Visitando Patones de Arriba, un pueblo con un rey legendario


Continuando con nuestra ruta por los Pueblos Negros, tan encantados con este tipo de arquitectura, decidimos hacer una excursión para conocer uno de los más representativos de la provincia de Madrid.

El municipio se llama Patones y está dividido en dos partes: Arriba y Abajo. Patones de Abajo no tiene mucho que ver. Es un pueblo muy nuevo que se formó en los años cuarenta cuando la mayoría de los habitantes de Patones de Arriba decidieron irse a vivir a la Vega del Jarama, dejando éste casi despoblado en los sesenta.

El encanto está en Patones de Arriba, que hoy parece un pueblo-museo y que está declarado Bien de Interés Cultural. . Es precioso. Uno de esos pueblos que llaman “con encanto” y, sin duda, lo tiene. Conforma un mar de calma para relajarse un poco del bullicioso Madrid.

Eso sí, los fines de semana eso parece una feria. Patones de Arriba está lleno de restaurantes y tiendas turísticas, con menús más caros que su homónimo de abajo. Y el trasiego de visitantes no para.



APARCAR EN PATONES DE ARRIBA

El tema del aparcamiento lo tienen muy bien organizado. Nada más acercarnos al pueblo vemos a dos empleados que nos preguntan si tenemos reserva en algún restaurante de Patones. Les decimos que no y entonces nos dicen que tenemos que aparcar fuera del pueblo e ir andando. A la derecha aparece una carretera donde podemos dejar el coche detrás de la enorme cola de coches que hay.


Si tenemos reserva podemos aparcar en el mismo pueblo, en una zona habilitada para ello.
A priori parece un coñazo, pero luego se agradece que no haya casi tráfico dentro y se pueda pasear tranquilamente. Si no tenemos la suerte de encontrar sitio, basta con esperar un poco, porque la gente que no tiene pensado comer allí hace una pequeña parada para hacer su visita y se va al poco tiempo porque se ve rápido.

PATONES Y SU LEGENDARIO REY

Hay  mucho de tradición oral con respecta al famoso rey de Patones, pero poca documentación. La que había, parece ser que acabó quemada durante la Guerra Civil al incendiarse la parroquia de Uceda, que era de donde dependía en aquella época este singular pueblo.

Lo poco que tenemos indica que Patones tuvo monarquía hereditaria hasta 1750. Durante la invasión musulmana, algunos godos (que se hacían llamar los Patones) se escondieron en estas montañas y eligieron a un gobernante haciéndolo rey. Acordaron que este título sería traspasado a sus sucesores cuando éste muriera. Así nació el Rey de los Patones y vivieron en este lugar manteniéndose ocultos de los invasores. El rey era tan sólo un vecino más del pueblo que se encargaba, además de sus quehaceres diarios, de algunas funciones de gobernante. Durante el reinado de Fernando VI, el rey decidió dejar su puesto (parece ser que porque le quitaba mucho tiempo de sus tareas diarias en el campo) y sus súbditos, viéndose sin gobernante, eligieron depender entonces del gobierno de Uceda. Así acabó una tradición de más de mil años.


Lo cierto es que algunos estudiosos daban cuenta de las semejanzas físicas y lingüísticas que había entre los habitantes de tan perdido reino con los godos (ojos claros, pelo rubio…), ya que se había mantenido su pureza, incluso de costumbres, durante tantos siglos favorecidos por el aislamiento geográfico.

QUÉ VER EN PATONES DE ARRIBA

La visita al pueblo en sí ya es maravillosa. Sus calles, edificios y empedrado son típicos ejemplos de la arquitectura negra realizada con pizarra. Pasear es lo más bonito. Aparte de esto, podemos encontrarnos también con algunos puntos interesantes:

- La iglesia de San José: está justo en la plaza y se construyó en el siglo XVII usando pizarra y madera. Totalmente restaurada en los noventa, hoy alberga la Oficina de Turismo.
Antiguos hornos comunales de pan.



El Lavadero y la Fuente Nueva (de 1908)



Las antiguas eras.



Colmenas.

Cochiqueras…

…y gatos. Patones está lleno de simpáticos gatos.

A la entrada, justo al lado de la iglesia, hay un cartel explicativo de la mejor ruta para conocer el pueblo y no perderte nada. Pero, al no ser muy grande, lo mejor es perderse un poco por las callejuelas antes de que vengan las oleadas de turistas a almorzar.


En la oficina de turismo os darán folletos sobre esta ruta e información sobre otros destinos cercanos, como la Senda Ecológica El Barranco (que no Patones de Arriba y Patones de Abajo), rutas por el embalse de El Atazar, o la visita para disfrutar del paisaje de Las Cárcavas, sin duda uno de los grandes atractivos de la zona. En este enlace podéis encontrar información sobre esta sencilla excursión.

Patones de Arriba bien merece una excursión para disfrutar de su encanto y de su gran belleza arquitectónica.


Si queréis ver más fotos de Patones de Arribapodéis encontrarlas en nuestro tablero de Pinterest: https://es.pinterest.com/conmimochila/comunidad-de-madrid/ 

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