Dónde ver pingüinos cerca de Melbourne – St Kilda


Una de las zonas más asequibles de Australia para ver pingüinos es St Kilda, por eso escogí el hotel en esta parte cercana a Melbourne. Está muy bien señalizado, hasta en el Maps de Google sale indicado: St Kilda Penguins.

Para llegar hasta allí basta con recorrer la playa y llegar hasta el muelle. Allí hay una señal que indica que vayamos hacia el rompeolas. Pasando la cafetería y atravesando una puerta se llega a la guarida de los pingüinos.


Al anochecer (sobre todo de octubre a abril), un montón de pingüinos vuelven a su casa. Yo fui a finales de junio y pude ver bastantes. Son encantadores. Regordetes y pequeñitos. La especie de la que se puede disfrutar aquí es la más pequeña del mundo: los pingüinos azules (Fairy Penguins – Eudyptula minor). Se me escaparon en Nueva Zelanda y, por fin, pude verlos aquí. Miden unos 40 centímetros de alto y pesan alrededor de 1 kg.


Cuando fui al muelle, estaba lleno de gente (sobre todo, turistas chinos) armando jaleo. Por favor, si vais sed respetuosos y no echéis fotos con flash, ni los iluminéis directamente con vuestras linternas. Tampoco metáis palos selfies en sus guaridas entre las rocas. Así sólo conseguiréis asustarlos y que se busquen otro sitio para vivir. Es una suerte que podamos disfrutar de ellos en pleno núcleo urbano.



Cada noche hay voluntarios que trabajan para el EarthCare St Kilda y se encargan de supervisar que la gente se comporta, pero no es suficiente.



Consejo: llevad trozos de papel celofán rojo para ponerlo delante de vuestras linternas. Los voluntarios nos dijeron que así no se les daña y los podemos iluminar para verlos mejor. Ellos los llevaban y nos dieron algunos trozos.

También se pueden ver rakalis, unas ratas de agua australianas gigantes que están entre las rocas. Su cuerpo mide entre 231 y 370 milímetros de longitud, pesan entre 340 y 1.275 gramos y tienen una gruesa cola que mide aproximadamente de 242 a 345 milímetros. Tienen las patas traseras palmeadas, piel impermeable, cabeza aplanada, una nariz larga y roma, abundantes bigotes y pequeñas orejas y ojos. Son de color entre negro y marrón con un vientre de naranja a blanco y su cola es oscura con la punta blanca.





Compártelo

Entradas relacionadas