Día 1 – Llegada a Melbourne: Opinión sobre el Kimberley Gardens Hotel


Nuestro viaje comenzó a las 10’00 en Barajas. A través de Expedia habíamos contratado el vuelo ida y vuelta hacia Melbourne y hotel en St Kilda para 3 noches. Comprándolo con mucha antelación, nos salió por 2 745,17€ para dos personas, viajando con Etihad Airways.

De Madrid a Abu Dhabi 7’45h + 2 horas de escala + De Abu Dhabi a Melbourne 13’45h.
Total: 23’20 horas en llegar.


Viajando con Etihad Airways

La verdad es que me esperaba mucho más de esta compañía. Nunca había volado con ellos, pero tenía la impresión de que iba a ser buena. Error. Los asientos muy, muy estrechos, viejos e incómodos. Lo lujoso, de Business p’arriba, sí que parece bueno; pero para el resto de los mortales, pasar tantísimas horas de vuelo ahí metida fue un horror. Encima, el vuelo de Abu Dhabi a Melbourne salió con una hora de retraso porque “alguien importante” aún no había llegado. No sé quién sería ese alguien que llevaron directamente a los lujosos apartamentos de la planta alta del avión, pero nos hizo estar esperando dentro del avión, ya sentados y sin poder hacer nada, ni siquiera ver la tele, durante una hora. Bueno sí, la tele se conectó para la dar la oración musulmana antes de volar. 


Para la vuelta lo tuvimos peor aún. En el primer vuelo, de 13’45 horas, las azafatas estaban cabreadas entre ellas. No se hablaban, o se hablaban gritando, se echaban malas miradas… había un mal rollo tremendo. ¿En qué repercutió esto? Pues en que ni Dios hacía nada. La gente llamaba dándole a las lucecitas y no aparecía nadie, había basura y nadie la limpiaba… Para que os hagáis una idea: el baño no se limpió en 13’45 horas. Un horror, porque estaba todo lleno de pis porque las turbulencias fueron muy grandes a lo largo de buena parte del trayecto. Unos olores…

Para colmo, en nuestro último vuelo, ya hacía Madrid, el asiento que nos dieron estaba roto. El reposabrazos no funcionaba y no se podía echar para atrás. Pero el de delante sí y no tuvo ningún reparo en tumbarse como si fuera una cama. Yo estaba como en un sándwich, no podía casi respirar. El personal me dijo que no había solución, que sólo tenían otro asiento libre (sólo uno) entre un gordo que no cabía en su asiento y rebosaba y una madre con un bebé en brazos que no paraba de llorar. Le dije que había reservado el asiento hacía muchos meses, que había elegido ese sitio en concreto porque era una fila para dos, para estar los dos juntos y que me había gastado más dinero para elegirlo. Pues nada que hacer. El peor viaje que he hecho hasta ahora. No creo que repita con ellos. Obviamente puse una reclamación por internet (no se puede hacer de otra forma).


Alojamiento: Kimberley Garden Hotel & Serviced Apartments

Llegamos al aeropuerto muy tarde, por culpa del retraso del avión. Aduanas y control de pasaportes lo hicimos muy rápido. Nos hicieron algunas preguntas sobre los medicamentos que llevábamos, les dijimos que sólo llevábamos un botiquín de viaje y listos.

Nuestra idea inicial era coger el transporte público para llegar a St Kilda y desde ahí ir andando al hotel. Pero, como era tan tarde, ya no había. Así que tuvimos que optar por la siguiente opción más barata: coger el Skybus hasta Southern Station y desde ahí coger un taxi. El Skybus nos salió por 19$ por persona y el taxi nos cobró 15$. Si hubiéramos cogido un taxi desde el principio nos hubiera salido mucho más caro.


St Kilda es una zona bastante pija, fuera ya del centro de Melbourne, y con una gran fama por sus pastelerías. A unos 20 minutos en coche y a hora y media andando. Por la mañana y a la hora de salir del trabajo hay muchísimo tráfico por todo el camino en dirección a Melbourne.

El hotel está situado en pleno barrio judío. En la zona hay muchos hoteles, tiendas escuelas, bibliotecas judías y muchos rabinos paseando. De hecho, su imagen es un candelabro de siete brazos. Tiene habitaciones dobles y apartamentos donde caben hasta 8 personas. Tiene wifi gratis en todas las habitaciones.



Nuestra habitación era standard. Limpia, sin muchas pretensiones. El pasillo y la moqueta sí que estaban algo dejados. El personal fue muy amable y, algo que ya no volví a ver en Australia, la recepción habría hasta muy tarde. Tiene un restaurante bastante caro en la planta baja y en el lobby hay una zona reservada a los desayunos. No lo contratamos, pero, por lo que vi, no parecía merecer mucho la pena por 22$ por persona.

Todos los alojados tienen acceso gratuito a su piscina cubierta. No la usamos porque teníamos tantísimo frío y el tiempo era tan malo que ni se nos pasó por la cabeza, aunque fuera climatizada.

Lo mejor del hotel, y por lo que lo elegimos, es que tiene parking dentro gratuito y, si no hay hueco, se puede dejar en la calle porque hay muchísimo espacio y es una zona muy tranquila. La estación de tren está muy cerca y a unos diez minutos hay un 7-Eleven donde desayunar por 2$. Además, está muy cerca de donde recogimos nuestra campervan (Jucy Rentals) y a unos 40 minutos andando de la famosa colonia de pingüinos



Cómo llegar al Kimberley Gardens Hotel desde el aeropuerto:

Para llegar al hotel desde el aeropuerto cogiendo el transporte público, como lo íbamos a hacer nosotros, hay que coger el autobús 869 hasta St Kilda (96 Barkly Street) y, desde allí, andar unos 25 minutos rectos hacia Inkerman Street. Ese trayecto cuesta 21$ y los autobuses son verdes, blancos y amarillos; con una especie de carrillo verde detrás para meter el equipaje. Se cogen siguiendo la señal de Airport and Peninsular Shuttle Bus justo en frente de la zona de Arrivals. En las dársenas de en medio.  http://www.fapas.com.au/


   KIMBERLEY GARDENS AND SERVICED APARTMENTS ****   
441 Inkerman St, St Kilda East VIC 3183, Australia
Teléfono: +61 3 9526 3888

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