificios de dos plantas, conectados entre sí, con una terraza interior y otra exterior. En recepción hay mucha información turística y gestionan cualquier tipo de reserva de manera gratuita. Además, en horario de oficina tenían una oferta para que llamases a casa gratis, a cualquier país.


Al lado de la recepción hay una terraza cubierta donde hay un palomitero y un cuenco lleno de maíz para que te hagas las palomitas que quieras, cuando quieras.


A través de esta terraza se accede a la zona de la comida. Muy bien decorada, con ese estilo mochilero que me encanta, tiene unos bancos de madera y unos sofás. La cocina está llena de cacharros que podéis usar, siempre que los lavéis después en el fregadero y los pongáis en su sitio. Por la tarde, me ofrecieron varias bandejas de aperitivos y pusieron un perol con sopa de verduras para que la gente se echara, hasta que se acabó el perol :)

En las zonas anexas a este edifico hay dos lavanderías bastante baratas y los dormitorios comunitarios, con precios de risa. Como saben que aquí siempre se lía más jaleo, las tienen apartadas del resto de las habitaciones.



En medio del patio hay un hot tub. Está abierto hasta las 00:00. No lo usé porque no tenía ganas de pasar más frío. Con todo nevado… no había pasado tanto frío hasta entonces (bueno, me comería estas palabras cuando llegara a Dunedin).

En el otro edificio están las habitaciones dobles. La mía era bastante pequeña y un poco cutre. Lo normal en la mayoría de backpackers. Pero me sirvió para pasar allí una noche.


Allí también hay una sala de televisión, un comedor y una cocina amplísima mucho mejor equipada que la otra: varios hornos, varios microondas, ollas, fogones, sartenes… Y un futbolín. 


El desayuno consistió en tostadas de mantequilla y mermelada con varios tipos de pan, leche aguada (no sé yo la manía de la leche aguada en este país, la encontré en un montón de sitios así. Con tanta vaca… no entiendo lo de la leche aguada, ni lo de su precio exorbitante), café, cacao, varios tipos de cereales y galletas. Todo estaba colocado en bandejas en mitad de la cocina de al lado de recepción y cada uno se servía lo que quería, lavando después los cacharros. Todo muy cooperativo.

Lo que más me llamó la atención es que a las 19:00 vino una pedazo de limusina blanca a invitarnos a una fiesta en otro hostal cercano. Estaba reventada y la limusina se llenó de guiris ya borrachos y potando… No tuve ganas de unirme. A la mañana siguiente me esperaba el ascenso al Glaciar de Fox y el largo camino a Te Anau.

Precio: Habitación doble con baño privado, desayuno incluido, aperitivos por la tarde, sopa de verduras a las 18:00, palomitas siempre que se quiera y derecho a usar el hot tub: 41’60€

Cómo llegar: se sigue la SH6 hasta el pueblo de Franz Josef. Se da la vuelta en la gasolinera y se sigue la calle de la derecha, Cron Street, hasta el final. Esa calle está llena de backpackers. Al final de la calle hay unas vistas preciosas de las montañas nevadas.

Chateau Franz Backpackers
8 – 10 Cron Street
Franz Josef Glacier


Nueva Zelanda: Día 8 – Opinión del Westport Holiday Park and Motels


Después de mi odisea con la avería de la furgoneta, por fin, pude llegar a Westport, junto a la desembocadura del Río Buller. Con un pasado minero, el pueblo tiene más de 4800 habitantes. No tiene mucho interés turístico, tan sólo ver la desembocadura del río y sus playas. Hay una colonia de focas en la bahía de Tauranga, a 16 km, pero dicen que es de difícil acceso. Si tenéis interés lo mejor es ir al i-site.


Carter's Beach

Opinión del Westport Holiday Park and Motels 

Como ya dije, los campings de la isla sur son, por lo general, mucho más cutres. Éste no iba a ser una excepción. El problema principal que tiene es que parece que hay mucha gente que vive de manera permanente allí. Entonces, da la impresión de que eres un intruso y de que los estás molestando.

La zona de caravanas está totalmente embarrada, no hay casi asfalto y el mantenimiento deja mucho que desear. En su momento, tuvo que ser un sitio bastante bonito, pero esos días ya pasaron.


Cuenta con una sala de estar muy pequeña y siempre llena de los residentes, una cocina equipada, pero sólo con una mesa. Tuve que hacer la comida y comérmela en el coche porque unos franceses, que parecía que vivían allí desde hacía muchos años, no se fueron de la mesa aunque ya habían terminado de comer. Sabían que molestaban, pero pasaban. Lo mismo pasó al día siguiente con el desayuno. Se acoplaron y no había manera de que se fueran.






También hay lavandería y aseos bastante decentes, aunque dejados. A la entrada hay un minigolf, muy bonito y grande, con un montón de equipamiento y atracciones. Pero estaba abandonado, con la pintura destartalada, sucio… Una pena.

Al lado del minigolf hay unas jaulas donde se pueden ver algunos pájaros de la región.


El camping cuenta con zona de caravanas, otra de acampada y casitas, muy bonitas por fuera, pero destartaladas por dentro.

  • Precio por un powered site dos adultos, una noche: 36$

Westport Holiday Park and Motels
37, Domett Street, Westport.
Teléfono: 03-789-7043
Fax: 03-789-7199


Nueva Zelanda: Día 5 – Opinión del Camping Aotea Lodge Porirua en Wellington


Si volviera a Wellington, jamás escogería este camping de nuevo. Nada que ver con la página web, ni con sus propios folletos, ni con su publicidad. Es un engaño total. Mirando este folleto parece un sitio fenomenal, con piscina climatizada y todo, pero una vez allí os daréis cuenta del lugar en el que estáis.


Llegué a Wellington de noche, con un frío terrible, lloviendo y, cómo no, con viento. Un viento tan fuerte que movía la caravana. Daba susto. Y es que Wellington presume de llamarse Windy Welly, una ciudad donde tienen más de 300 días al año con vientos que superan los 60km/h.

Elegí este camping porque estaba apartado de Wellington, en una zona que se llama Porirua, a unos 20 minutos del centro de la ciudad. Un sitio que me pareció tranquilo y donde seguramente se estaría más resguardado de los vientos del puerto. Además, dentro de la oferta de la zona, me gustaron los folletos, las opiniones en internet y el precio. Opiniones falsas, pues hoy sé que, especialmente en Nueva Zelanda, se hacen muchas trampas en Tripadvisor y páginas semejantes, y son los propios dueños los que publican unas opiniones excelentes. Es muy importante ver cuántas opiniones distintas ha publicado un usuario, porque si hay muchas opiniones extraordinarias de gente que sólo ha publicado una o dos opiniones, ya tenemos indicios de que están falseadas. Mi primera opción fue un Camping Top 10, pero estaba todo completo ese fin de semana.

Cuando llegué allí no había nadie en la recepción. El camping está situado en pendiente, sin nada alrededor, nada más que zonas residenciales, es imprescindible coger el coche para ir a cualquier sitio. Tuve que esperar bastante hasta que una chica se dignó a venir. La chica me cobró, se asomó a la ventana y me dijo dónde teníamos que dejar el coche... Literalmente, el supuesto camping era... ¡EL APARCAMIENTO DE UN HOTEL! Si, en serio. Habían puesto en el aparcamiento tomas de corriente y, para ellos, ya estaba el camping hecho. Y este es la magnífica sala de estar del camping:



¿Y QUÉ HAY DE LAS INSTALACIONES PARA LOS CAMPISTAS? No os preocupéis: los campistas utilizan las instalaciones del personal de servicio del hotel. Es decir, que la supuesta cocina a la que tenía acceso, era la lavandería del hotel, comía de mierda, donde los empleados se hacían el café en su descanso. Y el WC era su baño. Así que tenía que pasar por delante de ellos mientras trabajaban y molestaba estando en medio. Por cierto, la cocina tan excelente que anunciaban por todos lados, consistía en un microondas y un fregadero. Todo cubierto de telarañas, pues los empleados, todo hay que decirlo, parecían vivir entre mierda. 




Lavadora reciclada convertida en una pila.


Arañones por todas partes.

El lavabo ruinoso, con manchas amarillas por todos lados. ¡A ver si había narices a ducharse allí!



Lo peor de todo era la cara de los clientes del hotel cuando se asomaban por la ventana, o cuando iban a coger sus coches y me veían salir de la furgoneta para armar la cama con las almohadas y todo. Parecía una pobre que le íba a robar o algo. Había dos caravanas más, pero de las grandes, justo en el aparcamiento de arriba. Y éstas estaban más alejadas de los clientes, por lo que parecían no molestar tanto. 

Manifesté mi malestar y mi extrañeza a la de recepción. Y la que se extrañó fue ella. No comprendía mis quejas. Me dijo que si no me gustaba mi plaza, que cuando se fuera otro coche la cambiara sin problema. 

Se suponía que el wifi entraba gratis con la reserva, pero no fue así. Cuando fui a preguntar me dio una tabla con las tarifas. Al ver que estaba ya cagándome en to, y despotricando en español, me dijo que como hacía tan mala noche me lo regalaba por venir de tan lejos. Qué considerados. Seguro que lo que estaba temiendo era una hoja de reclamaciones, que es lo que se merecían. 

Además estaba lo de la piscina. El recinto no está mal, pero no tienen vista ninguna. Resulta que la piscina van y la ponen en mitad del restaurante. Tal cual. Por lo que mientras te estás bañando tienes a toda la gente del hotel entretenida, toda arregladita, viéndote haciendo largos. Obviamente, no vi a nadie bañándose.  

En fin, aquí pasé dos noches como pude antes de coger el ferry para cruzar el estrecho de Cook. Mientras me mecía el viento con sus enormes ráfagas. 

Precio: 70$ por dos noches. 


Nueva Zelanda: Día 3 – Opinión del Rotorua Top 10 Holiday Park


Una parada en Otorohanga Kiwi House

Saliendo de la Cueva de las luciérnagas de Waitomo vi un anuncio en la carretera para ver kiwis: Otorohanga Kiwi House. Seguí las indicaciones, porque decían que estaba abierto, pero cuando llegamos a la puerta vimos el cartel de cerrado. La última visita era a las 16’00 y eran las 16’30.

Cuando nos íba de vuelta al coche, un chico salió del recinto y me dijo que si queríaver a los kiwis. Le dije que sí. Y me dijo que estaba cerrado pero que de favor me dejaba entrar al complejo y echar un vistazo rápido a los 2 kiwis que tenían. Pero tenía que ser muy rápida y me dejaba la entrada a 18$.

Teniendo en cuenta que la entrada normal cuesta 22$ e incluye la visita a los kiwis, al centro de recuperación con explicaciones, a ver cómo les dan de comer e incluso a un recinto para ver reptiles autóctonos… obviamente, me pareció una estafa. Me dio la impresión de que el chico quería sacarse unos dólares extra. Y más aún cuando lo miré como diciendo “¿Me has visto cara de tonta?” y nos dijo: “Bueno, os te lo dejo a mitad de precio”.

Me di la vuelta y salí hacia Rotorua. Ya tendría tiempo de ver más kiwis sin que me tangaran.

Opinión del Rotorua Top 10 Holiday Park 

Desde Waitomo hasta Rotorua hay 141 km, 1’50 horas. Llegué ya casi casi de noche al camping. Les había avisado por email de que íba a llegar tarde y no hubo ningún problema.


Sin duda, fue el mejor camping en el que estuve en todo el país. Me costó 92$ para dos noches en un sitio con electricidad.

El camping era pequeño pero estaba todo muy nuevo. Las zonas con electricidad estaban embaldosadas, así que no había problema de barro.


La cocina estaba muy bien equipada y había una salita con varios sillones, sofás y una chimenea eléctrica para disfrutar de una gran tele y una biblioteca.

Los baños fueron excepcionales. Limpísimos, amplios. Con secador y calefacción. Y lámparas rojas para que no diera frío al salir de la ducha.

Pero lo más original fue la gran piscina central. Tienen una piscina para verano y dos piscinas de aguas naturales minerales abiertas todo el año. Una a 36 grados y otra a 38, rodeadas con cerca de 250 plantas autóctonas. Eran gratuitas y estuvo genial la sensación de probar las aguas termales de Rotorua cuando fuera estábamos a -1ºC. No hay problema porque los baños están cerquita, para salir corriendo con el bikini y el abrigo en lo alto :)



Usar la secadora y la lavadora me costó 4$, y había jabón y plancha gratis.


Si volviera a Rotorua, elegiría otra vez este alojamiento.